T. S. Eliot

T.S. Eliot: Un cántico de Simeón

Tiberíades agradece al escritor y periodista cubano Vicente Echerri, por permitirnos difundir su traducción de este poema del notable T. S. Eliot (1888-1965).

A Song for Simeon

Lord, the Roman hyacinths are blooming in bowls and
The winter sun creeps by the snow hills;
The stubborn season has made stand.
My life is light, waiting for the death wind,
Like a feather on the back of my hand.
Dust in sunlight and memory in corners
Wait for the wind that chills towards the dead land.
Grant us thy peace.
I have walked many years in this city,
Kept faith and fast, provided for the poor,
Have taken and given honour and ease.
There went never any rejected from my door.

Who shall remember my house,
where shall live my children’s children

When the time of sorrow is come ?
They will take to the goat’s path, and the fox’s home,
Fleeing from the foreign faces and the foreign swords.

Before the time of cords and scourges and lamentation
Grant us thy peace.
Before the stations of the mountain of desolation,
Before the certain hour of maternal sorrow,
Now at this birth season of decease,
Let the Infant, the still unspeaking and unspoken Word,
Grant Israel’s consolation
To one who has eighty years and no to-morrow.

According to thy word,
They shall praise Thee and suffer in every generation
With glory and derision,
Light upon light, mounting the saints’ stair.
Not for me the martyrdom, the ecstasy of thought and prayer,
Not for me the ultimate vision.
Grant me thy peace.

(And a sword shall pierce thy heart,
Thine also).

I am tired with my own life and the lives of those after me,
I am dying in my own death and the deaths of those after me.
Let thy servant depart,
Having seen thy salvation.

San Simeón con el niño Jesús, de José Ribera, El españoleto (1647)

Un cántico de Simeón

Señor: los jacintos romanos florecen en los vasos
y el sol de invierno trepa las nevadas colinas;
la tenaz estación se hace sentir.
Mi vida es leve, y espera por el viento de la muerte
como una pluma que en el dorso de la mano se posa.
El polvo a pleno día y el recuerdo en oscuros rincones
esperan por el viento que sopla helado hacia la tierra yerta.

Concédenos tu paz.
He deambulado por esta ciudad durante muchos años,
he guardado la fe y observado el ayuno, he mantenido al pobre,
he dado y recibido el honor y el alivio.
A nadie nunca arrojé de mi puerta.
¿Quiénes recordarán mi casa, donde habrán de vivir los hijos de mis hijos,
cuando sobrevenga el tiempo de la pena?
Tomarán ellos la senda de las cabras y habitarán en el cubil del zorro
para escapar de rostros y espadas extranjeros.

Antes del tiempo de las cuerdas y las flagelaciones y el lamento
concédenos tu paz.
Antes de las estaciones de la montaña de la desolación,
antes de la hora cierta de la aflicción materna,
ahora en este tiempo naciente de difuntos,
permite que el Infante, la Palabra aún inexpresiva y muda
le conceda el consuelo de Israel
a quien ya tiene ochenta años y ningún porvenir.

Conforme a tu palabra,
te alabarán y sufrirán en todas las generaciones
con gloria y con escarnio,
Luz sobre luz, ascendiendo la escala de los santos.
No para mí el martirio, el éxtasis de la meditación y la plegaria,
no para mí la contemplación definitiva.
Concédeme tu paz.
(Y una espada traspasará tu corazón,
también el Tuyo).
Estoy cansado de mi propia vida y de las vidas de los que han de venir después de mí.
Agonizo en mi propia muerte y en las muertes de los que han de sucederme.
Despide ahora a tu siervo,
después de haber visto tu salvación.

T. S. Eliot, según el pintor Wyndham Lewis

Vicente Echerri (Trinidad, Cuba, 1948). En poesía ha publicado (Luz en la piedra, 1986; Casi de memorias, 2008); ensayos (La señal de los tiempos, 1993) y relatos (Historias de la otra revolución, 1998, y Doble nueve, 2008). Ha ejercido el periodismo de opinión durante más de treinta años y ha traducido numerosos libros del inglés al español. Reside en Estados Unidos desde 1980. Esta traducción suya se encuentra en la parte final del volumen ‘Estancia de los sentidos’ (Obra poética reunida), publicado el año 2018 en Madrid y bajo el sello de la editorial Biblioteca Nueva. Es una muestra de su labor traductora.