{"id":9899,"date":"2025-09-14T17:00:10","date_gmt":"2025-09-14T16:00:10","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9899"},"modified":"2025-09-14T17:04:29","modified_gmt":"2025-09-14T16:04:29","slug":"maria-calle-bajo-la-poesia-es-la-fertil-posesion-de-la-expresion-entrevista-de-petruvska-simne","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9899","title":{"rendered":"Mar\u00eda Calle Bajo: \u2018La poes\u00eda es la f\u00e9rtil posesi\u00f3n de la expresi\u00f3n\u2019, entrevista de Petruvska Simne"},"content":{"rendered":"<p><em>Una de las poetas invitadas al XXVII Encuentro de Poetas Iberoamericanos de Salamanca (2024). <\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\">\u00abORDO NATURALIS\u00bb<\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Tengo la duraci\u00f3n eterna de los dedos,<br \/>\nllegan las sentencias rotas del tiempo.<br \/>\nAcudo al encuentro de mi mano.<br \/>\nToco el Alfa de mi Omega.<br \/>\nNo es la muerte qui\u00e9n me pronuncia,<br \/>\nmuero por dar vida al enga\u00f1o.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Mar\u00eda Calle Bajo<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Desde muy ni\u00f1a, la poeta Mar\u00eda Calle Bajo hac\u00eda poes\u00eda en los juegos infantiles con su hermano, en las carreras ma\u00f1aneras para no llegar tarde al colegio. Jugaba y trataba de retener en su incipiente memoria la belleza y la alegr\u00eda de esos instantes. La poes\u00eda se fue gestando en su yo m\u00e1s \u00edntimo como una necesidad de atrapar el tiempo, de mantenerlo a buen resguardo, como si fuera una caja m\u00e1gica, para abrirla a placer y revivir lo ya pasado.<\/p>\n<p>Luego vinieron las lecturas para afianzar esa pulsi\u00f3n latente en su ser y comprender que la escritura era esa cajita m\u00e1gica que pod\u00eda guardar, por los tiempos de los tiempos y revivir cuantas veces quisiera, el placer de lo vivido y compartido.<\/p>\n<p>La Universidad de Salamanca se convirti\u00f3 en el \u00e1mbito natural de sus inclinaciones y all\u00ed curs\u00f3 estudios de Filolog\u00eda Hisp\u00e1nica y Magisterios y se mantiene activa con sus investigaciones dentro del \u00e1mbito gnoseol\u00f3gico literario.<\/p>\n<p>Aquellos poemas que guardaba en sus diarios, en hojas sueltas y m\u00e1s tarde en los archivos de la computadora son ahora esos libros que conforman parte del universo de Calle Bajo, un universo a la espera que lo descubra un lector, esos lectores que saben que leer poes\u00eda es una pasi\u00f3n y un placer.<\/p>\n<p>As\u00ed como los poetas buscan un lector que ame la poes\u00eda, tambi\u00e9n hay lectores que buscan la poes\u00eda, lectores que saben, como dir\u00eda Jorge Luis Borges, que \u201clos libros son solo ocasiones para la poes\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Esa cita de Borges me hizo recordar a una querida poeta venezolana, Hanni Ossott, que escribi\u00f3 el ensayo, \u201cC\u00f3mo leer la poes\u00eda, ensayos sobre literatura y arte\u201d, y explica de una manera vital sobre la experiencia de acercarse a un poemario: \u201cSi a m\u00ed se me pidiese un buen consejo sobre c\u00f3mo leer poes\u00eda dir\u00eda que ante todo hay que querer leerla. Querer como querencia. Sin mala fe, sin desesperaci\u00f3n. Averiguando qu\u00e9 diablos quiso decir el poeta. Porque los poetas son dif\u00edciles de leer. Uno puede quedarse veintitr\u00e9s a\u00f1os con una frase incomprensible y alegrarse por ella\u2026, porque en el fondo casi la comprende. Y as\u00ed uno manda la raz\u00f3n y la conciencia a paseo. Cada quien sostiene a un poeta\u201d.<\/p>\n<p>Mar\u00eda Calle Bajo es una escritora placentina residente en Salamanca (Espa\u00f1a). En su\u00a0funci\u00f3n educativa ha formado parte del \u00e1rea I+D+i de Cursos Internacionales de la Universidad de Salamanca, donde curs\u00f3 sus estudios de Filolog\u00eda Hisp\u00e1nica,\u00a0Magisterios y M\u00e1steres especializados en la docencia; enfocada en la ense\u00f1anza del\u00a0espa\u00f1ol como lengua extranjera donde, al margen de la Universidad, se proyecta hacia\u00a0la investigaci\u00f3n dentro del \u00e1mbito gnoseol\u00f3gico literario desde los presupuestos del\u00a0Materialismo Filos\u00f3fico de Gustavo Bueno (1924-2016), que se articulan en una obra\u00a0fundamental en su formaci\u00f3n personal, acad\u00e9mica y profesional: la Cr\u00edtica de la raz\u00f3n\u00a0literaria (2017) de Jes\u00fas G. Maestro.<\/p>\n<p>La autora, en general, construye su obra a partir de un profundo y continuado compromiso con la investigaci\u00f3n y el estudio del legado literario y filos\u00f3fico, cuya tradici\u00f3n hispano-grecolatina ha formulado el gen de las letras hisp\u00e1nicas y, adem\u00e1s, en particular, prevalecen como clave intelectiva de la construcci\u00f3n de su po\u00e9tica: la teor\u00eda y cr\u00edtica literarias. Calle Bajo no se restringe al\u00a0\u00e1mbito po\u00e9tico, pero su prosa ejerce la nota dominante de un lirismo inusitado de agudo alcance, el propio desaf\u00edo que se revela como pulsi\u00f3n conceptualizada. La editorial\u00a0Buenos Aires Poetry tuvo el decoro de publicar <em>Semillas<\/em> (2020), <em>Cal\u00edope. De te fabula narratur<\/em> (2021), <em>Medall\u00f3n<\/em> (2022) y, su \u00faltimo poemario, <em>HABLO CON DIOS. La\u00a0Muerte nunca tiene prisa<\/em> (2024).<\/p>\n<p>Actualmente, adem\u00e1s, la autora promueve su creaci\u00f3n art\u00edstica, cuya producci\u00f3n pict\u00f3rica abarca diversas magnitudes y prismas, dada su incesante inquietud de manifestaci\u00f3n que siempre se orienta hacia un f\u00e9rtil recorrido, donde su tributo abarca no solo a pensadores ligados al mundo de la producci\u00f3n literaria, como es el caso de su colecci\u00f3n de retratos \u00abVT PICTURA POIESIS\u00bb; sino que tambi\u00e9n, homenajea a sus contempor\u00e1neos con los denominados apuntes de retratos, adem\u00e1s de los lugares donde la autora transita: Extremadura, Portugal y de la ciudad donde habita encumbra la colecci\u00f3n de una Nocturna Salamanca definido en la obra in fieri de su Claro de luna charra\u2026<\/p>\n<h4>&#8211; \u00bf<strong>Qu\u00e9 recuerdo guarda de la casa de su infancia? \u00bfTardes de juegos o de lecturas?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; La infancia era estar con mi hermano, jugar con sus bolindres, su peonza. Arrastrarnos por el pasillo los s\u00e1bados, como si estuvi\u00e9ramos al filo de una cascada o accediendo por un <em>escondrijo<\/em> secreto. Ten\u00edamos que salvarnos el uno al otro de todo peligro: <em>Amigo, yo te cubro. <\/em>Le contestaba a mi hermano con doblaje de voz <em>a lo<\/em><em> Schwarzenegger<\/em>. La infancia tambi\u00e9n era ir al colegio caminando junto a \u00e9l. Cruces de calles y callejuelas, subida por las inmensas escaleras de torre Luc\u00eda\u2026 Nuestros padres, ambos, trabajaban. Recuerdo una llamada crucial por las ma\u00f1anas al tel\u00e9fono fijo, la de nuestro padre para asegurarse de que ya est\u00e1bamos en marcha; pese a todos los esfuerzos, hubo un tiempo en el que lleg\u00e1bamos tarde y ten\u00edamos que enfrentarnos a una situaci\u00f3n, hoy un tanto chistosa, pero no tanto por aquel entonces. Pues si la puerta principal del colegio estaba cerrada deb\u00edamos correr hacia la porter\u00eda, custodiada por unas monjitas; lo que significaba que, como el nuestro era un colegio con alumnado interno y externo, <em>sor custodia<\/em> nos tanteaba a trav\u00e9s de una mirilla de lat\u00f3n con una sofisticada abertura. Nos pon\u00edamos de puntillas para que se asegurara de que \u00e9ramos Joni y Mar\u00eda, pues quedaba por encima de nuestras cabezas, y eso que mi hermano me sacaba una y media. Reconozco que al cruzar el port\u00f3n era como entrar en otra dimensi\u00f3n, parec\u00eda que camin\u00e1ramos por la pulcra y celestial tranquilidad. Todo estaba completamente ordenado, los pasillos con altos z\u00f3calos de baldosas hidr\u00e1ulicas recorr\u00edan los pasos hasta llegar por una especie de puente volado que comunicaba con el centro escolar\u2026 Pero tambi\u00e9n recuerdo el pudor al llegar a la puerta de clase, o la vez que tuvimos que transitar por las calles placentinas, pues despu\u00e9s de las reiteradas advertencias, en una ocasi\u00f3n, no logramos que aquella alma caritativa abriera el port\u00f3n celestial\u2026<\/p>\n<p>Objetos que atesoro y que son el espejo vivo de mi infancia: mi Olivetti 35, el reloj de cuerda y un candil de mis abuelos maternos, la cadena de oro con la cruz bendita de mi abuelo Juli\u00e1n, mis gafitas de pasta, metal, completamente maltratadas, libros, anillos, dientes de leche\u2026 Hoy en d\u00eda, de todos los enseres, tal vez los <em>diarios<\/em> sean lo m\u00e1s \u00edntimo que conservo de aquella tierna infancia.<\/p>\n<p>Me eduqu\u00e9 en el cuido y mimo de todo ello, resemantizar ese anhelo que produce el <em>kair\u00f3s<\/em> de lo tangible.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfPodr\u00eda contar c\u00f3mo son sus padres, \u00bf<\/strong>c\u00f3mo<strong> se conocieron? \u00bfDe sus hermanos?<\/strong><\/h4>\n<p>Las im\u00e1genes de mis padres que me vienen en mente, desde bien peque\u00f1a, se sit\u00faan en el primer piso que compraron en Plasencia. El suelo ajedrezado, una de las baldosas del sal\u00f3n sonaba al pisar sobre ella. Recuerdo las estancias, la habitaci\u00f3n de mi abuelo Juli\u00e1n cuando ven\u00eda a pasar la temporada que le correspond\u00eda con nosotros, y sus inmensos ojos color cielo. Mi madre me sub\u00eda a una sillita junto a ella cuando est\u00e1bamos en la cocina, para qui\u00e9n sabe el desastre que le preparaba; pues recuerdo harina, huevo y az\u00facar\u2026 Por aquel entonces ella no ten\u00eda m\u00e1s de 25 a\u00f1os, sostengo im\u00e1genes mientras cos\u00eda, bordaba, tej\u00eda, ordenaba, planchaba, cocinaba, me peinaba, nos vest\u00eda, nos llevaba a la guarder\u00eda\u2026 Y adem\u00e1s hab\u00eda temporadas en las que trabajaba y que cada vez eran m\u00e1s prolongadas. Siempre iba de punta en blanco. Tan coqueta\u2026\u00a0 En este contexto entra en escena mi tita Mercedes, la hermana de mi madre, con quien pas\u00e1bamos el tiempo que cubr\u00eda las ausencias por cuestiones laborales de nuestros padres. Y con ella la magia de la infancia de pasar de lo urbano a lo campestre\u2026 Pues con ella \u00edbamos casi todos los fines de semana a la finca de Pradochano, donde nuestros abuelos maternos a\u00fan siguen all\u00ed (y en el pueblo) en el latido de nuestra memoria.<\/p>\n<p>Unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, tengo muy vivos los recuerdos de la segunda vivienda que compraron mis padres al vender esta primera. Los primeros cumplea\u00f1os que recuerdo los festejamos all\u00ed. Yo ten\u00eda 6 a\u00f1os, mi hermano 8.<\/p>\n<p>Mi padre, taxista, madrugaba much\u00edsimo todos los d\u00edas, con pocas excepciones festivas, y esa costumbre al parecer, hoy en d\u00eda sigue inc\u00f3lume. Solo algunos domingos se salvaban de los madrugones, mantengo una imagen preciosa de ese momento: Mi padre adormilado y yo como eslab\u00f3n coronando su cabeza en mi fundido abrazo, donde mis ojos cerrados, colmados de amor infinito, quedaron en una fotograf\u00eda realizada por mi hermano. Tambi\u00e9n hay desde la infancia una menci\u00f3n importante a las man\u00edas de mi padre: cortar el pan con el cuchillo de sierra, el queso con el de filo liso. La lectura de todo aquello que hay por casa que tra\u00eda de los viajes. La severidad. El compromiso con la naturaleza. Y todas las rega\u00f1inas del tipo: <em>\u00bfos hab\u00e9is lavado las manos\u2026 cepillado los dientes\u2026 hecho esto y eso otro\u2026 apagado la luz&#8230;?\u00a0 <\/em>S\u00ed, en casa siempre hubo disciplina de la urgencia, pues si alguna <em>zacat\u00faa<\/em> se hab\u00eda ido de madre, el cachet\u00f3n estaba m\u00e1s que asegurado.<\/p>\n<p>En aquella infancia compartida, proyecto a mi madre organizando todo: el hogar en su m\u00e1s amplio despliegue, la compra, la comida, la ropa, todo lo que nos hiciera falta para el estudio, para el deporte\u2026 Y un tiempo en el que siempre estaba haciendo papeleo, estudiando la constituci\u00f3n y explic\u00e1ndome aquello que yo no pod\u00eda imaginar ni entender, dibuj\u00e1bamos con ella, nos le\u00eda y hac\u00edamos la tarea del colegio, recuerdo las tardes con Barrio S\u00e9samo\u2026 Tambi\u00e9n recuerdo las plantas, las figuritas y cuadros, los detalles y puntilla de las cortinas, los muebles, los tejidos, incluso las l\u00e1mparas. Los libros dentro de la vitrina de nogal, las anotaciones que hab\u00eda en ellos de cualquier apunte o pensamiento y garabato espont\u00e1neo. Ella reg\u00eda hasta el humor de la casa. Joven, hermosa, y siempre trabajando, tanto dentro como fuera del hogar. Yo era una ni\u00f1a inquieta, hacendosa en casa; organizaba los cajones de las mesitas y coquetas de la habitaci\u00f3n de mis padres. Es decir, el orden siempre ha estado muy presente en casa y, sobre todo, esa imperante necesidad de orden y limpieza por parte de mi madre, adem\u00e1s de los deliciosos guisos, el gusto por la decoraci\u00f3n, los tejidos, la combinaci\u00f3n de elementos, el aprecio por el detallismo, pero la exigencia constante de mantener todo impoluto\u2026<\/p>\n<p>En ocasiones, iba a verla al hospital, donde a\u00fan trabaja. Pero habitualmente pas\u00e1bamos las tardes jugando; yo entrenaba a baloncesto en el colegio la mayor\u00eda de las tardes y mi hermano se iba a jugar al f\u00fatbol con sus amigos.<\/p>\n<p>Mi infancia era <em>Platero<\/em> y el <em>Patito feo<\/em> en la voz de mi madre y las preguntas sobre <em>qui\u00e9n invent\u00f3 esto y esto<\/em> <em>otro<\/em> de mi padre\u2026 Ir al pueblo en verano, pasar algunos d\u00edas de las Navidades con el fr\u00edo g\u00e9lido de all\u00ed, con los primos y t\u00edos. Mis abuelos, mi t\u00eda Mercedes y sus besos.\u00a0 Y tambi\u00e9n los pellizcos de mi hermano, eso s\u00ed era la dicha de la tortura\u2026<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfRecuerda alg\u00fan p\u00e1rrafo, una imagen, que le dej\u00f3 algunos de los primeros libros que ley\u00f3?<\/strong><\/h4>\n<p>(Ten\u00eda 7 a\u00f1os). Conservo los primeros diarios en los que, con incautas faltas de ortograf\u00eda, declaraba la vivencia del instante. Cumpl\u00eda 8 a\u00f1os el d\u00eda 8 de aquel julio. Casi en el pesta\u00f1eo, al soplar la vela, algo despertaba en m\u00ed una cierta inquietud en pensar en que ese irremediable emparejamiento del d\u00eda y la edad\u2026 no volver\u00eda a coincidir, pues esa velita comenz\u00f3 a ser ese infinito n\u00famero al tumbarlo en la mesa para cortar y repartir los pedazos de tarta.<\/p>\n<p>El primer diario: cubierta con dise\u00f1o del emblem\u00e1tico Snoopy en su casita roja, hojas gruesas con encabezado\u2026 marcaba uno de los inicios de aquella narrativa que a todos nos acompa\u00f1an en el descubrimiento de la \u00abpropia vivencia\u00bb. En su interior descubro a una ni\u00f1a que adelantaba por escrito la fecha en las p\u00e1ginas que a\u00fan estaban por escribir, pues ansiaba ver aquel valioso regalo copado de letras y n\u00fameros. Apenas unos pares de hojas enmedaron aquel \u00edmpetu. Era la primera vez que recib\u00eda una especie de cometido del cual solo me pod\u00eda encargar yo: \u201c<em>hoy me lo he pasado muy bien porque he *echo los a\u00f1os y he *inbitado a muchos *becino. Los regalos me *an *gutado mucho \/&#x2665; &#x2665; &#x2665; &#x2665; &#x2665; &#x2665; &#x2665; &#x2665; &#x2665; \/ feliz *cupleanos\u00a0 \/\u00a0 (firmado) Maria\u201d<\/em><\/p>\n<p>Un claro espejo de aquellos primeros manifiestos expresivos. Otros vendr\u00edan despu\u00e9s, con las dedicatorias en las carpetas del instituto, el intercambio de cartitas entre clase y clase. Tambi\u00e9n las cartas despu\u00e9s de los veranos y las cartas de amor en secreto\u2026 Y secretos inconfesables que a\u00fan perviven.<\/p>\n<p>Las primeras lecturas estaban marcadas por los cuentos populares que a todos sol\u00edan regalar en los cumplea\u00f1os, fiestas navide\u00f1as y dem\u00e1s conmemoraciones, como el Nuevo Testamento cuando estabas por hacer la Primera Comuni\u00f3n. Recuerdo las revistas cient\u00edficas de mi padre con pliegos de dimensiones de quedar boquiabierto. Las revistas de punto y confecci\u00f3n de mi madre y de casonas de <em>campagna<\/em> con dise\u00f1os y arquitecturas. Siempre recurro a los fotogramas que me llevan a acudir a la vitrina donde hab\u00eda una serie de colecciones enciclopedistas: sobre la historia del deporte mundial, sobre Historia de Espa\u00f1a, con aquellos gruesos lomos rosados; diccionarios de espa\u00f1ol y de ingl\u00e9s y novelas que, por aquel entonces, tanteaba solo por ver si hab\u00eda im\u00e1genes en ellas. Y recuerdo a Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez en una de aquellas cubiertas; qui\u00e9n me iba a decir que aquellos primigenios encuentros ser\u00edan un min\u00fasculo esbozo mental de retratista\u2026<\/p>\n<p>Menci\u00f3n especial merecen los \u00e1lbunes de fotos y la devoci\u00f3n por las c\u00e1maras fotogr\u00e1ficas y de v\u00eddeo desde muy peque\u00f1a. Tengo centenares de negativos, incluso cuando ya utilizaba la camarita digital. Siempre tuve una predilecci\u00f3n por la imagen impresa. Por hacer la mejor foto a mis familiares, a los paisajes, a los amigos, por regalarlas, por retener y mantener ese momento desde mi inocente, pero insistente perseverancia.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9897\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/XXX.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"608\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/XXX.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/XXX-300x178.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/XXX-768x456.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfComenz\u00f3 primero a pintar o a escribir? \u00bfQu\u00e9 le atrajo m\u00e1s?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Es curioso el planteamiento pues al responder me sale ver la escritura como un prodigioso garabato, que no es otra cosa que el arte de representar el pensamiento. Pienso en la complejidad de ambas acciones. Pues entre pintar y escribir uno comienza la escritura por lo m\u00e1s grueso, es decir, manipulando un punz\u00f3n, despegando un gomet, d\u00e1ndole forma a un trocito de plastilina, enrollando papel pinocho con la puntita de los dedos. S\u00ed, ese valioso efecto pinza en el desarrollo de la motricidad fina que poco a poco va sofisticando la t\u00e9cnica de la representaci\u00f3n art\u00edstica (pintura, escritura, escultura, costura, alfarer\u00eda, etc.)<\/p>\n<p>Pienso que empiezo a ser consciente de que la escritura es una prolongaci\u00f3n del dibujo, y que sin el garabateo del pensamiento no hay una formulaci\u00f3n de la certeza. Es decir, soy consciente de qu\u00e9 quiero escribir y de qu\u00e9 o a qui\u00e9n quiero pintar. Ambas acciones pueden esbozarse desde el pensamiento y tambi\u00e9n divagar y pronunciarse de una manera inesperada a la idea original. Pero siempre hay una conciencia clara de lo que se quiere hacer, por muy abstracto que sea el pensamiento, o si me permiten, por muy ingenuo o surrealista que en su apariencia se presente. Lo que s\u00ed puedo decir es que, al igual que la fotograf\u00eda, la escritura y el dibujo, aunque sean de manera muy rudimentarias, siempre han estado presentes en el d\u00eda a d\u00eda desde una temprana edad; y en algunas etapas las manifestaciones eran muy abundantes, desde creaciones con flores secas, a esculturitas con piedras y lo que yo llamaba joyas de papel, es decir, todo lo que puede haber al alcance de cualquier persona. Lo pienso y all\u00e1 donde haya estado, con quien haya compartido, siempre ha habido una manifestaci\u00f3n o propuesta art\u00edstica; si bien a trav\u00e9s de la pintura (con retratos, caricaturas improvisadas para regalar), o incluso la creaci\u00f3n de monederos cosidos a mano con im\u00e1genes de comic de Garfield, pulseritas, creaci\u00f3n de figuritas humanas con arcilla, con papel mach\u00e9, o con peque\u00f1as narraciones, poes\u00edas, dedicatorias, declaraciones y un largo etc\u00e9tera que por momentos incluso me ruboriza\u2026; y tambi\u00e9n a trav\u00e9s de la simple contemplaci\u00f3n\u2026 del cielo, de la naturaleza, de los rostros, los gestos\u2026<\/p>\n<p>Por otra parte, me encanta bailar y siempre fui muy cantarina, curiosamente cantar, tocar la flauta y escribir a mano las letras de las canciones, pero esto ya es otra historia en la que tiene mucho que ver el radiocasete de mi hermano\u2026<\/p>\n<h4><strong>&#8211; En la adolescencia \u00bfqu\u00e9 lo atormentaba? \u00bfLe\u00eda y escrib\u00eda para expresar sus dudas?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Yo siempre fui una ni\u00f1a muy risue\u00f1a y curiosa, la cual descubr\u00eda todo muy de a poco y muy tard\u00edamente en relaci\u00f3n a mis amigas del colegio, por ejemplo. En alguna ocasi\u00f3n he compartido la impresi\u00f3n de que al tener un hermano dos a\u00f1os mayor que yo, estaba fuertemente influenciada por \u00e9l; de hecho era mi referente, quer\u00eda estar y jugar siempre con \u00e9l, incluso por encima de mis amigas, hasta una cierta edad. Y, es que, a pesar de los enfados, peleas, pellizcos y todo lo embrutecido de los juegos, no hubiera podido tener una infancia tan bonita y saludable sin el aprendizaje de estar con mi hermano. Y con ello todo lo que significaba pasar tiempo con otros varones, amigos de \u00e9l y con todas las picard\u00edas, juegos en el barrio y tramas urdidas con finales de <em>ciencia ficci\u00f3n<\/em>. Aquella forma de experimentar y de descubrir tambi\u00e9n la peque\u00f1a ciudad de Plasencia m\u00e1s all\u00e1 del barrio o de las zonas comunes queda de forma significativa grabada en mi memoria.<\/p>\n<p>En el barrio todos nos proteg\u00edamos como una familia, yo era la hermana de Joni y siempre he sentido ese cuido y esa protecci\u00f3n a la que tanto debo tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Caminar por la adolescencia era comenzar a soltarse el cabello, que siempre sol\u00eda llevar con semirrecogido, coleta o mo\u00f1o\u2026 Era pintar los aretes a juego con el color de las u\u00f1as. Hacer pompas gigantescas con el chicle. O incluso la moda de ir a <em>los recres<\/em> (sala de juegos recreativos en el barrio). Y s\u00ed, ir al <em>parque de la rana <\/em>en grupos y all\u00ed alg\u00fan que otro <em>tonteo<\/em>, lo que recuerdo con bastante pudor. Me sorprend\u00eda much\u00edsimo ver a chicos de mi edad d\u00e1ndose besitos. Y de ah\u00ed ver incluso a algunos con un cigarro en la mano y ofrecernos una <em>calada<\/em>, ya que aparent\u00e1bamos f\u00edsicamente m\u00e1s edad; nosotras medio acobardadas y muy impresionadas, apart\u00e1bamos la mirada con gesto contrariado, pero a la vez, nos despertaba una curiosidad por saber qu\u00e9 estaban bebiendo en ellas llamadas <em>macetas<\/em> con mezclas\u2026<\/p>\n<p>Plasencia era una ciudad tranquila, pero llena de juventud. Los ex\u00e1menes de fin de curso daban el campanazo para disfrutar de las m\u00edticas Fiestas y Ferias, que son en junio. La calle de <em>los vinos<\/em> cuando ya nos anim\u00e1bamos a salir en grupo de amigas los viernes y s\u00e1bados por la noche\u2026<\/p>\n<p>La adolescencia fue aquel paso del colegio al instituto.<\/p>\n<p>Aquellos silbidos por la calle o piropos al entrar en el recinto de no saber d\u00f3nde meterse.<\/p>\n<p>Querer una moto para ir a clase. Enfadarse mucho con los padres porque no ced\u00edan. Y escribir en el diario (el segundo que me regalaron), todo lo que parec\u00eda ser como una especie de purgatorio. A modo de cronista rebelde, all\u00ed escrib\u00eda que quer\u00eda ser periodista, azafata de vuelo, bailarina\u2026 En ese entonces me encerraba en la habitaci\u00f3n y a veces no me atrev\u00eda a escribir realmente lo que me gustar\u00eda; por lo que hac\u00eda como jerogl\u00edficos que solo yo pod\u00eda decodificar. Me tumbaba sobre el brazo izquierdo extendido y a veces pasaba mucho tiempo divagando mientras garabateaba.<\/p>\n<p>La adolescencia tambi\u00e9n era mantener en cautela, poco a poco, la ni\u00f1ez, a\u00fan tan presente.<\/p>\n<p>Lo que s\u00ed recuerdo como cr\u00f3nicas impactantes fueron hechos sociopol\u00edticos que marcaron profundamente la memoria colectiva, como el asesinato de Miguel \u00c1ngel Blanco con su imagen por los balcones de la ciudad (que vi por primera vez al sacar la basura), o el caso de la desaparici\u00f3n de las ni\u00f1as de Alcasser, y aquel programa de fondo que se escuchaba con la m\u00fasica enlatada desde la cama, de Paco Lobat\u00f3n que ve\u00edan mis padres\u2026<\/p>\n<p>Pienso en qu\u00e9 era lo que m\u00e1s me atormentaba y, a voz de pronto, no logro encontrar ning\u00fan trauma que vaya m\u00e1s all\u00e1 de temer que hubiera alguien o algo extra\u00f1o debajo de la cama o del curioso fen\u00f3meno de la <em>pareidolia<\/em>: esa facilidad para imaginar caras, objetos reconocibles en cualquier lugar\u2026 sobre todo en la oscuridad.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfCu\u00e1ndo supo que la poes\u00eda era un camino a seguir? \u00bfAlguien lo motiv\u00f3?<\/strong><\/h4>\n<p>Esta pregunta es muy valiosa porque se difumina al querer encontrar los cabos de una respuesta m\u00e1s o menos precisa. Recientemente me hicieron una bien pareja a esta. Yo esboc\u00e9 que la <em>poes\u00eda<\/em> era un territorio vivo, plural y mutable; no un espacio como tal, sino la certeza del alcance a trav\u00e9s de la exploraci\u00f3n, pues la <em>poes\u00eda<\/em> es la f\u00e9rtil posesi\u00f3n de la expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>En uno de los recientes trabajos acad\u00e9micos realic\u00e9 varios postulados que part\u00edan del t\u00edtulo: \u00ab<em>CIENCIA PO\u00c9TICA desde la objetivaci\u00f3n del sistema de ideas \u2018Materialismo Filos\u00f3fico\u2019 en el Manifiesto Poeta. El mito de las musas<\/em>\u00bb, en donde se presenta y expone la noci\u00f3n del Poetacionismo<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> (Idea que alude a la consciente formulaci\u00f3n de una teor\u00eda y cr\u00edtica poetizada); <em>a partir de esta premisa, se trata de justificar c\u00f3mo la poes\u00eda, en comuni\u00f3n con lo inteligible y lo sensible, no solo se presenta como un medio de expresi\u00f3n art\u00edstico, sino tambi\u00e9n como una<\/em> <em>herramienta para explora, formular y comunicar ideas (literarias, filos\u00f3ficas&#8230;). La po\u00e9tica replica en nuestra acci\u00f3n, recreacci\u00f3n y transferencia vital. <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>Es todo aquello que nos conforma y de lo que formamos parte.<br \/>\n<\/em><em>Hay un cultivo po\u00e9tico inherente en la narrativa del tiempo.<br \/>\n<\/em><em>Una inseminaci\u00f3n que no admite el nacimiento de una gestaci\u00f3n sin conciencia corp\u00f3rea.<br \/>\n<\/em><em>\u00bfPuede ninguna ciencia compararse<br \/>\n<\/em><em>con esta universal de la Poes\u00eda,<br \/>\nque l\u00edmites no tiene do encerrarse?<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Miguel de Cervantes, <em>Viaje del Parnaso <\/em>(IV, 250-252).<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfEscribe pensando en alg\u00fan cuadro que est\u00e1 pintando?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; La mayor\u00eda de los cuadros que he pintado son retratos de pensadores, escritores, o artistas contempor\u00e1neos\u2026 Definitivamente s\u00ed. Escribo y pinto a la par, pero no siempre tiene por qu\u00e9 haber un correlato, aunque siempre estuve m\u00e1s dedicada a la escritura, por cuestiones acad\u00e9micas, profesionales, la pintura siempre acompa\u00f1a. Bien sea como tributo esforzado, bien sea como apunte que capta un lugar, o bien sea como un lapso de pensamiento que se pronuncia\u2026<\/p>\n<p>Lo que ocurre es que en el proceso de pintura hay que arremangarse, poner todo al alcance de la mano, digamos que la labor no es tan inmediata y limpia como con la escritura, que tambi\u00e9n es engorrosa, pero de otro modo. Pero s\u00ed, el resultado siempre es m\u00e1s inmediato que la recepci\u00f3n de una obra escrita. Es decir, la pintura luce m\u00e1s, incluso aunque no sea el prototipo de arte que te guste, la exposici\u00f3n es m\u00e1s reveladora que a trav\u00e9s de un texto.<\/p>\n<p>En Plasencia, en la casa de mis padres, hay varios cuadros significativos en mi habitaci\u00f3n: uno est\u00e1 expuesto en un caballete de madera (y pienso en qui\u00e9n y cu\u00e1ndo me hizo ese regalo), <em>Mater natura<\/em>, donde una colosal madre tierra pensativa observa desde la planicie de la crom\u00e1tica que forma su orograf\u00eda. Y encima del cabecero est\u00e1 pintado a carboncillo el <em>Nacimiento de Venus<\/em> con la carita de mi mami. Carpetas que aguardan l\u00e1minas, esbozos con todo tipo de t\u00e9cnicas que, a menudo, cuando de tanto en tanto hago b\u00fasquedas del tesoro: observo, tambi\u00e9n, con cierto pudor, pero con atento reconocimiento a la entrega y a esa capacidad de mantener a buen recaudo pertenencias que siempre aguardan pacientes sin ninguna otra funci\u00f3n m\u00e1s que verificar lo que hoy en d\u00eda se mantiene latente.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfEscribe en cualquier momento en papeles, libretas, en el celular o se sienta frente a su computadora a trabajar un poema determinado?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; La escritura comienza a trav\u00e9s de una incesante y torrencial manifestaci\u00f3n subvoc\u00e1lica de ideas. Camine, cocine, haga la compra, converse o pinte, o haga lo que haga, de forma inherente a m\u00ed percepci\u00f3n, se produce la articulaci\u00f3n de im\u00e1genes, conceptos a desarrollar en fervientes sentencias, como si de m\u00e1ximas se tratara. Pueden ir desde retah\u00edlas jocosas a lo G\u00f3mez de la Serna cuando voy a buscar a mi peque\u00f1o Romeo al colegio o al conservatorio y sorprender su gesto a la hora del encuentre; siempre buscando una mueca c\u00f3mplice o un extra\u00f1amiento o simplemente un hermoso giro con lo que hacerle sonre\u00edr. O tambi\u00e9n pueden ir desde la congoja m\u00e1s humana de la incertidumbre, el debilitamiento en circunstancias, conflictos internos, etc. Pienso en mi abuela, en mi t\u00eda Encarna, pienso en mis padres, en el sufrimiento de los dem\u00e1s\u2026<\/p>\n<p>Hay secuencias muy exigentes que contin\u00faan el proceso de un poemario.<\/p>\n<p>A veces formulo la angustia, la persecuci\u00f3n, el desasosiego de algo que me aturda.<\/p>\n<p>Otras veces hago guirnaldas y gui\u00f1os que se rinden ante un incesante tributo, como siempre digo, a todo aquello que conforma la parte que m\u00e1s habla de nosotros y nos define.<\/p>\n<p>Acudo a mis libretas, apuntes, cuadernos, agendas ajadas\u2026 Todo est\u00e1 en una conjuntiva red de anotaciones, de estudio, de concienzudo esmero. Desde el caos m\u00e1s prolijo al orden m\u00e1s inquietante y repulsivo. Atesoro cualquier manifestaci\u00f3n, desde la m\u00e1s tierna infancia, cualquier trabajo o glosa, por todas partes las encuentro. Nuestra casa es como una \u00abPoet\u00e1cora\u00bb, tambi\u00e9n en la casa de mis padres, en mi habitaci\u00f3n o en los lugares donde he habitado he esparcido la parte de m\u00ed m\u00e1s creativa o racional. No solo a trav\u00e9s de la escritura o de la representaci\u00f3n pict\u00f3rica, retratos en su mayor\u00eda, sino tambi\u00e9n, en la necesidad de acomodar muebles, objetos que narraran, de alguna manera, el telar en el que cohabito\u2026 Tengo recuerdos muy valiosos de esas manifestaciones relacionadas con el arte: por ejemplo, mi hermano siempre dibujaba cabecitas de p\u00e1jaros con un trazo prodigioso, sobre todo los jilgueros. Pero una de las im\u00e1genes m\u00e1s corp\u00f3reas fue cuando encontr\u00e9 un dibujo con bol\u00edgrafo azul en la parte interior de un cajoncito en uno de los muebles de mi abuela, en el pueblo, Piornal; donde mi hermano y yo sol\u00edamos pasar los veranos con mis abuelos. En el dibujo estaba mi abuela Cruz y mi hermano Joni agarrado a su manita, sal\u00edan Jaqui y la leona (dos de los perritos), adem\u00e1s de un chozo al fondo. Esa tambi\u00e9n es la n\u00edtida imagen de nuestra infancia.<\/p>\n<p>S\u00ed, yo tambi\u00e9n escribo, anoto, dibujo, expreso el pensamiento y el sentimiento en cualquier momento, cualquier motivo es valioso. La dicha es la expresi\u00f3n en cualquiera de sus manifestaciones. Una especie de fragua a lo que todo yunque forja en palabra y obra el estado vivo.<em>\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfAlguna vez se ha sentido tentada a escribir sonetos o endecas\u00edlabos?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Las primeras tentativas fueron en el instituto, en primero de Bachillerato del instituto Valle del Jerte (Plasencia). La profesora de lengua castellana y literatura, Ana, con la que mantengo un t\u00e9nue hilo de contacto, es la primera persona que recuerdo entregada con pasi\u00f3n a la literatura. Con ella fuimos a ver representado El Busc\u00f3n de Quevedo a uno de los teatros de C\u00e1ceres. Con ella tuve la inmensa fortuna de toparme con las jarchas, con Lope de Vega y con aquel incre\u00edble y calderoniano: \u201cQu\u00e9 es la vida, un frenes\u00ed, \/ qu\u00e9 es la vida, una ilusi\u00f3n, una sombra una ficci\u00f3n\u2026 Y los sue\u00f1os sue\u00f1os son\u201d.<\/p>\n<p>Y aquellos libros de literatura, que a\u00fan conservo, se convirtieron en el primer pebetero.<\/p>\n<p>El resto de las tentativas por las formas cl\u00e1sicas se manifestar\u00edan con m\u00e1s continuidad durante y despu\u00e9s del paso por la universidad. Cuando uno es consciente del valor de las estructuras, del origen o del rigor de la tradici\u00f3n.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfC\u00f3mo fue el proceso de la publicaci\u00f3n de su primer libro? \u00bfQu\u00e9 es lo que m\u00e1s satisfacci\u00f3n le produjo?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Esto se dio fortuitamente, aqu\u00ed entra en escena mi mentor, el poeta chileno Rodrigo Arriagada Zubieta; Salamanca fue testigo de ello. El resto ya es bien sabido: la publicaci\u00f3n de <em>Semillas<\/em> (2020), <em>Cal\u00edope. De te fabula Narratur<\/em> (2021), Medall\u00f3n (2022) y, el \u00faltimo poemario, <em>HABLO CON DIOS.<\/em> <em>La Muerte nunca tiene<\/em> prisa (2024), bajo el sello de la editorial <em>Buenos Aires Poetry<\/em>; donde el mecenas forma parte del equipo editorial argentino.<\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfTiene alg\u00fan libro preferido al cual recurre invariablemente?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; S\u00ed, autores y libros que son fundamentales en mi cabecera. Me sentir\u00eda en deuda si pronuncio a unos y a otros no. Tambi\u00e9n lo tengo f\u00e1cil, pues como docente de lengua castellana y literatura, no me faltan anfitriones, como me gusta denominarlos.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfQu\u00e9 libro le regalar\u00eda a alguien que quiera conocer Plasencia, o C\u00e1ceres?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; Recomiendo la visita por estas ciudades medievales y por toda la cartograf\u00eda extreme\u00f1a y todo lo verde que hay en ella, su agua dulce y sus valles, como los de El Jerte o El Ambroz; su riqueza hist\u00f3rica, gastron\u00f3mica y cultural, donde la tradici\u00f3n queda manifiesta en cada rinc\u00f3n. El correlato social, de profunda expresividad y encanto, es contagioso.<\/p>\n<p>Pienso en algunas lecturas relacionadas con mi tierra matria, y me viene en mente la reciente lectura de<em> El loco de Dios en el fin del<\/em> <em>mundo<\/em> (2025), del literato cacere\u00f1o Javier Cercas. No tanto por remisiones expl\u00edcitas a Extremadura, sino por un sentimiento en comuni\u00f3n con su expresi\u00f3n escrita y la propia connotaci\u00f3n pragm\u00e1tica; aunque con el pertinente distanciamiento, est\u00e9 ligado a un afectico y reconocible v\u00ednculo geogr\u00e1fico. An\u00e1logo a esta tierra tambi\u00e9n de encinares, alcornocales y casta\u00f1os ser\u00eda loable mencionar a un <em>cantor<\/em> nacido en la sierra de Salamanca, Jos\u00e9 Antonio Gabriel y Gal\u00e1n, quien dejar\u00e1 su legado po\u00e9tico en un pueblo extreme\u00f1o, Guijo de Granadilla. Por todos deber\u00edan ser conocidos sus textos plenos de un alma rural que todo circunda; junto con su labor como precursor en el aliento po\u00e9tico en <em>cast\u00fao<\/em> \u2013dialecto extreme\u00f1o\u2013, en su poema <em>A mi madre<\/em> se encuentra el humano canto de lo universal, (como dato curioso este poeta se cas\u00f3 en Plasencia).<\/p>\n<p>Y en homenaje a ello y a la dicha de mis ra\u00edces, comparto uno de los textos in\u00e9ditos en <em>extreme\u00f1u<\/em>:<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>VELE\u00cdLO <\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Qu\u00e9 aprisa se va la v\u00eda,<br \/>\nMar\u00eda, el mundu corri<br \/>\ncomu sin sent\u00edu<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00bfNo ti paici, nieta m\u00eda?<br \/>\nNaidi para una pizca<br \/>\nni siquiera pa preguntar<br \/>\nning\u00fan casu, ni n\u00e1 de n\u00e1<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Van con esus cachaparrus<br \/>\nque lo\u2019h traju il diablu<br \/>\nentri la\u2019h pata\u2019h y il rabu<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">M\u2019 intran lo\u2019h sieti malis<br \/>\nCu\u00e1ntu habr\u00e1 qu\u00e9 mirarlu<br \/>\nsi esu ni sembra,<br \/>\nni sega, ni rega<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Vaya bullicio en la morra<br \/>\ntol ratu suena il pitochu<br \/>\nla mollera charrusc\u00e1<br \/>\nl\u2019s ojo\u2019h pita\u00f1osus<br \/>\nla\u2019h manu\u2019h engarrot\u00e1\u2019h<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Mal rayu lo\u2019h parta a to\u2019h<br \/>\na lo\u2019h telefoninos esus<br \/>\nCuidau que toa la juvent\u00fa<br \/>\nengull\u00eda por il bichu esi<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Comu no espabilin<br \/>\na \u00f3ndi van a llegah<br \/>\nA ver comu se av\u00eda estu<br \/>\npos hay escollu pa ratu<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Si tienin la vista jend\u00eda<br \/>\nil cogote mu abultau<br \/>\nil buchi ni lo molio traga<br \/>\nLa\u2019h costilla\u2019h saltea\u2019h<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Quita que julla de aqu\u00ed<br \/>\na jacir un buen cardinu<br \/>\nque barrunta tormanto<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Vamu\u2019h ni\u00f1a, m\u00e1\u2019h albeli\u00e1<br \/>\nbebi un bochinchi del jarru<br \/>\nten cuiao que ti a\u00f1urga\u2019h<br \/>\ncon il mendruguino de pan<\/p>\n<p>&#8211; En un tiempo, tambi\u00e9n hubo artistas pl\u00e1sticos que rindieron homenaje a esas irrenunciables <em>part\u00edculas<\/em> de Espa\u00f1a, como fue el caso de Joaqu\u00edn Sorolla quien, inspirado por el bullicio del mercado junto al r\u00edo Jerte, con Catedrales, Palacio Episcopal y muralla de la ciudad, dedicara una de sus pinturas a la perla del Valle, Plasencia. Este gui\u00f1o del pintor valenciano se materializ\u00f3 en su obra <em>El Mercado<\/em> de 1917 como parte de unos encargos para la <em>Hispanic Society of Am\u00e9rica<\/em>. Hoy en d\u00eda, desde el llamado <em>Mirador de Sorolla<\/em>, puedes cautivar la misma contemplaci\u00f3n del artista\u2026<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-9896 size-full\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/X.jpg\" alt=\"\" width=\"567\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/X.jpg 567w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/X-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px\" \/><\/p>\n<h4><strong>&#8211; \u00bfLas redes sociales le quitan el tiempo a la lectura? \u00bfPiensa que son invasivas?<\/strong><\/h4>\n<p>&#8211; S\u00ed, invierto bastante tiempo en las redes sociales, es uno de los medios m\u00e1s inmediatos para la comunicaci\u00f3n, la divulgaci\u00f3n acad\u00e9mica, el intercambio cultural o para la difusi\u00f3n art\u00edstica. Pero tambi\u00e9n, como arma de doble filo, para el enga\u00f1o, la menez, el despilfarro po\u00e9tico y un largo y extendido discurso del que todos somos parte\u2026 La efervescencia del logos, la evanescencia de la raz\u00f3n. La cara y la cruz del avance<\/p>\n<h4><strong>\u00bfPor qu\u00e9 escribe?<\/strong><\/h4>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 pienso?, \u00bfpor qu\u00e9 camino?, \u00bfpor qu\u00e9 hablo?, \u00bfpor qu\u00e9 siento?\u2026 De la misma manera en la que se plantea esa pregunta me cuestiono por la capacidad y habilidad de pensar, de expresar, de compartir\u2026<\/p>\n<p>Comunicar como proceso de intercambio de tejidos, como un rescate irreversible.<\/p>\n<p>La voluntad po\u00e9tica de una confesi\u00f3n plena.<\/p>\n<p>Persistir.<\/p>\n<h3><strong>ANEXO<\/strong><\/h3>\n<h4>Sobre el <em>Poetacionismo<\/em><\/h4>\n<p>Advi\u00e9rtase c\u00f3mo el cierre a este <em>proemio<\/em> tambi\u00e9n se presenta como una m\u00e1xima autoral. En este contexto, antes de retomar la <em>teor\u00eda<\/em> y <em>cr\u00edtica<\/em> de la raz\u00f3n literaria de Maestro, se plantean, a continuaci\u00f3n, unas preguntas <em>metapo\u00e9ticas<\/em>, pues es imprescindible partir del neologismo que proyecta la autora a la hora de abordar este trabajo:<\/p>\n<ul>\n<li><em>\u00bfCu\u00e1l es la est\u00e9tica (po\u00e9tica) del \u00abPoetacionismo\u00bb<\/em><em>?<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<p>A mi modo de ver el <em>Poetacionismo<\/em> es la ex\u00e9gesis del pensamiento en s\u00ed mismo: algo cuya finalidad es transferir la plasticidad del racionalismo en un arte que constituye el c\u00f3digo de la abstracci\u00f3n conjugada (imaginaci\u00f3n, creatividad, la expresi\u00f3n art\u00edstica en general). Es decir, el ejercicio de construir el pensamiento cr\u00edtico a trav\u00e9s del concienzudo esmero (de estudio te\u00f3rico) y la virtuosa esencia de lo perceptible en la expresi\u00f3n (la percepci\u00f3n se educa, hablo de ello en <em>Po\u00e9tica de la Belleza<\/em>). Por lo tanto, esta idea se aleja de la \u00abm\u00edmesis aristot\u00e9lica\u00bb o de la \u00abvanguardia creacionista\u00bb de principios del pasado siglo. El art\u00edfice no revela sus m\u00e9todos, sino que, como materia, exige al modo y a la forma un alcance de proyecci\u00f3n tanto extensional como intensional (dentro de la propia obra art\u00edstica); de manera consciente y de forma expl\u00edcita confiere a la construcci\u00f3n po\u00e9tica los conceptos y criterios te\u00f3ricos que la configuran. Este enfoque se centra en la <em>interpretaci\u00f3n<\/em> o <em>transducci\u00f3n<\/em> profunda de las <em>Ideas<\/em> en comuni\u00f3n con los <em>Conceptos<\/em>.<\/p>\n<ul>\n<li><em>\u00bfPodr\u00eda plantearse como un \u00abmovimiento art\u00edstico\u00bb dentro del contexto literario?<br \/>\n<\/em>La <em>est\u00e9tica<\/em> del \u00ab<em>Poetacionismo\u00bb<\/em> valora la consciente abstracci\u00f3n y construcci\u00f3n del pensamiento, de las <em>Ideas<\/em>, m\u00e1s all\u00e1 de la representaci\u00f3n po\u00e9tica de las mismas (que tambi\u00e9n). El poeta (como parte de los <em>materiales literarios<\/em>) es <em>operatorio<\/em> en la organizaci\u00f3n de su pensamiento y lo estructura teniendo en cuenta la diacron\u00eda literaria que, a trav\u00e9s de la materializaci\u00f3n, forma parte de la configuraci\u00f3n, no solo de nuestro pensamiento, sino de los tipos de genealog\u00edas literarias que se han ido configurando a trav\u00e9s de las manifestaciones art\u00edsticas de nuestros precedentes (el art\u00edfice teoriza y materializa), ejerce una actividad rec\u00edproca \u00ab<em>creatio ex materia<\/em>\u00bb. Por lo tanto, el di\u00e1logo con los Cl\u00e1sicos (tanto <em>grecolatinos<\/em> como <em>nuestros Siglos de Oro<\/em>) est\u00e1 en latente y retrospectiva reconfiguraci\u00f3n.<\/li>\n<\/ul>\n<figure id=\"attachment_9894\" aria-describedby=\"caption-attachment-9894\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-large wp-image-9894\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Maria-Calle-Bajo-foto-de-Luis-Aguiar-782x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"838\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Maria-Calle-Bajo-foto-de-Luis-Aguiar-782x1024.jpg 782w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Maria-Calle-Bajo-foto-de-Luis-Aguiar-229x300.jpg 229w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Maria-Calle-Bajo-foto-de-Luis-Aguiar-768x1005.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Maria-Calle-Bajo-foto-de-Luis-Aguiar-1173x1536.jpg 1173w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Maria-Calle-Bajo-foto-de-Luis-Aguiar-1564x2048.jpg 1564w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Maria-Calle-Bajo-foto-de-Luis-Aguiar-scaled.jpg 1955w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9894\" class=\"wp-caption-text\">Mar\u00eda Calle Bajo (foto de Luis Aguiar)<\/figcaption><\/figure>\n<h3><strong>POEMAS<\/strong><\/h3>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>YO, \u00cdCARO<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Dicen que soy un \u00cdcaro por creer en el ser humano<br \/>\nque condeno mis alas al sol<br \/>\nque siento, pienso e insisto<br \/>\nY dejo que mi cuerpo caiga<br \/>\nsobre el triunfo de los otros cuerpos<br \/>\nQue el vuelo levanta la espera<br \/>\nde una huida desplomada<br \/>\nMi joven soberbia<br \/>\nMi salto\u2026.<br \/>\nEl lagrimal en la carne de otros<br \/>\nsalitre en la cuenca<br \/>\nde la humana lluvia<br \/>\nDicen que soy un \u00cdcaro por vencer a mi propia vida<br \/>\nque desobedezco<br \/>\nque caigo y muero<br \/>\nY dejo que mis alas lloren<br \/>\nsobre los ojos de las otras vidas<br \/>\nQue el duelo del destino<br \/>\nes certeza ciega<br \/>\nMi salto\u2026<br \/>\nMi muerto vuelo<br \/>\nYo, \u00cdcaro<br \/>\nel m\u00e1s ciego de todos los mortales<br \/>\nD\u00e9dalo<\/p>\n<h4 style=\"padding-left: 40px;\"><strong>{MNEM\u00d3SINE}<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Soy la Poeta, la Poeta que ha muerto.<br \/>\nPues el lector no ha desnudado mi cuerpo&#8230;<br \/>\nLa Muerte se pronuncia por la Vida.<br \/>\nIngravidez en las secuencias donde sosegamos;<br \/>\nSonr\u00eden las vocales de mi nombre<br \/>\ntemen la menci\u00f3n del recuerdo.<br \/>\nTengo los ojos llenos de Memoria.<br \/>\nHay un Atlas tendido en los brazos de la Humanidad.<br \/>\nEl tatuaje de su piel pixelado,<br \/>\na, s, d, f, g<br \/>\n\u00f1, l, k, j, h<br \/>\nEspacio, <em>inter<\/em>:<br \/>\nCartograf\u00eda de un bosque difunto.<br \/>\nSoy la Poeta, la Poeta estremecida:<br \/>\n\u00a1RESUCITO!<br \/>\nLos contempor\u00e1neos han venido a este encuentro.<br \/>\nSacuden mis polillas de la boca.<br \/>\nAbor\u00edgenes estos dedos despuntados,<br \/>\ndecad\u00e1ctiles sin falanges.<br \/>\nArrugados forman la dermis antojosa\u2026<br \/>\nY ellos vertebran conchas con nudillos,<br \/>\nversan, glosan, narran\u2026<br \/>\nEs el Lector, el Lector que ha muerto.<br \/>\nVio a Hipatia de Alejandr\u00eda.<br \/>\nLa bes\u00f3.<br \/>\nPosee el Lector un astrolabio,<br \/>\nla virginidad ha parido.<br \/>\nSe fumiga la conceptualizaci\u00f3n de las causas.<br \/>\nTiene el p\u00e1lpito como candil.<br \/>\nHay un Lector que resucita.<br \/>\nOye y grita\u2026<br \/>\n\u00a1La Guerra, siempre la Guerra!<br \/>\nPero la GUERRA clama la PAZ.<br \/>\nY la PAZ\u2026 Inenarrable llora.<br \/>\nDel cielo caen los cielos sobre la Tierra.<br \/>\nHizo el sol un rayo de caracola.<br \/>\nSe diluye el silencio.<br \/>\nEl peri\u00f3dico digital se ha desintegrado.<br \/>\nLUMINISCENCIA en pa\u00f1al de cart\u00f3n.<br \/>\nUn ni\u00f1o llora (comenta)<br \/>\nUn pulm\u00f3n ha salido a ver su llanto.<br \/>\nEs el mismo llanto del espejo.<br \/>\nAl otro lado llora. Y cae el llanto de su reflejo.<br \/>\nY el rayo de caracola recoge las gotas hasta el mar.<br \/>\nEl salitre es llanto humano.<br \/>\nCervantes dilata mi pupila.<br \/>\nHe bebido de sus ojos al ba\u00f1arme.<br \/>\nMi voz inunda el lagrimal\u2026<br \/>\nDesde el teclado se enuncian las secuencias:<br \/>\nq, w, e, r, t<br \/>\np, o, i, u, y<br \/>\nPlat\u00f3n ahora expulsa a las Musas:<br \/>\n<span style=\"color: #ffffff;\">&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/span> Piensan.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff;\">&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/span>Sienten.<br \/>\nHan cegado al Lector.<br \/>\nHan ca\u00eddo los pliegos.<br \/>\nSoy la POETA\u2026 La POETA NODRIZA\u2026<br \/>\nYo declamo la hiel desde un sue\u00f1o fingido:<br \/>\nLa piel es el Parnaso de los Dioses.<br \/>\nHay lumbre de Vestal en su sollozo.<br \/>\nLa eternidad sangra:<br \/>\nTARTAMUDEA LA TRAGEDIA.<br \/>\nTenemos la dolencia de los otros.<br \/>\nPero sonre\u00edmos.<br \/>\nAhora se apaga la tinta.<br \/>\nY la Poeta\u2026<br \/>\nLa POETA es ya PLUMA.<br \/>\nz, x, c, v, b<br \/>\n-, ., , , m, n<br \/>\n<span style=\"color: #ffffff;\">&#8230;&#8230;&#8230;<\/span>LA POETA {ES} AZUL<br \/>\n<span style=\"color: #ffffff;\">&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.<\/span>\u00a1RESUC\u00cdTAME!<br \/>\nAGUA\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026.LUZ<\/p>\n<h3><strong>TEXTO NARRATIVO<\/strong><\/h3>\n<h4><strong>EL S\u00c9PTIMO D\u00cdA<\/strong>\u2026<\/h4>\n<p>Ya lisiado, puso todos los d\u00edas en orden. Las ra\u00edces en la tierra. Los cielos<br \/>\nsobre la noche. Sac\u00f3 la luz de una esfera y el atardecer se lo puso en las<br \/>\nrodillas. As\u00ed quedaba dividido su cuerpo en tres cuartas partes; las otras tres<br \/>\npara el anochecer, para el amanecer y para desaparecer. Cuenta la leyenda<br \/>\nque ten\u00eda suficiente con armar dos cuerpos contiguos, el de sol y el de plata.<br \/>\nFundir\u00eda a ambos en azuzadas secuencias. Todo este escenario serv\u00eda de<br \/>\ndificultosa proyecci\u00f3n para un kamishibai heredado. La potencia part\u00eda de lo<br \/>\ntemerario. Se trataba de amedrentar al p\u00fablico, que por ese entonces los<br \/>\nasistentes s\u00f3lo cre\u00edan en sus fantasmas. Nada de mitos ni ficciones<br \/>\ncavernarias que se erigieran con total autonom\u00eda de sus propias creencias<br \/>\nmecidas por la lealtad de la estulticia. No, sus fantasmas no iban a desplazarse<br \/>\npor nuevos dogmas, ni aunque la verosimilitud de los hechos se conjugara<br \/>\ncomo pretexto para combatir la risa de las piedras o de los desolados alacranes<br \/>\nconvivientes bajo ellas. Las gentes acud\u00edan entre v\u00edboras a desmentir<br \/>\nextraling\u00fc\u00edsticamente las patra\u00f1as que trataba de montarles el dichoso mago y<br \/>\ndue\u00f1o de ese escenario de madera oriental. Pero, tal y como se aborda en el<br \/>\nrelato, el burlador no sab\u00eda mentir; bien fuere por la trascendencia de sus<br \/>\nconvicciones, o bien por el consensuado tono pros\u00f3dico y hechizante, o bien<br \/>\npor las hilarantes dotes de divulgaci\u00f3n acaecidas durante la transmisi\u00f3n del<br \/>\nrelato\u2026 El cual ven\u00eda a propugnarse tal y como se hab\u00eda difundido; a su vez, tal<br \/>\ny como lo imaginaba; pero tambi\u00e9n, tal y como se lo hab\u00edan contado; incluso tal<br \/>\ny como hab\u00eda sucedido\u2026 Y as\u00ed hasta remontarse al origen del universo.<br \/>\nAunque, en realidad, el argumento definitivo siempre era tal y como lo hab\u00eda<br \/>\ninterpretado el nigromante dentro de su escafandra ficcional. El damnificado,<br \/>\nentre la algarab\u00eda y el traqueteo de aquellos aficionados desalentados, se puso<br \/>\nen pie, como era de costumbre, hizo unas reverencias de gratitud con gesto<br \/>\ncontrariado, silb\u00f3 d\u00e9bilmente mientras cerraba las portillas de su min\u00fasculo<br \/>\nbastidor teatral y, finalmente, parti\u00f3 a deshora con un c\u00famulo de jugosos y<br \/>\nnuevos disparates. El apocalipsis se precipit\u00f3 entre aguijones, todo acababa de<br \/>\ncomenzar\u2026<br \/>\nSe cierra el tel\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>CUENTO<br \/>\nALAS DE CORAZ\u00d3N<br \/>\n<\/strong>Yo, Coraz\u00f3n Blanco, voy a contaros un relato\u2026 Pero antes de que se pase el rato y<br \/>\nsolamente hasta las cuatro, pod\u00e9is llamarme Coraz\u00f3n de mel\u00f3n. \u00a1Ay, no! mejor,<br \/>\nCoraz\u00f3n de bizcocho y as\u00ed est\u00e1is conmigo hasta las ocho. \u00bfQu\u00e9 ya son las ocho?, \u00a1pero<br \/>\nsi nadie me avis\u00f3\u2026! Entonces ser\u00e9 Coraz\u00f3n de le\u00f3n, pues dicen que el Le\u00f3n todos los<br \/>\nd\u00edas saluda al sol. Y si llega la noche\u2026 Puedo ser\u2026 \u00a1Coraz\u00f3n de luna! y cuando den<br \/>\nlas campanadas contamos hasta la una.<br \/>\nEjemmm\u2026 Un momento, por favor\u2026 A ver, a ver, \u00bfqui\u00e9n lo recuerda?&#8230; Yo, soy\u2026<br \/>\nCoraz\u00f3n Blanco, Coraz\u00f3n de mel\u00f3n, Coraz\u00f3n de bizcocho, Coraz\u00f3n de le\u00f3n y Coraz\u00f3n<br \/>\nde luna\u2026 \u00a1Vaya, qu\u00e9 buena memoria!, \u00a1eso s\u00ed que es tener buena fortuna! Sea lo que<br \/>\nsea, lo importante es que soy un peque\u00f1o gran Coraz\u00f3n, con mi tama\u00f1o, mi forma y mi<br \/>\ncolor\u2026<br \/>\n<em>Curiosa presentaci\u00f3n la de don Coraz\u00f3n Blanco\u2026 Aunque si ponemos atenci\u00f3n, desde<br \/>\nel fondo de las nubes, junto al sol de media tarde, se entona la escala de DO:<br \/>\n<\/em>&#8211; \u00ab Do\u2026 re\u2026 mi\u2026 fa\u2026 sol\u2026 la\u2026 si\u2026 doooo\u2026 Dooo\u2026 si\u2026 la\u2026 sol\u2026 fa\u2026<br \/>\nmi\u2026 re\u2026\u00bb<br \/>\n&#8211; \u00ab\u00a1Shhhh!\u00bb<br \/>\n&#8211; \u00ab\u00a1Uy!, pero\u2026 \u00bfQui\u00e9n manda callar?\u00bb<br \/>\n&#8211; \u00abSoy yo, do\u00f1a Pluma Alas Doradas\u2026 La que dora y adora a un Coraz\u00f3n. \u00bb<br \/>\n&#8211; \u00ab \u00bfDo\u2026 do\u2026 do\u00f1a Pluma Alas Doradas? \u00bfLa que do\u2026 dora y adora a un<br \/>\nCoraz\u00f3n?\u00bb<br \/>\n&#8211; \u00ab\u00a1Shhhhhhhhhh! \u00a1S\u00ed!, soy yo.\u00bb<br \/>\n&#8211; \u00abPienso\u2026 qui\u00e9n ser\u00e1 do\u00f1a Pluma Alas Doradas, pero, de cualquier manera\u2026<br \/>\nMmmmm, \u00a1qu\u00e9 nombre tan brillante!\u00bb<\/p>\n<p><em>&#8211; \u00abDo\u00f1a\u2026 Pluma Alas Doradas, pues&#8230; quisiera saber, si no es mucho<br \/>\natrevimiento, \u00bfpor qu\u00e9 motivo me manda usted callar?\u00bb<br \/>\n&#8211; \u00abA ver, mi tesoro, porque el se\u00f1or Coraz\u00f3n Blanco necesita descansar. \u00bb<br \/>\n&#8211;\u00a0 Ah, s\u00ed, s\u00ed\u2026 El se\u00f1or Coraz\u00f3n Blanco, lo conozco, es muy simp\u00e1tico, se<br \/>\npresent\u00f3 y s\u00ed, es muy majo, incluso quiere contarnos un relato, pero dijo que<br \/>\nunas veces ser\u00eda hasta las cuatro, otras veces hasta las ocho, incluso tambi\u00e9n dijo<br \/>\nque hasta la una\u2026 Todo entre mel\u00f3n, bizcocho y aceituna\u2026 \u00bb<br \/>\n&#8211; \u00abEs tan amable\u2026 Don Coraz\u00f3n. Yo, su mensajera de honor, \u00a1shhhh! no digas<br \/>\nnada\u2026 Pero lo que \u00e9l no dice, te lo cuento yo\u2026 Desde chiquititos nos<br \/>\nacompa\u00f1a, tan blanco, como el algod\u00f3n, tan puro como los p\u00e9talos de una flor\u2026<br \/>\nY cuando alguien llora, brillan sus cicatrices de oro\u2026 \u00c9l siente y transforma el<br \/>\ndolor\u2026\u00bb<br \/>\n&#8211; \u00ab\u00bfEl dolor?, \u00bfes que se ha ca\u00eddo?\u00bb<br \/>\n&#8211; \u00ab No, don Coraz\u00f3n Blanco no se cae, pero resplandece cuando alguien se<br \/>\nmarcha\u2026\u00bb<br \/>\n&#8211; \u00ab\u00bfCu\u00e1ndo alguien se marcha?&#8230; \u00bfA d\u00f3nde?\u00bb<br \/>\n&#8211; \u00abA donde nadie se ha parado a sentir, porque don Coraz\u00f3n Blanco, no s\u00f3lo es<br \/>\nun lugar, tambi\u00e9n es una estaci\u00f3n del a\u00f1o, un momento en la memoria, un<br \/>\nrecuerdo del pasado, una vivencia inolvidable, un aroma y un sabor\u2026 Don<br \/>\nCoraz\u00f3n Blanco es melod\u00eda, luz y amor\u2026\u00bb<br \/>\n&#8211; \u00ab\u00bfY le duelen sus cicatrices?\u00bb<br \/>\n&#8211; \u00abSus cicatrices mantienen encendido el recuerdo de las personas que han<br \/>\nterminado el tiempo en la vida\u2026<br \/>\n&#8211; \u00ab\u00bfEntonces mi abuelito est\u00e1 brillando dentro de don Coraz\u00f3n Blanco?\u00bb<br \/>\n<\/em>&#8211; \u00abS\u00ed, recuerda que soy do\u00f1a Pluma Alas Doradas, quien adem\u00e1s de mensajera,<br \/>\npongo alas a don Coraz\u00f3n Blanco\u00bb<br \/>\nAy, do\u00f1a Pluma Alas Dorada, tan generosa y celestial, no sabe c\u00f3mo narrar, que<br \/>\ncuando nosotros nacemos, pronto echamos a andar. Nos cuidan, nos miman, nos<br \/>\nalimentan. Y aunque de peque\u00f1os no lo sabemos, la vida es como un camino que tiene<br \/>\nun punto y final. Hay personas que se marchan y no pueden regresar. No es porque<br \/>\nquieran irse, pero van a un lugar, donde su cuerpo no pesa, ni sufre, ni tiembla\u2026 Un<br \/>\nlugar habitado por don Coraz\u00f3n Blanco y do\u00f1a Pluma Alas Doradas, all\u00e1 todos<br \/>\nalumbran con su sonrisa eterna. Porque vivir\u2026 Vivir en un continuo aprendizaje. Vivir<br \/>\nes Sentir. Sentir la vida es vivir el cambio. Por eso, t\u00fa, mi querido lector, t\u00fa que est\u00e1s<br \/>\natento, t\u00fa que sabes lo bonita que es la vida, a ti que te gusta disfrutar tanto, jugar, re\u00edr,<br \/>\nque te hagan cosquillas, leer, saltar, bucear, investigar, descubrir\u2026 T\u00fa, como todos,<br \/>\nviviremos plenamente, recorreremos el camino, compartiremos al andar, nos caeremos<br \/>\nal correr, incluso tropezaremos sin parar. Y cuando todos marchemos, tendremos la<br \/>\nsatisfacci\u00f3n de haber vivido con nuestros seres queridos, nuestros amigos, nuestros<br \/>\nprofesores, nuestros compa\u00f1eros\u2026 con nuestras mascotas\u2026 De haber aprendido el<br \/>\nsonido, los colores, los sabores\u2026 De haber conocido el campo, el mar, la playa, la<br \/>\nmonta\u00f1a\u2026 Incluso de haber viajado a la luna, al fondo marino, a Marte, a Jap\u00f3n\u2026 O<br \/>\nde haber vivido en Espa\u00f1a, en Grecia, en Chile, en Argentina, en la India o en<br \/>\nSingapur\u2026 De haber sido cient\u00edfico, alfarero, peluquero, barrendero, piloto,<br \/>\nagricultor, atleta, fil\u00f3sofo, maestro, f\u00edsico o escultor. Alg\u00fan d\u00eda, todos, tanto t\u00fa como<br \/>\nyo, despu\u00e9s de haber sido hijo, hermano, prima, sobrino, t\u00eda, abuelo, amigo, madre o<br \/>\npadre\u2026 Despu\u00e9s de haber vivido con alegr\u00eda, tristeza, inocencia, curiosidad,<br \/>\nenfermedad, salud, agon\u00eda o pasi\u00f3n\u2026 Despu\u00e9s de haber sido grande, peque\u00f1o, alto,<br \/>\ndelgado, robusto\u2026 Travieso, responsable, \u00e1gil, t\u00edmido, ego\u00edsta, risue\u00f1o o<br \/>\ndesconfiado\u2026 Alg\u00fan d\u00eda\u2026 Estaremos en ese Coraz\u00f3n Blanco, tan puro\u2026 tan noble\u2026 y<br \/>\neviternamente poderoso como el SOL.<br \/>\nEntre t\u00fa y yo, quiero que sepas algo: no temas a la vida, mi peque\u00f1o gran lector, ni<br \/>\nabraces al miedo, ni te retenga el pudor. Lo m\u00e1s lindo de la vida es brindar nuestro<br \/>\nbien m\u00e1s preciado, algo muy valioso\u2026 Y, t\u00fa, eres inteligente, por eso puedes intuir cu\u00e1l<br \/>\nes nuestra mayor riqueza y legado\u2026<br \/>\nS\u00ed, as\u00ed es, brindar nuestro tiempo con dedicaci\u00f3n, con confianza, con respeto, con<br \/>\nesmero, con disciplina y con amor. El tiempo, como do\u00f1a Pluma Alas Doradas, es oro.<br \/>\nY el oro alumbra dentro de un Coraz\u00f3n Blanco\u2026 tan blanco por fuera\u2026 como el lucero<br \/>\ndel alba\u2026<br \/>\nMientras, desde el fondo de las nubes, junto a la luna creciente, se entona de nuevo la<br \/>\nescala de DO:<br \/>\n&#8211; \u00ab Do\u2026 re\u2026 mi\u2026 fa\u2026 sol\u2026 la\u2026 si\u2026 doooo\u2026 Dooo\u2026 si\u2026 la\u2026 sol\u2026 fa\u2026<br \/>\nmi\u2026 re\u2026\u00bb<br \/>\n&#8211; \u00ab\u00a1Shhhh!\u00bb<br \/>\n&#8211; \u00ab\u00bfDo\u00f1a Pluma Alas Doradas?, pero\u2026 \u00bfSigue descansando don Coraz\u00f3n<br \/>\nBlanco?\u00bb<br \/>\n&#8211; \u00abS\u00ed, querido, susurremos al candor de su luz\u2026\u00bb<br \/>\n&#8211; Pero\u2026 Do\u00f1a Pluma Alas Doradas\u2026 Yo siempre siento ese candor como un<br \/>\nbeso en la frente\u2026 \u00bb<br \/>\n&#8211; F\u00edjate bien, mira qu\u00e9 hermoso centelleo, \u00a1c\u00f3mo resplandece don Coraz\u00f3n<br \/>\nBlanco!\u2026 Tan blanco, tan pulcro, tan n\u00edveo, tan c\u00e1ndido y redentor, tan lleno<br \/>\nde luz\u2026\u00bb. Sabes\u2026 Hace un tiempo, una ni\u00f1ita de tu edad entonaba la escala<br \/>\ntonal\u2026\u00bb<br \/>\nDo\u00f1a Pluma Alas Doradas emerge de un Coraz\u00f3n, un Coraz\u00f3n que cicatriza con luz.<br \/>\nLa luz que apaga una vida. La luz que enciende el candor.<br \/>\nUn Coraz\u00f3n Blanco lleno de Luz y de Amor.<br \/>\nUn Coraz\u00f3n Alado\u2026<br \/>\n&#8211; FIN &#8211;<\/p>\n<figure id=\"attachment_9895\" aria-describedby=\"caption-attachment-9895\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9895\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Petruska.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"319\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Petruska.jpg 360w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Petruska-300x266.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9895\" class=\"wp-caption-text\">Petruvska Simne<\/figcaption><\/figure>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> \u00abPoetacionismo\u00bb: t\u00e9rmino que la autora genera como mecanismo para definir la conciencia de un autor\/creador en cuanto a la materia literaria (<em>ontolog\u00eda<\/em>) sobre la que ejerce sus conocimientos, tanto te\u00f3ricos, cr\u00edticos como literarios [\u2026], y desempe\u00f1a su racionalismo (<em>gnoseolog\u00eda<\/em>) mediante la expresi\u00f3n art\u00edstica (<em>est\u00e9tica<\/em> \u00abpo\u00e9tica\u00bb). Si fuera de su inter\u00e9s, puede ampliar la informaci\u00f3n en el ANEXO<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las poetas invitadas al XXVII Encuentro de Poetas Iberoamericanos de Salamanca (2024). \u00a0 \u00abORDO NATURALIS\u00bb Tengo la duraci\u00f3n eterna de los dedos, llegan las sentencias rotas del tiempo. Acudo al encuentro de mi mano. Toco el Alfa de mi Omega. No es la muerte qui\u00e9n me pronuncia, muero por dar vida al enga\u00f1o. Mar\u00eda Calle Bajo \u00a0 Desde [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9898,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[931,836,864],"class_list":["post-9899","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboraciones","tag-maria-calle-bajo","tag-petruvska-simne","tag-xxvii-encuentro-de-poetas-iberoamericanos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9899","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9899"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9899\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9902,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9899\/revisions\/9902"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9898"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9899"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9899"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9899"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}