Poemas de

Enrique Solinas: “El adiós” y otros poemas

Tiberíades agradece al poeta argentino Enrique Solinas, por permitirnos difundir una muestra de sus poemas publicados en el libro ‘El pozo y la cima’ (Pre-Textos, España, 2022).
Serie Libros enviados y/o dedicados a Alfredo Pérez Alencart

El adiós

“Pueden pasar
a despedirse”, dijo,
y las palabras
que provenían del túnel
de la esperanza,
se conectaban
con su boca abierta
la cabeza levemente
inclinada hacia atrás
y los ojos,
que miraban sin mirar
el escenario quieto
del cielo,
observaban
esta historia
recién amanecida
y claro,
allí estaba yo,
testigo oscuro,
un detalle del paisaje, apenas
un sueño imposible que soñaba
con poemas y canciones de amor.

Porque todas las personas que amo
han nacido para desaparecer;

porque todo se vuelve inalcanzable
para los que se van sin despedirse.

Corazón, corazón

Situado en el centro
de mi pecho,
domina el sentimiento
la razón. Piadoso
y sin piedad existe,
su espíritu es tan fiel
como esos galgos buenos
que siempre me acompañan.

A veces en su latido
hay dolor,
probablemente sean las flechas
que alguien lanzó al azar y se resiste
a morir con razón,
a dejar de existir,
a vestirse de olvido
en esta tarde amarga.

He aquí la belleza,
he aquí el terror:
abrazar contra el pecho la certeza
que todo ha de morir,
que el mundo es efímero y fugaz;
que amar y ser amado es una condición
de un instante, de un día, de una hora,
un momento cualquiera
en algún recóndito lugar
del universo.

Ay, corazón, corazón,
no hay nada más triste
que saber

que todo ha de morir,

que todo ha de morir
y que es inevitable.

Tres muertes

a Mascha kaléko

La primera vez que morí fue
cuando murió mi madre.
El hospital era negro como el cielo
y su respiración cesó
como cuando el viento calla.

La segunda vez que morí fue
cuando murió mi padre.
El hospital era claro como el sol
y todos teníamos la certeza
de lo que iba a suceder.

Pero la tercera vez que morí,
aún sigue sucediendo.
Todo fue de repente
y el amor no alcanzó
para que te quedaras.
Enterré tu memoria
en mi corazón
y allí existe intacta.

Ahora sé que no sé
–y esto es seguro–
si estaré muerto
y no me he dado cuenta
o si morí tantas veces,
pero tantas veces,
que ya no muero más.

Broken night

Desconecten los árboles
y mi corazón
en el invierno
de esta tarde.

Ya no
QUIERO
esta oscuridad
en mi voz,

le he dado
lo mejor de mí
a los muertos.

Y ahora
sólo busco

el resplandor
quebrado
de la noche

en la soledad
del asfalto.

Dejarse ir

Suelta el cuerpo su alma, suelta
las teorías sabias, la armadura del tiempo, suelta
lo material que ya no te pertenece,
el aroma del miedo en el filo de esta tarde.

Suelta tu corazón, los sueños inconclusos, suelta,
ya no habrá mañana para vivir.
Y aunque parezca triste esto que digo, suelta
la razón que no contenta a nadie.

Porque morir es terminar
y soltar el mundo
conocido.

Porque morir es empezar
de nuevo la vida
otra vez.

 

El cuerpo de la desaparición

Donde hubo un cuerpo ahora
está su ausencia
y dibujo con mis manos
el contorno de lo que fue,
y espero a que el azar
devuelva con su magia
lo desaparecido.

Siempre hemos de esperar
lo que no va a suceder.
Siempre esperamos
el milagro de la vida
en la desolación del instante.

Créeme: Cuando tu cuerpo desapareció
para mí fue demasiado
y golpeé todas las puertas
de la tierra y el cielo,
para poder acompañarte
y traerte de nuevo.

Créeme: aún espero en casa
tu regreso.

Sé que algún día vendrás,
sin que te espere,
a buscarme para ir
a la morada última
del tiempo.

Sé que vendrás,
lo sé.

Pleno de luz,
como una barca silenciosa
para así navegar
las aguas
de este corazón perdido.


ENRIQUE SOLINAS (Buenos Aires, 1969). Es escritor, docente, traductor e investigador. Desde 1989 colabora con publicaciones de Argentina y del exterior. Como investigador se especializa en Poesia latinoamericana, Antologías poéticas y en Poesía y Mística. Publicó hasta la fecha: Signos Oscuros (Buenos Aires, 1995), El Gruñido (Buenos Aires, 1997), El Lugar del Principio (Buenos Aires, 1998), Jardín en Movimiento (Buenos Aires, 2003), Noche de San Juan (2008), El gruñido y otros poemas (Antología poética, Buenos Aires, 2011), Corazón Sagrado (Buenos Aires 2014), Barcas sobre la zarza ardiente (2016), El Libro de las Plegarias (2019), El pozo y la cima (2022); The way time goes and others poems / La manera en que el tiempo se va (USA, Antología poética inglés-español, 2017), 时光就这样流逝 (traducción al chino de la antología poética The way time goes – La manera en que el tiempo se va, Shanghai, 2017), Le grognement  (traducción al francés de la antología poética El gruñido y otros poemas, París, 2021). En colaboración, Dificultades de la poesía (ensayo, 2010), Invocaciones –cuatro poetas en la voz del mito- (poesía, 2012), Antologías Argentinas – Intervenciones sobre el canon y emergencias del imaginario (Editorial Teseo, Buenos Aires, 2017). En narrativa: La muerte y su conversación (cuentos, 2007).
Por su labor literaria obtuvo varios premios, entre ellos, el 1er. Premio Nacional Iniciación Bienio 1992/1993, de la Secretaría de Cultura de la Nación Argentina; el 1er. Premio Dirección General de Bibliotecas Municipales de Buenos Aires 1993; Mención en los Premios Municipales de la Ciudad de Buenos Aires a la Producción 1994/1995; Subsidio Nacional de Creación de la Fundación Antorchas, Concurso 1997 de Becas y Subsidios para las Artes y Subsidio de Investigación en Poesía Argentina Contemporánea, Concurso 1997 de Becas y Subsidios para las Artes; 1er. Premio Estímulo a la Creación, Año 2000, Secretaría de Cultura de la Nación; Finalista del Premio Internacional de Poesía “Pilar Fernández Labrador” 2017, en Salamanca, etc. Ha obtenido la Beca de Residencia Shanghai Writing Program 2014, otorgada por el Gobierno de China a través de Shanghai Writing Association. Su obra forma de parte de antologías nacionales e internacionales, siendo traducido al inglés, al chino, al italiano, al francés, al griego, al rumano, al portugués y al talimi.




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