José María Muñoz Quirós

José María Muñoz Quirós: Siete poemas de ‘El grito de un pájaro’

Estos poemas se han seleccionado del libro “El grito de un pájaro” (Editorial Difácil, Valladolid, 202o). Agradecemos al poeta abulense por permitirnos difundir su obra.

Este vivir sereno,
casi quieto
como un instante sordo
en el ruido del mundo.

Esta vida detenida en mis ojos.
Este milagro de la luz
que cada día me contagia.

Tiempo sin tiempo,
gozoso estar en la quietud
que permanece donde asombra
el musgo del silencio
sobre una piedra
que en el fondo del alma
domina una pregunta
sumida en la memoria.

Pintura de Miguel Elías

Allí están las heridas del tiempo,
sus pisadas
sobre la piedra.

Están quietos
los días que nos dictan su paso
en las voces del frío.

Allí, escondidas,
las huellas de mí mismo,
sus fragmentos.

La victoria de sobrevivir despacio
frente a este intenso olvido.

Sin duda estoy al lado de lo más necesario,
estoy en tus palabras,
en todos tus gestos
ocultos como cuevas de sombra,
en la retina de la luz cuando rompe
sobre el cristal del día sus irisadas manos.

Sin duda estoy donde crecí,
en la esquina del vértigo,
mirando al abandono
de tanta claridad
cuando amanece sobre la piedra de los arcos
mecidos por los ecos
de la memoria de las cosas.

António Salvado, J. M. Muñoz Quirós y A. P. Alencart (Toral de los Guzmanes, 2008). Foto de Jacqueline Alencar.

Vivo por ti.

Cada día me descubro por ti,
levanto una furia de sombra
y es por ti.

Enciendo la mañana
cuando brilla la intensidad del agua
y es por ti.

Siempre libras batalla con mis ojos,
enarbolas el mundo,
sublevas la insumisa plenitud de los labios
que tienen que callar,
y es por ti.

Desde el temor
que construye mi vida
me lleno de preguntas,
y es por ti.

Muñoz Quirós y el destacado poeta croata Tomislav Marijan Bilosnić, en Ávila

Son tan pocas las cosas esenciales,
tan pequeñas
que apenas conocemos
hacia dónde transcurren sus pasos,
dónde nos regalan su ausencia
cuando están lejos.

Son tan pocas, tan contadas
con los dedos del alma,
que no podríamos señalar ningún límite,
ofrecer ningún horizonte suficiente
para poder volar
sobres sus huellas borradas
cuando la vida pasa,
cuando se van destruyendo
las señales que nos dejan
en el insondable oficio
de vivir solamente.

José María Muñoz Quirós, Héctor Ñaupari y Antonio Colinas (foto de Jacqueline Alencar)

Estoy callado
frente al ruido del mundo:
veo
que ocultos suenan los instantes
que se desnudan
en una insolente perversión de olvido.

Inmensidad dorada del otoño
triste en mí. Y sin embargo
sigo existiendo en cada paso
que recibe su quietud,
en cada gesto que se atribuye
esa levedad del momento:
caos infinito,
violenta estrategia de luz
cuando ya la luz no alumbra.

Silencio
que pronuncia con sus sílabas mudas
el nombre de los días.

Pintura de Miguel Elías

Me hablará la calma de un ave
el extraño diálogo que predispone
el día
cuando estamos próximos
a su despertar, a su deseo.

Me dirá el azul
de sus líneas derramadas
en un horizonte libre,
en la altura
que la mañana conforma
sosteniéndose en la tensa desnudez
de todos sus contornos.

Estará
el misterioso paso de las nubes
sorteando en el alto corredor
de su vuelo
el seno de la lluvia.

Y estaremos allí
como indóciles
pentagramas de música
en el sonar del alma.

José María Muñoz Quirós en Toral de los Guzmanes (foto de Jacqueline Alencar)

José María Muñoz Quirós (Ávila, España, 1957), ha obtenido numerosos premios, entre los que figuran el Premio Fray Luis de León de la Junta de Castilla y León, el Premio Internacional de Poesía Jaime Gil de Biedma, el Premio Internacional San Juan de la Cruz, El Premio de Poesía Ciudad de Salamanca o el Premio Alfons el Magnanim. También, por el conjunto de su obra, recibió el Premio de la Letras Teresa de Ávila (2028). Ha publicado más de treinta y cinco poemarios, la mayoría de cuales se han reunido en “Tiempo y Memoria (Vitrubio, Madrid, 2016). Muñoz Quirós ha sido catedrático de Lengua y Literatura en un instituto de su ciudad natal, es Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca y Doctor por la Universidad de Valladolid. También es presidente de la Academia de Juglares de Fontiveros; Miembro de la Academia de Poesía de Castilla y León; director de la revista de artes y letras “El Cobaya” y Miembro del Consejo Asesor de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos de Salamanca, así como jurado del Premio Internacional de Poesía Pilar Fernández Labrador.

Alencart, Martín Cobano, Muñoz Quirós y López Pinto, en Toral de los Guzmanes (foto de Jacqueline Alencar)

 




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