{"id":9984,"date":"2025-10-22T12:38:02","date_gmt":"2025-10-22T11:38:02","guid":{"rendered":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9984"},"modified":"2025-10-22T12:45:53","modified_gmt":"2025-10-22T11:45:53","slug":"raul-vallejo-oficiantes-de-la-poesia-en-salamanca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/tiberiades.org\/?p=9984","title":{"rendered":"Ra\u00fal Vallejo: \u2018Oficiantes de la poes\u00eda en Salamanca\u2019"},"content":{"rendered":"<p><em>En Salamanca, del 12 al 15 de octubre, con el lema <\/em>Bajo la sombra de los vencejos<em>, se desarroll\u00f3 el XXVIII Encuentro de Poetas Iberoamericanos, coordinado por el tan generoso como infatigable poeta Alfredo P\u00e9rez Alencart. El encuentro rindi\u00f3 homenaje a Carmen Mart\u00edn Gaite (1925-2000) en su centenario; a Gabriel Ch\u00e1vez Casazola, de Bolivia, y Carlos Aganzo, de Espa\u00f1a. Asimismo, Salvador Madrid, de Honduras, y Juan Carlos Mestre, de Espa\u00f1a, fueron reconocidos como Hu\u00e9spedes Distinguidos de Salamanca, y Ra\u00fal Vallejo recibi\u00f3 la Medalla Fray Luis de Le\u00f3n de Poes\u00eda Hispanoamericana.<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9977\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9767-scaled.jpeg\" alt=\"\" width=\"2560\" height=\"1920\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9767-scaled.jpeg 2560w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9767-300x225.jpeg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9767-1024x768.jpeg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9767-768x576.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9767-1536x1152.jpeg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9767-2048x1536.jpeg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px\" \/><\/p>\n<h4><strong>Con el ciego y el lazarillo, a orillas del r\u00edo Tormes<\/strong><\/h4>\n<p>Cuenta L\u00e1zaro de Tormes, hijo de Tom\u00e9 Gonz\u00e1lez y de Antona P\u00e9rez, que a su madre que estaba en el molino, situado en el cauce del r\u00edo, le toc\u00f3 el parto una noche: \u00abMi nacimiento fue dentro del r\u00edo Tormes, por la cual causa tom\u00e9 el sobrenombre\u00bb.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> L\u00e1zaro, ya de ocho a\u00f1os, es entregado al ciego, su primer amo. Antes de salir de Salamanca, se detienen frente al animal de piedra parecido a un toro, a la entrada del puente romano, y el ciego le dice al ni\u00f1o que pegue su oreja al animal para que oiga un gran ruido dentro. \u00abY como sinti\u00f3 que ten\u00eda la cabeza par de la piedra, afirm\u00f3 recio la mano y diome una gran calabaza en el diablo del toro, que m\u00e1s de tres d\u00edas me dur\u00f3 el dolor de la cornada, y d\u00edjome: \u2014Necio, aprende: que el mozo de un ciego un punto ha de saber m\u00e1s que el diablo. Y rio mucho de la burla\u00bb. (28)<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s mirar la escultura de bronce del ciego y el lazarillo, a orillas del r\u00edo Tormes, junto a la escultura del animal de piedra, que toda mi adolescencia lectora apareci\u00f3 ante m\u00ed: entonces, record\u00e9 que mi \u00f1a\u00f1o Tito me regalaba semanalmente los Cl\u00e1sicos Ariel de la Literatura Ecuatoriana, la Biblioteca B\u00e1sica Salvat y otros libros. Mientras contemplaba la escultura, el monumento y el r\u00edo, la emoci\u00f3n bull\u00eda en mi adentro por esa posibilidad de vivir con mis sentidos, lo que imagin\u00e9 con mi lectura adolescente. Mi \u00f1a\u00f1o ya no est\u00e1 en este mundo, pero permanece conmigo en el ejemplar del Lazarillo que a\u00fan conservo subrayado y anotado con la man\u00eda del solitario que empieza a descubrir el mundo que palpita en la literatura. <em>Intu\u00eda la poes\u00eda en el mundo y la poes\u00eda se develaba ante m\u00ed en los libros<\/em>.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9980\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/8da942f5-f302-4e82-a9b8-90afbdff6b66.jpeg\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"853\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/8da942f5-f302-4e82-a9b8-90afbdff6b66.jpeg 1280w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/8da942f5-f302-4e82-a9b8-90afbdff6b66-300x200.jpeg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/8da942f5-f302-4e82-a9b8-90afbdff6b66-1024x682.jpeg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/8da942f5-f302-4e82-a9b8-90afbdff6b66-768x512.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/8da942f5-f302-4e82-a9b8-90afbdff6b66-272x182.jpeg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/p>\n<h4><strong>En la c\u00e1tedra de Fray Luis de Le\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>Los malquerientes de Fray Luis de Le\u00f3n lograron que la Inquisici\u00f3n lo encarcelara por casi cinco a\u00f1os por su trabajo intelectual. La traducci\u00f3n del <em>Cantar de Cantares<\/em> del hebreo directamente al castellano y su af\u00e1n hermen\u00e9utico sobre los textos b\u00edblicos desde la lengua original antes que desde la <em>Vulgata<\/em> de San Jer\u00f3nimo fueron consideradas posiciones her\u00e9ticas. Ese mismo <em>Cantar<\/em> que, siglos m\u00e1s tarde, resuena en los versos de Paola Valverde Alier, de Costa Rica, cuando canta al amado en alas de murci\u00e9lagos: \u00abDame tu miel embravecida. \/ Tu miel de rapadura; \/ dulce y punzante. \/ Tu miel agreste. \/ Tu miel blanca. \/\/ Quiero el n\u00e9ctar, \/ la corola, \/ bajar al c\u00e1liz de la flor. \/ Frotar mi cara en el polen. \/ Pincharme con tus espinas\u00bb.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>El domingo 12, visitamos el aula en donde Fray Luis impart\u00eda c\u00e1tedra. La soledad del aula, que ol\u00eda a siglos de saber, estaba poblada de seres invisibles que, a trav\u00e9s del tiempo, permanecen atentos a lo que el fraile dec\u00eda ayer y que nos ha legado hasta nuestro presente. As\u00ed lo cree Alfredo P\u00e9rez Alencart: \u00abPasa que pernocto Salamanca solo para que Fray Luis \/ se me descuelgue desde el recuerdo carnoso de sus liras, \/ desde su cuaderno de deberes que va cayendo \u2014siemprevivo\u2014 \/ esta noche arrugada en que le planto conversa\u00bb.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>Sucede, adem\u00e1s, que el artista Miguel El\u00edas ha plasmado en el lienzo a un Fray Luis en p\u00farpura luminoso de trazos expresionistas y yo lo recibo como parte de un inmenso e inesperado honor por causa del modesto quehacer literario que me define como persona. Y pienso en Fray Luis y su amigo Francisco Salinas, el m\u00fasico ciego, que, al decir po\u00e9tico de Carlos Aganzo: \u00abToca el \u00f3rgano \/ cual si tocara nubes en un cielo \/ de ardiente oscuridad. \/\/ Luz no usada, dec\u00eda \/ Fray Luis cuando escuchaba \/ en la memoria el gozo de Salinas\u00bb. (35)<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9979\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9795-scaled.jpeg\" alt=\"\" width=\"2560\" height=\"1920\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9795-scaled.jpeg 2560w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9795-300x225.jpeg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9795-1024x768.jpeg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9795-768x576.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9795-1536x1152.jpeg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9795-2048x1536.jpeg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px\" \/><\/p>\n<h4><strong>El esp\u00edritu de Unamuno<\/strong><\/h4>\n<p>Miguel de Unamuno es parte de la historia no solo de la Universidad de Salamanca, sino de la esperanza del ser humano y su resistencia contra al fascismo. El 12 de octubre de 1936, pronunci\u00f3 sus c\u00e9lebres palabras antes la arremetida brutal del general Mill\u00e1n-Astray que al grito de \u00ab\u00a1Mueran los intelectuales! y \u00ab\u00a1Viva la muerte!\u00bb interrumpi\u00f3 su discurso de orden como rector. Enfrentando al tumulto que ocasion\u00f3 la virulencia de los gritos fascistas, Unamuno concluy\u00f3:<\/p>\n<p>Acabo de o\u00edr el grito de \u00a1viva la muerte! Esto suena lo mismo que \u00a1muera la vida! Y yo, que me he pasado toda mi vida creando paradojas que enojaban a los que no las comprend\u00edan, he de deciros como autoridad en la materia que esa paradoja me parece rid\u00edcula y repelente [\u2026] Vencer\u00e9is, pero no convencer\u00e9is. Vencer\u00e9is porque ten\u00e9is sobrada fuerza bruta, pero no convencer\u00e9is porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesit\u00e1is algo que os falta en esta lucha: raz\u00f3n y derecho.<\/p>\n<p>Lo recuerdo ante el aula que lleva su nombre, pero quiero recordarlo m\u00e1s en un poema de Gabriel Ch\u00e1vez Casazola que evoca a Miguel de Unamuno as\u00ed: \u00abPor si no hay otra vida despu\u00e9s de esta \/ haz de modo que sea una injusticia \/ nuestra aniquilaci\u00f3n; de la avaricia \/ de Dios sea tu vida una protesta\u00bb. (75) Y esa fuerza del lenguaje, esa verdad paradojal de la poes\u00eda, esa persistencia del martillo sobre el herraje apoyado en el yunque cuando se convierte en el sonido azul de las campanas es, asimismo, celebraci\u00f3n del intelecto al que apela el magisterio de Unamuno y que encuentro en estos versos de Mar\u00eda \u00c1ngeles P\u00e9rez L\u00f3pez: \u00abLas palabras tambi\u00e9n piden ser viento \/ que arrase los paisajes de la usura, \/ tambi\u00e9n piden ser fuego y tolvanera, \/ respingo que celebra en su osad\u00eda \/ la roja ceremonia de vivir\u00bb.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<h4><strong>Hai excomuni\u00f3n reservada a su Santidad\u2026<\/strong><\/h4>\n<p>El martes 14, temprano en la ma\u00f1ana, visitamos la Biblioteca General Hist\u00f3rica de la Universidad de Salamanca. Se encuentran ah\u00ed los famosos incunables del siglo XV al igual que m\u00e1s de sesenta mil ejemplares salvados de la carcoma del tiempo, y se respira ese polvillo invisible que se desprende de las p\u00e1ginas del saber acumulado de los siglos. Manuscritos, documentos, mapas, libros, la palabra en el papel iluminado como memoria de un mundo que le ha legado un saber antiguo al mundo de hoy. Y, nosotros, herederos de tanto pensamiento, de tantos sentires, de tanto asombro, marcados por la persistencia de la escritura.<\/p>\n<p>El hondure\u00f1o Jos\u00e9 Antonio Funes contempla los estantes y su mirada se enciende porque sabe de la complicidad y los afectos que los libros encierran en el lugar preciso: \u00abLa casa se hac\u00eda cada vez m\u00e1s peque\u00f1a. \/ Mis libros, los advenedizos, \/ iban incomodando, \/ ganaban espacio a los muebles, desplazaban a los objetos [\u2026]\u00a0 Tuve que huir con ellos, \/ asilarnos en casad de amigos donde a los tres d\u00edas apest\u00e1bamos [\u2026] Hoy me defienden de esta soledad donde la casa es grande, \/ cierran filas, centinelas de mis sue\u00f1os\u00bb.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>En las esquinas de la biblioteca, la severidad del claustro anuncia, no sin que nos llegue el mensaje con cierta iron\u00eda contempor\u00e1nea, pues hoy se dice que nadie roba libros, sino que los expropia: hai excomunion \/ reservada a su santidad \/ contra qualesquiera personas, \/ que quitaren, distraxeren, o de otro cualquier modo \/ enagenaren algun libro, \/ pergamino, o papel \/ de esta bibliotheca, \/ sin que puedan ser absueltas \/ hasta que esta est\u00e9 perfectamente reintegrada.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9978\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9784-scaled.jpeg\" alt=\"\" width=\"1920\" height=\"2560\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9784-scaled.jpeg 1920w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9784-225x300.jpeg 225w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9784-768x1024.jpeg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9784-1152x1536.jpeg 1152w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/IMG_9784-1536x2048.jpeg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 1920px) 100vw, 1920px\" \/><\/p>\n<h4><strong>Una diversidad de versos que a\u00fan resuenan en m\u00ed<\/strong><\/h4>\n<p>Un encuentro de poetas es una celebraci\u00f3n de la poes\u00eda y sus diversas formas expresivas: que la variedad del mundo sea posible en cada verso y que los m\u00e1s distintos tipos de poemas sean una posibilidad para la existencia de la poes\u00eda es una fiesta sin fin de la palabra y las m\u00e1s dis\u00edmiles formas de su belleza.<\/p>\n<p>La incertidumbre es una arista de la po\u00e9tica del colombiano Alejandro Cort\u00e9s Gonz\u00e1lez, que con <em>La luz de la vida detenida<\/em>, gan\u00f3 el XII Premio Internacional de Poes\u00eda Pilar Fern\u00e1ndez Labrador: \u00abLa poes\u00eda que leo me ha quemado los ojos \/ La poes\u00eda que rayo me ha quemado los huesos \/ Cuerpo que dibuja en el piso las fronteras de su propio cad\u00e1ver \/\/ Ahora que soy ceguera de v\u00edsceras frente al precipicio \/ Ahora que me abismo ante espejos negros \/\/ \u00bfDe d\u00f3nde me sostengo\u00bb.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> Y esa incertidumbre lo lleva a indagar en la poes\u00eda de varios de quienes lo antecedieron \u2014Dylan Thomas, Mar\u00eda Luisa Bombal, Ernesto Cardenal, Sylvia Plath, etc.\u2014 hasta alcanzar a su coterr\u00e1nea Mar\u00eda Mercedes Carranza, que regresa a su casa despu\u00e9s de morir: \u00abLa cortina tiene el peso de las moscas \/ lentas \/ gordas \/ perezosas \/ No hay corriente que las espante \/ Moscas a contraluz de los velos [\u2026] No hace falta hablar para construir a alguien \/ En esta casa de moscas ya se dijo la \u00faltima palabra\u00bb (83-84).<\/p>\n<p>Josefina Aguilar Recuenco nos ley\u00f3 algunos pasajes de <em>Leonora dentro, <\/em>XLII Premio Leonor de Poes\u00eda 2023. Se trata de un poemario que tiene la cualidad de estremecer de manera sostenida y profunda a trav\u00e9s de un texto po\u00e9tico que es un extenso alegato desde el interior de la l\u00facida locura de la pintora Leonora Carrington, que fue internada en un sanatorio psiqui\u00e1trico, en Santander, en 1940. Uno se encuentra en cada p\u00e1gina con versos tan conmovedores como este: \u00abLlamo a todas las con\u00edferas a mi cama\u00a0 Una org\u00eda de bosque puede arder de blanco\u00a0 Ellos dejan que pasen la noche conmigo\u00a0 Mi cama se hunde de bosque\u00a0 \/\u00a0 Ellos creen que mi bosque est\u00e1 sujeto por sus d\u00e9biles camisas de fuerza\u00bb.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> La insania de la creaci\u00f3n art\u00edstica, el fluir alucinado de la mente brillante, el dolor de estar atrapado en la prisi\u00f3n de la mente a donde todo confluye y en donde todo se mezcla: \u00abLeonora con cinco clavos al costado del mar\u00a0 Cinco clavos en la mu\u00f1eca para que pinte monstruos, los monstruos de la nana mexicana\u00a0 Cinco es el n\u00famero donde resucito despu\u00e9s de Cristo\u00bb (55). Y en el poemario, todo se precipita sin sosiego hacia la sima de aquel abismo en donde se estrella la lucidez enajenada, la paradoja tr\u00e1gica de ser consciente de la locura. Lo sabemos, pero vale la pena recordarlo: eran los tiempos del fascismo y Leonora sufri\u00f3 una violaci\u00f3n grupal de los requet\u00e9s y la separaci\u00f3n de Max Ernst, cuando este fue enviado al campo de concentraci\u00f3n de Les Milles por los nazis que ocuparon Francia. Leonora necesita sanar, pero para sanar debe volver de aquel inframundo del sanatorio: \u00abLeonora al fondo del vaso. Leonora al fondo del bosque a\u00falla con piedra de lobo A\u00falla con agua de nube\u00a0 Tiene dientes para el rat\u00f3n y diente para el hombrecito que sale de casa y cierra la ventana\u00a0 Para que todo el universo entre por ella\u00bb (74-75). Y ella escapar\u00e1 del sanatorio, regresar\u00e1 de aquella nada con el poder de una sacerdotisa que ha dejado atr\u00e1s el abismo de la locura y vuela: \u00abMi habitaci\u00f3n de alquimista tiene fiebre de p\u00e1jaros. Soy ese p\u00e1jaro de plomo que vuela en oro\u00bb (107).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9981\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Teatro-Liceo-escenario-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"2560\" height=\"1440\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Teatro-Liceo-escenario-scaled.jpg 2560w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Teatro-Liceo-escenario-300x169.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Teatro-Liceo-escenario-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Teatro-Liceo-escenario-768x432.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Teatro-Liceo-escenario-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Teatro-Liceo-escenario-2048x1152.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px\" \/><\/p>\n<p>Versos piadosos y apasionados, versos limpios y luminosos que dan cuenta de una tradici\u00f3n y sus rupturas: \u00abCada isla es escala, \/ cada marea viaje, \/ cada colina ancla, \/ cada almendro amarre, \/ cada puerto la posibilidad \/ de una nueva traves\u00eda. \/\/ Odiseo fue el primero, \/ tras \u00e9l embarcamos todos\u00bb.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> El arte de Maru Bernal no solo reside en la manera como su cuerpo interpreta su poes\u00eda, sino en la reescritura de la mitolog\u00eda griega. <em>No todos volvimos de Troya<\/em>, XXV Premio de Poes\u00eda Ciudad de Salamanca, es una particular teogon\u00eda de viajeros que perennizan los mitos. Ellos nos interrogan desde la antig\u00fcedad porque las preguntas contin\u00faan siendo las mismas y, a su vez, distintas: somos viajeros extraviados, sedientos de verdad y necesitados de expiar nuestras culpas, igual hoy que ayer. \u00bfEs posible que Jas\u00f3n vuelva al lecho de Medea? \u00bfEs posible evitar la tragedia del abandono y el crimen? \u00bfHabr\u00e1n transcurrido los siglos en vano? \u00abPero Medea hab\u00eda ensanchado de caderas \/ y la preciada t\u00fanica se apolillaba en el arc\u00f3n. \/ Quiz\u00e1 la culpa fuera de sus pechos ca\u00eddos, \/ de la piel agrietada, \/ de ese rictus amargo, \/ de una sonrisa siempre crispada. \/ \u201c\u00a1Cuesta ser extranjera en tierra b\u00e1rbara!\u201d\u00bb (49).<\/p>\n<p>Ver\u00f3nica Delgadillo (Bolivia) sabe del verso preciso imbricado en la imagen de una \u00abMujer inm\u00f3vil en la ventana\u00bb: \u00abA veces basta un solo verso \/ para coser lo que \/ la noche desgarr\u00f3\u00bb.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> Jorge Hurtado (Per\u00fa) da cuenta de la dureza de la vida y la poes\u00eda: \u00ab\u2026un mundo donde la enajenaci\u00f3n \/ es deslumbrante \/ y mi cad\u00e1ver, bajo un \u00e1rbol p\u00e9treo: \/ un chorro de palabras\u00bb (204). Marta Eloy Cichoka (Polonia), nos descubre lo que sucede tras una anomal\u00eda de la virtualidad y nos propone otra forma de confrontar al mundo: \u00abhay que tener los ojos muy abiertos \/ para ver las cosas como son \/\/ pero hay que tener los ojos bien cerrados \/ para ver lo que se esconde detr\u00e1s\u00bb (166). Alejandro Banda (Chile), que conoce el arte de juglares, expone y disecciona las huellas transe\u00fantes en su patria: \u00abLos ecos son dif\u00edciles de asir en Valpara\u00edso \/ de repetir como \u00fanicos \/ de tomarlos en el aire \/ y regresarlos a la arboleda [\u2026] Del recuerdo se desgajan \/ los ecos militantes \/ los ecos que meditan \/ que intentan, que crecen: \/ son tomados por el viento\u00bb (156).<\/p>\n<p>Dennis \u00c1vila (Honduras), migrante por amor, se intern\u00f3 en la monta\u00f1a para ofrecernos la revelaci\u00f3n que le entreg\u00f3 comunicaci\u00f3n \u00edntima con la naturaleza en <em>Los excesos milenarios<\/em>, VII Premio Internacional de Poes\u00eda Pilar Fern\u00e1ndez Labrador: \u00abHay un epicentro en el felino que creo que lo desiertos. \/\/ C\u00e1mara lenta el alud, \/ cuarto de m\u00e1quinas un volc\u00e1n [\u2026] Las deidades olviden lamerse \/ como jaguares \/ en su instante sab\u00e1tico. \/\/ El planeta resiente cada paso. \/ Hay un felino en el epicentro de sus d\u00edas\u00bb.<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a> Leoc\u00e1dia Regalado (Portugal) habla de la nostalgia y los recuerdos que se anclan a lo cotidiano: \u00abDesde lejos \/ me acerco a esos aires \/ que se impregnan cada d\u00eda m\u00e1s \/ en esta espera del ansiado regreso \/ a las cosas sencillas \/ y sinceras \/ de la isla\u00bb (37). Clara Schoenborn (Colombia) indaga la condici\u00f3n de mujer en sus versos y tambi\u00e9n los dolores de su pa\u00eds, con una palabra que fluye sencilla y profunda: \u00abNunca pensamos en los buitres \/ hasta la ma\u00f1ana en que nos masacraron. \/\/ Nadie nos dijo que hablar\u00edan en nuestra lengua, \/ que nos bailar\u00edan majestuosos la danza del adi\u00f3s [\u2026] A qu\u00e9 hora terminar\u00e1 su ceremonia, \/ tal vez cuando nuestros ojos \/ se sumen a la redondez del cielo\u00bb (178).<\/p>\n<p>Podr\u00eda seguir ejemplificando la variedad expresiva de los oficiantes de la poes\u00eda que participaron del encuentro. Esta cr\u00f3nica se ha vuelto excesiva, a lo mejor porque la poes\u00eda es un torrente de agua fresca que fluye inagotable sobre el desierto de un mundo hostil con la palabra po\u00e9tica. Una hostilidad que atraviesa los tiempos, tal vez porque la poes\u00eda confronta al ser humano con la \u00fanica certeza posible que es su finitud. Y termino esta cr\u00f3nica con la plegaria que eleva Mar Russo (Argentina) a una l\u00ednea familiar de mujeres que est\u00e1n presentes en ella, igual que la poes\u00eda est\u00e1 presente en nuestros esp\u00edritus: \u00abTu acento respira en el m\u00edo, \/ las olas deshacen campanas en su garganta, \/ y un murmullo inesperado se abre detr\u00e1s de la puerta: \/ all\u00ed est\u00e1s, madre, \/ constelaci\u00f3n que a\u00fan arde en mi signo. \/\/ Abuela Estela abri\u00f3 la orilla, \/ vos resguardaste su marea, \/ y yo, Marisa, me alzo \/ en corrientes que avivan fuegos antiguos\u00bb (129).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-9982\" src=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Colegio-Fonseca-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"2560\" height=\"1707\" srcset=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Colegio-Fonseca-scaled.jpg 2560w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Colegio-Fonseca-300x200.jpg 300w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Colegio-Fonseca-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Colegio-Fonseca-768x512.jpg 768w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Colegio-Fonseca-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Colegio-Fonseca-2048x1365.jpg 2048w, https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Colegio-Fonseca-272x182.jpg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px\" \/><\/p>\n<hr \/>\n<h4>Notas<\/h4>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> An\u00f3nimo, <em>Lazarillo de Tormes<\/em>, y Luis V\u00e9lez de Guevara, <em>El diablo cojuelo<\/em>, edici\u00f3n y notas de Inmaculada Ferrer, pr\u00f3logo de Francisco Rico, Biblioteca B\u00e1sica Salvat # 59 (Estela: Salvat Editores, 1971), 25.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Paola Valverde Alier, \u00abMurci\u00e9lago en el jard\u00edn de los agaves\u00bb, <a href=\"https:\/\/tiberiades.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/XXVIII-BAJO-LAS-SOMBRA-DE-LOS-VENCEJOS.pdf\"><em>Bajo la sombra de los vencejos<\/em>, XXVIII Encuentro de Poetas Iberoamericanos<\/a>, ant\u00f3logo y director del Encuentro Alfredo P\u00e9rez Alencart (Salamanca, EDIFSA, 2025), 217. En las siguientes referencias, lo n\u00fameros entre par\u00e9ntesis indican la p\u00e1gina de esta edici\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Alfredo P\u00e9rez Alencart, \u00abFray Luis aconseja que guarde mi destierro y \u00c1lvaro Mutis confirma el final de las sorpresas\u00bb, <em>Alumbrado p\u00fablico<\/em> (Ibagu\u00e9: Caza de Libros, 2023), 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Mar\u00eda \u00c1ngeles P\u00e9rez L\u00f3pez, <em>Cuerpo y color de la flecha<\/em> (New York: Nueva York Poetry Press, 2025), 104.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Jos\u00e9 Antonio Funes, \u00abUn lugar para mis libros\u00bb, <em>Estaci\u00f3n permanente<\/em> (Pamplona: Editorial Graviola, 2023), 48.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Alejandro Cort\u00e9s Gonz\u00e1lez, <em>La luz de la vida detenida<\/em> (Salamanca: Ediciones Diputaci\u00f3n de Salamanca, 2025), 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Josefina Aguilar Recuenco, <em>Leonora dentro<\/em> (Soria: Diputaci\u00f3n de Soria, 2024), 35.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Maru Bernal, <em>No todos volvimos de Troya<\/em>, 2da ed. (Salamanca: Los versos de Cordelia, 2024), 108.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a>[9] Vero Delgadillo, <em>Honeypot<\/em> (Santa Cruz de la Sierra: Fruit Salda Shaker \/ Osvaldo Editorial, 2025), 29.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Dennis \u00c1vila Vargas, <em>Los excesos milenarios<\/em> (Salamanca: Diputaci\u00f3n de Salamanca, 2020), 27.<\/p>\n<p>Imagen de cabecera: Poetas iberoamericanos en el Teatro Liceo. Foto de Jos\u00e9 Amador<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Salamanca, del 12 al 15 de octubre, con el lema Bajo la sombra de los vencejos, se desarroll\u00f3 el XXVIII Encuentro de Poetas Iberoamericanos, coordinado por el tan generoso como infatigable poeta Alfredo P\u00e9rez Alencart. El encuentro rindi\u00f3 homenaje a Carmen Mart\u00edn Gaite (1925-2000) en su centenario; a Gabriel Ch\u00e1vez Casazola, de Bolivia, y Carlos Aganzo, de Espa\u00f1a. Asimismo, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":9976,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[939,924],"class_list":["post-9984","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-colaboraciones","tag-raul-vallejo-2","tag-xxviii-encuentro-de-poetas-iberoamericanos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9984","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9984"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9984\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9989,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9984\/revisions\/9989"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9976"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9984"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9984"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/tiberiades.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9984"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}