Poemas de

Lizette Espinosa: ‘Ofrenda’ y otros poemas para el XXVII Encuentro de Poetas Iberoamericanos

 

Ofrenda

Busco un lugar donde guardarte,
una boca de barro, un vientre luminoso,
lejos del mármol y su serenidad,
del silencio que rompió tu armadura.
Una tierra donde plantar tu tierra
y verte regresar en nuevas floraciones.

He renunciado al mar,
le temías a la profundidad y al golpe de las olas,
a no encontrar un fondo donde apoyar los pies.
Le temías al aire,
a quedar suspendido en lo intangible.

Entro al paraje con la promesa de otra vida,
a esa hora en la que el sol convalece
y le respiración
es tan baja que apenas remueve mi conciencia.

Traigo tus restos ocultos como un arma.

(De: Como quien nada teme, 2023)


Reminiscencias

Uno se busca en los espacios entrañables,
hurga en lo ido, en las reminiscencias
y sólo halla hebras de un ropaje anterior.
Uno apaga las luces, las enciende
con la esperanza de las apariciones.
Se ha debido dormir,
o ha muerto y otra vida le persigue.
Ha debido perder un tren,
quemar las naves
para que no le sea permitido el regreso.
Apostar a no perder más de lo necesario,
jugando a ser el loco,
el huérfano de tierra,
el hermano menor.
Uno sigue los pasos que debieron dejar
una huella imborrable
y sólo le conducen al olvido.

(Inédito)

Otra criatura de isla

Parece que huimos del centro de la tierra,
viajamos a la costa,
recorremos sus bordes
hasta encontrar el punto más próximo a la fe.

Mirar como quien busca
o como quien espera.
Pisar lo húmedo, aquello que se hunde
hasta encontrar las manos
de los que levantaron nuestras casas.

Tú decías anclar
y en tus ojos las velas parecían plegarse.
Decías olvidar, sembrar, establecerse,
yo veía a las aves partir hacia el poniente,
los niños en la arena encerando maderas
que ya enceraron antes los padres, los abuelos.

Tu decías echar raíz, desentenderse,
que una estación ya no sucede a otra,
una calle se olvida en otra calle.

Decías frnte al mar: las tormentas ocurren
para ordenar las cosas.
Yo veía a las nubes congregarse en el cielo.

(Inédito)

Aproximaciones

A mi madre

Cuánto se pierde en nuestro andar
cuánto ganamos,
mientras bajo la cuesta y tú me miras
desde aquella planicie de los años.

Ahora es tu mano la que aguarda,
la que se vuelve arena.

Es suyo el temblor camino a la caricia
al cruzar el umbral de las divagaciones,
a esa hora en que la lluvia ha inundado tu tierra
y ya no crece allí la maravilla
ni la espiga se sube a la valla como un hijo.

(De: Como quien nada teme, 2023)

Un cortejo de luz hacia el poniente

Los recuerdos son las cosas
que ya no quieres recordar
Joan Didion

Salió por fin la vida de su cuerpo,
depuestas ya las armas, los instintos,
digna ante nuestros ojos,
revestida de un brío inexistente.

Salió como si ayer, como si nunca
hubiese estado allí.

Quedaron en la estancia barricadas,
ruegos que de antiguos corroen la razón.

¿Quién limpia de los espejos aquel rostro,
la estela que dejara el gesto último,
la voz saltando aún entre las ramas,
como un ave extraviada, confundida,
recién salida de su jaula?

(De: Como quien nada teme, 2023)

Un silencio a grandes voces

A Vivian Maier

Lo que tu ojo no persigue,
lo que tu claridad no salvó del hastío
permanece en la urdimbre de otro tiempo.
Imágenes del hombre atrapado en su caos,
su mínima cordura.

Lo que tu sombra no rescate,
sigue atado a la sombra,
palpando lo infinito aquí tan cerca,
en este claroscuro de los días
que nos dejan su impronta y su pesar,
sin que veamos acaso lo que vemos
y apenas distingamos
ese enorme silencio que nos ronda.

Voy por Michigan Avenue tras tu oscuro gabán,
tu mano poseída
y hay un segundo, hay un disparador.

(De: Como quien nada teme, 2023)


Tributo

Tu cabeza es un madero en las aguas del Ganges
que al golpe de la orilla rectifica su rumbo,
como los desechos,
como las ratas que huyen del fuego,
como las almas que serán purificadas.

Lleva encima guirnaldas,
promesas lanzadas por los fieles,
el rumor de las bestias que abrevan en el cauce.

Tu cabeza es una ofrenda que navega
bajo puentes vulnerables,
una lámpara de aceite camino a Benarés.

(De: Como quien nada teme, 2023)

Lizette Espinosa (La Habana, 1969). Ha publicado los volúmenes de poesía Donde se quiebra la luz (2015), Por la ruta del agua (2017), Lumbre (2018), Humo (2019), Ábaco (2020) y Como quien nada teme (2023). Textos suyos aparecen en las antologías: Poesía en Paralelo 0 (2016), The multilingual Anthology (2017), Crear en femenino (2017), Aquí (Ellas) en Miami (2018), Nubes. Poesía hispanoamericana (2019), Escritorxs salvajes:37 (2019), La primera línea. Poesía Iberoamericana (2020), Asintomática (2021), entre otros. Desde el año 2003 reside en Miami donde se dedica profesionalmente al diseño de Ingeniería y Agrimensura.

 

 




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