{"id":9430,"date":"2025-01-07T22:01:43","date_gmt":"2025-01-07T21:01:43","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9430"},"modified":"2025-01-07T22:02:35","modified_gmt":"2025-01-07T21:02:35","slug":"giovanna-benedetti-creo-en-la-magia-ritual-de-las-palabras-entrevista-de-petruvska-simne-xxvii-encuentro-de-poetas-iberoamericanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9430","title":{"rendered":"Giovanna Benedetti: \u2018Creo en la magia ritual de las palabras\u2019. Entrevista de Petruvska Simne. XXVII Encuentro de Poetas Iberoamericanos"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 360px;\"><strong>H\u00e1bitos de piel<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 360px;\">Si alguna vez acabo de caer en m\u00ed<br \/>\n\u2014y si esta luna que me agota todav\u00eda me sostiene\u2014<br \/>\ndejar\u00e9 de cabalgar como acr\u00f3bata a destiempo<br \/>\nderivando hacia otro mar con mis pliegos y cazuelas.<br \/>\nY si esa voz que no se aquieta, aunque yo me quede inm\u00f3vil,<br \/>\npersiste en ofrecerme en trasgresi\u00f3n, sin argumentos,<br \/>\nlimpiar\u00e9 mis anaqueles de anfisbenas y orop\u00e9ndolas<br \/>\ny declarar\u00e9 mi fe en la ciencia infalible y viceversa.<br \/>\nY all\u00e1, del otro lado (si el aliento a\u00fan me dura)<br \/>\ncontinuar\u00e9 con la leyenda de mi terca epifan\u00eda:<br \/>\nerr\u00e1tica, trasunta, solitaria, tortuosa&#8230;<br \/>\nmaquillada astutamente por la c\u00f3lera del viento<br \/>\nporque hay h\u00e1bitos de piel que nunca mueren.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 360px;\">Giovanna Benedetti<\/p>\n<p>Giovanna Benedetti, poeta paname\u00f1a, vive en las monta\u00f1as San Lorenzo de El Escorial, en la sierra madrile\u00f1a, rodeada de los libros que ha le\u00eddo, esos que siempre la han acompa\u00f1ado a lo largo de sus vivencias, de las cer\u00e1micas que elabora con delicada paciencia, de esculturas que moldea buscando la esencia de la forma humana, de los cuadros que pinta tratando de plasmar emociones sinceras y, sobre todo, de los libros que ha escrito, cada uno de los cuales describen el camino que ha recorrido trazando en cada p\u00e1gina esa voz \u00a0po\u00e9tica que la define.<\/p>\n<p>Desde la publicaci\u00f3n de su primer poemario se ubic\u00f3 en el lugar destacado de las letras paname\u00f1as, lo que le ha valido los m\u00e1s importantes premios, as\u00ed como el reconocimiento de cr\u00edticos y escritores. El poeta paname\u00f1o Javier Alvarado se\u00f1al\u00f3 de Benedetti: \u201cuna autora que ha ido pacientemente construyendo un edificio del lenguaje a trav\u00e9s de todas las herramientas posibles: las palabras m\u00e1s dis\u00edmiles, m\u00e1s solidarias, m\u00e1s refulgentes, m\u00e1s incisivas, m\u00e1s escogidas, m\u00e1s explotadas, se concatenan en magn\u00edficos poemarios\u201d. La poeta espa\u00f1ola Raquel Lanseros escribi\u00f3: \u00abDue\u00f1a de una imaginaci\u00f3n portentosa y de un hondo sentido ling\u00fc\u00edstico, Giovanna Benedetti es una profunda conocedora de la gran tradici\u00f3n po\u00e9tica universal, y parte de esta sabidur\u00eda para construir una obra repleta de significaciones, donde el lenguaje se entrevera de im\u00e1genes m\u00faltiples, creando una realidad reconocible, y a la vez una voz on\u00edrica, que sumerge al lector en una experiencia literaria de largo alcance\u201d. El poeta peruano Carlos Garrido Chal\u00e9n: \u201cGiovanna Benedetti, espira ese mismo aroma, que pareciera que es m\u00e1s divino que humano y se solaza en el resplandor del significado de la vida, que se purifica en el transcurrir de la historia, para generar un mundo nuevo, que es propio, que no se parece al de nadie, y que en su portafolio arriesga propuestas para una literatura diferente.<\/p>\n<p>En su biograf\u00eda se lee que es poeta, escritora, artista pl\u00e1stico. Ciudad de Panam\u00e1, 1949, tiene dos hijas, cinco nietos y vive desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada en San Lorenzo de El Escorial, Madrid, Espa\u00f1a. Estudi\u00f3 Derecho y Ciencias Pol\u00edticas en las universidades Nacional de Panam\u00e1, Aut\u00f3noma de Barcelona y Complutense de Madrid. Es doctora en derecho y especialista, por la UNESCO, en derechos humanos de la cultura. fue directora general del Archivo Nacional de Panam\u00e1. Trabaj\u00f3, por muchos a\u00f1os, como experta internacional en Derecho de Autor para la UNESCO, y como consultora del Centro Regional para el Fomento del Libro de Am\u00e9rica Latina y el Caribe (CERLALC), Colombia.<\/p>\n<p>Ha ganado en seis ocasiones el Premio Nacional de Literatura Ricardo Mir\u00f3 de Panam\u00e1. Premio Internacional de Periodismo Jos\u00e9 Mart\u00ed, Cuba, Premio Mihai Eminescu, Ruman\u00eda y Premio Latinoamericano de Ensayo Hist\u00f3rico, Universidad Sim\u00f3n Bol\u00edvar, Barranquilla, Colombia. Miembro de la Academia Paname\u00f1a de la Lengua.<br \/>\nEntre sus obras: <em>La lluvia sobre el fuego<\/em>, cuentario;<em> El s\u00f3tano dos de la cultura<\/em>, ensayo; <em>El rev\u00e9s del derecho de autor<\/em>, ensayo; <em>Entonces, ahora y luego<\/em>, poemas, <em>El tambor de la agon\u00eda<\/em>, poemas, <em>Las claves de Lorca<\/em>, ensayo; <em>El camino de los andantes: Bol\u00edvar y Don Quijote<\/em>, ensayo hist\u00f3rico-literario; <em>Entrada abierta a la mansi\u00f3n cerrada<\/em>, poemas; <em>Maqueta y figuraci\u00f3n de los derechos culturales<\/em>, UNESCO, estudio anal\u00edtico; <em>M\u00fasica para las fieras<\/em>, poemario; <em>V\u00e9rtigo de malabares<\/em>, cuentario; <em>Despu\u00e9s de los objetos,<\/em> poes\u00eda reunida; <em>Vigilia de Ant\u00edgona<\/em>, poema dram\u00e1tico en siete cantos; <em>Caragab\u00ed<\/em>, poes\u00eda selecta; <em>La raz\u00f3n po\u00e9tica de Mar\u00eda Zambrano<\/em>, ensayo; <em>Fatamorgan<\/em>a, poemas. Su obra ha sido traducida parcial o totalmente a diecinueve idiomas.<\/p>\n<p>Ha participado en el 30\u00ba Festival Internacional de Poes\u00eda de Medell\u00edn, Festival Internacional de Poes\u00eda de Curtea d\u2019Arges, Ruman\u00eda, Festival Internacional de Poes\u00eda de Madrid, Encuentro Internacional de Poetas Iberoamericanos de Salamanca, Encuentro Hispanoamericano de Escritores en Par\u00eds, XVII Festival Internacional Palabra en el Mundo, Chiapas. Invitada como conferencista y lectora in situ, al Trinity College de Dubl\u00edn, Irlanda y al Rilke Poetry Center de Praga, Chequia. En 2024 recibi\u00f3 la distinci\u00f3n de \u201cHu\u00e9sped Distinguida\u201d de la Ciudad de Salamanca por parte del Ayuntamiento y durante la celebraci\u00f3n del XXVII Encuentro de Poetas Iberoamericanos.<\/p>\n<figure id=\"attachment_9428\" aria-describedby=\"caption-attachment-9428\" style=\"width: 1153px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9428\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/2-En-el-Ayuntamiento-de-Salamanca.jpg\" alt=\"\" width=\"1153\" height=\"741\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/2-En-el-Ayuntamiento-de-Salamanca.jpg 1153w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/2-En-el-Ayuntamiento-de-Salamanca-300x193.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/2-En-el-Ayuntamiento-de-Salamanca-1024x658.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/2-En-el-Ayuntamiento-de-Salamanca-768x494.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1153px) 100vw, 1153px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9428\" class=\"wp-caption-text\">En el Ayuntamiento de Salamanca<\/figcaption><\/figure>\n<h4><strong>\u00bfC\u00f3mo fue su ni\u00f1ez? \u00bfD\u00f3nde vivi\u00f3 esos primeros a\u00f1os de su infancia? \u00bfTodav\u00eda est\u00e1 en pie esa primera casa?\u00a0 <\/strong><\/h4>\n<p>Yo crec\u00ed -literalmente- entre la selva y los libros. La casa familiar (que era muy extravagante y de arquitectura vanguardista), hab\u00eda sido construida en las afueras de la ciudad de Panam\u00e1, sobre la carretera trans\u00edstmica que une el Atl\u00e1ntico con el Pac\u00edfico, en una ruta paralela al Canal interoce\u00e1nico y que, en aquella \u00e9poca, a mediados del siglo XX, se encontraba todav\u00eda encerrada en el tupido verdor de la indomable selva tropical.<\/p>\n<p>Los libros eran parte de las paredes (o as\u00ed lo cre\u00eda yo) y aparec\u00edan por todas las habitaciones. Y es que la familia paterna: los Benedetti, originarios de Cartagena de Indias, Colombia, hab\u00edan fundado en Panam\u00e1, entre otros negocios, una librer\u00eda y una casa editorial a principios del pasado siglo; y all\u00ed, a nuestra exc\u00e9ntrica y art\u00edstica casa grande de la selva, a la que todav\u00eda se arrimaban sin miedo las iguanas, los papagayos, las culebras, los monos, los pecar\u00ed, los tigrillos y ocelotes (y hasta una jaguar hembra de tres patas que ahora forma parte de mi literatura), hab\u00edan ido a parar los vol\u00famenes y publicaciones de las viejas librer\u00eda y editorial, despu\u00e9s de su liquidaci\u00f3n a finales de los a\u00f1os cuarenta.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfQui\u00e9n le regalo su primer libro? \u00bfDe cu\u00e1l autor? \u00bfO ley\u00f3 cuando estaba en la escuela?<\/strong><\/h4>\n<p>Parece que aprend\u00ed a hablar, a leer, a escribir y a explorar los matorrales de la espesura a un mismo tiempo, y que mis primeras experiencias -todas ellas- se suced\u00edan de una manera continua entre ambos mundos: la selva y los libros, en un vaiv\u00e9n intercambiable: como en una cinta de Moebius. Le\u00eda todo lo que me ca\u00eda en las manos -a ratos a escondidas- a\u00fan antes de asistir a la escuela. Soy la mayor de cuatro hermanos y uno de nuestros juegos era descubrir las maravillosas revistas infantiles Billiken, los vol\u00famenes del Tesoro de la Juventud y los libros de cuentos y aventuras que a\u00fan se encontraban embalados en las cajas de la librer\u00eda Benedetti Hermanos, importados desde Argentina, Colombia, M\u00e9xico y Espa\u00f1a.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfEn su adolescencia la escritura llenaba sus d\u00edas?<\/strong><\/h4>\n<p>Antes de la adolescencia yo ya hab\u00eda ca\u00eddo en la escritura. Ten\u00eda una suerte de \u201ccajita de garabatos\u201d donde apuntaba versos, rayaba pinturillas y dibujos y me imaginaba tramas de posibles narraciones. Mi madre fue una excelente declamadora y yo la escuchaba recitar, con su m\u00e1gico donaire, a Juana de Ibarbouru, Neruda, Alfonsina Storni, Lorca, Machado, Mistral o Sor Juana. Todo lo art\u00edstico en ella me atra\u00eda. Pero tambi\u00e9n lo intelectual (la influencia de mi padre): jurista, ensayista pol\u00edtico, catedr\u00e1tico de derecho internacional y diplom\u00e1tico.<\/p>\n<p>Mi adolescencia fue un ir y venir entre pa\u00edses, idiomas y colegios. En 1964, mi padre ocup\u00f3 los cargos de embajador de Panam\u00e1 ante la OEA y Negociador del Tratado del Canal de Panam\u00e1, y nos trasladamos a vivir a Washington D. C. Estados Unidos. Un par de a\u00f1os despu\u00e9s, a m\u00ed me fueron enviando -por temporadas- a internados y liceos en Orleans, Francia y Fribourgo, Suiza. Regres\u00e9 a Panam\u00e1 para comenzar all\u00ed mi carrera de Derecho y Ciencias Pol\u00edticas que terminar\u00eda en Espa\u00f1a, en la d\u00e9cada de los setenta, con un doctorado por la Universidad Complutense y una especializaci\u00f3n en Derechos de Autor y Derecho de la Cultura.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfC\u00f3mo fue ese proceso que la llevo a escribir poes\u00eda? \u00bfQu\u00e9 la motivo?<\/strong><\/h4>\n<p>Lo po\u00e9tico -para m\u00ed- es un ritual de encantamientos: una manera de conjurar los silencios y las voces. En mi ni\u00f1ez siempre fue un acto de magia. Unas palabras \u201cruidosas\u201d que aparec\u00eda como un rel\u00e1mpago cuando menos lo esperaba y me hac\u00edan correr hasta el barranco que colindaba con la selva. Luego empec\u00e9 a deducir sus reglas y me met\u00eda en esos ruidos luminosos a prop\u00f3sito, para salir de lo cotidiano, para inventarme otro lugar.<\/p>\n<p>Yo siempre escrib\u00ed poes\u00eda. Sin embargo, comenc\u00e9 mi carrera literaria publicando libros de cuentos y ensayos culturales. En 1981 y luego en 1984 obtuve el Premio Nacional de Literatura Ricardo Mir\u00f3 (el m\u00e1s importante de Panam\u00e1) por los libros <em>La lluvia sobre el fuego<\/em> (cuentos) y <em>El s\u00f3tano dos de la cultura<\/em> (ensayos).<br \/>\nY no obstante, los poemas segu\u00edan por all\u00ed, por todas partes: escondi\u00e9ndose y esperando la letra impresa. A finales de los a\u00f1os setenta, cuando yo acababa de regresar a Panam\u00e1 desde Espa\u00f1a: divorciada, graduada de abogada y con mis dos hijas peque\u00f1as, algunos poemas empezaron a aparecer en p\u00e1ginas literarias y revistas culturales.<\/p>\n<p>En 1992, se public\u00f3 mi primer poemario <em>Entonces, ahora y luego<\/em> el cual lograr\u00eda tambi\u00e9n ganar el Premio Nacional de Literatura. Ya en el siglo XXI fueron viendo la luz otros libros de poes\u00eda: <em>Entrada abierta a la mansi\u00f3n cerrada<\/em>, de 2006 y <em>M\u00fasica para las fieras<\/em>, de 2014, ambos galardonados tambi\u00e9n con el Premio Nacional Ricardo Mir\u00f3. Mi m\u00e1s reciente poemario es <em>Fatamorgana<\/em> de Editorial Doce Calles, Aranjuez, Madrid, 2024, casa que tambi\u00e9n ya hab\u00eda publicado, en 2019 y 2022 el volumen de mi poes\u00eda reunida titulado <em>Despu\u00e9s de los objetos<\/em>. En 2017, el Premio Nacional de Literatura me visito por sexta vez, en esa oportunidad al retomar a la cuent\u00edstica, con el libro <em>V\u00e9rtigo de malabares<\/em>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9421\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/3.jpg\" alt=\"\" width=\"1080\" height=\"1920\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/3.jpg 1080w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/3-169x300.jpg 169w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/3-576x1024.jpg 576w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/3-768x1365.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/3-864x1536.jpg 864w\" sizes=\"auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px\" \/><\/p>\n<h4><strong>\u00bfQui\u00e9n ley\u00f3 sus primeros poemas? \u00bfLa animaron a seguir escribiendo?<\/strong><\/h4>\n<p>Tuve la suerte de un caldo de cultivo dom\u00e9stico muy propicio a lo creativo, lo art\u00edstico y lo intelectual; pero aun as\u00ed y a pesar de ese entorno (o quiz\u00e1s por su fermento) lo cierto es que siempre se me intent\u00f3 \u201cacomodar\u201d en recintos profesionales m\u00e1s definidos -y lucrativos} como la abogac\u00eda y su pr\u00e1ctica en el bufete paternal. Y sin embargo, lo m\u00edo me tiraba ya desde varios frentes tan desiguales que iban de la literatura a la pintura, la escultura cer\u00e1mica y el dibujo pasando por la documentaci\u00f3n hist\u00f3rica\u2026 Y es que en los a\u00f1os ochenta tuve el privilegio de servir como directora general del Archivo de Panam\u00e1, desde 1984 hasta el d\u00eda nefasto de la invasi\u00f3n de los Estados Unidos a Panam\u00e1, el 20 de diciembre de 1989. Fue as\u00ed que, entre sus pliegos y legajos, logr\u00e9 distanciarme del bufete y me sumerg\u00ed en ese laberinto historiogr\u00e1fico, con epicentro en la archival\u00eda del siglo XIX y las guerras de independencia\u2026 del que todav\u00eda no he logrado salir, ni quiero hacerlo.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfC\u00f3mo fue el proceso para publicar su primer libro? \u00bfFue dif\u00edcil? \u00bfEsper\u00f3 mucho tiempo?<\/strong><\/h4>\n<p>Mi primer libro, <em>La lluvia sobre el fuego<\/em> se public\u00f3 en 1982 luego de resultar ganador del Premio Nacional de Literatura Ricardo Mir\u00f3. En Panam\u00e1, y ante la insuficiente industria editorial (escasez que a\u00fan nos perjudica), los concursos y cert\u00e1menes oficiales se convierten en una de las pocas avenidas de publicaci\u00f3n.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfRecuerda alguna cr\u00edtica que la haya impactado, elogiosa o no, sobre su poes\u00eda?<\/strong><\/h4>\n<p>Cada vez que algo de mis letras cae en la mirada ben\u00e9vola de escritores, lectores y cr\u00edticos, es para m\u00ed el mayor de los obsequios. Esa generosidad, de muchas maneras, fue la que en mi juventud me dio las herramientas para seguir en el camino de lo literario. Todav\u00eda me regala \u00e1nimos. Y yo lo agradezco.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfCu\u00e1l de sus libros le gusta m\u00e1s?<\/strong><\/h4>\n<p>De mis poemarios, <em>Entrada abierta a la mansi\u00f3n cerrada<\/em> (2006) creo que es el m\u00e1s cercano a mis apegos. Se trata de un libro dise\u00f1ado sobre una maqueta de una casa en la que cada habitaci\u00f3n es un poema: <em>Umbral de los perplejos<\/em>, <em>Basti\u00f3n de las g\u00e1rgolas, Mirador de estrellas, Rinc\u00f3n de las cosas que ya no son, Corredor de las voces, C\u00e1mara doblada<\/em>, etc. El poemario sigue una clave muy comprometida con la alquimia y el camino de ascesis y transfiguraci\u00f3n. Existe una edici\u00f3n digital gr\u00e1fica con mis propias l\u00e1minas y collages que puede verse aqu\u00ed:<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.behance.net\/gallery\/105018367\/Entrada-abierta-a-la-mansion-cerrada?fbclid=IwAR175atXMVzGvzyg1s2E8uP2PTI5fUn4FFaYoJhUhHC1fXuy0cpX1QO7W_A\">https:\/\/www.behance.net\/gallery\/105018367\/Entrada-abierta-a-la-mansion-cerrada?fbclid=IwAR175atXMVzGvzyg1s2E8uP2PTI5fUn4FFaYoJhUhHC1fXuy0cpX1QO7W_A<\/a><\/p>\n<h4><strong>\u00bfCu\u00e1l es su m\u00e9todo para abordar un poema? \u00bfToma apuntes o va directamente a la computadora a escribir de un tir\u00f3n?<\/strong><\/h4>\n<p>Casi todos mis poemarios tienen un dise\u00f1o -por lo general gr\u00e1fico- que organiza su estructura. Yo tiendo a imaginar el gran conjunto y desde all\u00ed voy descolgando los poemas que van apareciendo.<\/p>\n<p>Algunos poemas salen de un tir\u00f3n -es cierto-: con verso, pluma y flor, listos para el suceso. La mayor\u00eda, sin embargo, se demoran en su alumbramiento y hasta se devuelven -matriz adentro- para incubarse una temporada m\u00e1s. Y es que cada poema trae su duende e impone sus propios demonios. <em>Entonces, ahora y luego<\/em>, mi poemario de 1992 se present\u00f3 con tal fuerza que, al principio, me cost\u00f3 acostumbrarme al espesor de sus im\u00e1genes que tienen que ver con lo ancestral, lo tel\u00farico y lo selv\u00e1tico. Recuerdo que me sol\u00eda internar en su \u201cretrato\u201d a ratos y de a poquito, hasta que lo fui reconociendo, y me atrev\u00ed a amansar las figuraciones mitol\u00f3gicas y ancestrales que tanto me asustaban. El \u00faltimo de mis poemarios <em>Fatamorgana<\/em> (Madrid, 2024), tambi\u00e9n ha tenido una gestaci\u00f3n muy intensa. Apareci\u00f3 de golpe, es cierto, pero me intern\u00f3 en un laberinto repleto de oscuridades y me hizo lidiar con espectros y registros de mi propio titubeo.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfC\u00f3mo sabe cu\u00e1ndo debe terminar un poema? \u00bfQu\u00e9 es lo m\u00e1s dif\u00edcil de ese proceso: terminar o comenzar?<\/strong><\/h4>\n<p>Lo po\u00e9tico tiene su propia raz\u00f3n (su esquema interno) y el lenguaje del verso, a trav\u00e9s de la mano de la poeta, debe saber c\u00f3mo tomar conciencia de ese peque\u00f1o espacio-tiempo para no desali\u00f1arlo. El poema (cuando se pronuncia), <em>ya est\u00e1 all\u00ed: <\/em>hay que quitarle la hojarasca y hacer que se sienta c\u00f3modo en esa novedad ling\u00fc\u00edstica que le ha lanzado de lo metaf\u00f3rico a lo comunicativo.<\/p>\n<h4><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9422\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/4.jpg\" alt=\"\" width=\"1539\" height=\"1407\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/4.jpg 1539w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/4-300x274.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/4-1024x936.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/4-768x702.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/4-1536x1404.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 1539px) 100vw, 1539px\" \/><br \/>\n<strong>\u00bfEn esta \u00e9poca qu\u00e9 le da miedo? \u00bfLa vejez? \u00bfla muerte? \u00bfviajar en avi\u00f3n? \u00bflas enfermedades?<\/strong><\/h4>\n<p>Yo le tengo miedo a muchas cosas. En mi \u00faltimo poemario <em>Fatamorgana<\/em>, hasta me he atrevido a confesar mi agorafobia. El miedo, desde luego, es la substancia de ese estremecimiento que aparece como alarma y nos atrapa en el desasosiego. Y no obstante (ya lo dec\u00eda Pessoa) esa misma chispa que va del desamparo a la imaginaci\u00f3n es donde surge la creatividad\u2026 para bien o para mal.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfSe ha he vuelto m\u00e1s cr\u00edtica con la vida? \u00bfCon las amistades? \u00bfcon la familia?<\/strong><\/h4>\n<p>Al contrario. Con los a\u00f1os (y ya tengo 75) la vida en la que habito me ha ense\u00f1ado a ser m\u00e1s tolerante. A estas alturas, soy ya muy consciente de mi propia fragilidad. Sigo siendo muy cr\u00edtica con la injusticia, la violencia, el despojo, la guerra, el genocidio y la barbarie social: eso es inclaudicable. Al mismo tiempo, aprecio este momento en el que puedo disfrutar m\u00e1s de mis cercan\u00edas: mis dos hijas, mis cinco nietos, mis yernos, la familia, las amistades, la creatividad, la pintura, la escultura cer\u00e1mica, el dibujo, la lectura permanente y el paisaje cambiante de estas monta\u00f1as San Lorenzo de El Escorial, en la sierra madrile\u00f1a.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfLas redes sociales le roban el tiempo en su d\u00eda a d\u00eda?<\/strong><\/h4>\n<p>He confesado ya que salgo poco. Que me asustan las aglomeraciones y me da miedo salir a la calle, algunas veces. Las redes sociales, entonces, son mis aliadas: me facilitan el contacto virtual que es me es imprescindible, y eso es una ventaja para una persona que es esencialmente solitaria por naturaleza.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfTiene tiempo para ir al cine o al teatro o a alg\u00fan concierto?<\/strong><\/h4>\n<p>Tiempo me sobra, pero los pies no me encaminan. Me cuesta trabajo internarme en lo social. Yo vivo sola -y feliz- en un pueblo peque\u00f1o en la sierra madrile\u00f1a. A ratos me traslado a otros espacios (las casas de mis hijas) o a la ciudad de Madrid, para asistir a un evento literario o art\u00edstico puntual, pero no es parte de ninguna rutina y hasta evito que lo sea. Me gusta la soledad porque me empuja a vivir todo lo que imagino.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfPor qu\u00e9 escribe?<\/strong><\/h4>\n<p>Escribo porque creo en la magia ritual de las palabras. O como he dicho en uno de mis poemas, escribo porque:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>En esa otra forma rara de los cielos que es el verbo<br \/>\nhay una raz\u00f3n po\u00e9tica que rige los precipicios:<br \/>\nuna m\u00fasica que entiende ese sonido de las fieras<br \/>\nque nunca se consume, sino que se consuma.<br \/>\n<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (G. Benedetti, <em>M\u00fasica para las fieras,<\/em> 2017)<\/p>\n<h4><strong>\u00bfC\u00f3mo fue ese momento, tan emotivo, cuando recibi\u00f3 el reconocimiento como \u201cHu\u00e9sped Distinguida\u201d del Ayuntamiento de Salamanca?<\/strong><\/h4>\n<p>Primero fue la sorpresa confundida con el aturdimiento. Luego la maravillosa realidad tomando cuerpo y entonces el miedo (siempre all\u00ed, poniendo zancadillas) de d\u00f3nde y c\u00f3mo encontrar las palabras adecuadas, el entusiasmo preciso, el respeto debido, el abrazo expansivo, el mimo cari\u00f1oso para envolver tanto agradecimiento. Salamanca, la ciudad de los poetas, me nombraba su \u201cHu\u00e9sped Distinguida\u201d y all\u00ed, en aquel sal\u00f3n de luces doradas, de paredes alt\u00edsimas, de historia concurrida, me sent\u00ed honrada como poeta, como paname\u00f1a, como mujer que escribe. Hermosas e inolvidables fueron las sonrisas y palabras de las autoridades, de los poetas invitados, de mis amistades queridas, de mis compa\u00f1eros homenajeados: Omar Ortiz Forero, Hugo Francisco Rivella, P\u00edo E. Serrano, Jos\u00e9 Mar\u00eda Mu\u00f1oz Quir\u00f3s y de Alfredo P\u00e9rez Alencart, el art\u00edfice mayor. \u00a1Ese d\u00eda me convert\u00ed en hija de Salamanca para siempre!<\/p>\n<figure id=\"attachment_9423\" aria-describedby=\"caption-attachment-9423\" style=\"width: 1071px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9423\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/5-Retrato-pintado-por-Giovanna-Benedetti.jpg\" alt=\"\" width=\"1071\" height=\"1333\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/5-Retrato-pintado-por-Giovanna-Benedetti.jpg 1071w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/5-Retrato-pintado-por-Giovanna-Benedetti-241x300.jpg 241w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/5-Retrato-pintado-por-Giovanna-Benedetti-823x1024.jpg 823w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/5-Retrato-pintado-por-Giovanna-Benedetti-768x956.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1071px) 100vw, 1071px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9423\" class=\"wp-caption-text\">Retrato pintado por Giovanna Benedetti<\/figcaption><\/figure>\n<h3 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>M\u00daSICA PARA LAS FIERAS<\/strong><\/h3>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\">(Poema en quince cantos)<br \/>\n\u2013Fragmento-.<\/h4>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>I<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">De estas \u00e9pocas apenas reveladas<br \/>\nse dir\u00e1 que no hab\u00eda acuerdo entre nosotros, los insomnes.<br \/>\nQue cada quien viv\u00eda el pron\u00f3stico del d\u00eda sobre la v\u00edspera;<br \/>\nque pas\u00e1bamos de la noche al cuerpo, sin ser vistos;<br \/>\nque nos ganaba la costumbre de esperar la lejan\u00eda<br \/>\ny que flot\u00e1bamos como objetos no asidos a la tierra<br \/>\ncon el eterno resplandor de una mente sin recuerdos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Se creer\u00e1 que simul\u00e1bamos fant\u00e1sticas criaturas<br \/>\nnavegando por im\u00e1genes de estuarios y ballenas.<br \/>\nQue propici\u00e1bamos demonios que nos hac\u00edan perder el sue\u00f1o<br \/>\ndando ascenso a las tertulias vagabundas de la aurora.<br \/>\nY que no obstante despert\u00e1bamos, de pie e hipnotizados<br \/>\nsin que nadie nos diera palmaditas en la frente;<br \/>\nrecortando calendarios, papeles y fotograf\u00edas<br \/>\npara poder saciar la sed que daba de beber<br \/>\na nuestras l\u00e1grimas.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>II<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Pensar\u00e1n que invent\u00e1bamos pa\u00edses de jugueter\u00eda<br \/>\ncalcando en relieve mapas de territorios prohibidos.<br \/>\nQue redonde\u00e1bamos los riscos de coral, los farallones<br \/>\ncon cr\u00edpticas arboladuras, por imposibles dominios.<br \/>\nY se nos har\u00e1 lucir las galas de los amantes vencidos<br \/>\nacusados de una suerte de incoherencia delictiva:<br \/>\nde hacernos gui\u00f1os falsos en la paradoja del olvido<br \/>\natrapando las caricias subit\u00e1neas del desvelo<br \/>\nque se caen de su estatura y no se quiebran.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Y se hablar\u00e1 de encantamientos: que hubo pacto, maleficio.<br \/>\nQue tra\u00edamos ya indispuestas las l\u00edneas de las manos<br \/>\ny una cartilla de deudas en expansi\u00f3n perpetua.<br \/>\nQue nos hab\u00edamos hecho pr\u00f3fugas<br \/>\nde nuestras pobres narrativas<br \/>\nfermentando como espuma la fatiga de los vientos.<br \/>\nY que atrapadas como est\u00e1bamos entre el r\u00edo y su turbulencia<br \/>\ndiscurr\u00edamos hacia arriba, alrededor, sin punto fijo:<br \/>\n(como esas necias cr\u00f3nicas viajeras del paisaje<br \/>\nque se acercan por detr\u00e1s huyendo de los riesgos).<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>III<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hechos custodias<br \/>\ndel verbo y c\u00f3mplices de sus esquemas<br \/>\nse creer\u00e1 que profan\u00e1bamos los n\u00fameros del t\u00e9rmino.<br \/>\nQue le colg\u00e1bamos adjetivos persistentes al silencio<br \/>\nen ansia de durar m\u00e1s de un momento.<br \/>\nY que si a ratos<br \/>\ndespegaban los columpios de la carne<br \/>\n(y nos daba por robar la claridad a los sabuesos)<br \/>\nle opon\u00edamos las fragancias obsesivas del misterio<br \/>\ncon la angustia bien ce\u00f1ida a las costuras de la calle<br \/>\npara impedir que la humedad<br \/>\nse abriese paso sobre el verso.<\/p>\n<figure id=\"attachment_9425\" aria-describedby=\"caption-attachment-9425\" style=\"width: 1811px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9425\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/7-Dibujo-hecho-por-Giovanna-Benedetti.jpg\" alt=\"\" width=\"1811\" height=\"1374\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/7-Dibujo-hecho-por-Giovanna-Benedetti.jpg 1811w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/7-Dibujo-hecho-por-Giovanna-Benedetti-300x228.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/7-Dibujo-hecho-por-Giovanna-Benedetti-1024x777.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/7-Dibujo-hecho-por-Giovanna-Benedetti-768x583.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/7-Dibujo-hecho-por-Giovanna-Benedetti-1536x1165.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 1811px) 100vw, 1811px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9425\" class=\"wp-caption-text\">Dibujo hecho por Giovanna Benedetti<\/figcaption><\/figure>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>IV<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La memoria es una lenta caravana de consignas.<br \/>\nUna mano extendida que separa las aguas.<br \/>\nUna trampilla de paso. Una ficci\u00f3n del c\u00e1ntaro.<br \/>\nUna caja de reliquias que sobrevive al c\u00e1lculo.<br \/>\nUna opini\u00f3n que afina la velocidad de la mirada.<br \/>\nUna noria que da vueltas und\u00edvaga y port\u00e1til.<br \/>\nUn barco que se desliza por un mar de abecedarios<br \/>\nsobre esa incertidumbre fraticida del olvido<br \/>\ndonde ya no coinciden ni los d\u00edas ni las palabras;<br \/>\ny los sucesos se depuran de la sal en sus cornisas<br \/>\ny los h\u00e9roes se desploman y caen sobre sus astas<br \/>\ntumbados a banderillazos o envejecidos de s\u00fabito.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">(\u2026)<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>XV<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Nosotros, agonistas de todos los desasosiegos<br \/>\nnos reiremos de la propia frustraci\u00f3n frente al paisaje;<br \/>\nquemaremos rumores sueltos para aproximar las voces<br \/>\nque el largo cuello de la soledad no alcanza.<br \/>\nCanciones de queja<br \/>\ny pretextos para enamorar la vista<br \/>\nque lograr\u00e1n, a lo m\u00e1s, disimular la lejan\u00eda;<br \/>\nen ese juego de andar y desandar habitaciones<br \/>\ndonde apenas si se hace soportable la llovizna.<br \/>\nY al cabo alguien dir\u00e1: \u2014\u00bfqu\u00e9 tanto importa entonces<br \/>\nsi abrimos la dichosa caja o nos encerramos dentro<br \/>\nsi el pie ya no recuerda el arco de su suela<br \/>\ny si el pez no se da cuenta del mar que le contiene?<br \/>\n(Pero all\u00ed sigue la plaza donde la estatua llora\u2026)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">A veces pasan siglos entre dos atardeceres<br \/>\ny una sola sombra larga se convierte en firmamento.<br \/>\nPero una sombra no es la noche, y a\u00fan si se desborda<br \/>\nen la noche las estrellas se constelan en caminos.<br \/>\nY en esa otra forma rara de los cielos que es el verbo<br \/>\nhay una raz\u00f3n po\u00e9tica que rige los precipicios:<br \/>\nuna m\u00fasica que entiende ese sonido de las fieras<br \/>\nque nunca se consume, sino que se consuma.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9426\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/7.jpg\" alt=\"\" width=\"1158\" height=\"1536\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/7.jpg 1158w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/7-226x300.jpg 226w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/7-772x1024.jpg 772w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/7-768x1019.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1158px) 100vw, 1158px\" \/><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>CARAGAB\u00cd<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Yo soy la lengua del monte<br \/>\nlos ojos de los riachuelos<br \/>\nsoy el \u00e1rbol de las aguas<br \/>\nla tempestad, la caverna.<br \/>\n\u00a1Venga a m\u00ed la medianoche!<br \/>\n\u00a1Venga la luna vieja!<br \/>\ncaiga ya la oscuridad<br \/>\nt\u00farbense ahora las tinieblas<br \/>\nrujan todos los recuerdos<br \/>\nporque yo estaba aqu\u00ed primero.<br \/>\nVenga a m\u00ed a forma plena:<br \/>\nel barro, el color del arco iris<br \/>\nel lago de las serpientes<br \/>\nel rayo, el Tuira, la lluvia<br \/>\ncada huella de la esfera<br \/>\nvengan todas las palabras<br \/>\n\u00a1que yo estaba aqu\u00ed primero!<br \/>\nVenga a m\u00ed el soplo del jai<br \/>\nde todos los jais de la tierra<br \/>\nla piel del jaguar: felis onca<br \/>\nel tigre de los misterios.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ll\u00e9guenos el verbo del haure<br \/>\nel canto de la noche: el sue\u00f1o<br \/>\nlas hojas de las palmeras<br \/>\nla chicha int\u00faa, el ma\u00edz mascado<br \/>\nel bejuco, el tambor, el trueno<br \/>\nel \u00e1rbol de jenen\u00e9<br \/>\nlos demonios de Antumi\u00e1<br \/>\nreviva en m\u00ed Caragab\u00ed<br \/>\ny h\u00e1gase la tradici\u00f3n<br \/>\n\u00a1porque yo soy la misma selva!<br \/>\nDel poemario: <em>Entonces, ahora y luego<\/em>, 1992<\/p>\n<p><em><strong>Petruvska Simne<\/strong><br \/>\nNarradora y cr\u00edtica literaria venezolana (Valencia, Carabobo, 1952). Ha trabajado como editora de la revista BCV Cultural y de las revistas Circunvalaci\u00f3n del Sur, XI Festival de Teatro de Caracas y La Palabra Pintada, as\u00ed como del suplemento cultural El Otro Cuerpo, del Ateneo de Caracas; la edici\u00f3n especial por el 61r aniversario del diario \u00daltimas Noticias, y la mesa de redacci\u00f3n de El Diario de Caracas. Autora de la recopilaci\u00f3n de cr\u00f3nicas Periodistas en su tinta (Alfadil, 2004), el libro de entrevistas Periodistas en la mira (Alfadil, 2004) y el libro de entrevistas a escritores \u00bfPor qu\u00e9 escriben los escritores? (Fundaci\u00f3n para la Cultura Urbana, 2005).<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9372\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/6-Petruvska-Simne-1.jpg\" alt=\"\" width=\"392\" height=\"523\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/6-Petruvska-Simne-1.jpg 392w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/6-Petruvska-Simne-1-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 392px) 100vw, 392px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 H\u00e1bitos de piel Si alguna vez acabo de caer en m\u00ed \u2014y si esta luna que me agota todav\u00eda me sostiene\u2014 dejar\u00e9 de cabalgar como acr\u00f3bata a destiempo derivando hacia otro mar con mis pliegos y cazuelas. 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