Tiberíades tiene el privilegio de publicar seis poemas de la antología ‘Como un centinela’, de la destacada poeta colombiana Luz Mary Giraldo, quien también ha participado en varias ediciones de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos de Salamanca.
COMO UN CENTINELA
La vida por siempre dando vueltas
y como un centinela la muerte en los rincones
llama en silencio con todo y sus gerundios:
gato lamiéndose despacio
perro ladrando en la mitad del sueño
pájaro cantando al comenzar el día
mientras tejen su tela las arañas.
Golpea el viento
apaga la luz en la ventana
se escucha la zozobra y el silencio recoge expectativas.
Parpadean los hilos del asombro
y en la soledad de un pájaro
oigo distintas formas de alegría:
pequeñas cosas que pasan en la casa.
LA VENDIMIA
Llegará el día de recoger la cosecha y seleccionar frutos.
Nos miraremos de frente y sabremos cuán dulce
o cuán amargo fue el sabor de la vida entre las páginas.
Llegará la hora de pedirnos cuentas
o saborear el vino de la tarde.
Veremos que llegó el otoño
y la historia subió paso a paso la escalera
o bajó uno por uno los peldaños.
Sabremos que el viento vino a sacudir las hojas
o a quebrar el tronco o nuestras ramas.
Entenderemos que medimos flaquezas
y estuvimos vivos.
Tal vez nos abracemos sin decirnos nada
y pensemos que valió la pena
que no nos sorprendió el invierno
que estuvimos juntos en primavera y en verano
que todo estuvo a la altura de los cuerpos
o en la debilidad de los corazones.
Los dioses dirán que no pasamos de largo
por ninguna estación.
Tal vez nos miremos a los ojos y con las manos en el pecho
aceptemos que la vida tejió hondas cicatrices
el bucle de las nubes en algún cielo perdido
borrones y certezas
y la pasajera felicidad.
Tal vez cerraremos el libro donde instalamos las palabras
y sabremos que en el fin del mundo siempre hay un abrazo nuevo.
Tal vez no existan peldaños o ascensores
pero levantaremos la copa y brindaremos
por lo vivido
y lo que no.

QUIETUD
Cierra tus ojos.
Siente el paso de mis labios
por tus párpados
por tu rostro
por tu boca.
Mis manos en tu piel
la respiración lenta
como el agua que reposa en tu mirada.
No los abras aún.
Con mis ojos cerrados
quiero verte
como antes
oír tu voz
como siempre
poner mis labios en los tuyos
y ahí quedarme
como en un cuento de hadas.
Como en el poema colgado en la red
te oigo
con los ojos cerrados.
MONÓLOGO DE CASANDRA
No corrieron lágrimas por tus miserias.
No encontraste palabras
para pedir perdón
o para darlo.
El viento soplaba contra el rostro
y el mar veía pasar un funeral después de otro.
Corría sangre en todas partes
y no pudiste escribir en tu corazón agujereado.
Con la voz encerrada musitaste:
¿cómo hablar de tus íntimas miserias
si afuera hay ojos que miran
con sus bocas abiertas hacia el cielo?
ENTRE LOS ÁRBOLES
Oigo la vida
pájaro carpintero
la oigo en todas partes
dándole fuerte a la corteza.
Golpea contra el viento
pica los días de madera.
Pájaro milenario
golpea en el árbol de la vida
y mientras las hojas caen
cambia el color del tiempo
se agota como reloj de arena
marca muy lento
más lento cada vez
más lento
lento.
Oigo sonar de nuevo la corteza:
otro pájaro inicia la jornada
y el día comienza
como la noche
entre los árboles.
Lisboa, enero, 2005.

SILENCIO PARA VIVIR
Pido silencio para vivir la flor y el fruto
un viaje de palomas
y peces que dancen en el agua.
Pido silencio
y se ahoga la paz en cada esquina
golpea el dolor en el sitio del recuerdo
y el hijo apaga su lámpara bajo la muerte aliterada.
Silencio para vivir la flor y el fruto
y retornan mensajeros sin sueño
palomas sin un ramo de olivos otean el horizonte
donde la voz es un clamor
una triste elegía que viene del diluvio.
Para vivir
para escuchar el murmullo escrito en tantas páginas
y encontrar los ojos perdidos desde siempre
para buscar la paz
para mirarla de frente
si es que existe.
NUEVOS PASOS
Cuando terminen
nubes y pájaros de invierno
caerán nuestras manos
para tocar la tierra
y la llanura
Cuando se pierdan
los primeros pasos
caminaremos
haciendo círculos concéntricos
de arena
Cuando palpite
la sangre del tiempo
buscaremos un nuevo sonido
de polvo
de mar
y de canario
LUZ MARY GIRALDO (Ibagué, Colombia 1950) Ensayista, poeta y profesora universitaria. Con estudios musicales en piano y canto, ha dedicado sus últimos años al estudio de la narrativa y la poesía latinoamericana contemporánea, con énfasis en Colombia, sobre lo que tiene varias publicaciones, ha participado en congresos, seminarios y simposios nacionales e internacionales y ha sido invitada a universidades del país, Estados Unidos, España e Italia. Entre sus libros de poesía: Caza de sombras (2019), De artes y de oficios (2015); Llévame como un verso –Poemas del exilio- (2011); Sonidos en la luz (2010); Postal de viaje (2004); Hoja por hoja (2002); Con la vida (1997), Camino de los sueños (1981); El tiempo se volvió poema (1974) y de las antologías: Como un centinela (Seshat,2022), Alfabeto de otros días (Caro y Cuervo/Ulrika, 2020), Il volto nascosto dell’amore (fili d’Aquilone, Italia, 2017), Canto de pájaros (Rumania 2015 español/inglés/rumano) y Diario vivir (2012). Ha sido homenajeada en el XXVIII Festival Internacional de Poesía en Bogotá 2020; en el II Encuentro Internacional de Poesía “Germán Cardona Cruz”, Tuluá (Valle, 2019) y en el III Encuentro Internacional de Poetas La Casa del Viento, (Socorro Santander, 2019). Tiene varias distinciones nacionales e internacionales, entre ellas: Gran Premio Internacional de Poesía Academia Oriente-Occidente en el Festival “Noches de poesía en Curtea de Arges” (Rumania, 2013), Premio Internacional LASA-Monserrat Ordóñez (USA, 2012), Premio Nacional de Poesía Casa Silva “La Poesía como una Casa” (2011).

Foto de cabecera: Luz Mary Giraldo leyendo en el XX Encuentro de Poetas Iberoamericanos (Teatro Liceo, Salamanca. Foto de José Amador Martín)
