{"id":9736,"date":"2025-06-28T21:28:33","date_gmt":"2025-06-28T20:28:33","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9736"},"modified":"2025-06-28T21:52:29","modified_gmt":"2025-06-28T20:52:29","slug":"yordan-arroyo-guerras-muertes-genocidios-violencia-paz-poema-pan-un-proyecto-humanista-y-necesario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9736","title":{"rendered":"Yordan Arroyo: \u2018Guerras, muertes, genocidios, violencia. Paz-poema-pan. Un proyecto humanista y necesario\u2019"},"content":{"rendered":"<p>La historia de la humanidad podr\u00eda ser una enorme biblioteca especializada en guerras, as\u00ed lo atestigua el inicio de la llamada literatura Occidental a trav\u00e9s de la <em>Il\u00edada <\/em>o mucho atr\u00e1s, <em>La epopeya de Gilgamesh<\/em>, ambas poseen cantos b\u00e9licos trazados con sangre e intentos de tregua. Aunque en contextos y lenguas diferentes, estas dos obras \u00e9picas poseen un punto en com\u00fan, son conocedoras del uso de la poes\u00eda como un veh\u00edculo que va m\u00e1s all\u00e1 de una simple expresi\u00f3n de emociones y sentimientos, sino como un b\u00e1lsamo que registra momentos hist\u00f3ricos a trav\u00e9s de la lengua y hace de las ideas, del dolor, la muerte y del horror: belleza, incluso de lo tr\u00e1gico, recordando, por supuesto, el libro <em>La belleza de lo tr\u00e1gico <\/em>de la poeta Maru Bernal, una clasicista y viajera de nuestros d\u00edas y que, como tal, sabe bien que la palabra guerra pervive en la poes\u00eda, tanto como ciertos bellos sectores de lo tr\u00e1gico que hay que aprender a visualizar con una lupa en lo m\u00e1s hondo del pecho.<\/p>\n<p>Durante los \u00faltimos a\u00f1os, en espec\u00edfico, dentro de lo que podemos llamar contexto pand\u00e9mico y postpand\u00e9mico, el aumento de la publicaci\u00f3n de antolog\u00edas lleg\u00f3 a dimensiones nunca antes pensadas, en la mayor\u00eda de casos dentro de una mal entendida y muchas veces descuidada y populista \u201cdemocratizaci\u00f3n literaria\u201d, aunque cuando esta \u201cdemocratizaci\u00f3n\u201d se hace con los debidos cuidados y filtros surgen libros como <em>O Corpo do Cora\u00e7\u00e3o &#8211; Poetas ibero-americanos pela Paz <\/em>o proyectos afines como <em>Versos contra el genocidio<\/em>, ambos ba\u00f1ados por la frescura y humanidad del Tormes. No obstante, en este comentario me enfoco en el primero de ellos, pues al segundo ya me refer\u00ed en otra ocasi\u00f3n, de manera audiovisual.<\/p>\n<p>El libro en menci\u00f3n, publicado por la Editorial Labirinto en noviembre de 2024, es un proyecto cultural coordinado por Pedro Miguel Salvado, Ant\u00f3nio Louren\u00e7o Marques, Alfredo P\u00e9rez Alencart y Jo\u00e3o Artur Pinto, por tanto, en cuanto a su gesti\u00f3n mantiene los lazos de Salamanca y Portugal que han identificado a lo largo de los a\u00f1os los Encuentros Iberoamericanos de Poes\u00eda en Salamanca, dirigidos por P\u00e9rez Alencart, pronto a dar inicio, en octubre de 2025, a su vig\u00e9sima octava edici\u00f3n. En cuanto a su contenido, el lector podr\u00e1 hallar las voces, unas m\u00e1s maduras, experimentales, depuradas y acaso desafiantes que otras, seg\u00fan intereses y valoraciones de cada quien, de 134 escritores de diferentes edades, con diferentes registros y estilos, y de 23 pa\u00edses iberoamericanos (Portugal, Espa\u00f1a, El Salvador, Chile-Luxemburgo, Nicaragua-Estados Unidos (no ignoro la gran parte hispana, cada vez en mayor aumento y que algunos desconocen), Argentina, Per\u00fa, Colombia, Uruguay, Paraguay, Puerto Rico, Cuba, Costa Rica, Brasil, Bolivia, M\u00e9xico, Ecuador, Panam\u00e1, Venezuela, Rep\u00fablica Dominicana y Guatemala), contando, por supuesto, las dobles nacionalidades que unen a m\u00e1s de un autor aqu\u00ed presente. Por su parte, a pesar de las diferencias notables en materia geogr\u00e1fica, no puedo obviar un punto en com\u00fan, el lazo l\u00e9xico a partir de los romanos, pues esta es una antolog\u00eda biling\u00fce, con varios textos escritos en portugu\u00e9s y otros en castellano, lenguas romances hermanas que no conocen de fronteras, mucho menos cuando de poes\u00eda y unirse por la paz se trata.<\/p>\n<p>Si bien resulta una labor tit\u00e1nica e imposible hacer un comentario de todos los poemas que integran este libro, s\u00ed puedo, al menos hacer un repaso muy general de algunos de ellos y atreverme a compartir con el lector ocho de los que m\u00e1s captaron mi atenci\u00f3n y bien representan, con excelencia, buena parte de las diversidades est\u00e9ticas y estil\u00edsticas que identifican al libro en su conjunto. <em>Grosso modo<\/em>, no todos los poemas tocan el tema de la guerra de manera directa, con tonos m\u00e1s cercanos a la poes\u00eda social o atravesando las v\u00e9rtebras panfletarias, como sucede con varios, mientras otros lo hacen de manera sutil y algunos de forma figurativa. Asimismo, hay quienes en una primera lectura podr\u00eda parecer que no tratan el tema de la paz ni de la guerra, aunque si tratamos este asunto con pinzas, el hecho de convertir el vac\u00edo de las palabras, con todo y sus ausencias, en un poema, ya podr\u00eda ser concebido como un acto de paz, m\u00e1s si un texto logra transmitir esta sensaci\u00f3n en sus lectores.<\/p>\n<p>En fin, las concepciones de paz que hallamos a lo largo del libro son bastante diversas, como lo son las ideas que brotan por sus diferentes cradores, aunque a veces se cruzan, se abrazan y se tocan, debido a un muy particular eje intertextual sobresaliente en cuanto a la tradici\u00f3n l\u00edrica m\u00edstica y cristiana, mientras otras est\u00e1n m\u00e1s alineadas con las vanguardias y neovanguardias hispanoamericanas (latinoamericanas, seg\u00fan la llaman algunos), de vez en cuando con tonos posmodernos, m\u00e1s narrativos, acaso inclin\u00e1ndose por un modelo de poes\u00eda en modo casi ensay\u00edstico y con la larga tradici\u00f3n de poes\u00eda social. Debido a esto, me atrever\u00eda a decir que la poes\u00eda social es la segunda capa que m\u00e1s predomina, despu\u00e9s de la vena m\u00edstica y cristiana. Luego le siguen aquellos textos que parecen entrar en contacto con la tradici\u00f3n realista, el neobarroco, el culturalismo y quienes siguen encontrando el n\u00e9ctar jugoso en los modernismos (que algunos estudios consideran la primera gran vanguardia en Hispanoam\u00e9rica), incluidos quienes pueden ser llamados cl\u00e1sicos-modernos, como sucede con Antonio Colinas, cuyo voltaje m\u00edstico y cristiano, entre las diversas tradiciones que podr\u00edamos hallar en su poema y obra en general, es imposible obviar.<\/p>\n<p>No es casual que este libro no est\u00e9 limitado a hacer referencia a una guerra prototipo, como eje tem\u00e1tico af\u00edn a la paz, tal cual sucede con <em>Versos contra el genocidio,<\/em> por ejemplo, sino que en sus p\u00e1ginas podemos hallar diferentes menciones, algunas expl\u00edcitas, como las guerras entre Rusia y Ucrania, los israelitas y los palestinos, los troyanos contra los aqueos y sus aliados, los d\u00e1naos y argivos, alusiones a guerras con or\u00edgenes ya b\u00edblicos, entre otras, as\u00ed como la cat\u00e1strofe de la central nuclear de Chern\u00f3bil en Ucrania y otras m\u00e1s impl\u00edcitas.<\/p>\n<p>Asimismo, las guerras en este libro no necesariamente son concebidas a partir de un acontecimiento b\u00e9lico en espec\u00edfico, sino como un acto de lucha personal, cultural y social, como es el caso de los exilios o bien del uso de la palabra como un misil, un golpe, una ametralladora humana-civilizada. Tambi\u00e9n, como un acto que duele e indigna, asunto propio de una \u201c\u00e9poca de bestia\u201d, que parece ser hoy, pero tambi\u00e9n ayer o bien, c\u00f3mo ignorar a quienes se atreven muy bien a crear una suerte de mitolog\u00eda o g\u00e9nesis de la paz y de las guerras, as\u00ed como quienes viajan hasta la tradici\u00f3n prehisp\u00e1nica para recordarnos cu\u00e1n mestizos somos y cu\u00e1n llenos de dolor y de muerte est\u00e1n nuestros recuerdos y nuestras memorias ancestrales.<\/p>\n<p>Y en fin, hay quienes ya no creen en h\u00e9roes ni los consideran necesarios, mientras tambi\u00e9n, en l\u00ednea con mis mayores intereses como lector, ven en la propia palabra \u201cpaz\u201d una construcci\u00f3n cultural que muta con el paso de los a\u00f1os, hasta convertirse en un objeto, acaso ficticio, acaso real, acaso el proceso creativo del poema o cualquier obra de arte, lo que amerita ser cuestionado, debatido, cantado a trav\u00e9s del verso o la prosa. Dicho esto, poes\u00eda y guerra se corresponden en cuanto a sonido y ritmo en el poema. Una no puede existir sin la otra. As\u00ed como las religiones no podr\u00edan existir sin la fe. En todas estas palabras, actos y hechos noto mucho de filosof\u00eda, de misterio y como tal, en varios ocasiones, de un anhelo hacia lo sagrado.<\/p>\n<p>Procedo, enseguida, a compartir ocho de los poemas, que podr\u00edan ser m\u00e1s significativos, del libro, con todo y sus diversidades, raz\u00f3n por la cual, soy consciente del posible riesgo que esto implica, aunque con la certeza de iniciar con un texto que lleg\u00f3 a ser recitado, en 2022, debido a su impresionante voltaje, por el cantautor espa\u00f1ol Alejandro Sanz:<\/p>\n<figure id=\"attachment_9734\" aria-describedby=\"caption-attachment-9734\" style=\"width: 2048px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9734\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/2-Antonio-Colinas-leyendo-en-un-Encuentro-de-Poetas-Iberoamericanos-foto-de-Jose-Amador-Martin.jpg\" alt=\"\" width=\"2048\" height=\"1230\" 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leyendo en un Encuentro de Poetas Iberoamericanos (foto de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn)<\/figcaption><\/figure>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>ANTONIO COLINAS<br \/>\n(Espa\u00f1a, n. 1946)<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>ENTROP\u00cdA<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ponen a Dios al lado de la guerra<br \/>\ny a la guerra la amparan bajo el nombre de Dios,<br \/>\nmas Dios es la no guerra<br \/>\ny la guerra es, sin duda, un contradios.<br \/>\nHace ya muchos siglos que alguien dijo<br \/>\nque no hay da\u00f1o en la parte que no afecte al todo,<br \/>\npero el hombre a\u00fan no sabe que no sabe,<br \/>\nhacia adelante huye, siembra<br \/>\ndesarmon\u00eda y otra vez terror<br \/>\nllama a terror y guerra llama a guerra.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ni siquiera la piedra es ya sagrada,<br \/>\nel tiempo se desangra y el esp\u00edritu<br \/>\nhuye con su misterio de los templos.<br \/>\nSe retira el pinar en llamas (ya<br \/>\nno arde con el canto de cigarras),<br \/>\ndesierto y mar avanzan con sus escorias, son<br \/>\nlas palabras un grito en carne viva<br \/>\ny el aire que dio vida ya no es<br \/>\npuro como la escarcha, fino como la nieve.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Mas en el mundo habr\u00e1 a\u00fan esperanza<br \/>\nmientras alguien respire<br \/>\nen paz la \u00faltima m\u00fasica,<br \/>\ny amanse con las yemas de sus dedos<br \/>\ncada muro de odio,<br \/>\ny el \u00faltimo estertor de lo sagrado<br \/>\ntiemble en los ojos abiertos del ni\u00f1o muerto.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Abajo la ignorancia secular,<br \/>\nla usura y el no amor, el no saber<br \/>\nque no se sabe,<br \/>\nmientras el universo<br \/>\nall\u00e1 arriba se expande y se retira<br \/>\ncon su secreto.<br \/>\nRespirar a\u00fan en paz la fugitiva m\u00fasica<br \/>\nque no o\u00edmos,<br \/>\nrespirar a\u00fan en paz la m\u00fasica que huye<br \/>\na los prados remotos del firmamento,<br \/>\nes todo cuanto el hombre deber\u00e1<br \/>\nsaber para salvarse.<\/p>\n<p><strong><br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9735\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/3.jpg\" alt=\"\" width=\"1317\" height=\"2048\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/3.jpg 1317w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/3-193x300.jpg 193w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/3-659x1024.jpg 659w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/3-768x1194.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/3-988x1536.jpg 988w\" sizes=\"auto, (max-width: 1317px) 100vw, 1317px\" \/><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong><br \/>\nLEOPOLDO CASTILLA<br \/>\n(Argentina, 1947)<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>LA PAZ <\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abJerusal\u00e9n es hermosa y terrible.<br \/>\nAqu\u00ed te matan por un ladrillo\u00bb,<br \/>\ncuenta ese hombre<br \/>\nque guarda en amarillentas fotograf\u00edas,<br \/>\nviejos pedacitos de paz:<br \/>\nun pastor dormido junto a sus corderos,<br \/>\nuna muchacha acariciando un c\u00e1ntaro,<br \/>\ndos novios instant\u00e1neos y eternos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abEsa \u00e9poca se ha perdido para siempre\u00bb,<br \/>\ndice el anciano que en el mercado<br \/>\nmueve un alfil<br \/>\ny calla<br \/>\nde verlo al tiempo enjaulado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Sin embargo, entre el gent\u00edo,<br \/>\nalguien juega<br \/>\ncon tres naranjas en el aire,<br \/>\nuna ni\u00f1a toca el viol\u00edn<br \/>\ny otro ni\u00f1o r\u00ede, disfrazado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Por esas se\u00f1ales vuelve la paz<br \/>\ndespertando una primavera<br \/>\nque, por primera vez, no viene del pasado.<br \/>\nLa paz, que antes de hacerse o\u00edr,<br \/>\nalumbra.<br \/>\nLo mismo que un rel\u00e1mpago.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">No la ven todavi\u0301a.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Como no hay di\u0301a que no piensen en la guerra<br \/>\nella,<br \/>\nma\u0301s sabia,<br \/>\nvolvera\u0301 el di\u0301a menos pensado.<\/p>\n<figure id=\"attachment_9725\" aria-describedby=\"caption-attachment-9725\" style=\"width: 2048px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9725\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/4-Antonio-Salvado-y-A.-P.-Alencart-en-uno-de-los-Encuentros-salmantinos-Foto-de-Jose-Amador-Martin.jpg\" alt=\"\" width=\"2048\" height=\"1055\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/4-Antonio-Salvado-y-A.-P.-Alencart-en-uno-de-los-Encuentros-salmantinos-Foto-de-Jose-Amador-Martin.jpg 2048w, 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P. Alencart en uno de los Encuentros salmantinos (Foto de Jos\u00e9 Amador Mart\u00edn)<\/figcaption><\/figure>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>ANT\u00d3NIO SALVADO<br \/>\n(Portugal, 1936-2023)<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>DA HIST\u00d3RIA<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">A paz. Em que matriz colh\u00ea-la<br \/>\nt\u00e3o fugidia<br \/>\nnegada como dureza<br \/>\nde calafrio.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Os campos n\u00e3o brindam:<br \/>\namargos presos<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">a desola\u00e7\u00e3o e secos<br \/>\npor ardidos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">E no entanto \u00e9 deusa<br \/>\nde sempre invocada<br \/>\nem qualquer c\u00e9u:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">vontade<br \/>\na quem as trevas<br \/>\nbrumosas n\u00e3o cedem.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>Hechos c\u00edclicos<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El olivo. En qu\u00e9 huerto cultivarlo<br \/>\ntan fugaz<br \/>\nin\u00fatil como la aspereza<br \/>\ndel invierno.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Los campos no abrazan<br \/>\namargos frutos<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">expuestos a la sequ\u00eda<br \/>\ny a la furia del sol<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Aun as\u00ed, invocamos<br \/>\nsu llegada<br \/>\nen cualquier estaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Paz<br \/>\na quien los truenos<br \/>\nso\u00f1ar no deja.<br \/>\n(traducci\u00f3n libre propia).<\/p>\n<p><strong><br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9726\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/5-Carlos-Aganzo.jpg\" alt=\"\" width=\"710\" height=\"423\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/5-Carlos-Aganzo.jpg 710w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/5-Carlos-Aganzo-300x179.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 710px) 100vw, 710px\" \/><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong><br \/>\nCARLOS AGANZO<br \/>\n(Espa\u00f1a, 1963)<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Se hizo la paz despu\u00e9s de las tormentas<br \/>\nnegras del coraz\u00f3n.<br \/>\nYa se hizo la paz, y una blandura,<br \/>\ntan leve, de cenizas<br \/>\nse ha ido ganando el mundo<br \/>\ndel sol a los fulgores<br \/>\nextremos del mirar\u2026<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La caricia del sol<br \/>\nal fondo de un camino<br \/>\nde espinas que desangran<br \/>\nlos tobillos descalzos de la noche.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Se hizo la paz, despu\u00e9s de las profundas<br \/>\nRa\u00edces del dolor.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Nadie hoy deber\u00eda<br \/>\nser un hombre y llamarse<br \/>\nhombre tras esta hora<br \/>\nsi no se reconoce<br \/>\ncomo hijo ileg\u00edtimo del tiempo,<br \/>\ncomo sal de esperanza para el mar.<\/p>\n<p><strong><br \/>\n<\/strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9727\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/6-Circe-Maia-durante-la-Cumbre-Poetica-Iberoamericana-Salamanca-2005.jpg\" alt=\"\" width=\"710\" height=\"335\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/6-Circe-Maia-durante-la-Cumbre-Poetica-Iberoamericana-Salamanca-2005.jpg 710w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/6-Circe-Maia-durante-la-Cumbre-Poetica-Iberoamericana-Salamanca-2005-300x142.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 710px) 100vw, 710px\" \/><\/p>\n<p>Circe Maia durante la Cumbre Poetica Iberoamericana (Salamanca 2005)<strong>to 6<\/strong><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>CIRCE MAIA<br \/>\n(Uruguay, 1932)<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>DEL POPOL-VUH<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Voz del maya-quich\u00e9 volando sobre siglos:<br \/>\nEn la \u00e9poca de la creaci\u00f3n del hombre,<br \/>\n\u2013 los hombres de madera<br \/>\ndespu\u00e9s que fracasaron los de barro \u2013<br \/>\nhubo una rebeli\u00f3n de animales y cosas<br \/>\nen contra de sus due\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abNos quemaban \u00ab, dec\u00edan las ollas y sartenes<br \/>\nen la cocina. \u00abNos golpeaban la cara\u00bb<br \/>\ndec\u00edan las piedras de moler.<br \/>\n\u00abNos echaban afuera \u00ab, dec\u00edan los perros.<br \/>\nY ahora golpearemos, quemaremos<br \/>\ny echaremos afuera.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Los hombres de madera fueron aniquilados.<br \/>\nNo tuvieron refugio.<br \/>\nSus propias casas se cerraban<br \/>\ny los dejaban fuera.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfNo volver\u00e1 otra vez la rebeli\u00f3n? \u00bfNo sientes<br \/>\nque a veces se prepara?<br \/>\n\u00a1Fuera! dicen las cosas y se cierran.<br \/>\n\u00a1Fuera!, dice el ojo del agua<br \/>\ny est\u00e1 velado, opaco.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Y cae una luz agria<br \/>\nsobre todas las cosas<br \/>\nenemigas y ajenas<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_9728\" aria-describedby=\"caption-attachment-9728\" style=\"width: 1302px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-9728 size-full\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/7-Mario-Melendez-Chile.jpg\" alt=\"\" width=\"1302\" height=\"1170\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/7-Mario-Melendez-Chile.jpg 1302w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/7-Mario-Melendez-Chile-300x270.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/7-Mario-Melendez-Chile-1024x920.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/7-Mario-Melendez-Chile-768x690.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1302px) 100vw, 1302px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9728\" class=\"wp-caption-text\">Mario Melendez (Chile)<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>MARIO MEL\u00c9NDEZ<br \/>\n(Chile, 1971)<\/strong><\/h4>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>M\u00c1S ALL\u00c1 DE LA GUITARRA<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 320px;\">A V\u00edctor Jara<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">M\u00e1s all\u00e1 de la guitarra<br \/>\nest\u00e1n las manos separadas de la patria<br \/>\nun sonido de alas que arde<br \/>\ny quema mis zapatos<br \/>\nuna invitaci\u00f3n a orinar sobre la tierra<br \/>\ncon la semilla pura del canto<br \/>\nM\u00e1s all\u00e1 de la guitarra<br \/>\nla sangre dibuja una m\u00fasica violenta<br \/>\ny la cabeza del cantor se llena de agujeros<br \/>\ny de besos con olor a muerte<br \/>\nM\u00e1s all\u00e1 de la guitarra<br \/>\nlos caminos lloran<br \/>\nla lluvia llora y cae de rodillas<br \/>\nporque el hijo de la tierra<br \/>\nno completar\u00e1 sus pasos<br \/>\nM\u00e1s all\u00e1 de la guitarra<br \/>\nm\u00e1s all\u00e1 del estallido<br \/>\nque apag\u00f3 los corazones<br \/>\nm\u00e1s all\u00e1 de este poema<br \/>\ny con la herida inolvidable<br \/>\nde un tiempo inolvidable<br \/>\nlos ojos buscan a V\u00edctor<br \/>\nm\u00e1s all\u00e1 de la guitarra<br \/>\ny de la patria<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_9729\" aria-describedby=\"caption-attachment-9729\" style=\"width: 1455px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-9729 size-full\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/8-Otoniel-Guevara-con-Karen-Ayala-y-el-alcalde-de-Salamanca-Carlos-Garcia-Carbayo-foto-de-Luis-Aguiar.jpg\" alt=\"\" width=\"1455\" height=\"1018\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/8-Otoniel-Guevara-con-Karen-Ayala-y-el-alcalde-de-Salamanca-Carlos-Garcia-Carbayo-foto-de-Luis-Aguiar.jpg 1455w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/8-Otoniel-Guevara-con-Karen-Ayala-y-el-alcalde-de-Salamanca-Carlos-Garcia-Carbayo-foto-de-Luis-Aguiar-300x210.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/8-Otoniel-Guevara-con-Karen-Ayala-y-el-alcalde-de-Salamanca-Carlos-Garcia-Carbayo-foto-de-Luis-Aguiar-1024x716.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/8-Otoniel-Guevara-con-Karen-Ayala-y-el-alcalde-de-Salamanca-Carlos-Garcia-Carbayo-foto-de-Luis-Aguiar-768x537.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1455px) 100vw, 1455px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9729\" class=\"wp-caption-text\">Otoniel Guevara, con Karen Ayala y el alcalde de Salamanca, Carlos Garc\u00eda Carbayo (foto de Lu\u00eds Aguiar)<\/figcaption><\/figure>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong><br \/>\n<\/strong><strong>OTONIEL GUEVARA<br \/>\n(El Salvador, 1967)<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Si la guerra fuera necesaria<br \/>\nlos ni\u00f1os nacer\u00edan con fusiles.<br \/>\nPero no.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Nacemos<br \/>\nde una fuente de ox\u00edgeno y de agua. Lo indispensable<br \/>\npara sobrevivir sobre la tierra.<br \/>\nEn paz.<br \/>\nSin indigencia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Pero hubo alguien que envenen\u00f3 su propio coraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Despu\u00e9s,<br \/>\ncerc\u00f3 la tierra.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-9730 size-full\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/9.jpg\" alt=\"\" width=\"1448\" height=\"2048\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/9.jpg 1448w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/9-212x300.jpg 212w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/9-724x1024.jpg 724w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/9-768x1086.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/9-1086x1536.jpg 1086w\" sizes=\"auto, (max-width: 1448px) 100vw, 1448px\" \/><\/strong><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>MOIS\u00c9S MAY\u00c1N<br \/>\n(Cuba, 1983)<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>El se\u00f1or pasar\u00e1 para herir a los egipcios<br \/>\ny al ver la sangre en el dintel y en los postes,<br \/>\nsellar\u00e1 aquella puerta,<br \/>\ny no dejar\u00e1 que el Heridor visite nuestra casa.<br \/>\n<\/em>\u00c9xodo 12: 23<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">He querido decir paz.<br \/>\nPoseer el sencillo goce de quien pronuncia la palabra paz.<br \/>\nY en cambio estoy diciendo:<br \/>\nSobresalto\/angustia\/inquietud\/turbaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Abuela sale al zagu\u00e1n a espantar el miedo<br \/>\ncon gajos de abrecamino y albahaca. La fe de los normales.<br \/>\nVaso son agua. Cruz de yarey contra la madera.<br \/>\nViernes Santo. Sagrado Coraz\u00f3n. La imagen de la Virgen.<br \/>\nMi madre cree en los hombres que bajan de las sierras.<br \/>\nEn el mejoramiento humano. En eso que nombran virtud plena.<br \/>\nPero a nuestra generaci\u00f3n no se nos ense\u00f1\u00f3 a ser felices. Ni a creer.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Unto los dinteles con sangre, saliva, semen.<br \/>\n(A medianoche el Heridor visitar\u00e1 el pueblo).<br \/>\nComemos apresuradamente el \u00faltimo cordero del a\u00f1o.<br \/>\nUn animalejo que amenazaba con morirse de hambre en los corrales.<br \/>\nEn otras casas, sobre las ampl\u00edsimas mesas, hay quienes celebran<br \/>\nsu humanidad desmembrada. Y susurran: \u00abcarneperro\u00bb.<br \/>\nYo he querido decir paz mientras me veo enflaquecer<br \/>\ny abuela se persigna frente al fog\u00f3n.<br \/>\nY mi padre qued\u00e1ndose sin argumentos.<br \/>\nCon el espanto del hombre que ve morir a Dios<br \/>\nCrucificado a los maderos del desaliento.<br \/>\nTodo comenz\u00f3 con un muro. Cayendo.<br \/>\nCon un berlin\u00e9s que descargaba golpes de mazo. Frente a las c\u00e1maras.<br \/>\nY ahora todo es muro. Todo se vuelve muro.<br \/>\nImpacto contra la verticalidad del presente.<br \/>\nComo lib\u00e9lula aplastada en busca de luz.<br \/>\nLo que hago no prospera. Tampoco el verso.<br \/>\n\u00abDebo convertir este dolor en arte\u00bb, me digo.<br \/>\nPero s\u00e9 que un poema no podr\u00e1 salvar a los m\u00edos.<br \/>\nAunque quiz\u00e1s ayude a conseguir una hogaza.<br \/>\nEl cotidiano pan. He aqu\u00ed la utilidad real del texto.<br \/>\nPoema\/pan. Los hornos \u00edntimos arden en la madrugada.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Escribo la palabra paz donde deb\u00eda estar la palabra pan.<br \/>\nConservo ese romanticismo. Los ojos de los m\u00edos me alancean.<br \/>\n\u00ab\u00bfPara qu\u00e9 sirve la cultura?\u00bb Renunciar\u00eda a lo que he escrito<br \/>\nPor un minuto de leg\u00edtima felicidad. Canje imposible.<br \/>\nA nuestra generaci\u00f3n no se nos ense\u00f1\u00f3 a ser felices.<br \/>\nA medianoche el Heridor visitar\u00e1 el pueblo.<br \/>\nYa quiero que llegue. Que oriente sobre mi garganta el cuchillo<br \/>\nque he afilado durante el insomnio. Los postes sangrientos<br \/>\nno podr\u00e1n ahuyentarlo. Ni gajos de abrecamino y albahaca.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Comemos apresuradamente el \u00faltimo cordero del a\u00f1o.<br \/>\nCabeza. Intestinos. Patas. No deben quedar restos.<br \/>\nA\u00fan los perros festejan las migajas que caen de la mesa.<br \/>\nMas esta cena no ofrece sobras. Y el perro<br \/>\npuede ser el pr\u00f3ximo devorado. Susurro: \u00abcarneperro\u00bb<br \/>\nQuiz\u00e1s ma\u00f1ana no haya nada para cenar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">He querido decir paz.<br \/>\nPoseer el sencillo goce de quien pronuncia la palabra paz.<br \/>\nY en cambio estoy diciendo:<br \/>\nsobresalto\/angustia\/inquietud\/turbaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>Yordan Arroyo<br \/>\nPoeta y lector apasionado<br \/>\nidu17933@usal.es<\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_9731\" aria-describedby=\"caption-attachment-9731\" style=\"width: 2560px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9731\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/10-Nidia-Marina-Gonzalez-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-y-Yordan-Arroyo-foto-de-Luis-Aguiar-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"2560\" height=\"1846\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/10-Nidia-Marina-Gonzalez-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-y-Yordan-Arroyo-foto-de-Luis-Aguiar-scaled.jpg 2560w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/10-Nidia-Marina-Gonzalez-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-y-Yordan-Arroyo-foto-de-Luis-Aguiar-300x216.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/10-Nidia-Marina-Gonzalez-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-y-Yordan-Arroyo-foto-de-Luis-Aguiar-1024x738.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/10-Nidia-Marina-Gonzalez-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-y-Yordan-Arroyo-foto-de-Luis-Aguiar-768x554.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/10-Nidia-Marina-Gonzalez-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-y-Yordan-Arroyo-foto-de-Luis-Aguiar-1536x1108.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/10-Nidia-Marina-Gonzalez-Carlos-Garcia-Carbayo-alcalde-de-Salamanca-y-Yordan-Arroyo-foto-de-Luis-Aguiar-2048x1477.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9731\" class=\"wp-caption-text\">Nidia Marina Gonz\u00e1lez, Carlos Garc\u00eda Carbayo (alcalde de Salamanca) y Yordan Arroyo (foto de Luis Aguiar)<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de la humanidad podr\u00eda ser una enorme biblioteca especializada en guerras, as\u00ed lo atestigua el inicio de la llamada literatura Occidental a trav\u00e9s de la Il\u00edada o mucho atr\u00e1s, La epopeya de Gilgamesh, ambas poseen cantos b\u00e9licos trazados con sangre e intentos de tregua. 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