Un jurado, integrado por António Salvado, Carmen Ruiz Barrionuevo, Pilar Fernández Labrador, Jesús Fonseca, Alfredo Pérez Alencart, Carlos Aganzo, José María Muñoz Quirós, Inmaculada Guadalupe Salas y David Mingo, con Victoria Pérez Castrillo como secretaria, concedió el Accésit del prestigioso VII Premio Internacional de Poesía ‘Pilar Fernández Labrador’ a su libro ‘El mar ya no es’, del cual se ha seleccionado esta muestra que hoy ofrecemos en primicia. Tiberíades agradece este privilegio a la entidad convocante del galardón. El libro será publicado por Ediciones de la Diputación de Salamanca y está prevista su presentación el mes de octubre, dentro de los actos del XXIII Encuentro de Poetas Iberoamericanos, que estará dedicado a Nezahualcóyotl.
Publicamos todos los poemas de la primera parte del libro, y el poema inicial de la segunda parte.
[ Ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron […] Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no es ]
Apocalipisis 21: 1-4
POSTALES FRENTE AL MAR
(O FRAGMENTOS A LA MUERTE DE MI PADRE)
EL MAR YA NO ES
< descubrir la lengua del mar es seguir la caminata en círculos de los elefantes < quizás no hay conciencia del primer paso < salvo la certidumbre de un oleaje eterno < para descubrir la lengua del mar < primero se aprende a leer el silencio de los padres < la búsqueda de los nombres es un trabajo que cuesta la vida < sabemos a ciencia cierta que la palabra mar no cabe en ningún poema < pero lo escribimos porque es como respirar < si contáramos todas las veces que lo hemos nombrado < no habría objeto que lo abarcara < y cuando creo detectar el trayecto de los elefantes < soy roca rota < tomo concienca del último paso, es decir, mi primera palabra en la lengua del mar < mi primera palabra que apenas pronuncio desaparece <
Desde una terraza con forma de agua, febrero, 2XXX.

LA SALA DE URGENCIAS
< Padre, en la sala de urgencias escarbas sobre la superficie del tiempo < arañas con estrategias de los años setenta < cuando pese a tener tu primer televisor sintonizabas los partidos de fútbol por la radio, < tus ojos cruzan los atardeceres en la lentitud de un pájaro migratorio < sonríes porque un jugador fantasma ha tocado la gloria y escuchas el eco de un estadio vacío < pero tus ojos se llenan de un océano vital < de una mueca sonriente donde el tiempo adquiere extensiones insospechadas < cuando el dignóstico es reservado < discutimos los nombres de jugadores fantasmas y confudimos tu infancia con la mía < pero no importa < aún aletea la memoria sobre las paredas blancas de la sala de urgencias < sobre las ventanas tus palabras son gotas océanicas en mi desierto de interrogantes <
Desde un pasillo que es lo más parecido a un río evaporado, abril, 2019.
UNA CALLE QUE PARECE RÍO
< me resisto a salir de aquella sala gris < una puerta me indica el doctor con aspecto de juez < se escuchan sombras por los pasillos pero me sostengo < susurro pero me sostengo en el balón de cuero de Italia 90 como si fuera un faro en medio de un huracán invisible < en la sala de urgencias se posa una tarde sin nombre < el abuelo siempre dijo que el mundo nunca más sería destruido por agua y aquí estoy ahogándome como un animal de barro < ahora percibo el eco de tus ojos sonrientes < veo como se evaporan tus últimos estallidos numinosos < en la sala de urgencias ya despega tu cápsula al fondo de un espejo < solo queda un silencio de piano < solo entonces, me cobijo como un recién nacido <
Desde una silla con forma de espejo, agosto, 2019.

EN LA SUPERFICIE DE LAS NUBES
< a 12.000 mil metros de Altura < a 800 km por hora < a 8 horas de casa < el tiempo sigue siendo un pliegue geométrico del viento < Papá, te lanzas en caída libre al mar < abres la puerta sin tiempo ni espacio < el universo se contrae y la palabra padre por más que la pronuncie o escriba nunca volverá a tener la misma temperatura < veo un agujero negro en cada gesto < mientras se oscurece el iris de mis ojos < es el fin del mundo, quise decir, del nuestro < a una distancia de una palabra < el Hielo < mientras cruzo el Atlántico pienso en ciertas señales perdidas < veo azafatas apócrifas mintiendo sobre el poder de las turbulencias porque estamos en un salto sin retorno < en primera clase sacan los crucifijos con dirección a una nada con silueta de espuma < los rezos por momentos son pájaros incapaces de salir del avión < Papá, sabíamos que la noche era sólo Agua < Papá, somos tragados por un Kraken en las entrañas del océano < nos encontramos como si nada hubiera pasado < me saludas con la mano en forma de puño< de cometa < con esa sonrisa expansiva permaneces indemne bajo las sombras del Kraken < Papá, las turbulencias cesan y las azafatas vuelven con sus sonrisas evaporadas < los pasajeros sumergidos en las pantallas virtuales < aunque todo el Atlántico cabe en una lágrima < me miras de reojo, abrazado al mar en aquel fondo < Papá, el silencio es el lenguaje de los elegidos porque el mar ya no es <
Desde una silla área en medio del Atlántico, agosto, 2019.
HIELO ROJO BAJO EL CUERPO
< la metástasis aparece primero en la pantalla del ordenador de la doctora < transita invisible bajo tu sonrisa que va en paracaídas < la metástasis nombrada por la especialista es un jeroglífico inerte < la metástasis de nivel 4 < repite < es una metástasis nivel 4 < se que los terremotos perceptibles al hombre comienzan en esa escala < pero algo se quebró adentro < y se repite como una replica < es una metástasis nivel 4 < y la metástasis es un ente carnívoro sumergido en las torrentes del espíritu < cómo le explico a mi hijo que la metastasis va triturando y devorando al abuelo cada día < en el teledario aparece hielo rojo en la Antártida < dicen que son unas algas contaminantes < unas flores de nieve < [debido al color rojo-carmesí, la nieve refleja menos luz solar y se derrite más rápido] dice un científico ucranio < la metástasis devora la luz de los ojos < la metástasis te agarra de los pies < ya no caminas < la metástasis no te deja tarchar las palabras < aquella rutina cuando terminabas de hacer tus presupuestos en la municipalidad del pueblo < la mestastasis es como esa alga roja que derrite las gotas de espíritu < recuerdas la manía de escribir el signo menos que < cuando terminabas una tarea < la metástasis nivel 4 bajo el cuerpo < se repite como ese signo infinitamente hasta que se evapore toda la sangre que llevas dentro <
Desde una casa de agua, junio, 2019.

CRUZASTE EL MAR
< Papá, cruzaste el mar < no miraste hacia atrás como aquella estatua de sal < cruzaste la carne el musgo la roca < te veo en el oleaje repetido de las horas < te veo en tu Chevrolet Opala 78, al que llamabas Titanic < era el tiempo sin cinturones de seguridad < y en el asiento trasero no se cómo pero cabíamos cinco crías < somos seres de agua decía la profesora de Ciencias Naturales < dicen que al otro lado del mar < no hay dolor < ni llanto < ni enfermdedad < ni metástasis <las primeras cosas pasaron dice mi madre y ella cree a pie junto en esos versos del Apocalipisis < el mar ya no es < la muerte posee la sincronía natural del oleaje ensamblado como forma y fondo de la vida misma < se repiten las imágenes de la primera vez que cabalgamos en un caballo blanco < los partidos de fútbol y las largas conversaciones con los tíos del campo < el mar ya no es < parece un verso espuma en la piel de estos últimos días < Padre, ya cruzaste al otro lado del mar < el tiempo es sólo un oasis del espacio < sabías que el reloj se vacía en la playa y se hace grano de arena < la distancia entre las dos orillas es leve < sólo has apagado la luz de tu habitación primero <
En la orilla de una playa sin tiempo, Noviembre 2019.
LA BÚSQUEDA DEL MAR
< a veces las corazonadas poéticas son laberintos nubosos < en un principio sin saber alquilé un apartamento en Carrer de las muses número 25 < pero las aplicaciones tecnológicas y las musas en la vida real se asemejan a un juego de espejos < la diferencia entre habitar como turista el mundo o comérselo cada día < es invierno y si algunos coleccionan estampillas yo persigo silencios en las iglesias. < soy un adicto a sus luces y sombras < no tomo fotos < solo me siento como una flor de loto bajo sus cúpulas < es lo más parecido a estar frente al mar < una vela encendida es un puesta de sol invertida < entonces < sólo entonces, retorno al sonido de la palabra contemplar <
En la Línea 1 del Metro de Barcelona, febrero 2XXX.

LA IMPOSIBLIDAD DE ESCRIBIR UN POEMA MÍSTICO A LA MEMORIA DE MI PADRE EN LA SAGRADA FAMILIA
< me sumerjo en la línea uno del metro < aparecen las escalares en medio de una marea de telefónos y cámaras sin rostros amontonados bajo las cúpulas de la Sagrada Familia < los ojos son organismos carnívoros de imágenes fugaces < el Cristo de la calle Carrer de Mallorca reclina su cabeza como diciéndome huye < busca el mar que es lo más parecido a un templo o a una puerta al cielo < aquí sigo cargando turistas que persisten en ser estatuas de sal con ojos que no ven < afina tu oído, ese caracol que llevamos todos bajo la piel < en el oleaje asomarán las palabras exactas de tu padre < ¡Véte ya! < coge una piedra y escribí lo indecible < lánzala al fondo abismal < no importa si se quema la tierra porque el mar ya no es <
En la orilla del mar en la playa Bogatel, febrero 2XXX.
***

El CHOQUE GENERACIONAL ENTRE LA ORALIDAD DE MI ABUELO Y MI MUNDO VIRTUAL
“ Esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán«.
2 de Pedro 3:12
[el tiempo sigue siendo un espejismo
numérico
lo decía mi abuelo
profesor de cuántica sagrada
conocedor del caballo y la luna
del movimiento terráqueo
del agua
de la semilla muerta
que da fruto
en el preciso instante de la lengua
abierta
al oxígeno].
[aprende a leer el océano
latente
entre las palabras
y los objetos]
[ el día llegará en que los meteoritos
fundirán la tierra,
como lo decía el patrono de los
océanos
tal vez, sólo tal vez se mueva
el velo
del mar y podremos
contemplar desnudos lo que
sólo veíamos por sombras]

Marcelo Gatica (Cauquenes, Chile, 1976), poeta y Doctor en Literatura Hispanoamericana por la Universidad de Salamanca, con una tesis titulada titulada: “Rodrigo Lira Canguilhem: Una propuesta poética en tiempos de desolación”. Ha publicado los poemarios ‘El extramuro /Väljaspool-müüre’ (Estonia, 2018), ‘Anclado al Pescador de Mares’ (2016), ‘Crucial’ (con Pablo Gutiérrez, 2014), ‘Portafolio. Poemas a Pie de Página’ (Con Camilo Cantillana, 2014). En Chile publicó ‘Barios buelos: boladas boludas’, de Rodrigo Lira Canguilhem (Piélago Casa Editorial, Santiago de Chile, 2016), y en Estonia ‘Vientos del sur / Lounatuuled’, antología de poesía chilena seleccionada e introducida por él, con traducción de Carolina Pihelgas, Mariliin Vassenin y Helina Aulis. Tallin, 2015). En su país también publicó el poemario colectivo Taller Literario (2001), el libro de poesía a tres manos A-Trio Poético (2003) y poemas varios en Calíope, revista de poesía (2000-2003), obteniendo el Premio de Poesía de la UMCE (2003). Ha recibido el Accésit del Premio Internacional de Poesía “Luis López Anglada” (Burgohondo, Ávila, 2008) y el primer accésit del Premio González-Warris de Poesía (Barcelona, 2012). Sus poemas se encuentran en una decena de antologías publicadas en España y Portugal.

