{"id":9185,"date":"2024-11-13T21:30:47","date_gmt":"2024-11-13T20:30:47","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9185"},"modified":"2024-11-13T21:30:47","modified_gmt":"2024-11-13T20:30:47","slug":"valentin-navarro-viguera-escribir-poesia-es-un-acto-de-libertad-entrevista-de-petruvska-simne-y-fotos-de-luis-aguiar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9185","title":{"rendered":"Valent\u00edn Navarro Viguera: \u2018Escribir poes\u00eda es un acto de libertad\u2019, entrevista de Petruvska Simne y fotos de Luis Aguiar"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Tiberiades tiene la satisfacci\u00f3n de publicar esta entrevista que Petruvska Simne ha hecho a Valent\u00edn Navarro Viguera quien obtuvo el Acc\u00e9sit de la XI Edici\u00f3n del reconocido Premio Internacional de Poes\u00eda Pilar Fern\u00e1ndez Labrador, por el libro \u2018Movimientos de luz\u2019, editado por la Diputaci\u00f3n de Salamanca, el cual se present\u00f3 en el marco del XXVII Encuentro de Poetas Iberoamericanos <\/em><\/p>\n<h3><strong><br \/>\n<\/strong><strong>Escribir poes\u00eda es un acto de libertad<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<em>Hay velas que se encienden para yo no s\u00e9 qu\u00e9<br \/>\nsantos o diablos. Pero hay velas que se encienden.<br \/>\nY yo no s\u00e9 en memoria de qu\u00e9 o a qui\u00e9n alumbran.<br \/>\nPero siempre se encienden. Y hay flores que decoran<br \/>\na los ca\u00eddos como siempre bajo las flores.<br \/>\nQue no hay Dios que las pudra ni altares que las calle<br \/>\ncuando la luz se apaga, si la flor se marchita,<br \/>\nal borde de la sangre y al filo de una l\u00e1grima\u2026<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Valent\u00edn Navarro Viguera<\/p>\n<p>\u201cLa poes\u00eda es el encuentro del lector con el libro, el descubrimiento del libro\u201d, lo dijo Jorge Luis Borges en una conferencia y citar a Borges es tratar de asir en estas l\u00edneas toda su sabidur\u00eda y la grandeza de sus poemas para poder decir que cada poeta trae consigo una forma definida de ver el mundo, de palpar sentimientos y transmitir con im\u00e1genes y met\u00e1foras la realidad que los rodea.<\/p>\n<p>Sumergirnos en esas maneras de ver el mundo que cada poeta trae consigo nos ofrece una suerte de infinitas posibilidades de entender eso que somos como seres humanos, de sabernos vulnerables y poseedores de sublimes fortalezas para afrontar lo que fascina y tememos de la vida.<\/p>\n<p>La poes\u00eda de Valent\u00edn Navarro Viguera escudri\u00f1a cada rinc\u00f3n de la existencia, mostrando la fragilidad que nos embosca. Poes\u00eda que nunca deja de ser \u00edntima y aborda realidades con deliberada sensaci\u00f3n de eternidad.<\/p>\n<p>El mismo Navarro Viguera se\u00f1ala: \u201cLos poetas son aquellos seres raros que basan su singularidad no en su persona sino en la palabra y cuya funci\u00f3n es ser portadores de la llama viva y eterna de la Poes\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Valent\u00edn Navarro Viguera naci\u00f3 en Sevilla, Espa\u00f1a, 1979. Doctor en Literatura Espa\u00f1ola y profesor. Ha publicado diversos art\u00edculos sobre poes\u00eda espa\u00f1ola contempor\u00e1nea, adem\u00e1s del ensayo El pensamiento po\u00e9tico de Leopoldo de Luis (Editorial Universidad de Sevilla y de C\u00f3rdoba, Servicio de Publicaciones, 2019). Por sus libros De lo visible, lo invisible (Sevilla, Palimpsesto, 2016) y Septiembre (Ayto. de Carmona, 2021) ha recibido, respectivamente, el Premio Internacional de Poes\u00eda La Isla de Aklan y el Premio de Poes\u00eda Isabel Ov\u00edn. Adem\u00e1s, es autor de los poemarios Nosotros en la tierra (Catorcebis, Sevilla, 2018) y Aquella Luz Entonces (Tenerife, 2023) Premio Asteri\u00f3n. Ha obtenido el Acc\u00e9sit de la XI Edici\u00f3n del reconocido Premio Internacional de Poes\u00eda Pilar Fern\u00e1ndez Labrador, por el libro \u2018Movimientos de luz\u2019, editado por la Diputaci\u00f3n de Salamanca, el cual se present\u00f3 en marco del XXVII Encuentro de Poetas Iberoamericanos, Salamanca<\/p>\n<h4><strong>-\u00bfD\u00f3nde naci\u00f3? \u00bfPodr\u00eda hablar un poco de usted, de sus padres, de su familia? <\/strong><\/h4>\n<p>Nac\u00ed, crec\u00ed y vivo en Utrera, una localidad de Sevilla. Considero que la pregunta no es en vano, pues pertenecer a una localidad que tradicionalmente ha estado vinculada a los or\u00edgenes del toro bravo y al flamenco, pero nunca, salvo excepciones \u2014unas m\u00e1s loables que otras\u2014 como Rodrigo Caro, a la poes\u00eda, marca la sensaci\u00f3n de aislamiento insular, el sentimiento de soledad. Tambi\u00e9n Utrera y los veranos en las playas de C\u00e1diz van a ser determinantes para la posterior evocaci\u00f3n de la luz en mis poemas, all\u00ed en los mediod\u00edas aplastantes de verano y en la delicadeza de los oto\u00f1os, y aqu\u00ed, a las orillas del Mediterr\u00e1neo, una luz vivificadora.<\/p>\n<p>La importancia que le concedo a la familia se ve tambi\u00e9n en mi poes\u00eda: la figura imponente del padre, querido y dulce a un mismo tiempo, que le\u00eda de forma an\u00e1rquica aquello que ca\u00eda en sus manos; la madre protectora de mi infancia, alegre y confusa con el paso del tiempo; los hermanos (siete hermanas y un hermano), ca\u00eddos como frutos maduros por cualquier rinc\u00f3n de la casa\u2026, y la casa de la calle Sevilla, origen y principio de todo, escenario de dichas y desdichas. M\u00e1s tarde, vino el amor, Eros, personificado en forma de Tere, y mis hijas, de las que ya incluyo unos poemas sobre un futuro-presente en <em>Movimientos de luz<\/em>.<\/p>\n<figure id=\"attachment_9183\" aria-describedby=\"caption-attachment-9183\" style=\"width: 2560px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9183\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2-Jose-Alfredo-Perez-el-alcalde-de-Salamanca-Carlos-Garcia-Carbayo-y-Valentin-Navarro-Viguera-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"2560\" height=\"1707\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2-Jose-Alfredo-Perez-el-alcalde-de-Salamanca-Carlos-Garcia-Carbayo-y-Valentin-Navarro-Viguera-scaled.jpg 2560w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2-Jose-Alfredo-Perez-el-alcalde-de-Salamanca-Carlos-Garcia-Carbayo-y-Valentin-Navarro-Viguera-300x200.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2-Jose-Alfredo-Perez-el-alcalde-de-Salamanca-Carlos-Garcia-Carbayo-y-Valentin-Navarro-Viguera-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2-Jose-Alfredo-Perez-el-alcalde-de-Salamanca-Carlos-Garcia-Carbayo-y-Valentin-Navarro-Viguera-768x512.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2-Jose-Alfredo-Perez-el-alcalde-de-Salamanca-Carlos-Garcia-Carbayo-y-Valentin-Navarro-Viguera-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2-Jose-Alfredo-Perez-el-alcalde-de-Salamanca-Carlos-Garcia-Carbayo-y-Valentin-Navarro-Viguera-2048x1365.jpg 2048w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2-Jose-Alfredo-Perez-el-alcalde-de-Salamanca-Carlos-Garcia-Carbayo-y-Valentin-Navarro-Viguera-272x182.jpg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9183\" class=\"wp-caption-text\">Jos\u00e9 Alfredo P\u00e9rez, el alcalde de Salamanca Carlos Garc\u00eda Carbayo y Valent\u00edn Navarro Viguera<\/figcaption><\/figure>\n<h4><strong>-\u00bfC\u00f3mo lleg\u00f3 a la poes\u00eda? \u00bfQu\u00e9 o qui\u00e9n le motiv\u00f3 a escribir y cu\u00e1ndo?<\/strong><\/h4>\n<p>La poes\u00eda viene a m\u00ed, desde el misterio de la <em>Segunda Antoloj\u00eda Po\u00e9tica<\/em> de Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, en edici\u00f3n de Jorge Urrutia, con el que \u2014el destino es caprichoso\u2014 mantengo una amistad basada en el amor por la poes\u00eda de su padre, Leopoldo de Luis. Pero antes que Juan Ram\u00f3n, recuerdo desanimarme ante la edici\u00f3n de C\u00e1tedra del <em>Poema de M\u00edo Cid<\/em>, con catorce a\u00f1os, luchando contra lo indescifrable de unos signos que no llegaba a comprender siquiera. Desde muy ni\u00f1o sent\u00eda una poderosa atracci\u00f3n por el libro, que lo so\u00f1aba como un arca que escond\u00eda la revelaci\u00f3n de lo oculto.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, con el paso de los a\u00f1os, fui haci\u00e9ndome lector de poes\u00eda \u2014que es de lo que me siento m\u00e1s orgulloso\u2014, hasta que llego a la luz de tanto texto po\u00e9tico indescifrable, pues mi competencia lectora estaba entonces en formaci\u00f3n, de la mano de L\u00e1zaro Carreter, quien en su <em>De po\u00e9tica y po\u00e9ticas<\/em> dice: \u00abConvertirse en lector de l\u00edrica resulta de una capacitaci\u00f3n larga, paciente y a pruebas de des\u00e1nimo\u00bb. Estas palabras resultaron ser reveladoras; me dije a m\u00ed mismo que no estaba solo en el camino. Lo cierto es que hoy no soy el lector que me hubiese gustado ser; tampoco el poeta que vive en armon\u00eda con sus poemas.<\/p>\n<p>O se escribe por necesidad o mejor no escribir. No hay t\u00e9rmino medio. Se escribe por los cuatro costados, se respira poes\u00eda por cada poro de tu cuerpo, pues la poes\u00eda es respirar por la herida, uno de los actos m\u00e1s existenciales que cabe en el ser humano, desde las cuevas de Altamira hasta Silicon Valley.<\/p>\n<h4><strong>-\u00bfHay m\u00e1s poetas en su familia? <\/strong><\/h4>\n<p>No creo.\u00a0 Ya en la Universidad me da clases de Historia de la Lengua mi t\u00edo Manolo Ariza; m\u00e1s tarde, estrechamos nuestros encuentros y dilatamos nuestras conversaciones de poetas y de poes\u00eda. Todo el que lo hubiera conocido sabe que es de ese tipo de personas que marca para el resto, con ese humor suyo tan absurdamente jardielponceliano y, sobre todo, desde el magisterio que ejerc\u00eda. Una persona \u00fanica y un personaje excepcional.<\/p>\n<h4><strong>-\u00bfGuarda en su biblioteca alg\u00fan libro que ley\u00f3 en su infancia?<\/strong><\/h4>\n<p>De mi infancia recuerdo el libro <em>Veinte mil leguas de viaje submarino<\/em>. Me lo regal\u00f3 mi t\u00edo Valent\u00edn, que ha sido espejo intelectual en el que mirarme. Pero no conservo ninguno de aquellos libros. Tampoco se me foment\u00f3 la lectura en casa. No soy nost\u00e1lgico, ni materialista, ni sufro el s\u00edndrome de Estocolmo, lo que genera un desapego cada vez m\u00e1s inherente de las cosas: ser y no tener. El tiempo me ha ense\u00f1ado que la importante de la vida est\u00e1 dentro de uno mismo, que es aquello que se comparte (de <em>cum partire<\/em>, partir-con) con los que m\u00e1s amamos. Antes dec\u00eda que no soy el lector que hubiese querido ser. A esto me refiero: siempre tengo listas infinitas de libros que quiero leer, a los que hay que ir haci\u00e9ndoles hueco y no hay espacio ni tiempo para todos. Ahora bien, algunos son inamovibles. Esos llegaron y s\u00e9 que se quedan para formar hogar, que es lo que da calor al pensamiento.<\/p>\n<h4><strong>-\u00bfCu\u00e1les fueron sus lecturas iniciales? \u00bfLe siguen gustando?<\/strong><\/h4>\n<p>Algo ya hemos apuntado. Pero hay un momento fundamental en todo esto. Se trata de Blas de Otero. Me llega de la mano de mi compa\u00f1ero desde los estudios de Filolog\u00eda y poeta Adri\u00e1n Gonz\u00e1lez da Costa, a quien trato como maestro, a pesar de que tenemos los mismos soles. \u00c9l me dec\u00eda que ten\u00eda que leerlo, estudiarlo. Antes hubo muchos: Machado, Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, C\u00e9sar Vallejo\u2026 qu\u00e9 s\u00e9 yo, muchos. Estoy plenamente convencido de que un poeta es lo que lee; pero para ser poeta, antes que lector hay que ser poeta. Aqu\u00ed s\u00ed es importante el orden de los factores. Primero el arte y luego el oficio, si bien este \u00faltimo es el que distingue la manzana picada.<\/p>\n<h4><strong>-\u00bfEn la adolescencia escrib\u00eda poemas de amor juvenil?<\/strong><\/h4>\n<p>He contado alguna vez que mi primer intento de ser escritor fue a imagen y semejanza de M\u00fajica L\u00e1inez. Quise reescribir <em>Bomarzo<\/em>. Cog\u00ed el bol\u00edgrafo y un mont\u00f3n de folios. Con una letra min\u00fascula e ilegible (a\u00fan conservo esta caligraf\u00eda) cont\u00e9 en una carilla toda la novela que ten\u00eda en la cabeza. Y no sab\u00eda seguir, ni ampliarla, ni amputarla, ni snarla, ni retocarla, ni nada de nada. Nunca m\u00e1s volv\u00ed a intentarlo.<\/p>\n<p>Mis poemas siempre han estado m\u00e1s vinculados, desde los primerizos balbuceos l\u00edricos, a Th\u00e1natos. Aunque, como se sabe, Eros es su alter ego.<\/p>\n<h4><strong>-\u00bfRecuerda el primer poema que escribi\u00f3 o alguna l\u00ednea? <\/strong><\/h4>\n<p>Recientemente tir\u00e9 el primer cuaderno en el que escrib\u00ed aquellas sombras de poemas. No todos pueden ser Rimbaud. A d\u00eda de hoy sigo tirando, a veces se me caen, versos y versos que no llegan a nada. No hay otra forma; al menos para m\u00ed.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9179\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3-Otra-imagen-de-Valentin-Navarro-Viguera.jpg\" alt=\"\" width=\"1066\" height=\"1600\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3-Otra-imagen-de-Valentin-Navarro-Viguera.jpg 1066w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3-Otra-imagen-de-Valentin-Navarro-Viguera-200x300.jpg 200w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3-Otra-imagen-de-Valentin-Navarro-Viguera-682x1024.jpg 682w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3-Otra-imagen-de-Valentin-Navarro-Viguera-768x1153.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3-Otra-imagen-de-Valentin-Navarro-Viguera-1023x1536.jpg 1023w\" sizes=\"auto, (max-width: 1066px) 100vw, 1066px\" \/><\/p>\n<h4><strong>-\u00bfCu\u00e1l fue el Premio de Poes\u00eda que le han otorgado y que m\u00e1s le ha sorprendido? <\/strong><\/h4>\n<p>Guardo en mi memoria, con especial ilusi\u00f3n, el primer premio (Rafael Su\u00e1rez Pl\u00e1cido), por el poemario <em>De lo visible, lo invisible<\/em>, editado preciosamente por Juan Luis Gavala, quien \u2014seg\u00fan me dec\u00edan\u2014 era un gur\u00fa de la poes\u00eda en Sevilla. Despu\u00e9s, cada premio ha tenido su especial acogida, porque ha llegado en un instante oportuno, porque ha supuesto aliento y \u00e1nimo, porque he visto mi pensamiento hecho memoria vegetal. Muy especial fue la voz c\u00e1lida y amorosa de Pilar Fern\u00e1ndez Labrador, cuando me comunic\u00f3 el acc\u00e9sit por <em>Movimientos de luz<\/em>, y por los corazones fraternos que me traigo de Salamanca. Los premios dejan sobre todo eso, un racimo de amistades po\u00e9ticas que s\u00ed entienden qu\u00e9 es la poes\u00eda.<\/p>\n<h4>\n<strong>-\u00bfC\u00f3mo fue el proceso de la escritura de su primer libro?<\/strong><\/h4>\n<p>Fue un ejercicio cat\u00e1rtico. Convencido de la funci\u00f3n redentora de la poes\u00eda, en aquel libro ajustaba cuentas conmigo mismo. La poes\u00eda sirve para el conocimiento; la poes\u00eda cava hondo y, a veces, duele. Pensaba en la muerte de mi padre, en un diagn\u00f3stico de Alzh\u00e9imer a mi madre, \u2014posterior y afortunadamente, fue una negligencia que vino a llamar a la puerta y se fue, pero no muy lejos\u2014, en la b\u00fasqueda \u2014pienso en la poes\u00eda m\u00e1s como pregunta que como respuesta\u2014 de mi propio camino\u2026 Entonces todo estaba en el aire; tambi\u00e9n lo s\u00f3lido se deshac\u00eda, para volver a construirse de nuevo. Es el sentido de todo apocalipsis: un fin que es un principio.<\/p>\n<h4><strong>-\u00bfSiempre lleva consigo una pluma y una libreta para escribir en cualquier lugar o espera la calma se su escritorio para trabajar de manera consciente?<\/strong><\/h4>\n<p>Los tel\u00e9fonos m\u00f3viles han ganado la batalla. En \u00e9l apunto, anoto, trazo, silueteo y, m\u00e1s tarde, aquellos fragmentos rotos se recomponen. Las m\u00e1s de las veces quedan as\u00ed, como bellas teselas que adornaron un instante, pero que ya nadie ve, ni yo mismo.<\/p>\n<h4><strong>-\u00bfReescribe constantemente o no toca lo ya escrito?<\/strong><\/h4>\n<p>Los primeros poemas nac\u00edan para morir en su propia perfecci\u00f3n. Una vez escritos, ya no los volv\u00eda a tocar m\u00e1s. Poco a poco, con el conocimiento y aprendizaje siempre inacabado de poeta, comenc\u00e9 a volver a ellos. Hoy llega a ser juanramonianamente obsesivo, pero como el maestro, ando en esto de la poes\u00eda \u201ccomo el astro, sin precipitaci\u00f3n y sin descanso\u201d.<\/p>\n<h4><strong>-\u00bfQu\u00e9 piensa de las redes sociales? \u00bfSe las recomienda a los j\u00f3venes?<\/strong><\/h4>\n<p>S\u00f3lo tengo Whatssap y me queda, como una mala horma, grande. De las dem\u00e1s redes no quiero saber nada. Para m\u00ed son una distracci\u00f3n, por lo que tienen de enmascaramiento y construcci\u00f3n narrativa falsaria. Es cada vez m\u00e1s frecuente ver a las personas como caracoles metidos en la concha de su m\u00f3vil, incluso en una reuni\u00f3n de amigos\u2026 \u00a1un horror! Creo que la segunda respuesta est\u00e1 impl\u00edcita en la primera.<\/p>\n<figure id=\"attachment_9178\" aria-describedby=\"caption-attachment-9178\" style=\"width: 1175px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9178\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4-Vito-Davoli-Mustapha-Amari-y-Valentin-Navarro-Viguera-en-la-Sala-Unamuno.jpg\" alt=\"\" width=\"1175\" height=\"684\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4-Vito-Davoli-Mustapha-Amari-y-Valentin-Navarro-Viguera-en-la-Sala-Unamuno.jpg 1175w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4-Vito-Davoli-Mustapha-Amari-y-Valentin-Navarro-Viguera-en-la-Sala-Unamuno-300x175.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4-Vito-Davoli-Mustapha-Amari-y-Valentin-Navarro-Viguera-en-la-Sala-Unamuno-1024x596.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4-Vito-Davoli-Mustapha-Amari-y-Valentin-Navarro-Viguera-en-la-Sala-Unamuno-768x447.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1175px) 100vw, 1175px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9178\" class=\"wp-caption-text\">Vito Davoli, Mustapha Amari y Valent\u00edn Navarro Viguera en la Sala Unamuno<\/figcaption><\/figure>\n<h4><strong>-\u00bfAntes de empezar con sus clases le sigue leyendo poes\u00eda a sus alumnos? \u00bfPuede comentar c\u00f3mo ha sido esa experiencia?<\/strong><\/h4>\n<p>Llevo haci\u00e9ndolo desde hace muchos a\u00f1os. Primero hice unas catas y, posteriormente, con el paso de los cursos (cuando eres profesor los a\u00f1os se miden por cursos), esas lecturas a principio de las clases fueron creciendo. Hoy ya es norma. Algunos alumnos bostezan, otros desconectan y otros ponen sus ojos en blanco como San Francisco Javier, pero yo sigo, porque algunos no volver\u00e1n a tener jam\u00e1s la oportunidad de escuchar a los poetas, elegidos bajo el criterio de que son los que yo estoy leyendo en ese momento o, a veces, por alg\u00fan capricho personal. Les digo a los alumnos: es un regalo que os hago; dadme las gracias. Y los m\u00e1s me miran con cara de palo. Me divierte todo esto.<\/p>\n<h4><strong>-\u00bfCu\u00e1l poeta cree que ha definido de una manera m\u00e1s rotunda a su Sevilla natal?<\/strong><\/h4>\n<p>Es dif\u00edcil dar un nombre, pero he le\u00eddo Sevilla en los versos de Machado, de Cernuda, de Fernando Ortiz, de Jacobo Cortines, de V\u00e1zquez Medel, de Jes\u00fas Beades\u2026<\/p>\n<h4><strong>-\u00bfPor qu\u00e9 escribe?<\/strong><\/h4>\n<p>Escribir poes\u00eda es un acto de libertad, una pose aristocr\u00e1tica ante el mundo, es decir, una distinci\u00f3n que dignifica por ser \u2014se ha llamado de distintas maneras, pero, en el fondo, aluden a lo mismo\u2014 sublime, sagrada, inefable. La autenticidad a la que conduce escribir poes\u00eda obliga a la bondad y a la alegr\u00eda sin complejos, a la verdad que orienta, hacia la luz, la dicha de estar en la palabra.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>MIS FLORES, MIS VELAS<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hay velas que se encienden para yo no s\u00e9 qu\u00e9<br \/>\nsantos o diablos. Pero hay velas que se encienden.<br \/>\nY yo no s\u00e9 en memoria de qu\u00e9 o a qui\u00e9n alumbran.<br \/>\nPero siempre se encienden. Y hay flores que decoran<br \/>\na los ca\u00eddos como siempre bajo las flores.<br \/>\nQue no hay Dios que las pudra ni altares que las calle<br \/>\ncuando la luz se apaga, si la flor se marchita,<br \/>\nal borde de la sangre y al filo de una l\u00e1grima.<br \/>\nCualquier ma\u00f1ana gris de mayo se detiene<br \/>\nel pulso y ya no valen las flores ni las velas<br \/>\ny un silencio min\u00fasculo se hace estruendo sin l\u00edmites<br \/>\ncomo la misma m\u00fasica de un coraz\u00f3n varado<br \/>\npara siempre en la arena&#8230; con sus velas&#8230;, sus flores.<br \/>\nMalditas velas fr\u00edas. Malditas flores mustias.<br \/>\nDolor, dame tu angustia para sentirme vivo,<br \/>\npara esperar paciente mis flores y mis velas<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9177\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5.jpg\" alt=\"\" width=\"1396\" height=\"2048\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5.jpg 1396w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5-204x300.jpg 204w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5-698x1024.jpg 698w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5-768x1127.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5-1047x1536.jpg 1047w\" sizes=\"auto, (max-width: 1396px) 100vw, 1396px\" \/><\/p>\n<h3 style=\"padding-left: 40px;\">Poemas del libro<strong> \u2018Movimientos de luz\u2019<\/strong><\/h3>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong><br \/>\nUN D\u00cdA CUALQUIERA<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En el solo silencio de la noche<br \/>\nsuena el lento aleteo de los p\u00e1jaros<br \/>\ny el extra\u00f1o rumor de la materia<br \/>\nhumana disip\u00e1ndose en la sombra.<br \/>\nAunque es de noche, anuncian una m\u00ednima<br \/>\nestampida de luz que con sus alas<br \/>\nsacudir\u00e1n las sombras y los muebles<br \/>\ny las paredes y los cuerpos, todo,<br \/>\ndesempolvadas formas de lo oscuro,<br \/>\nchorreando de sombras, siluetas<br \/>\nser\u00e1n entre bandadas de destellos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El sol hace crujir en la ma\u00f1ana<br \/>\nla entumecida piel de un nuevo d\u00eda.<br \/>\nLa luz es un cuchillo que atraviesa<br \/>\ncelos\u00edas, vidrieras y visillos<br \/>\nhasta herir con su fuego la textura<br \/>\nalmidonada de la superficie<br \/>\nde viejos muebles de maderas nobles<br \/>\ncon el alma astillada por los a\u00f1os.<br \/>\nAmanece, amanece desde el sue\u00f1o.<br \/>\nA pesar de las sombras, amanece<br \/>\nbajo las u\u00f1as y sobre los p\u00e1rpados.<br \/>\nAmanece a pesar de los pesares<br \/>\nen un ba\u00f1o de cal sobre la tierra,<br \/>\nsobre los cuerpos secos de los pobres<br \/>\ny sobre la miseria de los ricos<br \/>\ncomo una obra social que un dios donara.<br \/>\nAmanece y los sue\u00f1os, de repente,<br \/>\nabren sus alas y alzan pronto el vuelo<br \/>\na no s\u00e9 qu\u00e9 rincones de la noche<br \/>\ny a no s\u00e9 qu\u00e9 esquinas del olvido.<br \/>\nComo buscan hacer nidos las aves.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">\n<strong>CUANDO BUSCAS EL CENTRO<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Cuando buscas el centro, mil caminos te apartan<br \/>\ndel centro y uno solo conduce a las vocales<br \/>\nque yacen en tu nombre largo como la lluvia.<br \/>\nHay un c\u00e1lido viaje por tu piel de domingo<br \/>\nque huele a luz y a vida. Apoyas en la cal<br \/>\nla espalda que se funde como cera en la tapia<br \/>\ncon un m\u00ednimo fuego de hace millones de a\u00f1os.<br \/>\nAquella luz lechosa, cansada y transparente<br \/>\ntuvo que atravesar galaxias tan oscuras<br \/>\n\u2014all\u00ed reina la noche\u2014 para encender tu rostro<br \/>\ncon un foco de luz t\u00edmidamente azul,<br \/>\ntuvo el sol que hendir con su espada flam\u00edgera<br \/>\ntantos cuerpos celestes danzando en el espacio,<br \/>\nque una sonrisa tuya brot\u00f3 de entre las sombras,<br \/>\ncomo una fr\u00e1gil grieta por la que se filtr\u00f3<br \/>\nla suficiente luz para sentirse vivo<br \/>\njunto al cuerpo que se ama, a coraz\u00f3n abierto,<br \/>\nen las ma\u00f1anas tr\u00e9mulas que trepan por la espalda.<\/p>\n<figure id=\"attachment_9181\" aria-describedby=\"caption-attachment-9181\" style=\"width: 767px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-9181 size-full\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/6-Valentin-Navarro-Viguera-Vito-Davoli-y-Jose-Alfredo-Perez-en-el-Colegio-Fonseca.jpg\" alt=\"\" width=\"767\" height=\"440\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/6-Valentin-Navarro-Viguera-Vito-Davoli-y-Jose-Alfredo-Perez-en-el-Colegio-Fonseca.jpg 767w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/6-Valentin-Navarro-Viguera-Vito-Davoli-y-Jose-Alfredo-Perez-en-el-Colegio-Fonseca-300x172.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 767px) 100vw, 767px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9181\" class=\"wp-caption-text\">Valent\u00edn Navarro Viguera, Vito Davoli y Jos\u00e9 Alfredo P\u00e9rez en el Colegio Fonseca<\/figcaption><\/figure>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>PREHISTORIA<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El tiempo es una historia repetida.<br \/>\nUn hombre. Una mujer. Como fue entonces.<br \/>\nFrente a frente. La luz de la ma\u00f1ana<br \/>\ninvadiendo el silencio desnudo de los cuerpos<br \/>\ny el d\u00eda por delante como un inmenso espacio,<br \/>\ncomo una plaza abierta, para amarse.<br \/>\nLos ojos que te miran son los mismos<br \/>\nhipnotizados ojos que por primera vez<br \/>\nse asomaron al fuego. Los brazos que te abrazan<br \/>\narrojan el calor de aquellas cuevas<br \/>\ncalentadas al miedo de cuerpos enlazados.<br \/>\nLa voz que escuchas es la voz de siempre,<br \/>\ncuando decir palabras al o\u00eddo<br \/>\nfue una necesidad, como el aire, de amor.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Piensa en las hojas secas que se pudren en oto\u00f1o,<br \/>\nen las ramas desnudas, en las venas ajadas<br \/>\ncon el filo del fr\u00edo. Piensa en los golpes secos,<br \/>\nla s\u00edstole y la di\u00e1stole, como metal que suena<br \/>\no tambor que retumba dentro del coraz\u00f3n<br \/>\ncuando la fruta besa la tierra de repente<br \/>\ny se da por entero en cuerpo y alma al mudo<br \/>\ncrucigrama del tiempo sobre la piel madura.<br \/>\nPiensa, entonces, en m\u00ed, quien, en medio del camino,<br \/>\ntiendo a hacerme de oto\u00f1o.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong><br \/>\nFACHADA<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La derramada luz en las paredes<br \/>\ndonde abdica la tarde cada d\u00eda,<br \/>\nla vida que enmudece y se rinde al silencio,<br \/>\ny el coraz\u00f3n atento al titubeo<br \/>\nde la primera estrella de la noche.<br \/>\nSi el viento rompe en lluvia, arrastra algo antiqu\u00edsimo,<br \/>\ntanto, que es de otros tiempos, cuando el agua<br \/>\nbesaba las manzanas con dulzura<br \/>\ny acariciaba con delicadeza<br \/>\nla fina piel del campo y se acercaba suave<br \/>\na j\u00f3venes de cuerpos solitarios.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Sobre la cal se posa y brilla, vagamente<br \/>\nazul, entre las sombras. Se deshace,<br \/>\ndebilit\u00e1ndose, y sucumbe: ha muerto<br \/>\nla claridad madura en la pared,<br \/>\ncomo si contra el muro fusilada<br \/>\nla tarde hubiese sido y, ya abatida,<br \/>\nun reguero de bronce lo limpiara la noche.<br \/>\nSi al despertar renace el d\u00eda a otra luz,<br \/>\nser\u00e1, nunca se sabe, tiene que ser, el cuerpo,<br \/>\npues de la piel de ayer conservo el alma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Petruvska Simne<\/em><\/strong><em>.<\/em> <em>Narradora y cr\u00edtica literaria venezolana (Carabobo, Venezuela, 1952). Ha trabajado como editora de la revista BCV Cultural y de las revistas Circunvalaci\u00f3n del Sur, XI Festival de Teatro de Caracas y La Palabra Pintada, as\u00ed como del suplemento cultural El Otro Cuerpo, del Ateneo de Caracas; la edici\u00f3n especial por el 61r aniversario del diario \u00daltimas Noticias, y la mesa de redacci\u00f3n de El Diario de Caracas. Autora de la recopilaci\u00f3n de cr\u00f3nicas Periodistas en su tinta (Alfadil, 2004), el libro de entrevistas Periodistas en la mira (Alfadil, 2004) y el libro de entrevistas a escritores \u00bfPor qu\u00e9 escriben los escritores? (Fundaci\u00f3n para la Cultura Urbana, 2005).<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9182\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/7-Petruvska-Simne.jpg\" alt=\"\" width=\"392\" height=\"523\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/7-Petruvska-Simne.jpg 392w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/7-Petruvska-Simne-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 392px) 100vw, 392px\" \/><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Tiberiades tiene la satisfacci\u00f3n de publicar esta entrevista que Petruvska Simne ha hecho a Valent\u00edn Navarro Viguera quien obtuvo el Acc\u00e9sit de la XI Edici\u00f3n del reconocido Premio Internacional de Poes\u00eda Pilar Fern\u00e1ndez Labrador, por el libro \u2018Movimientos de luz\u2019, editado por la Diputaci\u00f3n de Salamanca, el cual se present\u00f3 en el marco del XXVII Encuentro de Poetas Iberoamericanos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9180,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[836,160,894],"class_list":["post-9185","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboraciones","tag-petruvska-simne","tag-premio-pilar-fernandez-labrador","tag-valentin-navarro-viguera"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9185","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9185"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9185\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9186,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9185\/revisions\/9186"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9180"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9185"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9185"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9185"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}