{"id":9289,"date":"2024-11-27T10:32:14","date_gmt":"2024-11-27T09:32:14","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9289"},"modified":"2024-11-27T10:32:33","modified_gmt":"2024-11-27T09:32:33","slug":"valentin-navarro-viguera-dichosa-la-palabra-la-poesia-de-lizette-espinosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9289","title":{"rendered":"Valent\u00edn Navarro Viguera: Dichosa la palabra: la poes\u00eda de Lizette Espinosa"},"content":{"rendered":"<p><em>\u00a0<\/em><em>Tiber\u00edades se congratula en publicar esta rese\u00f1a del libro \u2018Como quien nada teme\u2019<\/em>, de Lizette Espinosa (Editorial Summa, Lima, 2023). Las fotos son de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn<\/p>\n<p><em>Como quien nada teme <\/em>es un libro fronterizo que sit\u00faa al lector entre la memoria y el olvido, entre la palabra y el silencio, entre el ser y la nada. El tono empleado es sumamente intimista, como un decir callado, apenas susurrado para s\u00ed. Estamos ante la poes\u00eda dialogada de y con ese <em>alter ego<\/em> que siempre va con nosotros, como una luz que nada teme, como una sombra que nada espera. Porque la poes\u00eda, a veces, se convierte en un espejo, un ejercicio de reflexi\u00f3n en el que proyectamos nuestra propia imagen y devolvemos la de los otros, \u201cla espesura sin rostro ni lagos que reflejen \/ la palidez que nos conmina\u201d. La propiedad especular de la palabra po\u00e9tica de la cubana Lizette Espinosa es el conocimiento. Con sus versos logra indagar y rebasar el umbral de lo sagrado (sea la cruz de Cristo o un madero a la deriva del Ganges), como quien cruza la noche oscura del alma. Lo que le espera al final de esta traves\u00eda es el desvelamiento de la verdad desnuda, despojada del atrezo de la hipocres\u00eda, de la costumbre o de falsas creencias. As\u00ed, la poes\u00eda es un encuentro y un hallazgo. El sentido religioso es expresado en sentido amplio, como aquello que nos <em>re-liga<\/em>, nos ata y nos vincula inexorablemente a la naturaleza. En este sentido hay una mitolog\u00eda sacra que nos remonta a los or\u00edgenes de la creaci\u00f3n. De ah\u00ed que en el umbral del libro brote la bienaventuranza, la dicha de crear, a partir del nombre (<em>nomen<\/em>), el mundo: la labor del poeta es no sucumbir al silencio. En el principio fuel el verbo (\u201cDichoso quien se atreve a nombra\u201d); y al final, en sus \u00faltimos versos, la poeta Lizette Espinosa, como un <em>regressus ad origem<\/em>, halla luz en \u201cel calor de unas pocas palabras\u201d. La palabra es dadora de sentido en un mundo cercado por la angustia kierkegaardiana, la de estar arrojado en medio de la vida y expuesto a la libertad de existir. Angustia y absurdo, temor y temblor son fen\u00f3menos o existenciarios del ser-ah\u00ed. Cuando la poes\u00eda aspira a ser b\u00fasqueda en mitad del \u201cnaufragio del silencio\u201d, \u00e9sta se convierte en la voz de los incapacitados para el habla por el acontecimiento de la muerte. En el reino de los vivos, algo se queda, entonces, roto, pero que no se ve; es una desgarradura que deja al ser escindido, fragmentado, esencialmente otro, en una alteridad ya imposible de reconciliar. La diosa Mnemosyne asiste a la creaci\u00f3n po\u00e9tica, como redenci\u00f3n, como b\u00e1lsamo, en forma de s\u00edmbolo. La plasticidad de las im\u00e1genes de <em>Como quien nada teme<\/em> habla de la altura po\u00e9tica de Lizette Espinosa:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>El hueso que se quiebra<br \/>\n<\/em><em>y no rompe la carne.<\/em><\/p>\n<p>Eugenio Tr\u00edas, en <em>L\u00f3gica del l\u00edmite<\/em>, sit\u00faa al poeta ca\u00eddo en el l\u00edmite o cerco del aparecer, hundido en el presente propio y abandonado por un Dios inaccesible. Pero tambi\u00e9n en ese cerco, el amor tiene algo que decir, como una invitaci\u00f3n al gozo: \u201cAhora que nada esperas \/ el amor aparece como una humillaci\u00f3n \/ para salvarte de ti mismo\u201d. S\u00edmbolo, religi\u00f3n, poes\u00eda\u2026 son los espacios por los que deambula el sujeto po\u00e9tico. La poes\u00eda se yergue como hogar o protecci\u00f3n, mandorla sacra o corriente que fluye, como constructora de sentido. Es, en suma, una habitante del l\u00edmite, al que se accede a trav\u00e9s de la b\u00fasqueda \u2014leitmotiv del poemario, como aventura heroica hacia lo desconocido\u2014 de la verdad y la libertad que esta concede. Hablar de (<em>logos<\/em>) o poetizar sobre lo que no habla (<em>da\u00edmon<\/em>) y que puede o tiene que ser pensado, es la sublime misi\u00f3n de la poeta, a trav\u00e9s de la memoria y en una comunicaci\u00f3n siempre indirecta entre el cerco del aparecer y el cerco herm\u00e9tico. La verdadera poes\u00eda, y la de Espinosa lo es, debe estar acariciada por la luz.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9286\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2-2.jpg\" alt=\"\" width=\"2048\" height=\"1487\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2-2.jpg 2048w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2-2-300x218.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2-2-1024x744.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2-2-768x558.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/2-2-1536x1115.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 2048px) 100vw, 2048px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Espacio y tiempo desdibujados, localizados en el l\u00edmite que confunde (fundirse-con, atarse-a), que asombra, que desdibuja las plat\u00f3nicas sombras de la realidad, donde los sentidos tantean en la oscuridad: es el incierto escenario donde sucede la acci\u00f3n reflexiva de <em>Como quien nada teme<\/em>. La poeta, a veces, se sit\u00faa como fuera del mundo y lo observa como un fen\u00f3meno que est\u00e1 ah\u00ed sin m\u00e1s, abierto a la contingencia, a la posibilidad, cerrado a las cl\u00e1usulas temporales y a su inevitable final de descorporeizaci\u00f3n. El verdadero protagonista de <em>Como quien nada teme<\/em> es la sensaci\u00f3n de extra\u00f1amiento ante el ser tiempo de las cosas y ver, fenom\u00e9nicamente, c\u00f3mo se deshacen. El deterioro de la existencia y sus consecuencias afectivas laten entre los versos de Lizette Espinosa, lo que le lleva a preguntarse sobre los \u00faltimos restos que quedan esparcidos por el espacio reci\u00e9n abandonado a causa de la muerte: \u201cSali\u00f3 por fin la vida de su cuerpo\u201d, escribe en el hermoso \u201cUn cortejo de luz hacia el poniente\u201d, para se\u00f1alar las huellas que delatan la vida que hab\u00eda existido apenas un instante y de la que ya s\u00f3lo quedan despojos en la memoria.<\/p>\n<p>En \u201cAproximaciones\u201d, dedicado a su madre, describe el terreno del olvido. Bajar a los infiernos nunca es f\u00e1cil. All\u00ed, deambulan las almas en pena, sufren condenado los pecadores. Pero el infierno de Lizette Espinosa es de este mundo. Es el reino donde \u201cya no crece all\u00ed la maravilla \/ ni la espiga se asoma a la valla como un hijo\u201d. El deterioro del espacio, que una vez fue para\u00edso, se refleja en la descomposici\u00f3n del cuerpo y en el resquebrajamiento del alma. Somos materia, mente y entorno en continua descomposici\u00f3n. Quiz\u00e1s uno de los poemas m\u00e1s fecundos del poemario sea \u201cHibernaci\u00f3n\u201d, por ser s\u00edntesis del universo simb\u00f3lico desplegado en sus p\u00e1ginas: el extra\u00f1amiento de los m\u00e1s cercano, hasta intuirlo como un abismo; la constataci\u00f3n del fluir temporal; el olvido y el eterno retorno; la conciencia del dolor como como conciencia de estar y de sentirse vivo; la ca\u00edda en la noche y la presencia cercana de la muerte; la oto\u00f1izaci\u00f3n de la vida\u2026 El \u00e1rbol \u2014\u201c\u00e1rbol que nace torcido\u201d \u201cA los pies de la Sequoia\u201d\u2014 es uno de los s\u00edmbolos que mejor traza la condici\u00f3n fronteriza de la existencia del ser humano. Como el \u00e1rbol, sus pies se enra\u00edzan en lo m\u00e1s profundo de la tierra, evocando as\u00ed su pertenencia a lo ef\u00edmero, a la tierra que nos acoger\u00e1 un d\u00eda; sin embargo, sus ramas se elevan espiritualmente hacia el cielo, aspiran a lo m\u00e1s alto de la trascendencia. Es el intersticio exacto de ser-entre la realidad y el deseo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9287\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3-2.jpg\" alt=\"\" width=\"2048\" height=\"1536\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3-2.jpg 2048w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3-2-300x225.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3-2-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3-2-768x576.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/3-2-1536x1152.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 2048px) 100vw, 2048px\" \/><\/p>\n<p>El silencio de la voz po\u00e9tica de Lizette Espinosa se oye en el silencio del alma, en el silencio del mundo, en la ausencia de espacio que es el remanso de su coraz\u00f3n y su memoria. Sentirse, existencialmente, fuera de las coordenadas espacio-temporales nos sit\u00faa, como extranjeros en el exilio, fuera de s\u00ed, extra\u00f1os y extra\u00f1ados por los que a\u00fan permanecen en pie en la batalla cotidiana de la existencia. <em>Soma sema<\/em>: somos, con Heidegger, portadores de nuestras propias muertes, de nuestros m\u00e1s \u00edntimos muertos. \u201cLleva encima \/ un hatillo \/ de ajenas soledades\u201d, reza el ep\u00edgrafe de la \u00faltima secci\u00f3n. Los instalamos en un rinc\u00f3n del recuerdo, los regamos con gotas de memoria, que apenas consiguen trazar la silueta desdibujada en el olvido y ficcionalizamos lo que una vez tuvo la consistencia de los cuerpos. Entre la vida y la muerte se halla la conciencia de la duraci\u00f3n, de nuestro fr\u00e1gil ser-de-tiempo. Una vez muerto, resta ajustar las sombras, el humo, ese <em>hilillo<\/em> por el que a\u00fan queda la muerte colgando de la vida, a nuestro propio acontecer diario. M\u00e1s que una adecuaci\u00f3n, podr\u00eda decirse que el tiempo lleva a cabo un ajuste de cuentas. Porque, al fin y al cabo, somos originariamente barro, un pu\u00f1ado de tierra, polvo, gongorinamente, nada (\u201cCamposanto\u201d), y, pante\u00edsticamente, todo, un eterno retorno al vientre de la madre tierra, dentro de una arquitectura simb\u00f3lico repensada desde la experiencia personal: es el motivo por el que se renuncia al mar, que es el morir (\u201cOfrenda\u201d). Por el olvido se regresa a una infancia imposible, a un juego demente y degenerado en el et\u00e9reo columpio del abismo (\u201cAcuarela\u201d).<\/p>\n<p>De forma inteligente, ante los eternos temas metaf\u00edsicos, afirma categ\u00f3ricamente, reivindic\u00e1ndola, su adhesi\u00f3n a la duda. La verdad es un gran monstruo moldeado por el poder de unos pocos y la ignorancia de muchos. Como seres embarcados en nuestra propia existencia, vamos hacia horizontes desconocidos. \u00bfLa certeza? No, la certeza ser\u00e1 de otros. Entre otras cosas porque en las p\u00e1ginas de Espinosa se muestra la dualidad entre el ser y el parecer, una po\u00e9tica de la esencialidad, en lucha <em>dia<\/em>-l\u00e9ctica, <em>dia<\/em>-l\u00f3gica.<\/p>\n<p>En <em>Como quien nada teme<\/em>, Lizette Espinosa realiza su propia pasi\u00f3n cristol\u00f3gica. El dolor y la desesperanza no impiden que la palabra po\u00e9tica, redentora, mire hacia el pasado, d\u00e9 fe de un presente que se derrumba por el olvido y otee la luz en horizontes de plenitud. En el camino de la vida, aceptarla con todo lo bueno y todo lo malo que nos ofrece es un acto de libertad.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\">***<\/h4>\n<p><em>Valent\u00edn Navarro Viguera (Sevilla, 1979). Profesor y Doctor en Literatura Espa\u00f1ola. En su faceta de cr\u00edtico literario tiene art\u00edculos en revistas literarias y culturales especializadas como Salina, Esfera, Bolet\u00edn de la Real Academia de Buenas Letras de Granada, Semiosfera, Instituto Cervantes, colaborador de Mercurio y coordinador de la secci\u00f3n de poes\u00eda de la revista V\u00eda Marciala. Ha publicado el ensayo El pensamiento po\u00e9tico de Leopoldo de Luis (2019) y los libros de poemas De lo visible, lo invisible (2016), Nosotros en la tierra (2018), Aquella luz entonces (2023), as\u00ed como la plaquette Septiembre (2022). Ha participado en la antolog\u00eda Humuvia (2023). Por estos libros ha recibido el Premio Internacional de Poes\u00eda Rafael Su\u00e1rez Pl\u00e1cido, el Premio de Poes\u00eda Isabel Ov\u00edn y el Premio Internacional de Poes\u00eda Asteri\u00f3n. Ha obtenido el Acc\u00e9sit de la XI Edici\u00f3n del reconocido Premio Internacional de Poes\u00eda Pilar Fern\u00e1ndez Labrador, por el libro \u2018Movimientos de luz\u2019, editado por la Diputaci\u00f3n de Salamanca, el cual se present\u00f3 en marco del XXVII Encuentro de Poetas Iberoamericanos \u2013 Salamanca.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_9288\" aria-describedby=\"caption-attachment-9288\" style=\"width: 2340px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9288\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-y-Valentin-Navarro-Viguera.jpg\" alt=\"\" width=\"2340\" height=\"1657\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-y-Valentin-Navarro-Viguera.jpg 2340w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-y-Valentin-Navarro-Viguera-300x212.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-y-Valentin-Navarro-Viguera-1024x725.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-y-Valentin-Navarro-Viguera-768x544.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-y-Valentin-Navarro-Viguera-1536x1088.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/4-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-y-Valentin-Navarro-Viguera-2048x1450.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 2340px) 100vw, 2340px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9288\" class=\"wp-caption-text\">Carlos Garc\u00eda Carbayo, alcalde de Salamanca y Valent\u00edn Navarro Viguera<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Lizette Espinosa (La Habana, 1969). <\/em><em>Ha publicado los vol\u00famenes de poes\u00eda Donde se quiebra la luz (2015), Por la ruta del agua (2017), Lumbre (2018), Humo (2019), \u00c1baco (2020) y Como quien nada teme (2023). Textos suyos aparecen en las antolog\u00edas: Poes\u00eda en Paralelo 0 (2016), The multilingual Anthology (2017), Crear en femenino (2017), Aqu\u00ed (Ellas) en Miami (2018), Nubes. Poes\u00eda hispanoamericana (2019), Escritorxs salvajes:37 (2019), La primera l\u00ednea. Poes\u00eda Iberoamericana (2020), Asintom\u00e1tica (2021), entre otros. Desde el a\u00f1o 2003 reside en Miami donde se dedica profesionalmente al dise\u00f1o de Ingenier\u00eda y Agrimensura. Estuvo en Salamanca como invitada al XXVII Encuentro de Poetas Iberoamericanos.<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_9284\" aria-describedby=\"caption-attachment-9284\" style=\"width: 2560px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9284\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5-Valeria-Sandi-A.-P.-Alencart-y-Lizette-Espinoza-en-el-balcon-del-Ayuntamiento-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"2560\" height=\"1420\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5-Valeria-Sandi-A.-P.-Alencart-y-Lizette-Espinoza-en-el-balcon-del-Ayuntamiento-scaled.jpg 2560w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5-Valeria-Sandi-A.-P.-Alencart-y-Lizette-Espinoza-en-el-balcon-del-Ayuntamiento-300x166.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5-Valeria-Sandi-A.-P.-Alencart-y-Lizette-Espinoza-en-el-balcon-del-Ayuntamiento-1024x568.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5-Valeria-Sandi-A.-P.-Alencart-y-Lizette-Espinoza-en-el-balcon-del-Ayuntamiento-768x426.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5-Valeria-Sandi-A.-P.-Alencart-y-Lizette-Espinoza-en-el-balcon-del-Ayuntamiento-1536x852.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/5-Valeria-Sandi-A.-P.-Alencart-y-Lizette-Espinoza-en-el-balcon-del-Ayuntamiento-2048x1136.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9284\" class=\"wp-caption-text\">Valeria Sandi, A. P. Alencart y Lizette Espinoza, en el balc\u00f3n del Ayuntamiento<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Tiber\u00edades se congratula en publicar esta rese\u00f1a del libro \u2018Como quien nada teme\u2019, de Lizette Espinosa (Editorial Summa, Lima, 2023). Las fotos son de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn Como quien nada teme es un libro fronterizo que sit\u00faa al lector entre la memoria y el olvido, entre la palabra y el silencio, entre el ser y la nada. 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