{"id":9629,"date":"2025-04-15T18:09:21","date_gmt":"2025-04-15T17:09:21","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9629"},"modified":"2025-04-15T18:10:27","modified_gmt":"2025-04-15T17:10:27","slug":"horacio-biord-castillo-la-poesia-es-intrinsecamente-ambigua-entrevista-de-jose-pulido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9629","title":{"rendered":"Horacio Biord Castillo: \u2018La poes\u00eda es intr\u00ednsecamente ambigua\u2019. Entrevista de Jos\u00e9 Pulido"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Macrobio, uno de los \u00faltimos escritores paganos, insist\u00eda en que hay sue\u00f1os falsos y sue\u00f1os verdaderos. Y uno se queda rumiando preguntas innecesarias: \u00bfc\u00f3mo puede ser falso o verdadero un sue\u00f1o? El sue\u00f1o podr\u00eda ser un escenario con fantasmas propios, un mundo gemelo que cada qui\u00e9n lleva en el interior de su confecci\u00f3n gen\u00e9tica. El sue\u00f1o es tan extra\u00f1o e inquietante que todas las suposiciones ser\u00edan considerables y factibles. Borges comentaba que \u201clos sue\u00f1os constituyen el m\u00e1s antiguo y el no menos complejo de los g\u00e9neros literarios\u201d.\u00a0 Y es probable que los sue\u00f1os hayan creado la imaginaci\u00f3n y de ese proceso hayan surgido los primeros dioses, las primeras fantas\u00edas y los miedos m\u00e1s antiguos.<br \/>\nPara Theodor Adorno \u201cEn el sue\u00f1o todo es subjetividad, no hay confrontaci\u00f3n con el objeto. Por eso el sue\u00f1o no se preocupa por la calidad de sus bromas. No quiere hacer buenos chistes porque no quiere hacer nada en absoluto. El sue\u00f1o carece de intenci\u00f3n porque es intenci\u00f3n; por eso los sue\u00f1os no pueden ni tener \u00e9xito ni fracasar\u201d.<br \/>\nPara Sigmund Freud \u201cTodo sue\u00f1o aparece como un producto ps\u00edquico provisto de sentido al que cabe asignar un puesto determinado dentro del ajetreo an\u00edmico de la vigilia\u201d.<br \/>\nSe ha escrito mucho sobre el sue\u00f1o \u00bfqui\u00e9n no ha so\u00f1ado? Tal como lo ha indicado Borges el sue\u00f1o podr\u00eda ser el primer libro en la biblioteca del alma, la primera obra literaria conocida y sin firma de autor. Y sin embargo sorprende tanto que sea tan dif\u00edcil escribir de un sue\u00f1o. Atrapar un sue\u00f1o y volverlo visible.<br \/>\nHe ah\u00ed uno de los asombros que me han acompa\u00f1ado en este tiempo al encontrar una escritura con clave on\u00edrica fielmente lograda como si se pudiera atrapar y expresar el sue\u00f1o. Lo he constatado en la poes\u00eda de Horacio Biord Castillo. Lo he disfrutado en el libro <em>Tiempo<\/em> <em>de diluvio, tiempo de demonios<\/em>, publicado por la Editorial Diosa Blanca, en el a\u00f1o 2021, con el respaldo del C\u00edrculo de Escritores de Venezuela.<br \/>\nEl sue\u00f1o es una presencia maravillosa en s\u00ed misma porque nos hace vivir experiencias que no conoc\u00edamos, nos conmueve, nos asusta y de una vez nos entrega el olvido, como una infecci\u00f3n. El sue\u00f1o y el olvido se contienen como la abeja y el aguij\u00f3n. Y sin embargo, pasados los a\u00f1os, quiz\u00e1s en el instante menos oportuno, recuerdas de repente un fragmento y no sabes qu\u00e9 hacer con eso ni c\u00f3mo contarlo.<br \/>\nHoracio Biord Castillo es un poeta que surge desde lo profundo y va ascendiendo hacia la luz exterior. Su proceso creador es como una madreperla al margen de todo lo opresivo y en ning\u00fan instante pierde la funci\u00f3n de dar vida a una expresi\u00f3n que llam\u00e1ndose poema podr\u00eda muy bien, abriendo sus voluntades creadoras, llamarse perla, esa funci\u00f3n preciosa tan oculta y tan celestial.<br \/>\nHe aqu\u00ed uno de sus poemas. Lo he le\u00eddo y he admirado m\u00e1s al poeta Horacio Biord Castillo y he sentido el orgullo de que en un tiempo tan dif\u00edcil, tan complejo y de alientos provisionales, este creador, este intelectual transparente y de voz nutricia, sea el presidente de la Academia Venezolana de la Lengua.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Un \u00e1ngel tal vez ebrio<br \/>\ncamina por las veredas<br \/>\nDestruye setos y flores<br \/>\nSe oyen sus risotadas<br \/>\nSu canto es una tormenta de agua sucia<br \/>\nSus alas al temblar convocan alima\u00f1as<br \/>\ny azotan hasta apagar las luces<br \/>\nHurta, viola, depreda<br \/>\nLa gente huye temerosa<br \/>\nEs un \u00e1ngel sanguinario<br \/>\naltivo<br \/>\nprosaico<br \/>\nde esos que con raz\u00f3n cayeron<\/p>\n<p>Horacio Biord Castillo es un poeta que baila y gesta haza\u00f1as con el lenguaje, que act\u00faa de pronto como un mago de otro mundo aludiendo a todos los dioses, los seres que bajaron y se dispersaron por el planeta y por la imaginaci\u00f3n poderosa del ser humano. El poeta es tambi\u00e9n un ni\u00f1o con ojos de gato, de perro, de p\u00e1jaro, porque \u00e9l, resguardado en una sinceridad de infancia, est\u00e1 capacitado para mirar m\u00e1s all\u00e1 del paisaje humano. M\u00e1s poeta no podr\u00eda ser y esa es su bella y nunca pasajera cruz. A continuaci\u00f3n: las respuestas a mis preguntas. La entrevista que tuve el privilegio de tramar con \u00e9l.<br \/>\nTODO SER HUMANO ES UN SER DE PALABRAS<\/p>\n<p><strong>-El ejercicio de la imaginaci\u00f3n es como algo esencial en tu poes\u00eda \u00bflo sientes as\u00ed?<br \/>\n<\/strong>As\u00ed lo siento. La imaginaci\u00f3n me permite el ensue\u00f1o y la posibilidad de precisar los sentimientos, las percepciones, lo que alguna vez llam\u00e9, para m\u00ed mismo, la \u201cnostalgia infinita\u201d, que viene a ser una suerte de paramelancol\u00eda por mucho, por todo (panmelancol\u00eda, entonces), que genera pena, dolor y tristeza. La imaginaci\u00f3n me permite transitar por esos predios melanc\u00f3licos, profundamente melanc\u00f3licos, que me informan y constituyen. Me posibilita darle nombre a lo que no tiene o a lo que no debe ser nombrado y darle cuerpo o forma a lo que no tiene o no debe corporeizarse o dibujarse.<\/p>\n<p><strong>-\u00bfQu\u00e9 papel juega la imaginaci\u00f3n en tu escritura?<br \/>\n<\/strong>La imaginaci\u00f3n juega un papel fundamental en toda mi escritura, no solo en la poes\u00eda, sino tambi\u00e9n en la narrativa y en la exposici\u00f3n ensay\u00edstica. Me permite concretar y contextualizar un sentimiento po\u00e9tico en un poema o composici\u00f3n po\u00e9tica o una idea, una inquietud, una intuici\u00f3n o presagio, en una narraci\u00f3n o incluso en una explicaci\u00f3n. Para m\u00ed, la imaginaci\u00f3n es una extraordinaria estrategia y a la vez una herramienta fundamental para concretar mis sentimientos, mis percepciones, mis visiones, mis fobias y mis filias, mis recuerdos, todos \u201cmis\u201d, en s\u00edntesis.<\/p>\n<p><strong>-\u00bfTu poes\u00eda tiende a desentra\u00f1ar el pasado, pero generando vigencia hacia el futuro?<br \/>\n<\/strong>No s\u00e9 si la \u00fanica, pero una manera asertiva de mirar el futuro es desentra\u00f1ando el pasado. Sin saber de d\u00f3nde venimos es dif\u00edcil pronosticar hacia d\u00f3nde vamos o precisar hacia d\u00f3nde queremos ir. En ese sentido, mi poes\u00eda y mi narrativa, o gran parte de ellas, no solo ven o se fijan en el pasado, casi siempre con un sentido de futuro, sino que tambi\u00e9n hacen lo mismo con el tan huidizo y cambiante presente. Pasado y presente se proyectan al futuro, sea como proyecto o incluso lamentaci\u00f3n. No hay ninguna intenci\u00f3n moralizadora ni pacata en esto, quiz\u00e1 s\u00ed de esperanza, tal vez de optimismo. Los indicios del pasado siempre enriquecen la comprensi\u00f3n del esquivo presente. El pasado es una cantera extraordinariamente rica, m\u00e1s que el presente instant\u00e1neo, que en un abrir y cerrar de ojos ya se convierte en pasado, una delgada l\u00ednea o frontera que va generando o de la que va fluyendo el pasado inmediato, la historia inmediata o la historia misma del inestable presente.<\/p>\n<p><strong>-\u00bfCu\u00e1ndo comenzaste a escribir poes\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Empec\u00e9 a escribir desde ni\u00f1o, pero al principio no ten\u00eda consciencia de qu\u00e9 era lo que escrib\u00eda. Al inicio, creo que escrib\u00ed textos narrativos y, fundamentalmente, en una parte de mi vida, escrib\u00ed narrativa; pero tambi\u00e9n poes\u00eda, en forma de ensayos po\u00e9ticos o prosa po\u00e9tica. El primero de esos textos que recuerdo, ahora lamentablemente perdido, fue un conjunto de pensamientos po\u00e9ticos sobre la madre. Deb\u00edan ser unas alabanzas o elogios a la figura de la madre. Se utilizaron para hacer un acto en mi colegio, en San Antonio de Los Altos. Imagino que mi madre, que fue la encargada de transcribirlos en su vieja m\u00e1quina port\u00e1til de marca Olivetti, se los llev\u00f3 a mi maestra. Les debieron gustar y acord\u00f3 que se recitaran p\u00fablicamente. En los d\u00edas previos me dio una gripe muy fuerte, pero pude asistir al acto y escuchar su lectura por parte de varios de mis compa\u00f1eros. Me perd\u00ed, sin embargo, todo lo que fue su preparaci\u00f3n y ensayos, si acaso los hubo. Yo estaba en tercer grado. Por lo tanto, debi\u00f3 haber sido en mayo de 1971. De ah\u00ed en adelante, en mis cuadernos siempre escrib\u00eda peque\u00f1os textos. Por eso amo tanto el concepto del \u201ccuaderno\u201d y algunos de mis poemarios llevan por t\u00edtulo \u201cCuaderno de\u2026\u201d, a veces escrito con la letra q.<br \/>\nA partir de 1978, cuando ten\u00eda 17 a\u00f1os, empec\u00e9 a escribir m\u00e1s poes\u00eda, aunque tambi\u00e9n narrativa y ensayo, pero fundamentalmente poes\u00eda. Sin embargo, en 1979, cuando ingres\u00e9 a la Escuela de Letras de la Universidad Cat\u00f3lica Andr\u00e9s Bello, no me inscrib\u00ed en el taller literario de poes\u00eda sino en el de narrativa porque me percib\u00eda m\u00e1s como narrador.<\/p>\n<p><strong>-\u00bfQu\u00e9 hace tan indefinible a la poes\u00eda?<br \/>\n<\/strong>Creo que esa condici\u00f3n est\u00e1 asociada a la idea misma de poes\u00eda. \u00bfQu\u00e9 es la poes\u00eda? Poes\u00eda es, en todo caso, un t\u00e9rmino mult\u00edvoco que abarca desde un poema hasta una emoci\u00f3n, incluyendo por supuesto un g\u00e9nero literario, que quiz\u00e1 ser\u00eda mejor llamar solo \u201cl\u00edrica\u201d. Con estas afirmaciones se entra en muchas discusiones a\u00fan no resueltas y quiz\u00e1, en s\u00ed mismas, bizantinas. Esa multiplicidad de sentidos de la poes\u00eda, esa polisemia asociada al t\u00e9rmino, dificulta a\u00fan m\u00e1s su definici\u00f3n; pero resulta fundamental entender que la poes\u00eda es intr\u00ednsecamente ambigua. Si hablamos del sentimiento po\u00e9tico, por ejemplo, ese \u201csentimiento po\u00e9tico\u201d es muy dif\u00edcil de precisar porque constituye algo muy personal. Hay personas que pueden sentir algo ante el mismo evento o fen\u00f3meno y otras no, y casi nunca lo mismo ni con igual intensidad. As\u00ed mismo pasa con otras manifestaciones art\u00edsticas. A una persona le puede conmover una determinada obra de arte y a otras no. Igual ocurre con la m\u00fasica. Algunas personas disfrutan una manifestaci\u00f3n musical y otras no. Sucede lo mismo con el llamado arte popular y con las artesan\u00edas. Hay personas que no sienten ninguna emoci\u00f3n frente a una pieza de artesan\u00eda y otras, en cambio, levitamos casi cuando vemos una buena pieza artesanal.<br \/>\nVolviendo al caso de la poes\u00eda, es necesario considerar dos aspectos: primero, la definici\u00f3n misma o el sentido que se le atribuye a la \u201cpoes\u00eda\u201d y, segundo, la falta de consideraci\u00f3n o el desde\u00f1o hacia la dimensi\u00f3n personal de la percepci\u00f3n de la poes\u00eda. Sobre esto \u00faltimo, hay dos actores involucrados: el productor y el receptor. No estoy seguro de la propiedad de ambos t\u00e9rminos en este caso. Se pudiera hablar de poeta y lector, pero no es solo lector, porque tambi\u00e9n hay oyentes en el caso de la poes\u00eda oral. Se puede aludir a quien percibe o no rasgos po\u00e9ticos en determinadas situaciones. Todo eso est\u00e1 influido por la cultura y la sociedad, la historia personal, los gustos, las fobias y filias. Tambi\u00e9n lo est\u00e9, probablemente, por sentimientos muy, muy antiguos, por el inconsciente colectivo. Hay una cantidad de factores que intervienen en los gustos. Con raz\u00f3n, la sabidur\u00eda popular dice que \u201csobre gustos y colores no han escrito los autores\u201d y eso es algo muy personal. Para algunas personas puede haber poes\u00eda en determinados hechos de la vida cotidiana y la naturaleza. Para m\u00ed la contemplaci\u00f3n de la naturaleza tiene un alto sentido po\u00e9tico; pero no para todo el mundo lo tiene. Otra cosa relevante de se\u00f1alar es, en este caso, la expresi\u00f3n escrita o la realizaci\u00f3n del sentimiento po\u00e9tico mediante un poema, el plasmarlo en una composici\u00f3n llamada as\u00ed de forma gen\u00e9rica. De esta manera entramos en un tema muy complejo.<br \/>\nPara responder a la cuesti\u00f3n de qu\u00e9 es realmente poes\u00eda, yo dir\u00eda que hay textos de gran calidad y, como en todo, textos de escaso valor. Igual lo vemos en la pintura, la m\u00fasica, el arte en general, en la cocina. Tomemos este ejemplo: todo el mundo, o casi todo el mundo, sabe cocinar; pero no todo el mundo sabe cocinar bien. Recuerdo una profesora muy querida que, citando a un maestro suyo, para no parecer arrogante ella misma, dec\u00eda que sufr\u00eda cuando alguien le ense\u00f1aba un texto, cuando un escritor novel (lo cual que no quiere decir necesariamente joven) le ense\u00f1aba alg\u00fan escrito y le ped\u00eda una opini\u00f3n. Era muy dif\u00edcil dar una opini\u00f3n sin herir susceptibilidades o hasta truncar lo que pudiera ser una carrera exitosa en la escritura, a pesar de inicios poco prometedores. Yo, joven estudiante que ni siquiera hab\u00eda cumplido los 20 a\u00f1os, sent\u00eda aquella declaraci\u00f3n un tanto pretenciosa. Despu\u00e9s entend\u00ed la raz\u00f3n profunda que eso encierra. Uno de los grandes regalos de la madurez y luego de la vejez es que nos permiten cambiar las perspectivas, afinarlas, ajustarlas incluso de manera radical, sin que ello implique grandes conmociones internas sino m\u00e1s bien de una manera progresiva y natural. Ahora entiendo que es atormentante que a uno le pidan una opini\u00f3n sobre un texto \u201cprimerizo\u201d o poco cuidado. Qu\u00e9 desagradable es, al menos para m\u00ed, decirle a alguien que no solo debe pulir un texto, sino que ser\u00eda mejor reescribirlo.<br \/>\nPor otro lado, cabe recordar que hay una confusi\u00f3n muy grande entre \u201cpoes\u00eda\u201d y \u201cverso\u201d. No toda poes\u00eda est\u00e1 escrita en verso y menos en versos rimados y de determinada cantidad sil\u00e1bica y no toda composici\u00f3n escrita en verso es poes\u00eda.<\/p>\n<p><strong>-\u00bfEn qu\u00e9 momentos prefieres escribir el poema?<br \/>\n<\/strong>De preferir, prefiero momentos tranquilos, la noche con toda su carga po\u00e9tica y de ambig\u00fcedad, con su carga de femineidad (en el sentido del principio o fuerza yin (receptivo, creativo, misterioso, intuitivo), con toda su carga de fertilidad, de profundidad, de paz. Las noches citadinas a veces suelen ser noches de farra y eso, en parte, no coincide con estos conceptos, aunque pueden alimentar la poes\u00eda e inspirarla. Yo prefiero los momentos de solaz y de tranquilidad, pero la poes\u00eda puede preferir otros momentos para que uno la escriba. De pronto, en los peores momentos para ser registradas nos vienen ideas, frases, versos\u2026 Cuando me estoy ba\u00f1ando, cuando estoy a punto de dormirme, cuando no quiero hacer m\u00e1s nada que cerrar los ojos y descansar, cuando estoy manejando, cuando estoy hablando con alguien, en alg\u00fan evento, se me ocurren im\u00e1genes, l\u00edneas, versos\u2026 Por lo general, frase que no escribo, frase que no registro, se me olvida. Manejando puedo esbozar mentalmente poemas bell\u00edsimos o p\u00e1rrafos muy claros y, cuando los trato de poner por escrito, no es que la emoci\u00f3n haya pasado, sino que tampoco logro dar con la forma que se me ocurri\u00f3 para expresarla. Tambi\u00e9n me ha pasado que uso, mediante dictado, las nuevas herramientas y tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n y de la informaci\u00f3n, en los tel\u00e9fonos y computadoras, y, por supuesto, no siempre se registran bien las palabras. A veces, tal vez por la emoci\u00f3n, voy muy r\u00e1pido y me cuesta despu\u00e9s precisar cu\u00e1les fueron las palabras que dije. S\u00e9 que no son las registradas por el dispositivo que estoy usando o el corrector autom\u00e1tico hace verdaderos desastres. Uno entonces se frustra y el trabajo de correcci\u00f3n aumenta. Y qu\u00e9 decir de la escritura caligr\u00e1fica apurada por la emoci\u00f3n y la inspiraci\u00f3n: son m\u00e1s garabatos que letras.<br \/>\nVolviendo a la pregunta, una cosa es el momento que yo, como escritor, prefiera y otro el que la poes\u00eda, la voz interior, escoja para dictar(me).<\/p>\n<p><strong>-Los ensayos, el resto de tu escritura \u00bfse hacen m\u00e1s f\u00e1ciles porque la poes\u00eda te habita? \u00bfo m\u00e1s dif\u00edciles?<br \/>\n<\/strong>Al escribir tanto mis textos ensay\u00edsticos como narrativos, especialmente despu\u00e9s de haber concluido un poco m\u00e1s de 30 poemarios, con frecuencia siento la presencia de la voz po\u00e9tica, del poeta que soy. A veces esa voz facilita el trabajo, pero muchas veces lo obstaculiza por la tendencia a metaforizar, a la expresi\u00f3n cr\u00edptica y polis\u00e9mica, a darle preeminencia a la forma o, al menos, una autonom\u00eda o un tratamiento especial. Todo esto, favorable en la escritura po\u00e9tica, es con mucha frecuencia un obst\u00e1culo para la exposici\u00f3n de las ideas o para la narraci\u00f3n. En todo caso, uno de los mayores beneficios quiz\u00e1 sea que persiga, no s\u00e9 si siempre lo logre, que no solo sea un buen decir, sino un bello decir.<\/p>\n<p><strong>-Presidir la Academia Venezolana de la Lengua \u00bfes una emoci\u00f3n muy grande o un oficio intenso?<br \/>\n<\/strong>Son las dos cosas, obviamente. Uno puede tener la emoci\u00f3n de saberse parte insignificante, no del todo inmerecida, de una larga historia, de darle continuidad a una instituci\u00f3n, de ocupar el cargo que ocuparon personas de un gran renombre en la historia, la literatura, la ling\u00fc\u00edstica, en las letras venezolanas, grandes intelectuales todos o la mayor\u00eda de ellos. Por otro lado, se trata de una gran responsabilidad, especialmente en estos momentos tan complejos en la vida venezolana. Lo entiendo como un trabajo muy intenso que a veces no es comprendido, un trabajo que puede incluso llegar a agobiar porque, especialmente en estos momentos tan dif\u00edciles de la vida del pa\u00eds, no se cuenta con los recursos que necesita y con los que debe contar una instituci\u00f3n como la Academia Venezolana de la Lengua.<br \/>\nCitar\u00e9 a Efra\u00edn Subero, a quien suced\u00ed en el sill\u00f3n letra I. Una vez a una pregunta m\u00eda, siendo yo todav\u00eda estudiante de bachillerato, respondi\u00f3 que mucha gente cree que ser acad\u00e9mico es simplemente un honor, cuando en realidad constituye una gran responsabilidad. A partir de ese momento internalic\u00e9 la idea de que m\u00e1s que un honor, que tambi\u00e9n y sin duda lo es, constituye una gran responsabilidad.<br \/>\nA veces pienso que cualquier opini\u00f3n que uno emita debe ser muy bien pensada y ponderada porque puede confundir a la opini\u00f3n p\u00fablica. Cabr\u00eda preguntarse qui\u00e9n habla: si el presidente de la corporaci\u00f3n, en nombre de ella, o un simple miembro, a t\u00edtulo personal. En cualquier caso, aunque un directivo no hable en nombre de una corporaci\u00f3n, obviamente lo que se diga se asocia a ella. En este sentido, para m\u00ed, m\u00e1s que una emoci\u00f3n, que tambi\u00e9n lo ha sido, ha constituido una responsabilidad, un trabajo muy delicado, si se quiere, y una contribuci\u00f3n no siempre visible al pa\u00eds y, m\u00e1s all\u00e1 del pa\u00eds, a la gran naci\u00f3n hispanohablante que se extiende ya por tres o cuatro continentes, a los millones de hispanohablantes que ampl\u00edan las fronteras del espa\u00f1ol y lo llevan a territorios que o alguna vez fueron hispanohablantes o que nunca lo han sido. Ambos supuestos los podemos ver en los Estados Unidos de Am\u00e9rica, que hoy parecer\u00eda ser, aunque no tenemos suficientes datos confiables, el segundo pa\u00eds con mayor n\u00famero de hispanohablantes. Por supuesto, sabemos que puede haber una diferencia socioling\u00fc\u00edstica intergeneracional: un comportamiento tienen las primeras generaciones de hispanos y otras las segundas y terceras. No obstante, es interesante esa presencia mundializada y globalizada del espa\u00f1ol, pero tambi\u00e9n comprometedora para las Academias de la Lengua Espa\u00f1ola. En fin, el espa\u00f1ol es una lengua con futuro, con un gran futuro, a pesar de circunstancias adversas o de prejuicios puristas.<\/p>\n<p><strong>Dice Louise Gl\u00fcck: Creo que escribo sobre la mortalidad porque fue un terrible shock para m\u00ed descubrir en la infancia que esto no es para siempre.<br \/>\n<\/strong>La muerte como separaci\u00f3n o t\u00e9rmino absoluto duele, pero su comprensi\u00f3n como trascendencia estimula la vida. En todo caso, ambas concepciones pueden alimentar la poes\u00eda. A veces escribo pensando en la finitud que la muerte representa; otras, en cambio, con la intuici\u00f3n y la emoci\u00f3n de su trascendencia. La muerte parece haber hecho pactos multifac\u00e9ticos con la literatura y la poes\u00eda y, por ellas, con la vida misma, diversificando as\u00ed las formas de morir y de no morir.<br \/>\nEn todo caso, la muerte ha ido poblando mi vida y mi escritura de voces y recuerdos, de presencias e invocaciones. El paso a otro plano de tantos seres queridos me ha formado una constelaci\u00f3n de muchos y diversos objetos celestes: estrellas muy, muy antiguas ya a punto de apagarse, otras llenas de plena luz; estrellas fugaces cuyo brillo percibimos brevemente; asteroides insignificantes; meteoritos que caen una y otra vez y cometas, tantos cometas que pasan y quiz\u00e1 vuelvan a aparecer alg\u00fan d\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Dice Emily Dickinson:\u00a0 So\u00f1amos \u2014 y que estemos so\u00f1ando es bueno \u2014 Nos doler\u00eda mucho estar despiertos<br \/>\n<\/strong>El sue\u00f1o, la enso\u00f1aci\u00f3n, sobre todo, la imaginaci\u00f3n, nos permiten deshacer entuertos y corregir las aristas m\u00e1s molestas de la realidad. El ensue\u00f1o nos permite imaginar un mundo confortable, a nuestra medida, que le d\u00e9 cabido a nuestros sue\u00f1os y nos ayude a controlar miedos y frustraciones, a hacerlo m\u00e1s humano en la medida que lo so\u00f1amos. Estar despiertos o continuamente en vela nos condena a la monoton\u00eda de la vida plana, sin sue\u00f1os ni anhelos, y, lo que quiz\u00e1 sea peor, nos ata a las imperfecciones normales, desde otro punto de vista, de la vida humana y social. Alonso Quijano el bueno se elev\u00f3 de la c\u00e1rcel de su casa y pueblo gracias a gigantes y cautivos, princesas y leones, duques y damas que percibi\u00f3 muy pr\u00f3ximos en su entorno. Lo dijo Calder\u00f3n de la Barca \u201c\u00bfQu\u00e9 es la vida? Una ilusi\u00f3n\u201d. Vivamos, pues, del sue\u00f1o para regar las arideces de lo absurdamente real.<\/p>\n<p><strong>En su celebrado y original libro La Diosa Blanca, Robert Graves expresa lo siguiente: \u201cLa funci\u00f3n de la poes\u00eda es la invocaci\u00f3n religiosa de la Musa; su utilidad es la mezcla de exaltaci\u00f3n y de horror que su presencia suscita\u2026\u201d<br \/>\n<\/strong>Asumo la escritura de poes\u00eda como un rito, ya sea de liberaci\u00f3n, de normalizaci\u00f3n de los sentimientos revueltos, como grito de alegr\u00eda o de dolor, como oraci\u00f3n e incluso como un golpe o sacud\u00f3n. Para m\u00ed la poes\u00eda tiene un valor ritual y espiritual muy grande. El poeta tiene mucho de demiurgo, lo es en t\u00e9rminos absolutos. Sus acciones pueden cambiar el mundo, ya sea simb\u00f3licamente o en su dimensi\u00f3n personal e \u00edntima.<br \/>\nEl antes y el despu\u00e9s de un poema sugieren un rito de pasaje: dejar de ser algo para pasar a ser algo distinto. Las ordal\u00edas del rito de pasaje ser\u00edan, precisamente, los retos del poema. La musa, que de verdad existe, es ambigua en extremo. Le encanta seducir para confundir, como si fuera realmente una sirena alada de aquellas que Odiseo debi\u00f3 enfrentar en medio del mar de avinados colores y al filo de rocas y precipicios. La poes\u00eda puede conmover, animar, espolear. Quiz\u00e1 all\u00ed residan su utilidad y su importancia social. Sin embargo, a m\u00e1s sofisticaci\u00f3n expresiva o literaria, menos popularidad, menos lectores. La poes\u00eda no es para todos, casi nunca lo es. De suyo, resulta escurridiza y juega con frecuencia los dados del momento, los procesos emotivos del receptor, los contextos y otros factores que condicionan su recepci\u00f3n. Dependiendo de las tiradas, se ver\u00e1 el resultado: t\u00fa s\u00ed, \u00e9l no; a veces s\u00ed, a veces no<\/p>\n<p><strong>Dice Marina Tsviet\u00e1ieva: \u201cTengo tantas palabras\u2026 esto es un juego m\u00e1gico. Un juego del todo por el todo\u2026 no del coraz\u00f3n, \u00e9ste es demasiado peque\u00f1o en mi vida\u201d.<br \/>\n<\/strong>Las palabras nos habitan, nos perfilan, nos delinean, nos inventan y reinventan continuamente. Los seres humanos usamos, manipulamos, inventamos palabras, para afirmar, negar, preguntar, dudar, emitir sentimientos e impresiones, contar, seducir, retozar e incluso mentir. Cuando dejamos de hacer un uso amplio de ellas, las palabras se a\u00f1ejan y si muchas se a\u00f1ejan la armadura que las contiene desaparece. Entre las mayores tristezas culturales est\u00e1 la muerte ling\u00fc\u00edstica.<br \/>\nSer humano y palabra se suponen mutuamente. Perdemos mucho de nuestra condici\u00f3n humana al perder, silenciar, olvidar, o menospreciar las palabras o \u00abla palabra\u00bb como oficio y realizaci\u00f3n social de su conjunto. Las palabras celebran y juegan, las palabras descubren, revelan y muestran y se muestran mostr\u00e1ndonos. Todo ser humano es un ser de palabras, como un pintor lo es de colores y formas. Las palabras nos hacen, pero tambi\u00e9n nos destruyen. Las palabras nos salvan, nos condenan; las palabras nos dan voz o nos silencian. Quiz\u00e1 solo seamos pura palabra, esencia de palabra. Al tenerlas en demas\u00eda, un escritor, un poeta, un hablador o recitador, tiene asimismo un poder que puede llegar a destruirlos. No lo supo del todo Gollum, pero s\u00ed lo intuyeron Bilbo y Frodo. El anillo \u00fanico estaba fundido con palabras. En s\u00edntesis, la palabra tiene un poder consubstancial para crear por nombrar.<\/p>\n<p><strong>Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez dijo: Mare, me jech\u00e9 arena zobre la quema\u00fara.\/<br \/>\nTe yam\u00e9, te yam\u00e9 dejde er camino\u2026 \/\u00a1Nunca\/ ejtubo ejto tan zolo!<br \/>\nLaj yama me com\u00edan,m are, y yo te yamaba, y t\u00fa nunca ben\u00eda!<\/strong><\/p>\n<p><strong><br \/>\n<\/strong>Gabriela Mistral aspiraba para su poes\u00eda una expresi\u00f3n sencilla, como el habla campesina del Valle de Elqui. All\u00ed la poetisa hab\u00eda vivido su infancia. Deb\u00eda ser un habla pura y euf\u00f3nica, transparente y rica en significados y matices, con una entonaci\u00f3n particular y probablemente muy suave, tan suave como quiz\u00e1 su coraz\u00f3n percib\u00eda la realidad circundante. Sent\u00eda que esa habla cadenciosa hubiera potenciado su decir po\u00e9tico.<br \/>\nLa incorporaci\u00f3n de las hablas populares a la literatura, no solo a la poes\u00eda, puede realzarla, pero tambi\u00e9n limitarla. De hecho, una cr\u00edtica a la novela regional, por ejemplo, es la excesiva inclusi\u00f3n de expresiones locales que dificultan su comprensi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de \u00e1mbitos regionales.<br \/>\nMi poes\u00eda, y tambi\u00e9n mi narrativa, se han enriquecido enormemente con las culturas populares y, por supuesto, de las culturas ind\u00edgenas. Mi creaci\u00f3n literaria abreva en ellas y a ellas se debe en gran parte, aunque solo las sigas en un sentido general, las apropie para recrearlas, las reinvente, las convierta en texto literario, muy lejos de lo que ser\u00eda un informe t\u00e9cnico sobre el folclor o la diversidad sociocultural y ling\u00fc\u00edstica. \u00a1Hay tanta belleza en esas manifestaciones ling\u00fc\u00edsticas y socioculturales que constituyen la diversidad y la alteridad y que nos forman con ese barro indeleble de la heterogeneidad!<\/p>\n<p><strong>Roberto Bola\u00f1o dice:\u00a0 La literatura aburrida, precisamente, es la que no asume riesgos. Y los riesgos, en literatura, son de orden \u00e9tico<br \/>\n<\/strong>Una obra literaria muy plana en su concepci\u00f3n y estructura corre el riesgo de pasar la delgada y, a menudo, poco perceptible l\u00ednea entre lo literario y lo no literario. El criterio fundamental para salvar la ambig\u00fcedad de esa irregular frontera de indefinidos contornos ser\u00eda de tipo est\u00e9tico. La funci\u00f3n po\u00e9tica, como estableci\u00f3 Jakobson, es aquella que hace \u00e9nfasis en el mensaje mismo, la manera de expresarlo o transmitirlo. Sin esa, a veces diferencia, un texto deja de ser estrictamente literario, independientemente del \u00e9xito comercial que pueda tener como se ve en el fen\u00f3meno de las superventas.<br \/>\nLos riesgos ampl\u00edan lo literario hacia territorios nuevos, no roturados incluso. Sin embargo, la excesiva experimentaci\u00f3n puede traducirse en un ejercicio escriturario de desigual acceso al p\u00fablico lector. Pensemos, por ejemplo, en <em>Ulises<\/em> o incluso en <em>Rayuela<\/em> y, en poes\u00eda, el creacionismo de Huidobro o la llamada poes\u00eda experimental.<br \/>\nAhora bien, un riesgo de orden \u00e9tico tiene que ver con actitudes, con las conductas, con las creencias y valores, las asunciones o preconceptos que sostienen los imaginarios sociales, sean estos dominantes, subalternos o tambi\u00e9n marginados. El aludir ciertos temas, ya sean escabrosos o tabuizados, es obviamente un riesgo, pero es un riesgo fundador de los mensajes profundos y transformadores que la poes\u00eda o la literatura transmiten al combinar belleza y autenticidad con una doble expresi\u00f3n: f\u00f3nica y escrita.<\/p>\n<p><strong>Anne Carson dice:\u00a0 \u201c\u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si pudiera encontrar una manera de borrar la preparaci\u00f3n, es decir, si fuera capaz de volver a la idea de antes de la idea, de extraer la forma verdadera de un pensamiento mientras a\u00fan est\u00e1 h\u00famedo? Eso es lo m\u00e1s cercano que entiendo a la poes\u00eda. Para m\u00ed es un espacio, una pausa entre g\u00e9nero y g\u00e9nero, entre palabra e imagen, entre pensamiento y movimiento\u201d<br \/>\n<\/strong>La poes\u00eda en estado puro es simplicidad y transparencia, un manantial perezoso, pero continuo, de agua clara, fresca y nutritiva. La poes\u00eda imaginada, el protopoema, la idea que la intuici\u00f3n sugiere para someter a los marcos de la escritura, tiene una potencia fundadora, cosmog\u00f3nica, reveladora. Los artificios de la escritura secan la humedad primigenia, el barro, el ma\u00edz, la piedra de jade, el viento o la m\u00fasica original, el aliento matriz, el h\u00e1lito creador absoluto y primario. El instante de la intuici\u00f3n po\u00e9tica es comparable al rayo que ilumin\u00f3 el mundo en el parpadeo creativo. El ensue\u00f1o de lo a\u00fan por crearse bosqueja la concreci\u00f3n po\u00e9tica final.<\/p>\n<p><strong>Eugenio Montejo dice: \u201cA veces, al corregir un poema escrito hace treinta a\u00f1os, me pregunto si no es una intromisi\u00f3n en los sentimientos expresivos del muchacho que era entonces\u201d<br \/>\n<\/strong>Viv\u00ed una experiencia enriquecedora y, en muchos sentidos, muy particular con dos de mis poemarios. <em>Retazos<\/em>, que fue mi segundo libro de poemas, naci\u00f3 de textos en su mayor\u00eda destinados a la destrucci\u00f3n. Una \u00faltima lectura, casi de despedida, antes de tirarlos al cesto de los papeles para reciclaje, me llev\u00f3 a detener ese proceso y a intentar salvar alguna frase, a reescribir una l\u00ednea y, finalmente, un poema y otro. As\u00ed, de pronto, sin propon\u00e9rmelo realmente, naci\u00f3 <em>Retazos<\/em>, escrito a cuatro manos por dos personas: un joven que ya no era del todo yo y el que entonces s\u00ed era yo. Este \u00faltimo trat\u00f3 de ayudar al otro. Juntos emprendimos un viaje de redescubrimiento que, en gran parte, era de autorredescubrimiento. El m\u00e1s joven aportaba la emoci\u00f3n y las ideas iniciales, el m\u00e1s maduro recursos expresivos y herramientas para precisar las ideas. <em>Retazos<\/em>, como digo en la nota introductoria, contiene poemas incluso anteriores a los de <em>Sue\u00f1os que nunca llega<\/em>, mi primer poemario. Incluso me pas\u00f3 algo parecido con <em>Mea estrellas la noche<\/em>, mi tercer poemario. Tuve una experiencia en parte semejante con <em>Banco bic\u00e9falo<\/em>, a\u00fan in\u00e9dito. En un sentido distinto, quise reescribir los poemas de mi primer poemario para hacer menos sint\u00e9tica la expresi\u00f3n y menos cr\u00edpticos los contenidos. En haci\u00e9ndolo, me percat\u00e9 de que <em>Sue\u00f1o que nunca llega<\/em> ten\u00eda una fuerza que me arroll\u00f3 y me llev\u00f3 a escribir otro poemario, casi espejo del otro, y que se titula <em>Sue\u00f1o que siempre llega<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Vicente Gerbasi dice: \u201cLa poes\u00eda es una ecuaci\u00f3n est\u00e9tica en la que van impl\u00edcitas una gran carga vivencial y poderosas r\u00e1fagas de intuici\u00f3n creadora\u201d.<br \/>\n<\/strong>Para seguir con la analog\u00eda matem\u00e1tica, la poes\u00eda encierra muchas inc\u00f3gnitas. Entre ellas, sobresalen ciertamente la \u201cgran carga vivencial\u201d y la intuici\u00f3n creadora. La carga vivencial es, sin duda, el antecedente de todo hecho po\u00e9tico. Sin ella, como dir\u00eda Ortega y Gasset al referirse al yo y su circunstancia, el yo l\u00edrico estar\u00eda en una situaci\u00f3n de indefensi\u00f3n o totalmente desprovisto de recursos conceptuales, emotivos, afectivos y simb\u00f3licos. La intuici\u00f3n creadora quiz\u00e1 sea la condici\u00f3n <em>sine qua non<\/em> de todo poeta y de toda poes\u00eda. Sin ella no habr\u00eda ni lo uno ni lo otro, al menos esto \u00faltimo, la poes\u00eda, en forma de poema. Ambas inc\u00f3gnitas se suponen y refuerzan mutuamente: sin la una, la otra no existir\u00eda y sin la segunda, la primera ser\u00eda insuficiente. El poeta vierte en el poema, especialmente en la poes\u00eda de tipo intimista, una carga vivencial capaz que recrear el mundo, las situaciones, las personas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>DOS POEMAS DE HORACIO BIORD CASSTILLO<\/h3>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Una g\u00e1rgola de colores pintada<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">como vida que no es vida sino muerte<br \/>\nme gui\u00f1a sus turbios ojos<br \/>\ny sonr\u00ede con su boca de drag\u00f3n<br \/>\nmientras exhala el perfume odioso de la decrepitud<br \/>\nChilla y espanta las palomas<br \/>\nque habitan su pretendido reino<br \/>\nMueve inm\u00f3vil las alas<br \/>\ny la cola de perro con cuernos<br \/>\nMe hace propuestas, me acosa<br \/>\nCada noche visita mi sue\u00f1o<br \/>\ny se ba\u00f1a en las playas desiertas de mi soledad<br \/>\nTiemblo cuando canta en mi piel<br \/>\ny le digo piropos para calmarla<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong><br \/>\nNo es tanto<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">el ruido de las gotas<br \/>\nal caer,<br \/>\nni las manchas negras<br \/>\nde las goteras<br \/>\nen el techo,<br \/>\nsino la sensaci\u00f3n<br \/>\nde r\u00edo sin agua,<br \/>\nde monta\u00f1a sin flores,<br \/>\nde casa sin mesa,<br \/>\nde rostro sin ojos,<br \/>\nde amor sin besos,<br \/>\nque me invade<br \/>\ncuando las gotas<br \/>\nmojan mi cuerpo<br \/>\no manchan mis libros,<br \/>\ncuando da\u00f1an el pan de la cena<br \/>\no cuando desdibujan el rostro<br \/>\nni\u00f1o<br \/>\nde mis hijos<br \/>\nat\u00f3nitos en el portarretrato<\/p>\n<figure id=\"attachment_9628\" aria-describedby=\"caption-attachment-9628\" style=\"width: 512px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9628\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/2-Jose-Pulido-en-el-balcon-del-Ayuntamiento-de-Salamanca.jpg\" alt=\"\" width=\"512\" height=\"288\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/2-Jose-Pulido-en-el-balcon-del-Ayuntamiento-de-Salamanca.jpg 512w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/2-Jose-Pulido-en-el-balcon-del-Ayuntamiento-de-Salamanca-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9628\" class=\"wp-caption-text\">Jos\u00e9 Pulido en el balc\u00f3n del Ayuntamiento de Salamanca<\/figcaption><\/figure>\n<p><em><strong>Jos\u00e9 Pulido<\/strong> (Villa de Cura, estado Aragua, 1945). <\/em><em>Poeta, narrador y periodista venezolano. Fue asistente del director de la revista BCVCultural, del Banco Central de Venezuela, desde 1998 hasta su jubilaci\u00f3n. Recibi\u00f3 el Premio Municipal de Poes\u00eda Distrito Libertador, 2000, por el poemario Los Pose\u00eddos. Fue Sub-Director de El Diario Cat\u00f3lico (1975), jefe de redacci\u00f3n del diario \u00daltima Hora (1978), jefe de redacci\u00f3n de la revista Imagen (1994) y asesor de prensa del Museo de Arte Contempor\u00e1neo Sof\u00eda Imber (1996). Director de las p\u00e1ginas de arte de El Universal (1996-98), El Diario de Caracas (1991-1995) y El Nacional (1981-1988). Miembro fundador de los suplementos culturales Bajo Palabra (Diario de Caracas) y El otro cuerpo (Suplemento del Ateneo de Caracas, encartado en El Nacional). Ha publicado los poemarios Esto (1972), Paralelo lelo (1972), Los pose\u00eddos (2000), Peregrino de vidriera (2001) y Duermevela. (2004). En narrativa ha publicado Pelo Blanco, Una mazurkita en La Mayor (novella, Premio Otero Silva, 1989), Vuelve al lugar que se te ha se\u00f1alado (cuentos), Los M\u00e1gicos (novela, 1999), La canci\u00f3n del ciempi\u00e9s (novela, 2004), La sal de la tierra (entrevistas, 2004), El bulul\u00fa de las Ninfas (Novela, 2007), Dudamel, la sinfon\u00eda del barrio en los Libros de El Nacional 2011, El requetemuerto (novela, 2012), Los h\u00e9roes son villanos t\u00edmidos (cuentos, 2013), entre otros.\u00a0 Sus poemas est\u00e1n publicados en diversas antolog\u00edas de Am\u00e9rica Latina, Espa\u00f1a e Italia. En la actualidad reside en G\u00e9nova.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Macrobio, uno de los \u00faltimos escritores paganos, insist\u00eda en que hay sue\u00f1os falsos y sue\u00f1os verdaderos. Y uno se queda rumiando preguntas innecesarias: \u00bfc\u00f3mo puede ser falso o verdadero un sue\u00f1o? El sue\u00f1o podr\u00eda ser un escenario con fantasmas propios, un mundo gemelo que cada qui\u00e9n lleva en el interior de su confecci\u00f3n gen\u00e9tica. 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