Poemas de

Margarito Cuéllar: ‘Un pálido reflejo en la ecuación del agua’. I Encuentro de poetas Iberoamericanos (Sede México)

Un pálido reflejo en la ecuación del agua

Liminar

Thot, patrón de los escribas, dios de la escritura
gracias por la dicha de ilustrar en su piel
los manuscritos del Mar Muerto
y los límites entre Umma y Lagash.

Su piel, herencia del pérgamo
más resistente que corteza de antílope, gacela o avestruz.
Más luminosa que vitela hecha de ternera joven
que al no absorber la tinta conserva los colores originales.
Más resistente que el jade, la piedra y la corteza de abedul.

Las líneas gruesas dejan constancia de la vida vegetal y animal
si lo de su espalda o su vientre son plantas, osos o marsupiales.
Mi estilete de punta cuadrada traza las partes que terminan en triángulo.
Las líneas delgadas son para sus ingles y las ligaduras para caderas y espalda
lo que permite conservar las curvas y dar viveza y ardor a todo lo demás.

Noviembre 9 de 2017

2

El rasgo secreto de mi patria es la escritura
y se desborda
ahora que mi burda caligrafía traza tu nombre.
Memoria y fuego me unen a ti como pasado remoto
que arrastra lo mismo la marea de tus pasos
que las ruinas de Ur.

A cada línea repaso tu desnudez
y el Sol de la Armonía tiñe los espacios en blanco.
Si el trazo es firme oigo el acento de las llamas
y las gotas del día
se manifiestan en la caja de resonancia del aire.

Los escribas tenían orejas en la espalda
y ponían atención sólo cuando sus dioses decían algo.
Me parece, Terrible, están hablando de mí.

3

Te recuestas entre la materia y mi espíritu…
y del brazo que te extiendo nacen los manuscritos del mar
y las primeras aves
desconocen los límites de los nombres.
El silencio es la prueba
de que la palabra lo profana todo.
Percibo tu respiración como la piedra negra del Fórum
y ríen de mí
porque quito al poema la costra de promesas
y soy cínico en vez de infeliz o sumiso.
Y si para ti felicidad es el vacío de las interrogaciones
las leyes de la vida te dan la razón
y quien cultiva el pensamiento
limpia de basura los despojos del mundo.

Retrato de Margarito Cuéllar , por Miguel Elías

Margarito Cuéllar (San Luis Potosí, México, 1956). Estudió periodismo y la maestría en artes en la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL). Es doctorando en artes y humanidades por la Universidad José Martí de Latinoamérica. Entre sus libros de poesía destacan: Nadie Salvo el mundo (Diputación de Huelva, España, 2021); Señales luminosas bajo el suelo de cobre (2020); Poemas en los que nunca es de noche (2019); Teoría de la belleza (2018); Moléculas en movimiento vibratorio alrededor de una posición de equilibrio (, 2016); Las edades terrestres (2016); Poemas para formar un río (2016); Vigilias 2013) y Las edades felices (Hiperión/ UANL, España-México, 2013 y 2015). En 2012, la editorial Praxis y la UANL publicaron Música de las piedras, poesía reunida 1982-2012. En 2003 obtuvo el premio de poesía convocado por Radio Francia Internacional y en 2014 el Premio Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer para Obra Publicada (INBA/ Gobierno de Tabasco). En 2019 ganó el Premio Hispanoamericano Festival de la Lira, convocado por el Banco del Austro (Cuenca, Ecuador). Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte en el área de letras 2014-2016 y 2019-2022). Dirigió el Centro de Escritores de Nuevo León y la revista Armas y Letras de la UANL. Con Nadie, salvo el mundo obtuvo el Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez 2020 (Huelva, España. Desde 1973 radica en Monterrey.

 

 

 




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