{"id":95,"date":"2019-02-16T14:10:12","date_gmt":"2019-02-16T14:10:12","guid":{"rendered":"http:\/\/tiberiades.org\/?p=95"},"modified":"2019-02-18T11:44:40","modified_gmt":"2019-02-18T11:44:40","slug":"ensayo-de-a-p-alencart-sobre-carlos-nejar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=95","title":{"rendered":"Ensayo de A. P. Alencart sobre Carlos Nejar"},"content":{"rendered":"<h2>EL SIERVO DE LA PALABRA: CARLOS NEJAR<\/h2>\n<h3>Alfredo P\u00e9rez Alencart<\/h3>\n<h4>DESDE BRASIL, UN POETA MAYOR<\/h4>\n<p>Quien hace suya la Palabra, hasta entra\u00f1arla, sentir\u00e1 c\u00f3mo esta se torna Paloma que vuela y vuela hasta desfatigarle el orbe espiritual y la existencia plena. As\u00ed se funda una Pasi\u00f3n indesmayable, necesaria para ir curando a diario las heridas del sobrevivir y del sobremorir. De esta bendiciente Verdad sabe mucho <strong>Carlos Nejar<\/strong> (Porto Alegre, Estado de R\u00edo Grande del Sur, 1939), es uno de los pocos Poetas Mayores del inmenso Brasil y, sin duda alguna, <strong>el m\u00e1s connotado poeta evang\u00e9lico de todos los tiempos en esa patria de Machado de Assis y Jos\u00e9 de Alencar<\/strong>. Y me refiero a Poetas-Poetas, no a quienes escriben versos m\u00e1s o menos aceptables. Tampoco hablo de quienes, en verso, anotan una teolog\u00eda m\u00e1s o menos aceptable. <strong>Me refiero a un Poeta que se bifurca entre lo l\u00edrico y lo \u00e9pico, entre lo humano y lo divino<\/strong>. Me refiero al Poeta afortunado que va acumulando horas de vuelo para cuando sea el momento de emprender su regreso al Jard\u00edn:<\/p>\n<p><em>Al curarme la esperanza<\/em><br \/>\n<em> no me cur\u00e9 de Dios.<\/em><br \/>\n<em> No puedo curarme nunca<\/em><br \/>\n<em> de Dios, hasta que \u00c9l me tome.<\/em><br \/>\n<em> La eternidad s\u00f3lo se cura<\/em><br \/>\n<em> de eternidad.<\/em><br \/>\n<em> Y la fuente con el fuego<\/em>.<\/p>\n<p>Me refiero al Nejar (carpintero, en \u00e1rabe) que lija y lija sus c\u00e1nticos para que resuenen en nuestro coraz\u00f3n. Me refiero al Poeta que con afecto abraza al pr\u00f3jimo que reci\u00e9n conoce, sin importarle jerarqu\u00edas o importancias. Y eso que Carlos Nejar ocupa, desde hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os, uno de los sillones de la respetada Academia Brasile\u00f1a de Letras, adem\u00e1s de ser Miembro de N\u00famero de la Academia Brasile\u00f1a de Filosof\u00eda y de haber publicado unos cincuenta libros de poes\u00eda, narrativa, teatro o ensayo, con premios y galardones por doquier. Me refiero a un Poeta que Ama y que est\u00e1 felizmente esposado a Elza (dos P\u00e1ssaros). Me refiero a un Poeta que facilita el apogeo de la imaginaci\u00f3n de quien lo lee o escucha; por ejemplo, cuando <em>\u2018explica\u2019<\/em> qu\u00e9 es Poes\u00eda:<\/p>\n<h4>MANO QUE VUELA<\/h4>\n<p><em>Poes\u00eda<\/em><br \/>\n<em> no se aprieta<\/em><br \/>\n<em> en la mano<\/em><br \/>\n<em> como un p\u00e1jaro enfermo.<\/em><\/p>\n<p><em>Poes\u00eda es la mano<\/em><br \/>\n<em> que vuela<\/em><br \/>\n<em> con el p\u00e1jaro.<\/em><\/p>\n<p>Me refiero a un Poeta que pregona, con voz potente: <strong>\u201cTodo es ra\u00edz de Dios. Y el que planta sabe que Dios tambi\u00e9n es semilla\u201d<\/strong>. Un Poeta cuyo telesc\u00f3pio le permite ver muy lejos: \u201cEl viento de Dios se debate\/ en las alas curvas\/ de la eternidad\u201d; un Poeta que se dirige a sus oyentes haci\u00e9ndoles sentir Levadura: \u201cSomos los que no cesan\/ de subir para crecer\/ por las viol\u00e1ceas hendiduras\/ del primero y \u00faltimo d\u00eda de la Creaci\u00f3n\u201d; un Poeta que testifica as\u00ed, agrandando la soledad creadora: \u201cEstar en Dios es intimidad de la palabra\u201d; un Poeta que hace prospecciones por el magma de la querencia divina: <strong>\u201cEn las profundidades de Dios no hay religiones: s\u00f3lo Amor. Y Amor es estar en todo, estando en nosotros\u201d<\/strong>; un Poeta que, por lo anteriormente citado, insiste en que <strong>\u201cAmar es la m\u00e1s alta constelaci\u00f3n\u201d<\/strong>, mientras revela los Or\u00edgenes de su existir:<\/p>\n<p><em>La Creaci\u00f3n se pos\u00f3 en m\u00ed.<\/em><br \/>\n<em> veo.<\/em><br \/>\n<em> Soy un principio<\/em><br \/>\n<em> que poco entiendo.<\/em><br \/>\n<em> Tr\u00e1nsito de Alguien<\/em><br \/>\n<em> que reconozco<\/em><br \/>\n<em> en el Amor que anda<\/em><br \/>\n<em> conmigo.<\/em><\/p>\n<h3>MOTIVOS PARA UNA SERVIDUMBRE<\/h3>\n<p>Me refiero a un Poeta totalmente dispuesto a reconocerse Siervo de Palabra. As\u00ed, en una ejemplar entrevista realizada por mi querido amigo \u00c1lvaro Alves de Faria (otro de los destacables poetas brasile\u00f1os que leo y traduzco con delectaci\u00f3n), publicada luego en el libro <em>Pastores de Virgilio<\/em>, junto con otras dedicadas a prestigiosos poetas y narradores, Nejar responde por qu\u00e9 firma siempre as\u00ed: \u201cEnumero tres motivos que encuentro suficientes, aunque existan otros que no menciono: <strong>a) Soy siervo de Aquel que es la Revelaci\u00f3n de la Palabra, el Dios vivo, y no hay honor m\u00e1s alto<\/strong>; b) La palabra es alma del universo y yo sirvo al alma del universo en mis textos; c) Aunque yo sea palabra menor, busco develarme\u201d. Y as\u00ed escribe de Cristo: \u201cHijo del Hombre,\/ Tus sue\u00f1os\/ no duermen.\/\/ (\u2026) El viento que te resucit\u00f3\/ no duerme m\u00e1s.\/\/ No duerme. \u00bfPuede dormir la luz? (\u2026) Escrib\u00eda\/ tu olvido\/ en un peque\u00f1o cuaderno de agua.\/\/ Y hablaba,\/ como Daniel con Dios,\/ entre leones domesticados.\/\/ <strong>Y el viento estaba corriendo,\/ corriendo,\/ cuando despacio comenzabas\/ a resucitar<\/strong>\u201d. Y as\u00ed escribe del Padre:<\/p>\n<h4>DIOS ES TODO ESO<\/h4>\n<p><em>Dios no es la palabra Dios;<\/em><br \/>\n<em> es golondrina,<\/em><br \/>\n<em> la palabra golondrina.<\/em><br \/>\n<em> Hay un pozo<\/em><br \/>\n<em> que no cabe<\/em><br \/>\n<em> en la palabra pozo.<\/em><br \/>\n<em> El amor, en la palabra amor.<\/em><br \/>\n<em> Y Dios es todo eso.<\/em><\/p>\n<h3>UN PRIMER POEMA ANTOL\u00d3GICO<\/h3>\n<figure id=\"attachment_99\" aria-describedby=\"caption-attachment-99\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-99\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3-Alencart-Salvado-Pilar-Fern\u00e1ndez-Labrador-y-Carlos-Nejar-en-el-Balc\u00f3n-del-Ayuntamiento-foto-de-J.-Alencar-300x211.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"211\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3-Alencart-Salvado-Pilar-Fern\u00e1ndez-Labrador-y-Carlos-Nejar-en-el-Balc\u00f3n-del-Ayuntamiento-foto-de-J.-Alencar-300x211.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3-Alencart-Salvado-Pilar-Fern\u00e1ndez-Labrador-y-Carlos-Nejar-en-el-Balc\u00f3n-del-Ayuntamiento-foto-de-J.-Alencar-768x541.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/3-Alencart-Salvado-Pilar-Fern\u00e1ndez-Labrador-y-Carlos-Nejar-en-el-Balc\u00f3n-del-Ayuntamiento-foto-de-J.-Alencar-1024x722.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-99\" class=\"wp-caption-text\">3 Alencart, Salvado, Pilar Fern\u00e1ndez Labrador y Carlos Nejar en el Balc\u00f3n del Ayuntamiento (foto de J. Alencar)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Ahora presento a Carlos Nejar como se merece, ofreci\u00e9ndole el hospedaje de nuestro idioma, traduci\u00e9ndolo al castellano para que en el \u00e1mbito hispano-americano se conozca, al menos parte de su amplia e intensa obra dedicada al Se\u00f1or. Perdemos bastante cuando ignoramos valiosos nombres, normalmente excluidos por c\u00e1nones caducos o interesados. Poco ganamos cuando nos limitamos a repetir intonsamente lo manido, que no siempre es lo m\u00e1s recomendable. Por ello, resulta de justicia \u2018descubrir\u2019 a quien tanto bueno ha mostrado. Por ello presto atenci\u00f3n a su Vida, es decir, a su Poes\u00eda, caudaloso manantial casi inagotable. No abundar\u00e9 en la cita de cada uno de sus libros. Baste se\u00f1alar que el a\u00f1o 2009, cuando acopi\u00f3 sus poemarios publicados hasta entonces, fue de genuina fiesta y de constataci\u00f3n de sus m\u00faltiples registros, que van desde lo tel\u00farico a lo divino, pasando por lo amoroso, lo patri\u00f3tico, la clasicidad greco-latina&#8230; Esos dos vol\u00famenes: <em>Poes\u00eda reunida I<\/em> (Amistad del mundo) y <em>Poes\u00eda reunida II<\/em> (Joven eternidad) suman mil trescientas p\u00e1ginas. Para m\u00ed, la poes\u00eda que a Dios se dedica lleva dentro rel\u00e1mpagos eternos. Por ello, leamos entonces un texto de fondo del autor \u2018ga\u00facho\u2019:<\/p>\n<h4>TIEMPO DEL HOMBRE Y DE DIOS<\/h4>\n<p><em>Quiero el tiempo de Dios, la ruta<\/em><br \/>\n<em> para que pueda estar donde \u00c9l quiera.<\/em><br \/>\n<em> La rueda de Dios en mi rueda<\/em><br \/>\n<em> que el rostro mueve y sabe<\/em><br \/>\n<em> por d\u00f3nde rueda. Y no permite<\/em><br \/>\n<em> que yo muera, aunque la cuerda<\/em><br \/>\n<em> de la muerte est\u00e9 atada. El mundo<\/em><br \/>\n<em> all\u00ed se cuelga en la consciencia<\/em><br \/>\n<em> de salvarse. Importa lo que<\/em><br \/>\n<em> est\u00e1 vivo. El agua muerta queda<\/em><br \/>\n<em> detenida y de ella nacen bichos,<\/em><br \/>\n<em> como en un higo, desde la costra.<\/em><br \/>\n<em> Dios se suelta en nosotros, cuando<\/em><br \/>\n<em> en \u00c9l soltamos nuestra alma entera.<\/em><br \/>\n<em> Como la gota, de cielo en cielo<\/em><br \/>\n<em> se suma. A la nada de este tiempo<\/em><br \/>\n<em> en que se es hombre delante de<\/em><br \/>\n<em> otro en nosotros, que no se hunde<\/em><br \/>\n<em> ni con el mordisco de ese<\/em><br \/>\n<em> otro que insiste en definirse,<\/em><br \/>\n<em> estando muerto. Dios no se<\/em><br \/>\n<em> define ni est\u00e1 puesto. Vive y<\/em><br \/>\n<em> no se defiende del que es vivo.<\/em><br \/>\n<em> Cuando vivir es (des)aparecer<\/em><br \/>\n<em> en la ilimitada esencia, en los reductos<\/em><br \/>\n<em> desdoblables de Dios. Y ser de la vida<\/em><br \/>\n<em> de \u00c9l, e ir cambiando todo en nosotros,<\/em><br \/>\n<em> sin contenci\u00f3n o feria de voluntades.<\/em><br \/>\n<em> Cambiar lo tan cambiable de ir<\/em><br \/>\n<em> cambiando, es cambiar l\u00edmpido,<\/em><br \/>\n<em> indefenso, hasta que yo sea<\/em><br \/>\n<em> s\u00f3lo reflejo, y \u00c9l, espejo.<\/em><br \/>\n<em> As\u00ed Su peso se asienta<\/em><br \/>\n<em> en m\u00ed, ligero, con retorno<\/em><br \/>\n<em> intenso. Y lo que pienso es de \u00c9l,<\/em><br \/>\n<em> como trama que se va expandiendo.<\/em><br \/>\n<em> Y es de tanta eternidad<\/em><br \/>\n<em> que el seso se aquieta, y esta<\/em><br \/>\n<em> armadura y el yelmo de criatura<\/em><br \/>\n<em> resulta transitorio. Y no resulta disfraz<\/em><br \/>\n<em> la prisi\u00f3n gozosa, cobijante y justa,<\/em><br \/>\n<em> donde me complazco sin que perezca<\/em><br \/>\n<em> el gusto ni el fruto. Entonces el tiempo<\/em><br \/>\n<em> se desarregla. No es m\u00e1s llanura<\/em><br \/>\n<em> o gente, o descendiente de otro<\/em><br \/>\n<em> que fue visto en Jerusal\u00e9n, tal vez<\/em><br \/>\n<em> en Egipto. El tiempo es Dios, esta oscura<\/em><br \/>\n<em> creaci\u00f3n, descreaci\u00f3n de estar en nosotros,<\/em><br \/>\n<em> en Su parar que es movimiento.<\/em><br \/>\n<em> O por amar con tal amor ser\u00e1 que el tiempo<\/em><br \/>\n<em> humano se deshace al asomarse puro, y<\/em><br \/>\n<em> los eslabones de otros eslabones son perennes,<\/em><br \/>\n<em> generando la rotaci\u00f3n de las estrellas<\/em><br \/>\n<em> y planetas. Aspiro, aspiro a lo que \u00c9l quiere<\/em><br \/>\n<em> porque redondo es Su grito.<\/em><\/p>\n<h3 style=\"text-align: left;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-100\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/2-El-poeta-Carlos-Nejar-en-la-residencia-de-Estudiantes-de-Madrid-Foto-de-J.-Alencar-300x205.jpg\" alt=\"2 El poeta Carlos Nejar en la residencia de Estudiantes de Madrid (Foto de J. Alencar)\" width=\"300\" height=\"205\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/2-El-poeta-Carlos-Nejar-en-la-residencia-de-Estudiantes-de-Madrid-Foto-de-J.-Alencar-300x205.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/2-El-poeta-Carlos-Nejar-en-la-residencia-de-Estudiantes-de-Madrid-Foto-de-J.-Alencar-768x524.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/2-El-poeta-Carlos-Nejar-en-la-residencia-de-Estudiantes-de-Madrid-Foto-de-J.-Alencar-1024x699.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>EL \u00daLTIMO JOB<\/h3>\n<p style=\"text-align: left;\">Hasta hace pocos d\u00edas no tuve acceso a los sesenta poemas que integran su libro O Derradeiro J\u00f3 (2009), publicado meses despu\u00e9s de su Poes\u00eda Reunida y, por lo tanto, fuera de esos dos abarcantes vol\u00famenes que custodio en mi biblioteca. Job ya hab\u00eda inspirado otros poemas sueltos, insertados en varios libros de Nejar. Pero ahora realiza un abordaje monogr\u00e1fico al significante libro del Antiguo Testamento, el m\u00e1s antiguo de todos, seg\u00fan estimas los especialistas. Ahora perge\u00f1a una radiograf\u00eda espiritual de Job y le pone voz o le modula otros acentos.<\/p>\n<p>Conviene, para no estar conjeturando, trascribir lo que Nejar contest\u00f3 a Brasig\u00f3is Fel\u00edcio, cuando \u00e9ste le abordo sobre su b\u00edblica fuente y sobre esa eterna y angustiosa interrogaci\u00f3n del ser humano ante lo divino: \u201c<strong>Cierto, porque el Libro de Job, que est\u00e1 en la Biblia, no s\u00f3lo es el m\u00e1s hemoso, sino que es uno de los m\u00e1s profundos, porque habla del sufrimiento humano<\/strong>. Aprecie que Job tiene tres etapas: la primera es una etapa pr\u00f3spera. Job era un hombre que acumul\u00f3 muchos bienes, ten\u00eda una gran familia y era feliz. En la segunda etapa \u00e9l es probado por Dios. Entonces pierde la salud, los hijos, la fortuna. Su mujer le dice: \u2018Abandona a \u00e9se tu Dios\u2019, a lo que \u00e9l responde: \u2018Desnudo nac\u00ed, desnudo morir\u00e9; bendito sea el nombre del Se\u00f1or\u2019. Los amigos obserban y le dicen: \u2018Job, mira lo que sucedi\u00f3 contigo: Dios te hiri\u00f3 duramente; maldice a ese Dios\u2019, a lo que Job responde: \u2018Aunque Dios me mate, todav\u00eda tendr\u00e9 esperanza\u2019. Entonces, la fe de Job supera toda adversidad. En la tercera etapa, y a pesar de todo, \u00e9l empieza a orar por los amigos, aquellos que lo abandonaron cuando estaba en desgracia. Y la palabra b\u00edblica dice. \u2018Y Dios cambi\u00f3 la suerte de Job cuando oraba por sus amigos, y le dio el doble de todo cuanto \u00e9l ten\u00eda\u201d. Esa es mi perspectiva. El Job que supera la desgracia. El\u00edas Canetti dice, muy bien, que el poeta no puede ser solamente heraldo de la derrota. El tiempo es de victoria y <strong>el poeta tiene que ser un heraldo de transformaci\u00f3n<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed traduzco un poema completo (el n\u00famero 28) y unos fragmentos del \u00faltimo de ellos, el n\u00famero 60, tan s\u00f3lo para catar la sonoridad e intensidad de su mensaje.<\/p>\n<h4>EL \u00daLTIMO JOB (28)<\/h4>\n<p><em>Job, \u00bfqui\u00e9n nos limpiar\u00e1<\/em><br \/>\n<em> de la guerra?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfQui\u00e9n nos limpiar\u00e1<\/em><br \/>\n<em> de esta pol\u00edtica<\/em><br \/>\n<em> de carbones humeantes<\/em><br \/>\n<em> bajo las cenizas?<\/em><\/p>\n<p><em>Lo importante<\/em><br \/>\n<em> es lo que no se espera.<\/em><br \/>\n<em> Entre causas<\/em><br \/>\n<em> y efectos<\/em><br \/>\n<em> la hierba crece.<\/em><\/p>\n<p><em>Job, ni siquiera<\/em><br \/>\n<em> percibes<\/em><br \/>\n<em> cuando se pudre<\/em><br \/>\n<em> el mundo.<\/em><\/p>\n<p>(60) <em>Soy Job,\/ el que ya se sabe\/ con Dios.\/ Y basta.\/ (\u2026) Soy Job,\/ a quien el enemigo\/ no venci\u00f3.\/ De pie en el grito.\/ De pie en el derrumbe.\/ Habito el tronco\/ del trueno.\/\/ Y al Redentor\/ toco\/ con mis ojos.\/ Y lo escucho\/ en el fuego\/ donde me mojo.\/\/ Amor, amor\/ es todo\/ hasta el fondo\u201d.<\/em><\/p>\n<h3>AL AMADO, UN BELLO C\u00c1NTICO DE AMOR<\/h3>\n<p>Otro de sus libros destacables es Todas mis fuentes est\u00e1n en Ti (t\u00edtulo proveniente del salmo 87:7, escrito por David), que el a\u00f1o 2001 obtuvo el Premio de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Editores Cristianos. Veamos qu\u00e9 le sugiere a Carlos Nejar el nombre de Jes\u00fas. Aqu\u00ed un testimonio in\u00e9dito, por m\u00ed solicitado, donde apreciamos su di\u00e1fana ortodoxia cristiana: \u201cJes\u00fas o salvaci\u00f3n del Se\u00f1or, El Ungido. Es el principio y el fin de nuestra fe. El Dios vivo, Hijo del Hombre. S\u00f3lo podemos llegar a Dios Padre a trav\u00e9s de \u00c9l. Y por intermedio de \u00c9l, al encomendar su Esp\u00edritu en la cruz, fue enviado el Esp\u00edritu Santo. Con la muerte rasg\u00f3 el velo del templo y comenz\u00f3 el tiempo de la gracia, completado con Pentecost\u00e9s. Y porque Jes\u00fas resucit\u00f3 tambi\u00e9n resucitaremos, dice Pablo. Todos los profetas yacen bajo la tierra; <strong>el Cristo glorificado permanece entre nosotros. Y nos es revelado por el poder de la Palabra<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>En realidad, los veintiocho poemas que integran este magno c\u00e1ntico, podr\u00edan ser antologables: dif\u00edcil elegir uno y descartar otro. Hay f\u00e9rtil epigon\u00eda de David, pero tambi\u00e9n de Salom\u00f3n, pues el mismo Nejar descubre sus pasiones por el autor del Cantar de los Cantares, al citar en el frontispicio unos vers\u00edculos del m\u00e1ximo c\u00e1ntico amatorio (5: 4-5). Aqu\u00ed les traduzco cuatro de ellos:<\/p>\n<h4>YA VIENE MI AMADO<\/h4>\n<p><em>Ya viene mi amado<\/em><br \/>\n<em> por el bosque llegando.<\/em><br \/>\n<em> Su nombre es susurrado<\/em><br \/>\n<em> en melodioso canto.<\/em><\/p>\n<p><em>Y no s\u00e9 del pasado<\/em><br \/>\n<em> ni del presente o cu\u00e1ndo,<\/em><br \/>\n<em> todo el futuro avanzo<\/em><br \/>\n<em> en el abrazo sosegando.<\/em><\/p>\n<p><em>Ya viene mi amado,<\/em><br \/>\n<em> secando el dolor, el llanto.<\/em><br \/>\n<em> La luz es confiada<\/em><br \/>\n<em> al coraz\u00f3n tocando<\/em><br \/>\n<em> la candela de los montes,<\/em><br \/>\n<em> con los animales, la claridad<\/em><br \/>\n<em> del m\u00e1s lejano horizonte.<\/em><br \/>\n<em> Y todo est\u00e1 preparado<\/em><br \/>\n<em> en Dios, el m\u00e1s distante<\/em><br \/>\n<em> en luz perfeccionado.<\/em><\/p>\n<p><em>Ya viene mi amado,<\/em><br \/>\n<em> Jesucristo, inclino<\/em><br \/>\n<em> los verbos y los o\u00eddos<\/em><br \/>\n<em> ante sus pasos velados.<\/em><\/p>\n<p><em>Y sue\u00f1o por las puertas<\/em><br \/>\n<em> y las ventanas, las rendijas.<\/em><\/p>\n<p><em>No hay viento o sentido<\/em><br \/>\n<em> mayor. Con \u00e9l afino<\/em><br \/>\n<em> las esperas, los pestillos<\/em><br \/>\n<em> del alma. Se van abriendo.<\/em><\/p>\n<p><em>Ya viene mi amado,<\/em><br \/>\n<em> \u00bfqu\u00e9 hacer con estos ritos,<\/em><br \/>\n<em> si lo que s\u00f3lo deseamos<\/em><br \/>\n<em> es estar unidos y juntos?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfSi la tierra es tan peque\u00f1a<\/em><br \/>\n<em> y el cielo todo derrama<\/em><br \/>\n<em> el r\u00edo que fluye en \u00e9l?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfEs todo la misma llama,<\/em><br \/>\n<em> amado, amor, contigo?<\/em><\/p>\n<p><em>El tiempo fue dejado<\/em><br \/>\n<em> En alg\u00fan lugar, perdido.<\/em><\/p>\n<p><em>Y yo gozo el amor llegado.<\/em><\/p>\n<h4>ALEGR\u00cdA<\/h4>\n<p><em>Amado, eres tan joven<\/em><br \/>\n<em> que s\u00f3lo la luz te alcanza.<\/em><br \/>\n<em> Voy hablando. En la muerte,<\/em><br \/>\n<em> ya que nos sabemos vivos,<\/em><br \/>\n<em> buscando.<\/em><\/p>\n<h4>FUENTES, AROMAS<\/h4>\n<p><em>Todas las fuentes<\/em><br \/>\n<em> est\u00e1n en ti, amado.<\/em><br \/>\n<em> Est\u00e1n en ti<\/em><br \/>\n<em> las fuentes, los ponientes<\/em><\/p>\n<p><em>los puentes, los c\u00e1lidos<\/em><br \/>\n<em> aromas. En ti,<\/em><br \/>\n<em> lo que no tocas,<\/em><br \/>\n<em> persiste.<\/em><\/p>\n<p><em>Y avanza.<\/em><br \/>\n<em> Las nacientes<\/em><br \/>\n<em> avanzan. Todas<\/em><br \/>\n<em> las fuentes<\/em><\/p>\n<p><em>cantan. Todas<\/em><br \/>\n<em> las fuentes<\/em><br \/>\n<em> del amor<\/em><br \/>\n<em> est\u00e1n manando.<\/em><\/p>\n<p>\u00bfQUI\u00c9N PUEDE SEPARARME?:<em> \u00bfQui\u00e9n puede separarme\/ de tu amor callado?\/ Como el clavel en el tallo,\/ roja es la voz, el clavel.\/\/ Y de la muerte yo apago\/ lo que no tiene rostro.\/ Muerta la muerte, \u00bfd\u00f3nde\/ cabe nuestro amor? Est\u00e1 puesto\/\/ mi brazo en tu hombro\/ de j\u00f3venes llamas.\/ Amado, separarme\/ de ti no puedo. Todo\/\/ lo que tengo es estar en el pozo\/ del coraz\u00f3n m\u00e1s hondo.\/ Y todo lo que yo conceda\/ es por el amor que siento.<\/em><\/p>\n<h3>POES\u00cdA PARA ESTAR CON DIOS<\/h3>\n<figure id=\"attachment_101\" aria-describedby=\"caption-attachment-101\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-101\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/1-El-poeta-Carlos-Nejar-Foto-de-Jacqueline-Alencar-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/1-El-poeta-Carlos-Nejar-Foto-de-Jacqueline-Alencar-300x169.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/1-El-poeta-Carlos-Nejar-Foto-de-Jacqueline-Alencar-768x432.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/1-El-poeta-Carlos-Nejar-Foto-de-Jacqueline-Alencar-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/1-El-poeta-Carlos-Nejar-Foto-de-Jacqueline-Alencar.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-101\" class=\"wp-caption-text\">El poeta Carlos Nejar (Foto de Jacqueline Alencar)<\/figcaption><\/figure>\n<p>En otra entrevista, esta vez realizada por Susana Vargas, y ante la pregunta sobre c\u00f3mo se refleja en \u00e9l ese binomio entre poes\u00eda y religi\u00f3n, Nejar aclara: \u201cNo me gusta la palabra \u2018religi\u00f3n\u2019\u2026 Prefiero creer en la Obra del Esp\u00edritu de Dios en nosotros, de aquello que es Palabra Revelada. Tierra que es posible pisar sin sandalias, con pies sueltos y libros: la tierra de Dios. Como entrar a lo desconocido con la palabra de la fe, ya asumida Vivi\u00e9ndola. El Dios que conozco y me conoce, se volvi\u00f3 un Amigo que no me falla, Padre de la Eternidad, El que no habla, lleno de se\u00f1ales: hay que aprender Su idioma. \u00a1Ah, si la gente Lo descubriese mejor! No hay mayor felicidad que la de estar con \u00c9l, pues al Revelarse a nosotros, nosotros tambi\u00e9n nos revelamos. Y la poes\u00eda es la infancia de todo eso. O mejor a\u00fan, es cuando resultamos capturados completamente por ella\u201d.<\/p>\n<p>Si hablo de Carlos Nejar lo hago refiri\u00e9ndome a un Poeta sabedor de que el \u201csustento del cristiano es la Palabra\u201d, un Poeta que entiende que \u201cLa poes\u00eda est\u00e1 a la sombra de Aquel que es la Palabra. Es lenguaje de comunicaci\u00f3n con Dios y comunicaci\u00f3n de Dios a los hombres. Ser poeta es estar en Dios\u201d. Aqu\u00ed traduzco cinco textos breves:<\/p>\n<h4>CETRO<\/h4>\n<p><em>Tienes el cetro de mi reino.<\/em><br \/>\n<em> Todo lo que me sucede<\/em><br \/>\n<em> es futuro en Tu red.<\/em><\/p>\n<p><em>Est\u00e1s en el principio<\/em><br \/>\n<em> y fin. M\u00e1s fuerte<\/em><br \/>\n<em> que las cosas<\/em><br \/>\n<em> que est\u00e1n<\/em><br \/>\n<em> en mi.<\/em><\/p>\n<p>COSAS DE DIOS: <em>Las cosas por Dios creadas\/ son puras y acabadas.\/ Compuestas de alma, como\/ este amor, Elza, y las exactas\/ esferas en el cielo plantadas.<\/em><\/p>\n<p>COINCIDENCIA: <em>Dios y yo coincidimos.\/ Coincidimos en el sue\u00f1o.\/\/ \u00bfPero puede la ceniza escrita\/ compararse a aquella\/ &#8212; ancestral\/ que nos gu\u00eda?\/\/ Coincidimos en el sue\u00f1o.\/ Mi hermano, coincidimos.\/ Nadie ama en soledad.\/\/ Y si hablo extra\u00f1o,\/ no soy del mismo coro y tampoco adivino.\/\/ No se solaza en el llanto\/ lo que cambia de destino.\/ El que sabe del fuego\/ y no queda quemando<\/em>.<\/p>\n<p>LO ESCRITO: <em>Dios es el instante de videncia,\/ el instante tremendo\/ de mi alma,\/ potent\u00edsima escalera,\/ sibilante.\/\/ Tan s\u00f3lo a mi muerte\/ he de escribirlo.\/\/ En mi muerte \u00faltima,\/ dispersos los sentidos,\/ ciegos animales\/ en un laberinto.\/\/ Pero escribir es Dios\/ cautivo en lo escrito.<\/em><\/p>\n<p>SALMO DE JOB SOBRE LA ESPERANZA: <em>Aunque Dios me fulmine\/ tendr\u00e9 esperanza.\/ As\u00ed muera,\/ as\u00ed todo se despedace,\/ hay una luz que irrumpe.\/ As\u00ed muera, estar\u00e9 vivo\/ en tu espera.\/ Como el ni\u00f1o\/ que mueve la tierra con la pala\/ y sabe\/ que en un rinc\u00f3n de Dios\/ todav\u00eda es primavera.\/\/ Hay un extremo de Dios\/ donde se recomienza.\/ As\u00ed muera lo que fuimos,\/ alg\u00fan otro en nosotros\/ resucita\/ en la espera.\/ Todav\u00eda tendr\u00e9 esperanza,\/ todav\u00eda tendr\u00e9,\/ as\u00ed muera\/ la esperanza,\/ porque en Dios espero<\/em>.<\/p>\n<p>LOS VIVIENTES<br \/>\nLibros, p\u00e9talos de su palabra hospedada, de su escritura incandescente. Libros con t\u00edtulos como<em> O Chap\u00e9u das Esta\u00e7\u00f5es; O Campeador e o Vento; Livro de Gaz\u00e9is; Dana\u00e7\u00f5es; \u00c1rvore do Mundo; Os Viventes; Can\u00e7\u00f5es; Canga; A Espuma do Fogo; Um Pa\u00eds o Cora\u00e7\u00e3o; As Ervas da Harpa; Rumor das Idades; Ordena\u00e7\u00f5es; Tratado de Bom Goberno; O Livro de Silbion<\/em>\u2026A su hijo Fabricio, poeta y periodista, sabe responderle la pregunta de por qu\u00e9 tanta voracidad en publicar al menos dos libros por a\u00f1o: \u201cM\u00e1s que voracidad, lo que tengo es voluntad de salvar de la muerte lo m\u00e1ximo de vida posible. Para que pueda ser capaz de resucitar. <strong>El fuego de la creaci\u00f3n se asemeja al amor de Dios: un fuego que arde sin poder consumirse. La creaci\u00f3n es santificadora<\/strong>. La poes\u00eda por s\u00ed sola no conduce a nada\u201d.<\/p>\n<p>De sus poemarios, todos de una calidad indiscutible, quisiera destacar Los vivientes, cuya tercera edici\u00f3n ampliada, aparecida en 2011, tengo entre manos. Creo que en \u00e9l est\u00e1 contenido lo m\u00e9dula de toda la creaci\u00f3n Nejariana; de \u00e9l manan tambi\u00e9n muchas tem\u00e1ticas y personajes de las novelas publicadas por el \u201cpoeta de la pampa brasile\u00f1a\u201d (\u201cSoy un poeta de la pampa, que no se contenta con los sue\u00f1os ni con la realidad que se agota. Tengo la humildad orgullosa de no ver l\u00edmites en el esp\u00edritu, porque todo se impregna de amor\u201d). En esta interrelaci\u00f3n prosa-poes\u00eda, Nejar me recuerda bastante al poeta colombiano \u00c1lvaro Mutis, m\u00e1s reconocido por su obra novel\u00edstica, derivada en buena parte de sus poemas.<\/p>\n<p>Trat\u00e1ndose de lo que ata\u00f1e a nuestra antolog\u00eda, la segunda parte del volumen, titulada Arca de la Alianza, resulta una preciosa Biblia po\u00e9tica: sus treinta y cinco poemas abordan personajes y pasajes esenciales del Antiguo y del Nuevo Testamento. De ellos, traduzco seis referidos al Amado Galileo. Quise preguntarle sobre los hechos del Evangelio que m\u00e1s le conmueven. Aqu\u00ed su opini\u00f3n, in\u00e9dita hasta ahora: \u201cMenciono dos pasajes, los m\u00e1s conmovedores. El primero: Jes\u00fas en la cruz entre dos malhechores. Uno de ellos lo defiende; el otro lo maldice. El que lo defend\u00eda, se vuelve y le pide: \u2018Se\u00f1or, acu\u00e9rdate de m\u00ed cuando est\u00e9s en Tu reino\u2019. En aquel hombre ensangrentado vio al Rey de los reyes y tuvo la revelaci\u00f3n de Jes\u00fas, el Salvador. Y la respuesta: \u2018\u00a1Hoy mismo estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso!\u2019. Otro instante, el m\u00e1s doloroso y tr\u00e1gico: Jes\u00fas muriendo en la cruz y volvi\u00e9ndose al Padre, desamparado en su clamor: \u2018Padre, Padre, \u00bfpor qu\u00e9 me abandonaste?\u201d.<\/p>\n<h4>CRISTO<\/h4>\n<p><em>T\u00fa nos dividiste.<\/em><br \/>\n<em> Tu llegada<\/em><br \/>\n<em> precipit\u00f3<\/em><br \/>\n<em> la agon\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Llegaste,<\/em><br \/>\n<em> el coraz\u00f3n saliendo<\/em><br \/>\n<em> de un fulgor invisible.<\/em><br \/>\n<em> Era temprano, tarde.<\/em><\/p>\n<p><em>El mundo aceler\u00f3<\/em><br \/>\n<em> su agon\u00eda. Las<\/em><br \/>\n<em> pisadas iban<\/em><br \/>\n<em> y volv\u00edan.<\/em><\/p>\n<p><em>T\u00fa nos dividiste.<\/em><br \/>\n<em> \u00bfTiene el amor<\/em><br \/>\n<em> estigma, cicatriz<\/em><br \/>\n<em> fenecida?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfTiene se\u00f1ales<\/em><br \/>\n<em> oscilantes?<\/em><br \/>\n<em> Dividiste<\/em><br \/>\n<em> la agon\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>Una aclaraci\u00f3n<\/em>: Como el primer verso podr\u00eda parecer un tanto herm\u00e9tico o poco ortodoxo, pues Nejar le dice a Cristo que fue \u00c9l quien nos dividi\u00f3, me permit\u00ed solicitarle su propia interpretaci\u00f3n: \u201cAlfredo, Hermano: La venida de Jes\u00fas precipit\u00f3 en nosotros la agon\u00eda del mundo. Y nos dividi\u00f3, en la medida en que su amor nos hizo optar por \u00c9l. La palabra de Pilatos: \u2018\u00bfA quien prefer\u00eds vosotros, a Jes\u00fas (o Cristo), o a Barrab\u00e1s (el mundo)?\u201d.<\/p>\n<p>EL RUIDO DE LA RESURRECCI\u00d3N (\u00c9l no est\u00e1 aqu\u00ed, porque ya resucit\u00f3. Mateo, 28,6): <em>Era el fuego\/ que impel\u00eda\/ el alma\/ a cielo abierto.\/\/ Con la velocidad\/ de una piedra\/ que sube.\/\/ 2) No es posible\/ resucitar\/ sin el gran\/ descenso\/ al cogitar\/ denso\/ de la tierra.\/ El siglo de una simiente.\/\/ 3) La piedra ten\u00eda un ruido\/ de eternidad.\/ Y no se confund\u00eda\/ con el \u00e1ngel\/ que la empujaba\/ para dejar entrar\/ el sol.\/\/ 4) Y entr\u00f3.\/\/ Aquella piedra\/ desposar\u00e1\/ el mortero\/ de las ma\u00f1anas.\/\/ Quemaba\/ quemaba.\/ Separaba el cuerpo\/ del alma. Era\/ el cuerpo que se\/ desprend\u00eda\/ para que\/ la muerte\/ fuese una piedra\/ de viento.\/\/ 5) La luz descend\u00eda\/ sub\u00eda\/ examen\/ de celestes vi\u00f1as.\/\/ Y la colmena, piedra\/ harmoniosa, zumbaba.\/\/ Era la resurrecci\u00f3n<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>TOM\u00c1S O LA INCREDULIDAD: <em>Tom\u00e1s puso los dedos\/ junto a la llaga, al lado\/ izquierdo, en la claridad\/ ardiente, era necesario.\/ Puso los dedos errantes\/ en el interior de la noche,\/ en la tristeza de quien no ten\u00eda\/ donde posar la cabeza.\/\/ Puso los dedos\/ en la blanda madrugada,\/ en las Siete Estrellas.\/ Los dedos en los siglos,\/ en el movimiento de los mares\/ y de la luna, mapa\/ de las esferas.\/\/ Dos dedos como dos corazones sobre la higuera:\/ sent\u00eda la hondura del universo,\/ el extra\u00f1ado amor.\/ \u00bfNo era el ni\u00f1o? \u00bfNo era\/ el que acechaba por la rendija\/ la luz surgiendo?\/ Tom\u00e1s comprendi\u00f3.\/ La luz es pol\u00edglota.\/ Crey\u00f3. Vio, toc\u00f3\/ el para\u00edso\u201d<\/em>.<\/p>\n<p>UN \u00c1NGEL DEL APOCALIPSIS: <em>Dorm\u00eda y un \u00e1ngel\/ me atraves\u00f3 el sue\u00f1o.\/ Derram\u00f3 su luz\/ como agua. Y me despert\u00e9\/\/ y segu\u00ed vi\u00e9ndolo\/ impecable y reluciente.\/ Yo era tan peque\u00f1o,\/ asombrado.\/ Me llev\u00f3.<\/em><\/p>\n<p>EL MARTIRIO DE ESTEBAN: <em>Esteban sab\u00eda\/ que aquel d\u00eda\/ iba a morir.\/\/ Los verdugos decidieron.\/ Vestir\u00e1 el diaconato\/ junto a la muerte. Apenas\/ lo oir\u00e1n o soportar\u00e1n\/ antes del sacrificio.\/\/ Ten\u00eda el rostro\/ de un \u00e1ngel y de piedra\/ eran los rostros\/ de quienes lo ve\u00edan.\/\/ Sus ojos eran\/ piedras. Se lanzaban.\/ Iba a morir. Sab\u00eda.\/ Radiante iba,\/ resuelto. Ven\u00edan\/ las piedras. Iba\/ al encuentro\/ de la Angular, certera\/ piedra viva<\/em>.<br \/>\nSOY AQUEL <em>(Yo soy Aquel que es la Palabra sou Aquele, Apocalipsis, 19;13): Soy el que rige\/ el universo, entretejo\/ las almas y presido\/ el tiempo.\/\/ Moldeo el barro\/ el vaso como quiero.\/\/ A los que amo:\/ oriento\/ pulso\/ pruebo, cuido.\/ Y en la luz despierto,\/ lacro, resucito,\/ sello bajo el viento.\/\/ Y broto la primavera,\/ muevo la roca\/ y el dolor al rostro\/ finito en el intervalo.\/\/ Entre el final\/ y el principio,\/ tejo en esta hora,\/ ajusto el verso.\/\/ despu\u00e9s emerjo.\/ Creo a estos vivientes\/ con la savia\/ de amorosa corriente\/ que continuar\u00e1\/ creando por siempre<\/em>.<\/p>\n<p>EN SALAMANCA, CON LOS HERMANOS<br \/>\nEl domingo 10 de octubre de 2010, Carlos Nejar ofreci\u00f3 una pr\u00e9dica en la Iglesia Cristiana Evang\u00e9lica de Paseo de la Estaci\u00f3n. Su presencia en Salamanca estuvo motivada por la invitaci\u00f3n del Ayuntamiento de la ciudad y de la Fundaci\u00f3n Camino de la Lengua Castellana para que leyera su poes\u00eda dentro del XIII Encuentro de Poetas Iberoamericanos. En esto atend\u00edan al enorme m\u00e9rito po\u00e9tico del autor brasile\u00f1o, Premio Nacional de Poes\u00eda Jorge de Lima (1970); Premio Fernando Chinaglia, de la Uni\u00f3n Brasile\u00f1a de Escritores (1974); Premio Lu\u00edsa Cl\u00e1udio de Souza, del PEN Club de Brasil (1977); Premio \u00c9rico Ver\u00edssimo (1981); Premio de Poes\u00eda de la Asociaci\u00f3n Paulista de Cr\u00edticos de Arte (1999) y Premio Machado de Assis, de la Biblioteca Nacional de Brasil (2001), entre otros.<\/p>\n<p>Pero la invitaci\u00f3n de la iglesia salmantina obedec\u00eda a algo m\u00e1s central para los cristianos, el estar en comuni\u00f3n y el alabar al Se\u00f1or, algo en lo que Nejar se ha distinguido siempre, pues en todo lugar expone las ense\u00f1anzas del Evangelio. En la iglesia habl\u00f3 de la Palabra, bajo el t\u00edtulo \u201cUn aliento de Vida\u201d, haci\u00e9ndo una ex\u00e9gesis del \u00faltimo vers\u00edculo del \u00faltimo salmo de la Biblia: \u201cTodo lo que respira alabe al Se\u00f1or\u201d. Carlos Nejar tiene un hablar propio de los proverbios, y esa tarde fue rica en aforismos y sentencias impregnadas de Amor cristiano. Aqu\u00ed algunos de ellos, que Jacqueline tom\u00f3 nota: \u201c<strong>Nuestra fe no tiene l\u00edmites horarios ni depende de circunstancias. Y esto es as\u00ed porque Dios nos determin\u00f3 como Hijos suyos al pasarnos por el Agua del bautizo<\/strong>\u201d, o tambi\u00e9n: \u201cEl Dios nuestro no es peque\u00f1o y siempre cumple sus promesas\u201d. En la iglesia abraz\u00f3 a los hermanos; en la iglesia se sinti\u00f3 feliz.<\/p>\n<h3>P\u00c1JAROS DE DIOS<\/h3>\n<p>Nejar dice: \u201cDios no se poda:\/ hay que regarlo\u201d. Y, mucho antes, Juan nos trasmite las palabras de Jes\u00fas: \u201cSi sab\u00e9is estas cosas, bienaventurados ser\u00e9is si las hiciereis\u201d (13:17). Por ello, el poeta gaucho se siente un Bienaventurado al tener a Elza y a Dios. A ella dedica sus libros (\u201cPara Elza: sin ella, quedo sin m\u00ed\u201d). Con ella, y con los p\u00e1jaros, titula un poemario: <em>Elza de los p\u00e1jaros, o el orden de los planetas<\/em>, de donde extraigo estos versos: \u201c<strong>Amor es estarnos yendo.\/ No es fugaz el sue\u00f1o\/ si \u00e9l nos deja libres.\/ No morimos: volamos<\/strong>\u201d. Poes\u00eda y Dios; poes\u00eda y Eternidad. As\u00ed piensa Carlos Nejar: \u201c<strong>El poeta puede cantar al hombre, puede cantar la problem\u00e1tica social, pero no puede quedar preso de tal cosa; \u00e9l tiene que volar. El poeta es aquel que hace que las palabras vuelen; si las palabras no vuelan, \u00e9l no es poeta. La verdadera poes\u00eda es aquella que hace volar<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, por buena parte de su obra, lo espiritual y el vuelo de los p\u00e1jaros: \u201c<strong>Todo rueda en las almas. Junto a los p\u00e1jaros, todo vuela<\/strong>\u201d. Y si Nejar se siente Bienaventurado, extiende sus bienaventuranzas a los pajarillos de Dios, como en el poema titulado BIENAVENTURANZAS: <em>Bienaventurados los p\u00e1jaros,\/ las nubes, las madrugadas.\/\/ Bienaventurados son los p\u00e1jaros.\/ Para ellos\/ todos los d\u00edas\/ son todos los d\u00edas.\/ Reales, antiguos, tutelares.\/\/ Nosotros, infelices,\/ no sabemos\/ qu\u00e9 hacer de ellos.\/\/ Queremos los d\u00edas\/ limpios, ordenados\/ con sillas.\/\/ Felices los p\u00e1jaros.\/ El mar es un animal feliz\/ y las cosas imaginadas\/ existen ah\u00ed.\/\/ Bienaventurados son los p\u00e1jaros:\/ no piensan en la libertad\/ porque vuelan en ella\/ sin edad.\/ Nosotros, infelices\/ no sabemos\/ qu\u00e9 hacer de ella.\/ A nosotros, el cisco,\/ la marea baja.\/ Arriadas velas,\/ las acciones con ellas,\/ los pensamientos arriados.\/\/ Jam\u00e1s el ir adelante\/ hasta donde\/ la resistencia manda \/ que se ande,\/ hasta donde\/ pierda su direcci\u00f3n y prosiga\/ cuando est\u00e9 llegando\/\/ \u00a1Bienaventurados los p\u00e1jaros!<\/em><\/p>\n<h3>DIOS, DIOS, DIOS\u2026<\/h3>\n<figure id=\"attachment_102\" aria-describedby=\"caption-attachment-102\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-102\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/5-Los-poetas-Marcelo-Gatica-A.-P.-Alencart-y-Carlos-Nejar-foto-de-J.-Alencar-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/5-Los-poetas-Marcelo-Gatica-A.-P.-Alencart-y-Carlos-Nejar-foto-de-J.-Alencar-300x169.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/5-Los-poetas-Marcelo-Gatica-A.-P.-Alencart-y-Carlos-Nejar-foto-de-J.-Alencar-768x432.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/5-Los-poetas-Marcelo-Gatica-A.-P.-Alencart-y-Carlos-Nejar-foto-de-J.-Alencar-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/5-Los-poetas-Marcelo-Gatica-A.-P.-Alencart-y-Carlos-Nejar-foto-de-J.-Alencar.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-102\" class=\"wp-caption-text\">Los poetas Marcelo Gatica, A. P. Alencart y Carlos Nejar (foto de J. Alencar)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Alves de Far\u00eda, el notable poeta paulista, quiso preguntar a Nejar sobre la presencia de Dios en su literatura. Aqu\u00ed su respuesta: <strong>\u201cDios es el centro de mi vida y de mi literatura. Todas las cosas buenas vienen de \u00c9l. \u00bfPor qu\u00e9 no reconocerlo? Dios es mi mayor experiencia, el Dios que habla. Estamos cercados de se\u00f1ales y no nos damos cuenta. Son las se\u00f1ales las que encienden a Dios\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Numerosos son los testimonios que, sobre Dios, Carlos Nejar deja en cada entrevista o aparici\u00f3n p\u00fablica. En Brasil es conocido y reconocido como el Siervo de la Palabra. Anotemos una muestra m\u00e1s de tal fuerza testimonial: \u201cSi yo lograse conceptuar a Dios, yo ser\u00eda Dios. Pero \u00c9l es mi amigo. Un d\u00eda quisiera que en mi tumba pongan como epitafio: <strong>\u2018Carlos Nejar, poeta, amigo de Dios\u2019<\/strong>. Algo que me honra es ser su amigo, porque lo conozco y \u00c9l me conoce. Ahora, \u00bfcomo voy a conceptuarlo? Yo no puedo. Dios es Aquel que concilia el agua con el fuego; es Aquel que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las contradicciones; y eso porque Dios es de otra Dimensi\u00f3n; no est\u00e1 en la dimensi\u00f3n de nuestro pensamiento. Lo que es locura para el mundo, es sabidur\u00eda para Dios, o viceversa, dec\u00eda Pablo, y es verdad. <strong>La Dimensi\u00f3n de Dios es superior. El Ser de Dios no puede ser medido por el hombre, sino ser\u00eda Dios<\/strong>\u201d.<\/p>\n<h3>UN HASTA PRONTO<\/h3>\n<p>No puede haber despedida con un Poeta que as\u00ed escribe: \u201cTan eterno,\/ aunque ausente,\/ ser\u00e9 Padre de mi muerte. Y tu futuro\u201d. No puede haber despedida con un Poeta que as\u00ed escribe:<\/p>\n<p><em>\u2026llama a llama brot\u00e9<\/em><br \/>\n<em> para ser salvo en el fuego.<\/em><\/p>\n<p><em>Y escribir, en los umbrales<\/em><br \/>\n<em> y en la hierba<\/em><br \/>\n<em> del amanecer, recados<\/em><br \/>\n<em> a la Eternidad.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL SIERVO DE LA PALABRA: CARLOS NEJAR Alfredo P\u00e9rez Alencart DESDE BRASIL, UN POETA MAYOR Quien hace suya la Palabra, hasta entra\u00f1arla, sentir\u00e1 c\u00f3mo esta se torna Paloma que vuela y vuela hasta desfatigarle el orbe espiritual y la existencia plena. As\u00ed se funda una Pasi\u00f3n indesmayable, necesaria para ir curando a diario las heridas del sobrevivir y del sobremorir. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":98,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,3],"tags":[],"class_list":["post-95","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-alfredo-perez-alencart","category-colaboraciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/95","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=95"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/95\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":240,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/95\/revisions\/240"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/98"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=95"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=95"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=95"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}