Manuel Serrano Saénz: dos sonetos.

Él gritó: ¡De la muerte te desligo! La angustia que atosiga sea tornada en paz que sólo otorga el Rey de Reyes pues fueron incapaces nuestras leyes de librarnos de la fatal cornada. En lágrimas, Señor, me veo inmerso no caigan solamente por la pena que cerca o no esté yo de cuarentena haz de mí, oh Señor, veraz converso. […]