{"id":9439,"date":"2025-01-14T08:49:05","date_gmt":"2025-01-14T07:49:05","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9439"},"modified":"2025-01-14T08:57:05","modified_gmt":"2025-01-14T07:57:05","slug":"rafael-angel-herra-uno-elige-como-escribir-porque-le-sale-asi-entrevista-de-jose-pulido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9439","title":{"rendered":"Rafael \u00c1ngel Herra: \u2018Uno elige c\u00f3mo escribir porque le sale as\u00ed\u2019. Entrevista de Jos\u00e9 Pulido"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0Nunca se descubre demasiado tarde la belleza y la sabidur\u00eda en la escritura de Rafael \u00c1ngel Herra, su certeza mozartiana ejecutando el piano del lenguaje, su coraz\u00f3n cantando en castellano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo abstracto y lo concreto, lo amplio y lo diminuto, lo opaco y lo brillante, el caos y el detalle. Nada escapa a la visi\u00f3n jam\u00e1s ciega, jam\u00e1s soberbia, de un escritor como Rafael \u00c1ngel Herra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sus ojos act\u00faan como necesidades para conformar a un definitivo cazador de esencia en las formas. Cazador de una raz\u00f3n de ser en las formas. Esencia que las formas revelan o esconden. Nada escapa a la percepci\u00f3n de un fil\u00f3sofo como Rafael \u00c1ngel Herra. Cazador sin violencia con disparo implacable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La luna se disfraza con su luz de terreno bald\u00edo fingiendo que no est\u00e1 interesada en la noche, que la noche no forma parte de sus planes, el misterio se desplaza entre la amplia oscuridad y la redonda claridad que hacen complicidad a espaldas del d\u00eda. La mirada del poeta Rafael \u00c1ngel Herra recorre el territorio donde la emanaci\u00f3n ha ocurrido y lo resuelve con su poes\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cQu\u00e9 vicio el de las sombras: necesitan luz para vivir\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Transitar la escritura de Rafael \u00c1ngel Herra es como asistir a una escuela de imaginaci\u00f3n, de creaci\u00f3n y de alegr\u00eda. Una escuela donde en cada p\u00e1rrafo hay una ense\u00f1anza y una emoci\u00f3n. Es sorprendente y grato a la vez conocer un escritor en cuyo quehacer confluyen la hondura y el placer. No se registra ninguna p\u00e9rdida al leerlo. \u00c9l es como uno de esos autores que cualquier n\u00e1ufrago necesitar\u00eda en una isla.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>\u201cLAS PALABRAS CARGAN PASIONES\u2026\u201d<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>El libro de Job \u00bfes fuente de poes\u00eda m\u00e1s que de filosof\u00ed<\/strong><strong>a?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro de Job es un texto atroz. No conozco otra exaltaci\u00f3n de la crueldad tan refinada, y por a\u00f1adidura con la pretensi\u00f3n de ser la palabra de dios. Por eso mismo, por llevar a los l\u00edmites los sentimientos y el pensar sobre la condici\u00f3n humana, es un foco hecho de sombra y no de luz para inspirar la exclamaci\u00f3n po\u00e9tica y las preguntas l\u00edmites.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Una imagen \u00bfmuestra m<\/strong><strong>\u00e1<\/strong><strong>s verdad que la palabra escrita?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La palabra, cuando le ata\u00f1e la cuesti\u00f3n de la verdad, contiene un juicio impl\u00edcito con respecto a un objeto o una acci\u00f3n; de acuerdo con esto, la palabra puede ser verdadera o falsa seg\u00fan la naturaleza del juicio que cobija. La imagen, en cambio no es ni verdadera ni falsa, sino algo en s\u00ed misma, una construcci\u00f3n de la mente, cierta impresi\u00f3n en el papel, haces de luz en la pantalla, y se la puede descomponer a voluntad, como hacen los pintores, a veces guiados por la verosimilitud, a veces no, y siempre desde un punto de vista, el del ojo observador. Aunque se presenta congelada, la imagen puede variar el sentido seg\u00fan el contexto en que aparece.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, las palabras son sorprendentes: no est\u00e1n necesariamente sujetas a la cuesti\u00f3n de la verdad: son ricas en significados, se asocian a mil otras palabras, cargan pasiones como un fantasma que arrastra cadenas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En suma, ni la imagen ni la idea muestran la verdad porque s\u00ed; con todo y eso, m\u00e1s que la imagen, la palabra se adec\u00faa a la determinaci\u00f3n de la verdad l\u00f3gica o cient\u00edfica y al razonamiento. Un rasgo de la poes\u00eda es que las combina a ambas de forma casi m\u00e1gica, es decir sin l\u00edmites, fundiendo ritmo, sensaciones y pasiones con acontecimientos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"464\" height=\"725\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9438\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/2.jpg 464w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/2-192x300.jpg 192w\" sizes=\"auto, (max-width: 464px) 100vw, 464px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Usted tiene un ritmo, una estructura en donde no sobran ni faltan palabras \u00bfpuede intuir c\u00f3mo se origin<\/strong><strong>\u00f3 <\/strong><strong>en usted esa caracter<\/strong><strong>\u00ed<\/strong><strong>stica?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He tratado de encontrar la raz\u00f3n de este rasgo estil\u00edstico en mis textos literarios, y cada vez me encuentro con una especie de duda met\u00f3dica. Podr\u00eda cubrirme las espaldas diciendo que siempre hay la pregunta por el estilo, pero no se vale salirme as\u00ed, con una generalizaci\u00f3n. La manera de escribir se va construyendo despacio a la sombra de las lecturas, con la energ\u00eda de las propias preferencias espont\u00e1neas, por el matrimonio con la lengua, que no es fluido como ocurre con todos los matrimonios. Las tendencias literarias de la \u00e9poca son referencias positivas o negativas. Tambi\u00e9n existe una voluntad de forma, uno elige c\u00f3mo escribir, porque le sale as\u00ed, y lo mejor es ser fiel a ello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En mi caso, he depurado el estilo desde un gusto casi barroco hasta el texto preciso, pobre en adjetivos y adverbios, con inclinaci\u00f3n a las oraciones cortas, a lo sint\u00e9tico. En esta l\u00ednea publiqu\u00e9 un cuento largo, \u00abEl sexo fuerte\u00bb, de unas 50 p\u00e1ginas, escrito sin adjetivos y libre de adverbios que agreguen emoci\u00f3n. Hoy la lengua se ha vuelto m\u00e1s racional y estructurada que en mis primeros escritos. La raz\u00f3n m\u00e1s sincera es que me gusta as\u00ed, administro mejor lo que digo y sobre todo c\u00f3mo lo digo. Esto provoca una manera cada vez m\u00e1s lenta de trabajo, incluso a la hora de escribir relatos breves.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Su libro,<\/strong> <strong><em>Autoenga\u00f1o<\/em>, \u00bfpodr\u00eda ser una de las m\u00e1s claras expresiones de la literatura como respuesta a las interrogantes filos\u00f3ficas?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autoenga\u00f1o es un tema rebelde, subestimado, que repele al pensamiento l\u00f3gico, puesto que funciona asumiendo una contradicci\u00f3n, pero ya sabemos que las condiciones de la conducta humana no se rigen por el principio de identidad. El autoenga\u00f1o condiciona la percepci\u00f3n de nuestros actos, para ser m\u00e1s precisos es una forma de percepci\u00f3n oblicua, empa\u00f1ada, y si se agudiza la mirada, cada vez se ven m\u00e1s procesos de la conciencia condicionados por \u00e9l. Es rebelde por la dificultad de encasillarlo en una definici\u00f3n \u00fanica. Es rebelde porque pone en cuesti\u00f3n la sinceridad, y dinamita la buena conciencia cuando uno cree actuar en nombre del bien que amparan mis creencias o valores. He llegado a formularme la teor\u00eda de que los monstruos imaginarios, los monstruos del arte, los de las religiones, que siempre est\u00e1n hechas de mitos, as\u00ed como las conductas monstruosas que pueblan la literatura (y no solo la narrativa) se gestan en movimientos autoenga\u00f1osos: el autoenga\u00f1o contribuye a la din\u00e1mica del conflicto, alimenta el c\u00edrculo vicioso. L\u00e9ase Edipo Rey, por ejemplo. \u00bfQu\u00e9 son los gigantes y encantadores de don Quijote? Ya he escrito sobre eso, y preparo un libro sobre el autohipocres\u00eda y la f\u00e1brica de monstruos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>\u201cLA POES\u00cdA ES EL REINO TRIUNFANTE DEL ME DA LA GANA\u201d<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bf<\/strong><strong>Cu\u00e1<\/strong><strong>ndo comenz<\/strong><strong>\u00f3 <\/strong><strong>a sentir que escrib<\/strong><strong>\u00ed<\/strong><strong>a poes<\/strong><strong>\u00ed<\/strong><strong>a, que buscaba la poes<\/strong><strong>\u00ed<\/strong><strong>a?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la poes\u00eda buscaba una forma de expresi\u00f3n libre, sin restricciones, algo as\u00ed como decir: la poes\u00eda es el reino triunfante del me da la gana. Pero me equivoqu\u00e9: la b\u00fasqueda de la forma limita el esfuerzo. El mejor decir es un resultado insatisfecho de la poes\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bf<\/strong><strong>Qu<\/strong><strong>\u00e9 marc<\/strong><strong>\u00f3 <\/strong><strong>en su infancia el destino como escritor, como poeta?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No lo s\u00e9, aunque tengo la vaga fantas\u00eda de que fue una contradicci\u00f3n: por una parte, el estar enfermo hasta los 12 a\u00f1os de edad, la dureza de verme abatido por las calenturas recurrentes de la fiebre Malta, y, por la otra, el ambiente m\u00e1gico y feliz que procuraban mi entorno familiar y en especial mi abuela Rosalina. Uno de los motivos que me atiza la necesidad de escribir ha sido trabajar, es decir, revivir, repensar esa experiencia, volver sobre la contradicci\u00f3n, olvidarla y regresar a ella. Se me podr\u00eda reprochar que estoy exagerando la enso\u00f1aci\u00f3n provocada por este conflicto: no lo s\u00e9. En las brumas de la memoria m\u00e1s antigua uno pesca a ciegas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"424\" height=\"644\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/3-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9433\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/3-1.jpg 424w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/3-1-198x300.jpg 198w\" sizes=\"auto, (max-width: 424px) 100vw, 424px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bf<\/strong><strong>Cu\u00e1<\/strong><strong>l ha sido su sue\u00f1<\/strong><strong>o m\u00e1<\/strong><strong>s preciado?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algo imposible: una humanidad sin guerras, pero la humanidad es suicida; es la \u00fanica especie que destruye sus medios de supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bf<\/strong><strong>Qu<\/strong><strong>\u00e9 <\/strong><strong>parte de la vida no puede explicar, qu<\/strong><strong>\u00e9 <\/strong><strong>se le escapa?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La violencia, y la cuota de agresividad maligna que est\u00e1 en sus or\u00edgenes. Tal vez s\u00ed sea explicable, pero con m\u00faltiples explicaciones.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bf<\/strong><strong>Cu\u00e1<\/strong><strong>l es su gran pasi\u00f3<\/strong><strong>n?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fantasear.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfSomos lo que somos gracias al lenguaje, al habla, a la escritura?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal vez s\u00ed. En principio la lengua es un instrumento de relaciones con el mundo que contribuye a que ese mundo sea comprensible dentro de mis marcos de referencia; no crea mundos, pero mediatiza la relaci\u00f3n con ese algo que est\u00e1 fuera de m\u00ed. Nos hacemos a nosotros mismos en un mundo mediado por el lenguaje.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Hay gente siempre definiendo lo que es poes<\/strong><strong>\u00ed<\/strong><strong>a, aunque al parecer es una definici\u00f3<\/strong><strong>n inatrapable<\/strong><strong>: \u00bftiene una idea que le defina lo que es poes<\/strong><strong>\u00ed<\/strong><strong>a?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Limit\u00e9monos a la poes\u00eda l\u00edrica: la poes\u00eda es un mundo de palabras en el que asumo que todo es posible: lo l\u00f3gico y lo il\u00f3gico, lo natural y lo irreal, la libertad absoluta de arrojar el verbo a la nada y las restricciones que si impone la lengua solo por el hecho de expresarse.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bf<\/strong><strong>Qu<\/strong><strong>\u00e9 duele m<\/strong><strong>\u00e1<\/strong><strong>s hoy en d<\/strong><strong>\u00ed<\/strong><strong>a?<\/strong><strong>, \u00bfqu<\/strong><strong>\u00e9 <\/strong><strong>le conmueve m<\/strong><strong>\u00e1<\/strong><strong>s?<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que m\u00e1s me duele es la insensibilidad humana frente al sufrimiento. Esta insensibilidad contribuye al suicidio de la especie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>Rafael \u00c1ngel Herra<\/strong>, escritor costarricense nacido en Alajuela, Costa Rica, el 18 de <\/em><em>noviembre 1943. Entre los g\u00e9neros que ha escrito se encuentran la novela, cuento,&nbsp;<\/em><em>ensayo, poes\u00eda as\u00ed como cr\u00f3nica period\u00edstica. Ingres\u00f3 en la Universidad de Costa Rica a estudiar Derecho. Sin embargo, tal vez por influencia del fil\u00f3sofo espa\u00f1ol Constantino L\u00e1scaris-Comneno, hizo un cambio de tim\u00f3n y se dedic\u00f3 a la filosof\u00eda. De forma paralela tambi\u00e9n hizo Estudios Cl\u00e1sicos. Al acabar Filosof\u00eda inici\u00f3 su carrera docente en la Universidad de Costa Rica. Luego viaj\u00f3 a Alemania con una beca del Deutscher Akademischer Austauschdienst y en Maguncia concluy\u00f3 su Doctorado en Filosof\u00eda. Como disciplinas complementarias, estudi\u00f3 Filolog\u00eda Rom\u00e1nica y Literatura Comparada. De vuelta a Costa Rica (1973) asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de la Revista de Filosof\u00eda de la Universidad de Costa Rica, la cual dirigi\u00f3 por casi tres d\u00e9cadas, actividad que comparti\u00f3 con la docencia y la escritura. Al final de su carrera en la Universidad, ocup\u00f3 los cargos de Embajador de Costa Rica en Alemania y en la Unesco. Fue Catedr\u00e1tico de Filosof\u00eda (Universidad de Costa Rica (1967-1998)). Director de la Revista de Filosof\u00eda la Universidad de Costa Rica (1973-1998). Director de la Escuela de Ciencias de la Comunicaci\u00f3n Colectiva (Universidad de Costa Rica, 1974-1976). Articulista del diario La Naci\u00f3n (Costa Rica) desde 1973. Embajador de Costa Rica en Alemania (1998-2002) Embajador ante la UNESCO (2000-03). Es adem\u00e1s miembro de n\u00famero de la Academia Costarricense de la Lengua.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"800\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/4-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9434\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/4-1.jpg 800w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/4-1-300x300.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/4-1-150x150.jpg 150w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/4-1-768x768.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/4-1-400x400.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>Jos\u00e9 Pulido<\/strong> (Villa de Cura, estado Aragua, 1945). <\/em><em>Poeta, narrador y periodista venezolano. Fue asistente del director de la revista BCVCultural, del Banco Central de Venezuela, desde 1998 hasta su jubilaci\u00f3n. Recibi\u00f3 el Premio Municipal de Poes\u00eda Distrito Libertador, 2000, por el poemario Los Pose\u00eddos. Fue sub-director de El Diario Cat\u00f3lico (1975), jefe de redacci\u00f3n del diario \u00daltima Hora (1978), jefe de redacci\u00f3n de la revista Imagen (1994) y asesor de prensa del Museo de Arte Contempor\u00e1neo Sof\u00eda Imber (1996). Director de las p\u00e1ginas de arte de El Universal (1996-98), El Diario de Caracas (1991-1995) y El Nacional (1981-1988). Miembro fundador de los suplementos culturales Bajo Palabra (Diario de Caracas) y El otro cuerpo (Suplemento del Ateneo de Caracas, encartado en El Nacional). Ha publicado los poemarios Esto (1972), Paralelo lelo (1972), Los pose\u00eddos (2000), Peregrino de vidriera (2001) y Duermevela. (2004). En narrativa ha publicado Pelo Blanco, Una mazurkita en La Mayor (novella, Premio Otero Silva, 1989), Vuelve al lugar que se te ha se\u00f1alado (cuentos), Los M\u00e1gicos (novela, 1999), La canci\u00f3n del ciempi\u00e9s (novela, 2004), La sal de la tierra (entrevistas, 2004), El bulul\u00fa de las Ninfas (Novela, 2007), Dudamel, la sinfon\u00eda del barrio en los Libros de El Nacional 2011, El requetemuerto (novela, 2012), Los h\u00e9roes son villanos t\u00edmidos (cuentos, 2013), entre otros.&nbsp; Sus poemas est\u00e1n publicados en diversas antolog\u00edas de Am\u00e9rica Latina, Espa\u00f1a e Italia. En la actualidad reside en G\u00e9nova.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignnone size-full wp-image-9435\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"523\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/5-El-poeta-Jose-Pulido-foto-de-Jose-Amador-Martin.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-9435\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/5-El-poeta-Jose-Pulido-foto-de-Jose-Amador-Martin.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/5-El-poeta-Jose-Pulido-foto-de-Jose-Amador-Martin-300x153.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/5-El-poeta-Jose-Pulido-foto-de-Jose-Amador-Martin-768x392.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">El poeta Jose Pulido (foto de Jose Amador Martin)<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Imagen de cabecera: Foto de Diana M\u00e9ndez<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Nunca se descubre demasiado tarde la belleza y la sabidur\u00eda en la escritura de Rafael \u00c1ngel Herra, su certeza mozartiana ejecutando el piano del lenguaje, su coraz\u00f3n cantando en castellano. Lo abstracto y lo concreto, lo amplio y lo diminuto, lo opaco y lo brillante, el caos y el detalle. Nada escapa a la visi\u00f3n jam\u00e1s ciega, jam\u00e1s soberbia, de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9437,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[309,906],"class_list":["post-9439","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboraciones","tag-jose-pulido","tag-rafael-angel-herra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9439","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9439"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9439\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9447,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9439\/revisions\/9447"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9437"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9439"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9439"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9439"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}