{"id":9811,"date":"2025-08-19T16:52:47","date_gmt":"2025-08-19T15:52:47","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9811"},"modified":"2025-08-19T17:42:31","modified_gmt":"2025-08-19T16:42:31","slug":"moises-mayan-escribo-porque-me-aterra-la-idea-de-pasar-por-la-vida-sin-dejar-constancia-entrevista-a-petruvska-simne","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9811","title":{"rendered":"Mois\u00e9s May\u00e1n: \u2018Escribo porque me aterra la idea de pasar por la vida sin dejar constancia\u2019. Entrevista de Petruvska Simne"},"content":{"rendered":"<p><em>Entrevista a uno de los poetas invitados al XXVII Encuentro de Poetas Iberoamericanos de Salamanca (2014). Las fotos son de Luis Aguiar<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>INDICACI\u00d3N AL LECTOR<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Cuando no est\u00e9 mi voz<br \/>\npara defender los dominios del poema,<br \/>\ncuando el tiempo desmenuce mis huesos<br \/>\ny estos versos sean \u00fanicamente<br \/>\nfiguras de tinta,<br \/>\np\u00e1ginas amarillentas en los altos anaqueles<br \/>\nde una biblioteca de provincia,<br \/>\nentonces la nueva estaci\u00f3n se anunciar\u00e1<br \/>\na trav\u00e9s de tus sentidos,<br \/>\ny esa orilla que llaman memoria,<br \/>\nvolver\u00e1 a hacerse visible,<br \/>\ncomo el dorado filo de los atardeceres<br \/>\nen el cielo intemporal.<br \/>\n<em>Mois\u00e9s May\u00e1n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">De su padre hered\u00f3, adem\u00e1s del sentido de la dignidad, la pasi\u00f3n por el deporte, por eso el poeta Mois\u00e9s May\u00e1n se despierta apenas iniciado el d\u00eda y sale a correr trazando una meta diaria no solo para estar en forma sino para confirmar que en cada amanecer est\u00e1 impl\u00edcito el continuar la vida. Comenz\u00f3 a escribir poes\u00eda viendo a su t\u00edo, m\u00e9dico, atendiendo a enfermos en Hait\u00ed. Esa experiencia conmovi\u00f3 su ser en lo m\u00e1s \u00edntimo y entendi\u00f3 que la poes\u00eda era la manera m\u00e1s honesta y sincera de transmitir todo lo vivido para que perdurara en el tiempo.<br \/>\nOctavio Paz, siempre tan certero se\u00f1al\u00f3 en su libro El Arco y la lira: \u201cLa esencia del lenguaje es simb\u00f3lica porque consiste en representar un elemento de la realidad por otro, seg\u00fan ocurre con las met\u00e1foras. La ciencia verifica una creencia com\u00fan a todos los poetas de todos los tiempos: el lenguaje es poes\u00eda en estado natural. Cada palabra o grupo de palabras es una met\u00e1fora. Y asimismo es un instrumento m\u00e1gico, esto es, algo susceptible de cambiarse en otra cosa y de trasmutar aquello que toca: la palabra pan, tocada por la palabra sol, se vuelve efectivamente un astro; y el sol, a su vez, se vuelve un alimento luminoso. La palabra es un s\u00edmbolo que emite s\u00edmbolos. El hombre es hombre gracias al lenguaje, gracias a la met\u00e1fora original que lo hizo ser otro y lo separ\u00f3 del mundo natural. El hombre es un ser que se ha creado a s\u00ed mismo al crear un lenguaje. Por la palabra, el hombre es una met\u00e1fora s\u00ed mismo\u201d.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s May\u00e1n Fern\u00e1ndez. (Holgu\u00edn, Cuba, 1983). Grado en Historia.\u00a0Maestro en Historia y Cultura.\u00a0Actualmente cursa un Doctorado en Ciencias Sociales en la Universidad de Salamanca.\u00a0Poeta, narrador y editor. Egresado del Centro de Formaci\u00f3n Literaria Onelio Jorge Cardoso (2003). Entre los premios de poes\u00eda obtenidos se encuentran, Premio Ciudad del Che (2007 y 2013), Premio Gast\u00f3n Baquero (2010), Premio X Juegos Florales, Matanzas, (2011), Premio De la Ciudad de Holgu\u00edn (2012), Premio Mangle Rojo, (2017), Premio Calendario (2018), Premio Regino Boti (2008 y 2018), Premio Manuel Navarro Luna (2018), Premio Jos\u00e9 Jacinto Milan\u00e9s (2018), Premio La Gaceta de Cuba (2019), Premio Fundaci\u00f3n de la Ciudad de Santa Clara (2019), Premio Fundaci\u00f3n de la Ciudad de Nueva Gerona (2019), Premio Rolando Escard\u00f3 (2020), Premio Hermanos Loynaz (2020), Premio Paco Mir (2021) y Gran Premio Silvestre de Balboa (2022). Tiene publicados los libros de poes\u00eda\u00a0F\u00e1bula del cazador tard\u00edo\u00a0(2007),\u00a0El monte de los transfigurados\u00a0(2009),\u00a0Cuando septiembre acabe\u00a0(2010),\u00a0El cielo intemporal\u00a0(2013),\u00a0Ra\u00edz de yerba mate\u00a0(2015),\u00a0Est\u00e9tica de la derrota\u00a0(2017),\u00a0El factor discriminante\u00a0(2019),\u00a0Mentalidad de enjambre\u00a0(2019),\u00a0Carga al machete\u00a0(2019, Premio de la Cr\u00edtica, 2020)\u00a0Caballo de Frisia\u00a0(2021) y\u00a0El \u00faltimo lector de Marx\u00a0(2021). Muestras de su obra aparecen en numerosas antolog\u00edas en Cuba y en el extranjero. Es miembro de la Uni\u00f3n Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac).<\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfCu\u00e1l es el recuerdo m\u00e1s remoto que guarda de su infancia?<br \/>\n<\/strong>&#8211; Tuve una infancia feliz. La infancia es un espacio sagrado, t<em>erra sancta<\/em>, y absolutamente nadie deber\u00eda profanar esos dominios. Los monstruos que ha conocido la humanidad fueron en esencia ni\u00f1os a los que les mancharon la infancia. La calle donde nac\u00ed en Holgu\u00edn tiene apenas dos cuadras, un centenar de metros que jam\u00e1s han sido asfaltados. La manzana de casas era el mundo, y el ni\u00f1o que fui, nacido en los ochenta del siglo pasado, necesitaba muy poco para ser feliz. Necesitaba muy poco, quiz\u00e1s porque lo ten\u00eda todo. El abrazo de mis padres en una generaci\u00f3n de hijos de divorciados. Un perro blanco con una mancha negra en el ojo. Dos frascos vac\u00edos de medicina que hac\u00edan las veces de yunta de bueyes. La escoba de mi abuela que se transformaba por obra de la imaginaci\u00f3n en un magn\u00edfico caballo de carreras. Un cerdo que engordaba en el corral para el d\u00eda de la matanza. Los primos\u2026 \u00bfA qu\u00e9 m\u00e1s puede aspirar un ni\u00f1o? Recuerdo el azul de los barrotes de mi cuna. La ocasi\u00f3n en la que frente a la familia le\u00ed la carta que una supuesta novia de mi abuelo le enviaba desde el clandestinaje. Ten\u00eda tres a\u00f1os entonces y la ep\u00edstola era un folio en blanco.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-9798 size-full\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0-moises-mayan-3.jpg\" alt=\"\" width=\"295\" height=\"464\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0-moises-mayan-3.jpg 295w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0-moises-mayan-3-191x300.jpg 191w\" sizes=\"auto, (max-width: 295px) 100vw, 295px\" \/><\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfQu\u00e9 aprendi\u00f3 de su padre? \u00bfSigue alg\u00fan consejo de su madre?<br \/>\n<\/strong>&#8211; Llevo el nombre de mi padre, quien a su vez reproduce el de mi abuelo, que es tambi\u00e9n el nombre de mi hijo. Mi familia ha estado marcada por la letra \u201cM\u201d como inicial. Somos cuatro Mois\u00e9s May\u00e1n. Una costumbre patriarcal que ciertos grupos humanos se han encargado de preservar tanto en esta orilla del Atl\u00e1ntico, como en las irregulares costas de nuestras islas del tr\u00f3pico. Mi abuelo era hijo de un zapatero de Porto do Son en La Coru\u00f1a, alguien que como otros buscadores de fortuna termin\u00f3 emigrando a Cuba en el siglo XIX. Con mi padre aprend\u00ed cuestiones esenciales, algunas columnas te\u00f3ricas del templo de mi vida (el sentido de la dignidad, la importancia de la superaci\u00f3n, los rudimentos de la existencia honrada, cierta inclinaci\u00f3n por la aventura), y otras m\u00e1s pr\u00e1cticas (nadar, pescar, pedalear kil\u00f3metros y kil\u00f3metros, correr, realizar deporte). Mi madre es mi manual obligatorio de consulta. Una forma de conectarme con la patria distante y con conocimientos ancestrales que sintetizan fundamentalmente las mujeres. Todos los d\u00edas me sorprendo pregunt\u00e1ndole algo a mi madre. C\u00f3mo preparar lentejas, tratar un dolor o intentar descifrar los insondables prop\u00f3sitos de Dios para mi vida.<\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfRecuerda cu\u00e1l fue el primer libro que ley\u00f3?<br \/>\n<\/strong>&#8211; En un tiempo cuando todas las madres cantaban a sus hijos antes de dormir, mi madre eligi\u00f3 leerme historias. Herminio Almendros, un pedagogo y escritor de Albacete que emigr\u00f3 a Cuba perseguido por el franquismo, public\u00f3 en 1974 (el a\u00f1o de su muerte) uno de los vol\u00famenes que marcar\u00eda a mi generaci\u00f3n Oros Viejos. B\u00e1sicamente se trataba de una colecci\u00f3n de leyendas de diversos pueblos y culturas que Almendros, gracias sus incre\u00edbles habilidades de compilador, leg\u00f3 a la cultura cubana. Esas ser\u00e1n siempre mis primeras lecturas.<\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfEn su adolescencia la escritura o la lectura eran un refugio, su lugar seguro?<br \/>\n<\/strong>&#8211; En Cuba circula un dicho popular que reza lo siguiente: \u201cVale m\u00e1s la m\u00e1s p\u00e1lida tinta que el pensamiento m\u00e1s brillante\u201d. En mi adolescencia tom\u00e9 muchas notas. Comentarios marginales en los cuadernos escolares. Eso lo aprend\u00ed de mi padre, quien va dejando fe de vida cada a\u00f1o en las l\u00edneas de sus agendas. Esas notas retienen la memoria, la salvan del olvido. Funcionan a modo de bit\u00e1coras en tierra seca. Quiz\u00e1s porque una isla puede en cualquier momento iniciar su navegaci\u00f3n, como cuenta Saramago en La balsa de piedra. No creo que haya escrito en mi adolescencia con h\u00e1bito y persistencia. Fui solo un apuntador. Esas notas, sin embargo, ser\u00edan las piedras fundacionales de mi escritura posterior. Con los libros, sucedi\u00f3 algo similar. Ejerc\u00ed mi derecho al picoteo. Unas p\u00e1ginas aqu\u00ed y otras all\u00e1. Mi lugar seguro en esa etapa fueron Dios y la Biblia. Dos colosales descubrimientos a mis doce a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfTiene un libro o un autor que lee y relee siempre?<br \/>\n<\/strong>&#8211; Despu\u00e9s de mis cuarenta a\u00f1os e inmerso en el proceso de redactar una tesis doctoral, me he vuelto un lector muy heterodoxo. Sin embargo, cuando mi fe en la literatura se reciente, algo bastante com\u00fan por estos tiempos, vuelvo a dos autores: Jorge Luis Borges y Jos\u00e9 Saramago.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9799\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0el-ultimo-lector-de-marx.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"710\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0el-ultimo-lector-de-marx.jpg 480w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0el-ultimo-lector-de-marx-203x300.jpg 203w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfC\u00f3mo fue ese proceso que lo llevo a escribir poes\u00eda? \u00bfQu\u00e9 lo motiv\u00f3?<br \/>\n<\/strong>&#8211; Yo jur\u00e9 que jam\u00e1s escribir\u00eda un verso. Mis ejercicios inaugurales eran m\u00e1s afines a la narrativa que a la poes\u00eda. No obstante, me transform\u00e9 en un consistente lector de poes\u00eda. Ning\u00fan lector es tan vapuleado como el lector de poes\u00eda. Es como asistir a clases de boxeo. Por ese entonces, uno de mis t\u00edos influy\u00f3 poderosamente en mi vocaci\u00f3n intelectual. Mientras \u00e9l ejerc\u00eda como m\u00e9dico en algunas comunidades de Hait\u00ed, asumiendo cirug\u00edas en improvisados hospitales, consultando a decenas de pacientes cada d\u00eda, yo experiment\u00e9 la necesidad de perge\u00f1ar algunos versos. Era mi forma de dejar testimonio escrito de la epopeya que libraba mi t\u00edo en una isla vecina.<\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfSe despierta en mitad de la noche para terminar un poema?<br \/>\n<\/strong>&#8211; Jam\u00e1s. A mi modo de ver ser\u00eda un acto her\u00e9tico. Jos\u00e9 Mart\u00ed, el ap\u00f3stol de la independencia de Cuba, sol\u00eda decir: \u201cDos patrias tengo yo: Cuba y la noche. \u00bfO son una las dos?\u201d La noche nos iguala, nos anula, nos mejora. Espero ansiosamente la noche. El poeta sueco Thomas Transtr\u00f6mer afirmaba en una entrevista: \u201cMe voy a la cama como si fuese a una fiesta. El despertar es casi siempre una desilusi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfLe gustan los recitales, leer en p\u00fablico, o\u00edr a otros poetas?<br \/>\n<\/strong>&#8211; La gran mayor\u00eda de los poetas no somos eremitas, ni monjes anacoretas. La poes\u00eda necesita socializarse. Por m\u00e1s que escribir sea un acto \u00edntimo, creo que todos escribimos pensando en un hipot\u00e9tico lector, que en nuestro caso, coincide con el lector ideal. Disfruto mucho m\u00e1s escuchando a otros que leyendo mi propia poes\u00eda en p\u00fablico. En esos instantes soy siempre presa de la inseguridad.<\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfCu\u00e1l es su m\u00e9todo para abordar un poema? \u00bfEscribe una l\u00ednea que lo invade o espera que el universo de un poema adquiera fondo y forma para ir directamente a la computadora y escribir de un tir\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>&#8211; Desde hace una d\u00e9cada escribo libros de poes\u00eda. Cuando hay una familia que depende de ti para comer, no puedes permitirte distracciones. Mi oficio en Cuba era la poes\u00eda. As\u00ed que me levantaba cada ma\u00f1ana como un carpintero o un fabricante de chorizos. Esto puede resultar altisonante para algunos, lo admito y pido disculpas. Me recog\u00eda las mangas de la camisa y literalmente sudaba sobre el teclado del ordenador. Un nuevo libro resolv\u00eda peque\u00f1os dramas familiares. Un par de zapatos nuevos para mis hijas o una pierna de cordero para fin de a\u00f1o. Cumpl\u00eda con rigor mi jornada laboral frente al poema y mi familia supo agradecerlo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9800\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0LIBRO-El-factor-discriminante.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0LIBRO-El-factor-discriminante.jpg 450w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0LIBRO-El-factor-discriminante-300x300.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0LIBRO-El-factor-discriminante-150x150.jpg 150w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0LIBRO-El-factor-discriminante-400x400.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfPuede describir como fue el proceso para publicar su primer libro? \u00bfFue dif\u00edcil? \u00bfEsper\u00f3 mucho tiempo?<br \/>\n<\/strong>&#8211; Mi primer libro fue un hecho fortuito. Transcurrieron unos siete a\u00f1os desde que asist\u00ed por primera a un taller literario hasta la publicaci\u00f3n de F\u00e1bula del cazador tard\u00edo (2007). Yo cre\u00eda que iba a morir sin publicar nunca un libro. As\u00ed que me iba hasta la librer\u00eda de la ciudad a oler las p\u00e1ginas de los vol\u00famenes reci\u00e9n impresos. Raras flores de papel. Cierto d\u00eda el poeta cubano Ghabriel P\u00e9rez me pidi\u00f3 un grupo de poemas para publicar en La Luz, una casa editora surgida durante esa crisis que en Cuba se ha dado en llamar eufem\u00edsticamente \u201cPer\u00edodo Especial\u201d. Reun\u00ed los textos escritos para mi t\u00edo y Ghabriel hizo el resto.<\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfC\u00f3mo es ese momento cuando siente termina un poemario? \u00bfSe siente vac\u00edo o satisfecho?<br \/>\n<\/strong>&#8211; Experimento esa sensaci\u00f3n de trabajo realizado, de misi\u00f3n cumplida. De inmediato comienzo a pensar en el pr\u00f3ximo. Por eso mis libros se parecen entre s\u00ed como mis hijos. Aunque no creo en la rom\u00e1ntica comparaci\u00f3n de que los libros son como hijos. Los libros, libros son.<\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfCu\u00e1l es el Premio de Poes\u00eda, que le han otorgado y, que m\u00e1s le ha sorprendido?<br \/>\n<\/strong>&#8211; Uno de los premios m\u00e1s dif\u00edciles de ganar en la isla es el que otorga la revista La Gaceta de Cuba. No solo porque distingue a un cuaderno breve de unos diez textos, sino adem\u00e1s porque el galard\u00f3n viene acompa\u00f1ado de la participaci\u00f3n del premiado en el Festival Internacional de Poes\u00eda de Medell\u00edn (Colombia) con todos los gastos cubiertos. Hay poetas que se preparan como deportistas para ganar ese premio, que en el gremio local se ha convertido en una suerte de mitin atl\u00e9tico. Cuando lo obtuve en 2019, recuerdo que no sal\u00eda del asombro. Ese a\u00f1o la poes\u00eda se transform\u00f3 dos veces en motor de Boeing. Una para volar a Medell\u00edn y la otra para materializar mi primer viaje a Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfEn esta \u00e9poca qu\u00e9 le da miedo?<br \/>\n<\/strong>&#8211; Es esta una \u00e9poca de miedos. De alguna manera todos estamos sometidos a niveles de incertidumbre. Aunque trato de vivir ce\u00f1ido a las horas de luz de cada jornada, el futuro es sobrecogedor. Temo al hoy como temo al d\u00eda de ma\u00f1ana.<\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfUtiliza la inteligencia artificial para sus tareas cotidianas: \u00bfemail, recordatorios etc.?<br \/>\n<\/strong>&#8211; La inteligencia artificial me ahorra horas de b\u00fasqueda. As\u00ed que suelo emplear alguna versi\u00f3n gratuita para ponerme en contexto sobre determinada materia de estudio. Por ejemplo, suelo preguntarle: \u00bfcu\u00e1les son los autores m\u00e1s influyentes en la Teor\u00eda del conflicto? A partir de sus sugerencias comienzo entonces mis sondeos bibliogr\u00e1ficos. Quiz\u00e1s por desconocimiento del verdadero potencias de las inteligencias artificiales, no las empleo en nada m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfCree que computadoras, tel\u00e9fonos m\u00f3viles, correos electr\u00f3nicos, la web o Internet han cambiado la manera de leer libros, de interactuar con otras personas?<br \/>\n<\/strong>&#8211; Mi madre me ha escrito desde Cuba para compartirme un curioso descubrimiento. Mientras localizaba algunos de mis datos en internet, la inteligencia artificial le pregunt\u00f3 si deseaba que le escribiera un poema con mi estilo. Luego de aceptar semejante proposici\u00f3n decidi\u00f3 compartirme el poema. Yo, lejos de comenzar a tallerear el texto para exponer sus fisuras, y demostrar que el Mois\u00e9s May\u00e1n de carne y hueso es irremplazable y que mis sentimientos nunca podr\u00edan traducirse en algoritmos, me sum\u00ed en una suerte de pesado silencio. Poco a poco fui sinti\u00e9ndome como un dinosaurio ante la extinci\u00f3n inminente. Una pregunta iba cobrando forma en mi cerebro: \u00bfLas inteligencias artificiales terminar\u00e1n venciendo al ser humano? \u00bfEmpuj\u00e1ndolo a un segundo plano en la construcci\u00f3n del futuro? Ya s\u00e9 que los poetas siempre vamos a pecar de idealistas y rom\u00e1nticos, pero esa conducta entra\u00f1a de alg\u00fan modo cierta alienaci\u00f3n de la realidad. Mientras tanto hay poetas que se han transformado en editores de sus \u201cpropios\u201d poemas escritos por la inteligencia artificial. \u00bfLos jurados terminar\u00e1n incluyendo en sus deliberaciones sistemas antiplagio para eliminar libros generados con inteligencia artificial? En estos casos ponernos rom\u00e1nticos y apelar a los sentimientos no resuelve el problema. \u00bfEstamos o no frente a la extinci\u00f3n?<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9802\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0Moises_Mayan1.jpg\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"386\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0Moises_Mayan1.jpg 750w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0Moises_Mayan1-300x154.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfQu\u00e9 libro recomendar\u00eda para alguien que quiera conocer Holgu\u00edn?<br \/>\n<\/strong>&#8211; Holgu\u00edn es una meca de las editoriales, pues en un espacio relativamente reducido coinciden cinco casas publicadoras: Ediciones Holgu\u00edn, La Luz, La Mezquita, Cuadernos Papiro y Conciencia Ediciones. Todos estos sellos contribuyen al conocimiento de localidad desde distintos \u00e1mbitos. Recomiendo el libro La ciudad de los parques (2016) de la historiadora \u00c1ngela Pe\u00f1a, aunque tambi\u00e9n podr\u00eda sugerir Pasajes holguineros (2011) de la propia \u00c1ngela Pe\u00f1a y de Mar\u00eda Julia Guerra, o Destino ciudad parque. Ruta turt\u00edstica patrimonial (2014) de Oscar Bellido. De cualquier modo, si lo que se quiere es conocer a Holgu\u00edn y al holguinero, aprehender de primera mano c\u00f3mo vivimos y somos, pues entonces hay que viajar hasta ese valle de las delicias, subir la Loma de la cruz, beber el agua de la zona.<\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfQu\u00e9 libro suyo le recomendar\u00eda a un cr\u00edtico literario?<br \/>\n<\/strong>&#8211; Est\u00e9tica de la derrota (2017).<\/p>\n<p><strong>&#8211; \u00bfQu\u00e9 libro suyo le recomendar\u00eda a un lector de poes\u00eda?<br \/>\n<\/strong>&#8211; Mentalidad de enjambre (2019).<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 escribe?<br \/>\n<\/strong>&#8211; Escribo porque me aterra la idea de pasar por la vida sin dejar constancia. El poeta cubano Ant\u00f3n Arrufat afirmaba: \u201cComo el hombre medieval amaba lo celeste, alzaba en su homenaje catedrales como encajes an\u00f3nimos, amemos lo terrenal, ya que no tenemos piedras, pongamos palabras, palabras emocionadas\u201d. Por eso escribo, para dar testimonio.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9801\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0Mentaldejanbre1.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"747\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0Mentaldejanbre1.jpg 500w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0Mentaldejanbre1-201x300.jpg 201w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<h3 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>POEMAS<\/strong><\/h3>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>EJERCICIOS DE DIF\u00cdCIL CALIGRAF\u00cdA<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Me ocasiona pavor la palabra poeta<br \/>\nprecediendo mi nombre,<br \/>\nme ocasiona pavor la palabra poema<br \/>\ndefiniendo mis torpes ejercicios de escritura,<br \/>\nPavor, cuando gotea sobre la mesa donde escribo<br \/>\nla palabra poes\u00eda, sangre de pez cazado<br \/>\nen fosas oce\u00e1nicas. Espacios donde la luz no enciende<br \/>\nel escamoso deslizar del cuerpo entre las rocas.<br \/>\nTiemblo,<br \/>\nporque no ha sido el verso el c\u00e9sped manso<br \/>\ndonde mis ni\u00f1as persiguen escarabajos rojinegros<br \/>\ncomo banderas.<br \/>\nTodo lo contrario,<br \/>\nherbazal herido por el zigzag de la culebra,<br \/>\naltas hojas que asfixian las flores silvestres. Hojas espadas.<br \/>\nManos que estrangulan la belleza en los amplios portales<br \/>\nde una casa de familia. Sombra que puede preservarse<br \/>\nen las alacenas del dolor.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">No consigo terminar un poema<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">sin la sensaci\u00f3n de culpa\/blasfemia\/vejamen.<br \/>\nEn el agua inm\u00f3vil de las tinajas lavo obsesivamente mis manos,<br \/>\nlas contemplo con el temor de hallarlas ensangrentadas.<br \/>\nSiempre (me) prometo que ese verso<br \/>\n(sujeto con su brazo de tinta<br \/>\nal filo de la p\u00e1gina) ser\u00e1 el \u00faltimo,<br \/>\ny siempre vuelvo, oh adicto,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">a trazar la enga\u00f1osa curva de una letra-germen.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Como la muchacha<br \/>\nviolentamente despojada de su virginidad,<br \/>\nas\u00ed me siento con la p\u00e1gina escrita ante los ojos.<br \/>\nSer\u00eda menos doloroso levantar una pared,<br \/>\nclavetear las suelas de unos zapatos colegiales,<br \/>\nentrar a la cavidad enferma de un pecho,<br \/>\namasar el pan. En cambio,<br \/>\nyo desciendo (tengo que descender) a las canteras del poema,<br \/>\nmis pies se hunden en la cal viva<br \/>\ny solo encuentro estas l\u00edneas, descoloridos metales<br \/>\nque nadie lucir\u00e1 en torno de su cuello.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Me ocasiona pavor la palabra poeta:<br \/>\ncomo un aguijonazo altera la rectitud de mi espalda.<br \/>\nMe ocasiona pavor la palabra poema:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">saca a flote los seres que he ahogado<br \/>\ntratando de volverme un hombre bueno,<br \/>\nanimales de la noche, peces de las fosas oce\u00e1nicas,<br \/>\nciegos y hermosos<br \/>\ncomo los amantes que se reconocen en la penumbra.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abYo no soy el poeta\u00bb,<br \/>\ndigo mientras las grader\u00edas,<br \/>\n\u00abyo no soy el poeta\u00bb,<br \/>\npero nadie me cree. A nadie enga\u00f1o:<br \/>\nlas palabras de tinta se han convertido<br \/>\nen poderosos testigos contra m\u00ed.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>IMPERIO SUJETO A LA CIRCULARIDAD DEL OJO<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfPor qu\u00e9 los hombres ya no se miran a los ojos?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Fijas las pupilas,<br \/>\ncomo las pezu\u00f1as del bisonte afincadas en el barro<br \/>\nanuncias su dominio al bisonte enemigo.<br \/>\nImperio sujeto a la circularidad del ojo.<br \/>\nDispuesto al contraataque.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El hombre se enfrenta a s\u00ed mismo cuando sostiene una mirada.<br \/>\n\u00bfPrueba de fuerza? \u00bfDe sometimiento?<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Demorados en el paisaje externo, en sus adornos,<br \/>\nalgunos olvidan que los ojos son el \u00fanico sitio<br \/>\ndonde se puede ver limpiamente. Asomarse al brocal<br \/>\nde un pozo muy profundo. Soltar la piedra<br \/>\nque imprime su forma en nuestro pu\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Eso es mirar a los ojos: una piedra que cae en el pozo del alma.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9804\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0moises-mayan-5.jpg\" alt=\"\" width=\"354\" height=\"526\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0moises-mayan-5.jpg 354w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0moises-mayan-5-202x300.jpg 202w\" sizes=\"auto, (max-width: 354px) 100vw, 354px\" \/><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>DONDE EL PEZ PELEADOR ENFRENTA LA INCERTIDUMBRE DE SU PROPIO REFLEJO<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Acariciable pez que desconoce la sangre semejante<br \/>\nla vena cristalina que le anuncia<br \/>\nque no hay enemigos ni guerra ni perdedor alguno.<br \/>\n<em>Teresa Melo<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Lo que realmente devasta es la incertidumbre,<br \/>\npez virtual que nos asedia desde el otro lado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">No sabemos sobre qu\u00e9 patio descender\u00e1 la bruma<br \/>\ndespu\u00e9s de inundar las c\u00e1maras de poder, esos espacios<br \/>\ndonde la mentira (a fuerza de repetici\u00f3n)<br \/>\nse convierte en la m\u00e1s exacta de las verdades,<br \/>\ny una mano inmaterial presiona las bocas antes del grito,<br \/>\ny el silencio se alza entre los frascos de los peces,<br \/>\ncomo un velo que les impide avizorar el artificio.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Lo que realmente devasta es la incertidumbre.<br \/>\nNo poder trazar en el mapa de la vida un meridiano cierto.<br \/>\nUn punto cardinal de imantada fijeza. Un asidero.<br \/>\nYa no persiste la luz se\u00f1alando el estanque del pez peleador.<br \/>\nPez, por el que apost\u00e1bamos el oro -todo el oro-,<br \/>\nmientras su destreza transformaba en colores de muerte<br \/>\nlas aguas enemigas, y el rival, desechas las aletas,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">sub\u00eda hacia la superficie por un sorbo de ox\u00edgeno.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Nosotros nos vamos pareciendo a ese pez vencido,<br \/>\nque deja su vanidad en el fondo<br \/>\npara entonar el c\u00e1ntico de los sobrevivientes.<br \/>\nSi tan solo supi\u00e9ramos con certeza<br \/>\nqu\u00e9 rostro nos aguarda tras la puerta, al final del t\u00fanel,<br \/>\ncuando el \u00fanico poder leg\u00edtimo es ejercido por el cuerpo<br \/>\nen defensa de su amor, y la incertidumbre<br \/>\npierde la imprecisa tonalidad que la define<br \/>\npara exhibir la limpieza de lo apacible. Pero no.<br \/>\nDebemos sentirnos inseguros. Con miedo al d\u00eda de ma\u00f1ana.<br \/>\nSujetos a los endebles hilos del presente.<br \/>\nTemerosos de nuestra imagen.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ese sentimiento nos paraliza como el veneno de un \u00e1spid,<br \/>\nimpide fluir hacia los estuarios de reposo.<br \/>\nSi tan solo volvi\u00e9ramos a apreciar la belleza del pez peleador,<br \/>\nsu silueta dibujada en el cristal en el momento del ataque,<br \/>\npero no poseemos la sensibilidad para admirar<br \/>\nlos brillantes ojos del rebelde.<br \/>\nNos sentimos c\u00f3modos ignorando las verdades<br \/>\nque resbalan por el vidrio de la pecera.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Lo que realmente devasta es la incertidumbre,<br \/>\npero hay quienes prefieren no saber,<br \/>\nfelices con la bruma que desciende sobre sus patios,<br \/>\ncon esas mentiras, que a fuerza de repetici\u00f3n<br \/>\nse convierten en las m\u00e1s exactas de las verdades.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hay quienes no comprenden la insistencia del pez peleador.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-9809\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/x1-680-1024x683.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/x1-680-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/x1-680-300x200.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/x1-680-768x512.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/x1-680-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/x1-680-2048x1365.jpg 2048w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/x1-680-272x182.jpg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>EL INVIERNO ES M\u00c1S QUE UNA BUFANDA EN EL CUELLO DEL AMIGO<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Viendo las fotos del amigo<br \/>\nuno se pregunta por los veloces trineos<br \/>\nen las demoradas noches de diciembre.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Fotos de invierno.<br \/>\nGuantes que recuerdan el pelaje de las liebres.<br \/>\nManos que se han hundido en la nieve,<br \/>\n\u00fanicas capaces de bajar a los duros territorios del ser.<br \/>\nUna bufanda como esas que anudan a sus cuellos<br \/>\nfan\u00e1ticos de clubes europeos: FC Barcelona,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">AC Milan,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Olimpyque Lyon,<br \/>\npero es cierto que tambi\u00e9n pudiera leerse I love winter.<br \/>\nUno desea ver la nieve en el alf\u00e9izar de la ventana<br \/>\ndonde espera la marca de unos labios en el cristal,<br \/>\nun perro que extienda su gruesa lengua azul<br \/>\ncontra los tr\u00e9mulos dedos del viajero,<br \/>\nd\u00e1ndole la bienvenida a los dominios donde el cuerpo<br \/>\nensaya la despreocupada pose del amante.<br \/>\nPero el invierno no es en la Isla una estaci\u00f3n durable,<br \/>\naunque los hombres cepillen sus abrigos<br \/>\ny crucen el parque inmemorial. Un parque de provincia<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">que es tambi\u00e9n Central Park, y la Plaza Roja de Mosc\u00fa.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El falso invierno trasciende como el sonido de un gong<br \/>\nhacia casas de fr\u00e1giles estructuras. Sacude ventanales.<br \/>\nDesgaja arbustos. Imita toques a la puerta.<br \/>\nEl padre de familia dice: \u201cEs solo el viento\u201d. Pero se equivoca.<br \/>\nEl invierno hace sitio junto a la mesa servida frugalmente<br \/>\ny exige vinos que entibian las gargantas.<br \/>\nAqu\u00ed el fr\u00edo no llega desde los t\u00e9mpanos de Bering,<br \/>\nel fr\u00edo surge desde el pecho como un demonio,<br \/>\nmientras el amigo permanece inm\u00f3vil en el resplandeciente papel<br \/>\nde las fotos, con su bufanda I love winter,<br \/>\ny nosotros cruzamos el pa\u00eds de los hielos perpetuos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Quiz\u00e1s no exista otro invierno como el nuestro.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>MI LUCHA<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Alguien me explic\u00f3 el significado de la palabra lucha.<br \/>\nY yo que pensaba que el lenguaje era dominio, casi exclusivo,<br \/>\nde la poes\u00eda. Sin embargo las manos impuras de un vendedor<br \/>\nredimensionan el t\u00e9rmino, lo impulsan a un nivel que desconozco.<br \/>\nAsisto a clases de sem\u00e1ntica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Decir lucha es sospechar el filo de un cuchillo<br \/>\nabri\u00e9ndose paso entre las capas del t\u00f3rax,<br \/>\nen busca quiz\u00e1s, del coraz\u00f3n. \u00bfMi coraz\u00f3n?<br \/>\nO la escamosa cabeza de un reptil.<br \/>\nO la viscosidad de un pez anguiliforme.<br \/>\nLucha, y una rueda dentada se activa.<br \/>\nLos ejes y v\u00e1lvulas que generan el tiempo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Antes de nacer, mis padres me dibujaron en papel de estraza.<br \/>\nUn hermoso boceto de beb\u00e9 que desplegaban para irse a la cama.<br \/>\nCada noche, supongo, hac\u00edan el amor con esa imagen.<br \/>\nSin embargo, mi madre despertaba sudorosa<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">con la pesadilla recurrente del feto luchando<br \/>\nen una c\u00e1psula de sangre. Como si quisiera zafarse<br \/>\nde las ligaduras del vientre. Acero deshilachado.<br \/>\nLes falt\u00f3 audacia para corregir las l\u00edneas.<br \/>\nPor eso un cielo de papel de estraza se desploma,<br \/>\ny me observan con sobrecogimiento,<br \/>\ncomo quien aborta un monstruo.<br \/>\nResina ardiente goteando entre los muslos.<br \/>\nUn bulto para olvidar en los zarzales. Un malnacido.<br \/>\nEscribo: el \u00fatero tampoco fue mi casa.<br \/>\nMi lucha es la del hombre com\u00fan. La lucha por el pan.<br \/>\nEl agua que se resiste a los tanques elevados.<br \/>\nEl dinero que obstinadamente compra otro dinero.<br \/>\n(Mis horas de trabajo pueden transformarse con facilidad<br \/>\nen el sencillo men\u00fa de una tarde).<br \/>\nLa guillotina descabezando el jornal. Descabez\u00e1ndome.<br \/>\nEl harakiri nuestro de cada d\u00eda.<br \/>\nLa terca costumbre de resucitar. Y otra vez la lucha.<br \/>\nVoy a anestesiarme. Para algo tiene que servir el poema.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Despertar me produce siempre una desilusi\u00f3n.<br \/>\nNo deseo ser m\u00e1s la cigarra que se posa sobre el agua,<br \/>\nese intervalo de estabilidad me aturde.<br \/>\nMi cabeza alcanza dimensiones desproporcionadas. Va a estallar.<br \/>\nMi cabeza es un globo que golpea los barrotes del pa\u00eds.<br \/>\nMe atacan los g\u00e9rmenes de la fiebre.<br \/>\nVencen mis defensas.<br \/>\nSoy una estructura imperfecta que ha dejado de luchar.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9803\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0moises-mayan-4.jpg\" alt=\"\" width=\"236\" height=\"374\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0moises-mayan-4.jpg 236w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/0moises-mayan-4-189x300.jpg 189w\" sizes=\"auto, (max-width: 236px) 100vw, 236px\" \/><\/h4>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>BALADA PARA EL LOCO O LA PLAGA DE TINIEBLAS<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2014el tiempo detenido<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Nada comparable a la felicidad del loco,<br \/>\nal hilillo de saliva que en su barba descompone la luz.<br \/>\nComo un prisma. Lo envidio desde mi habitaci\u00f3n en sombras.<br \/>\nLa analgesia se instala en el laberinto de su mente. T\u00fanel de gusano.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Es tarde de domingo y el tiempo espeso en los portales.<br \/>\nBajo los toldos cenicientos del verano la gente resguarda sus m\u00e1scaras.<br \/>\nSus p\u00e1jaros azules. Las acrobacias de sobrevida.<br \/>\nTras alt\u00edsimos pabellones ocultan la fragilidad de sus gobiernos.<br \/>\nSolo el loco persevera en la desolaci\u00f3n de las calles.<br \/>\nSonr\u00ede ejecutando la danza de los olvidados.<br \/>\nLibera palabras que anoto en el cuaderno. Obsesivamente.<br \/>\nSustancia del poema.<br \/>\nFrases luminosas contra mi plaga de tinieblas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Ha comenzado a molestarme la pronunciaci\u00f3n de mi nombre.<br \/>\nNo quiero descolgar el tel\u00e9fono y o\u00edr la voz que me pregunta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Si tuviese al menos la sencillez del loco.<br \/>\nLa posibilidad de llamarme Carlos o Jos\u00e9. Como los otros.<br \/>\nY evadirme. Pero mi nombre es tambi\u00e9n una provocaci\u00f3n.<br \/>\nUn pu\u00f1al en los dobleces del vestido. El clavicordio<br \/>\ntocando al fondo para que el loco baile. Y sonr\u00eda.<br \/>\nSonrisa aut\u00e9ntica. Que agiganta nuestra miseria.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Al loco todo le es l\u00edcito. Podr\u00eda incluso asesinar a alguien.<br \/>\nSu demencia lo justifica. Yo sufro deseos de asir un cuello.<br \/>\nApretarlo con lentitud. Un cuello. \u00bfCisne o gacela?<br \/>\nMis dedos alcanzan a palpar el cuerpo de las tinieblas.<br \/>\nQuiz\u00e1s por eso la exclamaci\u00f3n del loco:<br \/>\nHay un poeta oscuro en la ventana. Escribo el verso.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La ciudad le pertenece. Orina los troncos de sus \u00e1rboles.<br \/>\nDuerme en el m\u00e1rmol de los bancos. A la intemperie<br \/>\ncome duros mendrugos. Comparte con t\u00f3rtolas. Y perros.<br \/>\nUn turista enfoca el lente de su c\u00e1mara.<br \/>\nEl loco viaja. Playas artificiales de Dubai. Campos El\u00edseos.<br \/>\nFiordos noruegos. Su sonrisa por el mundo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Un souvenir de isla.<br \/>\nLa ciudad se disuelve en mis manos como hielo.<br \/>\nCada vez son m\u00e1s las zonas tomadas por el dolor.<br \/>\nEsas que no debo visitar. Van clausur\u00e1ndose frente a mis ojos.<br \/>\nCaen telones. Y siento que habito una ciudad extinta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">He empezado a temer a la multitud. Sus roces y furias.<br \/>\nPero principalmente sus palabras. Puede que olvide un rostro.<br \/>\nEl color de unas pupilas. Sin embargo las palabras me persiguen.<br \/>\nComo tigres separan el bamb\u00fa en mis selvas nocturnas. Y atacan.<br \/>\nPalabras que dije o call\u00e9. Vuelven. Aves de mal ag\u00fcero.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Estoy tan solo como el loco. Entre el gent\u00edo que me agobia. Solo.<br \/>\nAunque no poseo la gracia del loco. Un hilo invisible nos junta.<br \/>\nMitades de un mismo monstruo.<br \/>\nMe han hablado de los hongos alucin\u00f3genos. Dudo.<br \/>\nNo quiero perder el control de mi mente. \u00bfAcaso la domino?<br \/>\nEjercicios respiratorios. Yoga. Terapia floral.<br \/>\nNing\u00fan fuego vence una plaga de tinieblas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hoy tengo una lucidez que aterra.<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><\/h4>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>EXTRA\u00d1O ANIMAL, INOCENCIA<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Los ni\u00f1os, si pueden, crecen<br \/>\n<em>Jos\u00e9 Saramago<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Llega el tiempo en que descubres tras el enrejado de tu pecho<br \/>\nla muerte del antiguo animal de la inocencia.<br \/>\nY quedas inmerso en la desesperante blancura del d\u00eda.<br \/>\nSin fuerzas. Viendo alzarse los manicomios.<br \/>\nComo algas en un oc\u00e9ano de luz. Y eres isla dentro de isla.<br \/>\nPrivado de la gravedad de los nav\u00edos. De las hermosas criaturas<br \/>\nque en sus bodegas cruzan el Atl\u00e1ntico. Caballos \u00e1rabes.<br \/>\nGalgos. Monos. Quetzales. Y aquel extra\u00f1o animal<br \/>\napresado en los confines de Bikanir. La inocencia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">No por anunciada la muerte sorprende menos. Perturba.<br \/>\nViolenta con sus derrumbes interiores la jaula\/coraz\u00f3n.<br \/>\nTe asomas al enrejado y ves al animal inm\u00f3vil. Palideces.<br \/>\nAlgo de ti parte con \u00e9l. Se astilla contra los mu\u00f1ones<br \/>\nde la c\u00e1rcel donde apresaste la inocencia.<br \/>\nEs el riesgo de volverse adulto. De crecer.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Desprendimientos. Quebraduras.<br \/>\nEl ciclo humano. Estaciones que el brazo de Dios<br \/>\nva segando en el peligroso paisaje de la vida.<br \/>\nPerder la inocencia es adentrarse en los manicomios.<br \/>\nAsumir gota a gota el bebedizo del del\u00edrium.<br \/>\nBuscas se\u00f1ales de agresi\u00f3n. Dentelladas. Saetas.<br \/>\nEl pozo de sangre fluyendo en la garganta.<br \/>\nY no adviertes la rojez homicida de quien mata.<br \/>\nLa marca de unos dedos entre el pelaje.<br \/>\nO un co\u00e1gulo de dolor en los ojos. Muy abiertos.<br \/>\nEs natural la muerte de la inocencia. (natural &amp;amp; muerte<br \/>\nson t\u00e9rminos de compleja asociaci\u00f3n \u2014lo reconozco).<br \/>\nAh, pobreza del idioma. Incapaz de precisar el martirio.<br \/>\nAg\u00f3nicas noches del esp\u00e9cimen que se sabe<br \/>\ndefinido por la fatalidad. No ant\u00edlope. Perro de aguas.<br \/>\nP\u00e1jaro de fuego. Sino un extra\u00f1o animal<br \/>\napresado en los confines de Bikanir. La inocencia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hay que aprender a despedirse.<br \/>\nDe la met\u00e1lica ligereza del veloc\u00edpedo en los pasillos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">De la casa donde crecimos. Del miedo a la noche.<br \/>\n(Inmensa tras los p\u00f3rticos). Del D\u00eda de Reyes.<br \/>\nDel abuelo y sus historias. De la abuela y sus dulces.<br \/>\nDe las tardes de domingo. Despedirse.<br \/>\nSoltar amarras. Con la gravedad de los nav\u00edos.<br \/>\nCon la resignaci\u00f3n de las hermosas criaturas<br \/>\nque en sus bodegas cruzan el Atl\u00e1ntico. Caballos \u00e1rabes.<br \/>\nGalgos. Monos. Quetzales. Aves del sol y de la sombra.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Llega el tiempo en que descubres tras el enrejado de tu pecho<br \/>\nla muerte del antiguo animal de la inocencia.<br \/>\nY quieres volver a las fotograf\u00edas.<br \/>\nAl \u00e1lbum de las primeras veces. Cuando la manzana<br \/>\nde casas era el mundo. Y te despertaba la m\u00fasica<br \/>\nde la lluvia en los techos de zinc. Y eras feliz.<br \/>\nY el animal \u2014apenas una cr\u00eda. Como t\u00fa.<br \/>\nJugueteaba en la planicie de un pecho sin barrotes.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Quieres volver. Pero es imposible.<br \/>\nNo hay otros para\u00edsos que los para\u00edsos perdidos.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-9810\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/x1-2650-1024x683.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/x1-2650-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/x1-2650-300x200.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/x1-2650-768x512.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/x1-2650-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/x1-2650-2048x1365.jpg 2048w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/x1-2650-272x182.jpg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entrevista a uno de los poetas invitados al XXVII Encuentro de Poetas Iberoamericanos de Salamanca (2014). 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