Tiberíades felicita al poeta costarricense Álvaro Mata porque su obra haya sido elegida para representar a su país en la Biblioteca Americana de la madrileña Estampa Ediciones, acompañada por las pinturas de Alejandro Calderón: En esta colección, que edita 100 ejemplares numerados, Mata Guillé está con Rafael Cadenas, Ida Vitale, Pedro Lastra, Darío Jaramillo Agudelo o Ledo Ivo, entre otros. La edición estuvo a cargo de Alejandro Calderón, y ha contado con la colaboración de Manuel Borrás, Raúl Eguizábal, Juan Manuel Urgoiti y Sagrario Pérez Soto.
“¿Será posible que yo exista realmente,
y que la muerte verdadera llegue?
se preguntaba Ósip Mandelstam,
en un texto transcrito,
no se sabe por quién,
tampoco cuándo,
en una de las paredes del reclusorio,
bañadas por un sol negro,
en espera de la noche,
de las fosas
;

ir y venir
es una ilusión,
otro espejismo,
me decía,
mientras escuchaba sin escuchar la lluvia,
mientras miraba sin mirar los pájaros,
mientras escapaba sin escapar de aquel lugar
sin lugar,
del país de lo ausente,
de los nombres,
mientras la hojarasca,
como nieve,
tintineaba en las piedras,
preguntándole al espejo enclaustrado en el tiempo,
por el abismo,
por el abandono,
por mi muerte
;

lejos de ahí,
los árboles huían del horror,
tratando de descifrar el canto de los pájaros tirado en la nieve,
mientras Ósip,
seguía entre las fosas,
en la palidez del aliento,
en los dientes secos. El reclusorio
se extendía a las calles,
a las ciudades,
llegaba a los pasillos,
a los cuartos,
a las bancas,
se mezclaba al viento. Ósip,
intentaba disimular su mutación en polvo,
hablando con las nubes,
con los parques,
con otros árboles
;
a veces
alucinaban con las gotas reflejadas en el agua,
con un pájaro que trinaba,
el viento en una nube
o con las hojas en el árbol,
pero,
sus ojos acumulaban el vaho de las tumbas,
el frío,
la ceniza. Su rostro
asomaba entre los dientes,
enflaquecidos los brazos,
las piernas,
el sol
no era el sol,
caían algunas ramas,
se acercaba la bruma,
el letargo
;

lo buscaron
entre cedros y almendros,
en los sepulcros, en las cavernas,
en los listados de muertos,
entre rostros de cadáveres
y osamentas,
deletrearon las sombras,
los nombres,
el silencio en el silencio,
pero,
sólo la mudez
se apoderó de la extrañeza
;

por qué permanecer,
se preguntaba,
dejándose llevar por el rumor de algunos pájaros,
los que aleteaban entre los muertos,
en otras sombras,
más allá de la nieve,
por qué existir,
insistía en preguntar,
mientras los pájaros se alejaban de las urnas,
hacia el bosque
;

otras veces,
intentaba describir la opacidad de las gotas en las hojas
acumuladas como polvo en las hendijas,
en los charcos,
en la niebla,
en el orden de las cosas:
explicar el miedo,
el acecho, la tortura,
el desaliento,
atrapándolos en un papel derruido,
en las paredes,
en un ladrillo,
en el barro empozado en las asperezas del cemento
en el suelo. El paso
de una nube,
un pájaro,
el esto, el aquello,
llenaba por momentos la oquedad de sus ojos,
la lluvia corroyendo la sangre,
la boca,
los huesos
;

en las bancas,
de la mano de Nadezhda
abrazados,
olvidaban el ahogo,
el negror de las cuencas,
las ojeras,
las suturas,
a los pájaros aleteando en las osamentas,
la palidez dejada en el barro entre los muertos.
Se dice,
que murió en un mes de diciembre, en marzo,
en enero, en mayo,
cuando la nieve
y el humo,
emanaba de las fosas
;
“¿será posible que exista realmente,
y la muerte verdadera llegue?
se preguntaba,
acompañado de algunos pájaros que aleteaban,
de las fosas,
de un sol negro

Álvaro Mata Guillé (San José, Costa Rica, 1965). Poeta, ensayista y coordinador general del Corredor cultural Poesía en tránsito (México, Costa Rica, Argentina, España, El Salvador). Director del Festival Internacional de poesía En el Lugar de los Escudos (Ciudad de México, Estado de México) y del Festival Del Norte-Poesía en tránsito, (Monterrey, México). Director del proyecto Chimalhuacán a la orilla del lago (Estado de México), que busca renovar los vínculos sociales y la sensibilización desde la literatura. Algunos de sus libros de poesía: “Debajo del viento”; “Sobre los fragmentos”; “Un país sin nombre; “Más allá de la bruma”; “Una serpiente sin alas”. De próxima aparición, el ensayo: “El individuo en la sombra”. Es invitado permanente de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos de Salamanca.

Foto de cabecera: Álvaro Mata Guillé en una cafetería de Salamanca (Foto de Jacqueline Alencar, 2016)
