{"id":9509,"date":"2025-02-13T18:59:57","date_gmt":"2025-02-13T17:59:57","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9509"},"modified":"2025-02-13T19:02:01","modified_gmt":"2025-02-13T18:02:01","slug":"rodica-grigore-viajes-y-literatura-viajes-en-literatura-la-narrativa-latinoamericana-del-siglo-xx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9509","title":{"rendered":"Rodica Grigore: Viajes y literatura \/ viajes en literatura. La narrativa latinoamericana del siglo XX"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><em>Desde Tiberiades agradecemos a la profesora Rodica Grigore por permitirnos publicar la introducci\u00f3n de su mas reciente libro de ensayos, <\/em><em>\u201cViajes y literatura \/ viajes en literatura\u201d y cuyo subt\u00edtulo es \u201cLa narrativa latinoamericana del siglo XX en cinco expresiones: Jos\u00e9 Eustasio Rivera, Ricardo G\u00fciraldes, Juan Carlos Onetti, Jorge Amado, \u00c1lvaro Mutis\u201d.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h3><strong>Introducci\u00f3n <\/strong><\/h3>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201ePara m\u00ed sola naci\u00f3 don Quijote, y yo para \u00e9l: \u00e9l supo obrar y yo escribir,<br \/>\nsolos los dos somos para en uno.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(Miguel de Cervantes, <em>Don Quijote de la Mancha<\/em>)<\/p>\n<p>Atra\u00eddo por las distancias o fascinado por la experiencia de un camino desconocido, el viajero tiene tambi\u00e9n, desde el principio, la inclinaci\u00f3n a contar sus acontecimientos. Por eso, al final del camino, el viajero siempre contar\u00e1 una historia. Sin embargo, la diferencia entre un viaje real y uno imaginario sigue siendo bastante dif\u00edcil de establecer, \u201cmientras el escritor-viajero, a trav\u00e9s de su propia escritura, f\u00e1bula\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>; por la raz\u00f3n de que cualquier viaje representa no s\u00f3lo un movimiento en un espacio geogr\u00e1fico y un tiempo hist\u00f3rico bien definidos, sino tambi\u00e9n una experiencia de un orden social y cultural diferente, de la alteridad y, por supuesto, del yo, de la identidad. B\u00e1sicamente, cualquier viaje significa s\u00f3lo en un primer nivel de significados recorrer un camino y contemplar el mundo exterior, siendo su significado profundo conocer, comparar, comprender. Precisamente por eso el viaje se opone a la vez a la peregrinaci\u00f3n y al turismo, afirm\u00f3 Daniel-Henri Pageaux: el viajero valoriza la individualidad de su acto y de su decisi\u00f3n en su propio beneficio. El viaje se convierte, por tanto, en una fuente de informaci\u00f3n que podr\u00e1 constituir un verdadero tesoro intelectual, pero tambi\u00e9n (y sobre todo) una profunda experiencia inici\u00e1tica: nadie sea, al final de un viaje, el mismo que se fue en el camino.<\/p>\n<p>Ejemplos de esto abarcan una amplia gama de escritos, desde el \u00c9xodo b\u00edblico (modelo de \u201cperegrinatio vitae\u201d) hasta la <em>Odisea<\/em> de Homero, o desde la <em>Divina Comedia<\/em> de Dante hasta la gran novela de Cervantes, <em>Don Quijote<\/em>, por nombrar s\u00f3lo algunos t\u00edtulos. Sin embargo, lo esencial sigue siendo, que cada vez el viajero elabora de una manera o otra su relato, convirti\u00e9ndose en el h\u00e9roe simb\u00f3lico de su propia historia, comport\u00e1ndose m\u00e1s de una vez como si \u00e9l desempe\u00f1ara su papel en un escenario, siempre actualizado por el acto mismo de contar historias. Adem\u00e1s, con la \u00e9poca del Renacimiento aparecer\u00e1n nuevas estructuras literarias, especialmente la utop\u00eda \u2013 si pensamos, por ejemplo, que no hay discurso ut\u00f3pico sin un viajero intentando a descubrir tierras desconocidas, as\u00ed como no hay aventuras (sean reales o imaginarias) sin un viajero que enfrenta todos los peligros imaginables. As\u00ed, la novela de aventuras (textos picarescos o educativos, siguiendo el modelo del <em>Bildungsroman<\/em>) est\u00e1 ligada por excelencia a la experiencia del viaje y a la imagen del viajero, as\u00ed como a su capacidad fabulatoria. Posteriormente, la concepci\u00f3n rom\u00e1ntica del viaje pondr\u00e1 en primer plano la imagen de un protagonista dispuesto a caminar, si es necesario, no s\u00f3lo hacia el fin del mundo, sino tambi\u00e9n en una compleja b\u00fasqueda interior, para descubrir sus potencialidades y resaltarlas, su valor y comprensi\u00f3n, tanto del mundo que de su propia alma. Los modelos de tales enfoques son numerosos y diversos, desde las aventuras hom\u00e9ricas o la de Eneas de la epopeya de Virgilio hasta los tr\u00e1gicos Hamlet o Macbeth; y si el primero de los h\u00e9roes de Shakespeare atraviesa \u201cel largo y tortuoso camino que lo acercar\u00e1 al desconocido reino de la muerte, el segundo se eleva hacia los oscuros rincones de su alma\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>Hay, sin embargo, viajes esencialmente simb\u00f3licos, que ponen en primer plano el deseo de conocimiento intelectual y la capacidad del escritor para revertir estructuras establecidas, convirti\u00e9ndoles en peregrinaciones entre libros: expediciones a bibliotecas. No olvidemos que Jorge Lu\u00eds Borges comenz\u00f3 su famosa ficci\u00f3n titulada <em>Tl\u00f6n, Uqbar, Orbis Tertius<\/em> con estas palabras: \u201cDebo a la conjunci\u00f3n de un espejo y de una enciclopedia el descubrimiento de Uqbar.\u201d Si, en general, viajar significa tomar posesi\u00f3n de un determinado espacio (extranjero), los viajes simb\u00f3licos representan principalmente un acercamiento personal al universo de las ideas, la recomposici\u00f3n imaginaria de algunos dominios m\u00edticos, ofreciendo al lector una experiencia de iniciativa literaria ante todo. Cada viaje expresa tambi\u00e9n el deseo de transformaci\u00f3n interior, determinado por la necesidad de nuevas aventuras, lo m\u00e1s diferentes posible, duplicada por la aspiraci\u00f3n de identificar el centro (del mundo) o la verdad (de la vida) \u2013 y las aventuras de Pantagruel de la narrativa de Rabelais o los de Gulliver de la novela de Jonathan Swift lo demuestran. Visto desde esta perspectiva, el viaje simboliza la necesidad de conocimiento y de evoluci\u00f3n espiritual, de investigaci\u00f3n y de b\u00fasqueda de si mismo, de valoraci\u00f3n de las posibilidades personales en determinados contextos, confirmando as\u00ed la vocaci\u00f3n del verdadero viajero que, como dec\u00eda Baudelaire, s\u00f3lo sale para partir, so\u00f1ando un desconocido territorio m\u00e1s o menos accesible, pero arriesg\u00e1ndose, de este modo, a no encontrar aquello de lo que quer\u00eda huir: su propio yo, como consideraban Jean Chevalier y Alain Gheerbrant en sus <em>Diccionario de s\u00edmbolos<\/em>. Prueba, si hac\u00eda falta m\u00e1s, de que el \u00fanico viaje verdadero que el hombre puede hacer hasta el final es el interior (profundo, alto, vasto&#8230;) de su propia alma.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: center;\">*<\/h4>\n<p>La literatura latinoamericana (no solamente la del siglo XX) incluye numerosas formas y representaciones de viajes; adem\u00e1s, la experiencia de los protagonistas de esta experiencia de descubrir tierras o mundos desconocidos se duplica con la de los propios autores. As\u00ed, en un interesante proceso de reflejo mutuo, los escritores repiten, a nivel simb\u00f3lico, los viajes que realizan sus personajes (viajes que tampoco quedan en el nivel de una experiencia estrictamente f\u00edsica), y al final de esta empresa adquirir\u00e1n no s\u00f3lo la plena conciencia del propio talento, sino tambi\u00e9n la de la gran literatura. Los viajes literarios lo preparar\u00e1n, por tanto, el camino hacia la literatura, demostrando tambi\u00e9n su originalidad.<\/p>\n<p>Los escritores que consideraremos a lo largo de este libro (Jos\u00e9 Eustasio Rivera, Ricardo G\u00fciraldes, Juan Carlos Onetti, Jorge Amado y \u00c1lvaro Mutis) pasan por esta experiencia, y los protagonistas de sus novelas (el poeta Arturo Cova de <em>La vor\u00e1gine<\/em>, el joven gaucho Fabio C\u00e1ceres de <em>Don Segundo Sombra<\/em>, el creador de universos ficticios Juan Mar\u00eda Brausen de <em>La vida breve<\/em>, Gabriela hecha \u201cde claveles y canela\u201d de la novela del mismo t\u00edtulo, Pedro Archanjo de <em>La tienda de los milagros<\/em>, o Maqroll el Gaviero de <em>La nieve del almirante<\/em> o <em>Un bel morir<\/em>) viajan por todo el mundo, atravesando la selva amaz\u00f3nica, la pampa argentina, el \u00e1rido <em>sert\u00e3o<\/em> brasile\u00f1o, los mares y r\u00edos tormentosos o las grandes ciudades del continente, pero el destino estar\u00e1, para todos, m\u00e1s all\u00e1 de los caminos, las peregrinaciones, esfuerzos y planes o sue\u00f1os audaces: su alma. Cada uno llegar\u00e1 a conocerse completamente, a comprender su valor, pero tambi\u00e9n a asumirse las vulnerabilidades; de esta manera, sus creadores, van a encontrar la forma m\u00e1s adecuada de valorizar plenamente su talento e individualidad.<\/p>\n<p>Hasta principios de los a\u00f1os \u201860 del siglo pasado, la novela latinoamericana era considerada una forma literaria m\u00e1s bien marginal, pero con la afirmaci\u00f3n de la generaci\u00f3n del \u201cBoom\u201d y especialmente despu\u00e9s del inmenso \u00e9xito que gozaron los grandes representantes del realismo m\u00e1gico (Alejo Carpentier), Juan Rulfo, Miguel \u00c1ngel Asturias, Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez), la narrativa de este espacio cultural comenz\u00f3 a ser evaluada de una manera m\u00e1s coherente, incluso la creaci\u00f3n de unos escritores que se hab\u00edan adherido a la est\u00e9tica moderna, los que marcaron la primera mitad del siglo XX, como Rivera, G\u00fciraldes e Onetti. Sin embargo, en el caso de algunos de ellos, unos estudios cr\u00edticos muestran el prejuicio de su pertenencia al \u201cespiritualidad regionalista\u201d o de su cercan\u00eda al modelo de la \u201cnovela tel\u00farica\u201d que caracteriza la literatura tradicionalista. Esta opini\u00f3n, as\u00ed como otras ideas preconcebidas relacionadas, estaban determinadas por ciertos temas e im\u00e1genes que los autores incluyeron en sus creaciones, s\u00f3lo que ellos siempre las han tratado de un modo original, demostrando la modernidad de las perspectivas (y de los puntos de vista), la sutileza de la visi\u00f3n y el arte narrativa centrados en el gran tema del viaje, que reflejar\u00e1 simb\u00f3licamente el camino que los autores mismos han recorrido en busca de la f\u00f3rmula de expresi\u00f3n m\u00e1s adecuada.<\/p>\n<p>De este modo, resuelta que el regionalismo no debe verse como una deficiencia de contenido, sino como la forma que ellos encontraron para expresar las particularidades de un universo cultural completamente separado, pero tambi\u00e9n los v\u00ednculos sustanciales que lo unen. La literatura latinoamericana se ha mantenido, a lo largo del tiempo, el contacto con los elementos verdaderamente significativos del Nuevo Mundo, as\u00ed que algunos especialistas (Jean Franco, en primer lugar<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>) hayan subrayado que la profunda originalidad de esta literatura reside principalmente en la f\u00f3rmula regionalista, siendo los elementos tel\u00faricos su \u201ccaracter\u00edstica distintiva\u201d. De este modo, la novela \u201cgauchesca\u201d o la prosa \u201ccriollista\u201d deben ser miradas con toda atenci\u00f3n y rele\u00eddas desde esta perspectiva, porque toda la literatura latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX se fundamenta precisamente en la est\u00e9tica de los \u201csignos de la tierra\u201d, con los que los pueblos de esta parte del mundo siempre han tenido un profundo contacto, aspecto se\u00f1alado desde los escritos del gran ge\u00f3grafo e investigador Alejandro von Humboldt, uno de los primeros europeos que lograron captar, durante el siglo XIX, la complejidad de un universo humano y natural verdaderamente \u00fanico.<\/p>\n<figure id=\"attachment_9507\" aria-describedby=\"caption-attachment-9507\" style=\"width: 831px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9507\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/2-Alvaro-Mutis-y-su-esposa-Carmen-Miracle-en-Salamanca-17-7-91-foto-de-A.-P.-Alencart.jpg\" alt=\"\" width=\"831\" height=\"1153\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/2-Alvaro-Mutis-y-su-esposa-Carmen-Miracle-en-Salamanca-17-7-91-foto-de-A.-P.-Alencart.jpg 831w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/2-Alvaro-Mutis-y-su-esposa-Carmen-Miracle-en-Salamanca-17-7-91-foto-de-A.-P.-Alencart-216x300.jpg 216w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/2-Alvaro-Mutis-y-su-esposa-Carmen-Miracle-en-Salamanca-17-7-91-foto-de-A.-P.-Alencart-738x1024.jpg 738w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/2-Alvaro-Mutis-y-su-esposa-Carmen-Miracle-en-Salamanca-17-7-91-foto-de-A.-P.-Alencart-768x1066.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 831px) 100vw, 831px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9507\" class=\"wp-caption-text\">\u00c1lvaro Mutis y su esposa Carmen Miracle, en Salamanca, 17-7-91 (foto de A. P. Alencart)<\/figcaption><\/figure>\n<p>Precisamente por eso es necesaria una reevaluaci\u00f3n de las grandes novelas latinoamericanas de la primera mitad del siglo pasado, pero tambi\u00e9n de otras creaciones, que continuaron utilizando f\u00f3rmulas aparentemente obsoletas hasta la era gloriosa del realismo m\u00e1gico (quiz\u00e1s el ejemplo de \u00c1lvaro Mutis es el m\u00e1s relevante). En estas creaciones \u2013 ya sea obra de Rivera, G\u00fciraldes o Amado \u2013 la realidad es presentada a trav\u00e9s de los elementos propios del espacio de donde provienen los autores (selva, pampa, <em>sert\u00e3o<\/em>), pero en cada caso, el \u201ccontrato mim\u00e9tico\u201d es sistem\u00e1ticamente cuestionado y continuamente reinterpretado, de modo que las novelas <em>La vor\u00e1gine<\/em> o <em>Don Segundo Sombra<\/em> representar\u00e1n no s\u00f3lo el esfuerzo de sus creadores por \u201cfotografiar\u201d el mundo que mejor conoc\u00edan, pero principalmente para dar expresi\u00f3n personal a las f\u00f3rmulas expresivas de la modernidad. De este modo, la propia historia ser\u00e1 reevaluada aunque sea indirectamente, y el regionalismo que a muchos les parec\u00eda muy dif\u00edcil de conciliar con el esp\u00edritu de la nueva era (una era de la velocidad, de transformaciones est\u00e9ticas muy profundas, de la afirmaci\u00f3n del esp\u00edritu nacional por parte de los estados latinoamericanos que hab\u00edan proclamado su independencia \u2013 pero tambi\u00e9n la \u00e9poca de las guerras mundiales) se convertir\u00e1 en la expresi\u00f3n de una amalgama de preocupaciones y orientaciones lo que, finalmente, configurar\u00e1 el perfil espec\u00edfico de la literatura del continente latinoamericano.<\/p>\n<p>Y si, por ejemplo, una novela como <em>Do\u00f1a B\u00e1rbara<\/em> (1929) del venezolano R\u00f3mulo Gallegos utiliza ciertas dicotom\u00edas caracterol\u00f3gicas o a veces pone demasiado \u00e9nfasis en las alegor\u00edas morales (como la antigua f\u00f3rmula utilizada por Domingo Faustino Sarmiento, quien, en <em>Facundo<\/em>, hablando de su Argentina natal, hab\u00eda impuesto la famosa oposici\u00f3n entre \u201cbarbaridad\u201d \u2013 inherente a la naturaleza profunda e ind\u00f3mita de Am\u00e9rica Latina \u2013 y \u201ccivilizaci\u00f3n\u201d \u2013 representada por la fuerza civilizadora de la cultura europea), las creaciones de sus contempor\u00e1neos superan este nivel y alcanzan profundidades y sutilezas insospechadas. Por ejemplo, <em>La vor\u00e1gine<\/em> (1924), la extraordinaria creaci\u00f3n de Rivera, es, m\u00e1s all\u00e1 del tema aparentemente regionalista-tel\u00farico, una aut\u00e9ntica novela experimental, construida sobre la base de un inesperado sistema de voces y una polifon\u00eda excelentemente orquestada, benefici\u00e1ndose el texto tambi\u00e9n de las ventajas (pero tambi\u00e9n dificultades que el joven autor afronta con \u00e9xito) de un narrador subjetivo y de varias perspectivas est\u00e9ticas. Todos los elementos can\u00f3nicos de la \u201cnovela de la tierra\u201d est\u00e1n pr\u00e1cticamente invertidos, y desarrollados en un sentido musical, a trav\u00e9s de la t\u00e9cnica del contrapunto o de la evasi\u00f3n, logrando el joven autor emprender una admirable exploraci\u00f3n de la psique humana y de los complejos estados de conciencia de un protagonista enfrentado al \u201cinfierno verde\u201d del que, finalmente, s\u00f3lo podr\u00e1 liberarse escribiendo su libro. Al desaparecer en la selva, Arturo Cova deja atr\u00e1s el texto que hab\u00eda escrito, prueba no s\u00f3lo de sus constantes intentos por encontrar su camino en la vegetaci\u00f3n salvaje, sino tambi\u00e9n de descubrir su vocaci\u00f3n; a trav\u00e9s de este inquietante personaje y de su viaje tanto por la selva amaz\u00f3nica como por s\u00ed mismo, Jos\u00e9 Eustasio Rivera, ha contribuido decisivamente a la imposici\u00f3n de la f\u00f3rmula modernista en este espacio cultural.<\/p>\n<p>Su planteamiento ser\u00e1 continuado, aunque en otra direcci\u00f3n, por Ricardo G\u00fciraldes, a trav\u00e9s de su novela <em>Don Segundo Sombra<\/em> (1926) que se convierte de una historia del viaje de un joven inexperto por las pampas argentinas a una extraordinaria historia de la iniciaci\u00f3n del protagonista, bajo la atenta supervisi\u00f3n de don Segundo. Igualmente, el texto prueba de c\u00f3mo el autor logr\u00f3 reconfigurar el modelo de <em>Bildungsroman<\/em>, f\u00f3rmula est\u00e9tica muy importante para la prosa latinoamericana, como vamos a mostrar en este libro. La novela de G\u00fciraldes se convierte as\u00ed en una notable estructura especular, en cuanto a la historia de maduraci\u00f3n de Fabio, y tambi\u00e9n a la historia del libro mismo. La naturaleza (la pampa sin l\u00edmites) ser\u00e1 entonces duplicada por la cultura (la fascinaci\u00f3n del protagonista por la p\u00e1gina en blanco a ser llenada con una historia), tal como suceder\u00e1 unas d\u00e9cadas m\u00e1s tarde en la novela <em>Los pasos perdidos<\/em> de Alejo Carpentier. De modo que esa \u201cficci\u00f3n del Archivo\u201d que Roberto Gonz\u00e1lez Echevarr\u00eda analiz\u00f3 en sus estudios<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, resulta presente en varias creaciones importantes de la narrativa latinoamericana, siendo sintom\u00e1tica su aparici\u00f3n precisamente en textos que utilizaron, al menos aparentemente, la f\u00f3rmula del regionalismo tel\u00farico.<\/p>\n<p>Por su parte, Jorge Amado superar\u00e1 el acercamiento inicial a la literatura con acentos sociales, para reorientar todos los elementos y t\u00e9cnicas del \u201crealismo indigenista\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>, como dec\u00eda Neil Larsen, para expresar una \u201ccosmovisi\u00f3n \u00fanica\u201d, que tiene sus ra\u00edces en la espiritualidad brasile\u00f1a y en sus profundas conexiones con las tradiciones africanas, por un lado, y con la civilizaci\u00f3n europea, por el otro. Por tanto, los conflictos ya no ser\u00e1n explicados desde una perspectiva racial o geogr\u00e1fica: el escritor adquiere una sutileza absolutamente necesaria para abordar no solo los complicados problemas de su pa\u00eds, sino tambi\u00e9n el arte de abordarlos de forma verdaderamente convincente. El viaje de Amado a trav\u00e9s de la literatura duplica el de sus protagonistas a lo largo de la vida (ya sea Gabriela o Pedro Archanjo), y el autor recorre simb\u00f3licamente toda una historia y numerosas tradiciones, a veces aparentemente opuestas, para llegar a las ra\u00edces de la cultura de su pa\u00eds natal y decir las cosas esenciales sobre la identidad brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>A diferencia de los escritores antes mencionados, el uruguayo Juan Carlos Onetti prefiere los espacios urbanos, pero eso no significa que sus personajes (o \u00e9l mismo) no compartan la misma fascinaci\u00f3n por los viajes. Sin embargo, hay diferencias: ppr ejemplo, en la novela <em>La<\/em> <em>vida breve<\/em> (1950), el protagonista Juan Mar\u00eda Brausen imagina el m\u00edtico dominio de Santa Mar\u00eda, el espacio donde se ubicar\u00e1n muchas otras creaciones del propio Onetti. Autor y personaje viajan, por tanto, juntos a trav\u00e9s y hacia la literatura, descubriendo, por fin, ese universo \u00fanico, donde pueden sentir que viven, que son libres, que pueden asumir sus \u00e9xitos y afrontar sus fracasos. Por su parte, \u00c1lvaro Mutis continuar\u00e1, simb\u00f3licamente, a trav\u00e9s de las aventuras, las adversidades y especialmente los libros le\u00eddos o escritos por Maqroll el Gaviero, su <em>alter-ego<\/em> y protagonista favorito, los viajes y aventuras de Arturo Cova, el escritor manteniendo un extraordinario di\u00e1logo textual con <em>La vor\u00e1gine<\/em> de Rivera, para ofrecer al lector contempor\u00e1neo algunas posibles respuestas (quiz\u00e1s seguidas de otras preguntas) a las grandes inquietudes que siempre han atravesado la literatura latinoamericana.<\/p>\n<p>Utilizando el modelo de Cervantes, cuyo Don Quijote ha ejercido una grande influencia en toda la literatura del continente desde el siglo XVII, pasando por la experiencia de la novela picaresca y del <em>Bildungsroman<\/em>, los grandes escritores del continente han imaginado, especialmente durante el \u00faltimo siglo, ficciones destinadas a resaltar los viajes de algunos personajes representativos de este universo humano tan complejo, pero tambi\u00e9n la dif\u00edcil experiencia personal, en busca de la forma m\u00e1s adecuada de expresar su originalidad y una muy particular identidad transcontinental. Largos caminos llenos de desaf\u00edos, iniciaciones dif\u00edciles, plasmadas en creaciones experimentales, simb\u00f3licas o especulares, todo ello fue puesto bajo el signo de los viajes emprendidos tanto por personajes como por escritores, en un intento de conocerse hasta el final, porque, s\u00f3lo de esta manera, y s\u00f3lo despu\u00e9s de alcanzar este umbral, el texto podr\u00e1 plasmarse en el papel y la historia podr\u00e1 llevarse hasta el final. Prueba de que Mallarm\u00e9 ten\u00eda raz\u00f3n cuando dec\u00eda que el mundo solo existe para acabar en un libro.<\/p>\n<h4><em>RODICA GRIGORE<\/em><\/h4>\n<p><em>Fil\u00f3loga y ensayista rumana. Licenciada y doctora en filolog\u00eda rom\u00e1nica por la Universidad \u201cLucian Blaga\u201d de Sibiu. Ha publicado numerosos libros de cr\u00edtica literaria y ensayo: Despre c\u0103r\u021bi \u0219i al\u021bi demoni (De libros y otros demonios, 2002), Retorica m\u0103\u0219tilor \u00een proza interbelic\u0103 rom\u00e2neasc\u0103 (Ret\u00f3rica de las m\u00e1scaras en la narrativa rumana moderna, 2005), Lecturi \u00een labirint (Lecturas en laberinto, 2007) M\u0103\u0219ti, caligrafie, literatur\u0103 (M\u00e1scaras, caligraf\u00eda, literatura, 2011), \u00cen oglinda literaturii (En el espejo de la literatura, 2011), Meridianele prozei (Los meridianos de la prosa, 2013), Realismul magic \u00een proza latino-american\u0103 a secolului XX (El realismo m\u00e1gico en la literatura latinoamericana del siglo XX, 2015), C\u0103l\u0103torii \u00een bibliotec\u0103 (Viajes en la biblioteca, 2016), C\u0103r\u021bi, vise \u0219i identit\u0103\u021bi \u00een mi\u0219care (Libros, sue\u00f1os, identidades en movimiento, 2018), \u00centre lectur\u0103 \u0219i interpretare (Entre lectura e interpretaci\u00f3n, 2020), Tigrul \u0219i steaua. Violen\u021b\u0103 \u0219i exil \u00een proza latino-american\u0103 a secolului XX (El tigre y la estrella. Violencia y exilio en la literatura latinoamericana del siglo XX, 2021). Adem\u00e1s, ha traducido al rumano los ensayos de Octavio Paz, Los hijos del limo (2003\/2017), poemas del escritor colombiano Manuel Cort\u00e9s Casta\u00f1eda, con el t\u00edtulo general El espejo del otro (2006) y el libro de narrativa breve del escritor norteamericano de origen rumano Andrei Codrescu, A Bar in Brooklyn (2006); ha realizado tambi\u00e9n la antolog\u00eda de textos y las traducciones para el Festival Internacional de Teatro de Sibiu (2005-2012). Ense\u00f1a literatura comparada en la Universidad de Sibiu. Senior Editor de la revista acad\u00e9mica norteamericana \u201cTheory in Action. Journal of the Transformative Studies Institute\u201d (New York).<\/em><\/p>\n<h4>Notas<\/h4>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Daniel-Henri Pageaux, <em>La litt\u00e9rature g\u00e9n\u00e9rale et compar\u00e9e.<\/em> Paris: Armand Colin, 1994: 24.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Harold Bloom, \u201eIntroduction\u201d. <em>Bloom\u2019s Literary Themes: The Hero\u2019s Journey<\/em> (edited by Harold Bloom). Infobase Publishing, 2009: XIII.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Jean Franco, <em>An Introduction to Spanish American Literature<\/em> (third edition). Cambridge University Press, 1994.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Roberto Gonz\u00e1lez Echevarr\u00eda, <em>Myth and Archive. A Theory of Latin American Narrative.<\/em> Cambridge: Cambridge University Press, 1990.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Neil Larsen, <em>Reading<\/em><em> North by South: On Latin American Literature, Culture and Politics.<\/em> Minneapolis: University of Minnesota Press, 1995.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Desde Tiberiades agradecemos a la profesora Rodica Grigore por permitirnos publicar la introducci\u00f3n de su mas reciente libro de ensayos, \u201cViajes y literatura \/ viajes en literatura\u201d y cuyo subt\u00edtulo es \u201cLa narrativa latinoamericana del siglo XX en cinco expresiones: Jos\u00e9 Eustasio Rivera, Ricardo G\u00fciraldes, Juan Carlos Onetti, Jorge Amado, \u00c1lvaro Mutis\u201d. \u00a0 Introducci\u00f3n \u00a0 \u201ePara m\u00ed sola naci\u00f3 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9508,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[437,914,911,913,912,910],"class_list":["post-9509","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboraciones","tag-alvaro-mutis","tag-jorge-amado","tag-jose-eustasio-rivera","tag-juan-carlos-onetti","tag-ricardo-guiraldes","tag-rodica-grigore"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9509","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9509"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9509\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9512,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9509\/revisions\/9512"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9508"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9509"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9509"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9509"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}