Alfredo Pérez Alencart

La única residencia de Karín Chirinos Bravo

Tiberíades tiene el privilegio de publicar el pórtico firmado por el poeta Alfredo Pérez Alencart para el poemario ‘Arqueología de la Ausencia’, de Karín Chirinos Bravo, el cual ha si publicado por VERBUM, destacada editorial madrileña


LA ÚNICA RESIDENCIA DE KARÍN CHIRINOS BRAVO

Un honor, y una responsabilidad, el pergeñar un manojo de frases para arropar este libro de primicias de la poeta peruana-italiana Karín Chirinos Bravo, hasta fechas recientes profesora en la Universidad de Catania, y ahora con plaza en la Universidad de Roma La Sapienza, creada en 1303, algo menos de una centuria después que mi entrañable Casa de Estudios salmantina.

I

Tentativa (inútil) resulta abordar la Poesía desde parámetros inculcados por eruditos tratados de composición. Al menos así lo entiendo yo, alejándome de párpados muertos, de cascadas de cenizas, de frías comprensiones… Prefiero la fórmula propuesta por Miguel de Unamuno, en su ‘Credo poético’: Pensar el sentimiento y sentir el pensamiento. Y esto lo aplico tanto para la propia creación como para las lecturas críticas que realizo.

Es así que, premunido de esas brújulas, me adentro en el poemario Arqueología de la ausencia, 46 textos albergados en 18 compartimentos, criaturas y/o creaciones escritas no palmeándose en el pecho, sino excavando en las vetas de la memoria, del desarraigo, del amor-desamor…, de todo aquello que la autora ha sentido la necesidad de exponerlos a los lectores, para que así patrullen fuera de su espíritu y carnalidad.

Aquí, en estos versos, puede encontrarse el por qué ha dejado que su magma sobrepase todas las esclusas, posiblemente en la búsqueda de que así se instaure la hora del resarcimiento:


…una ausencia
transpiras
y
arrancas de tus venas
para dar espacio
a lo nuevo.

 

Karín Chirinos Bravo

II

En este libro destella con largueza, con denuedo diría mejor, la jabonadura de la ausencia; entendida esta, tanto de los pilares del tiempo vivo de la infancia y juventud, como del suelo primigenio y de las querencias que los años han ido desmoronando. Buena parte de los poemas han sido escritos en Sicilia, especialmente el que cierra la obra, donde manifiesta su entrañamiento o sicilianidad procurada, pero también expresa cómo se esponjan las ausencias, una en particular, que pareciera latente todavía:

…ingiero tu llanto,
mastico tu ausencia,
mis vísceras empiezan la hidrólisis del dolor,
te siento corriendo por mis venas,
mis tejidos perciben el vacío que dejas a tu paso y,
retoma la simbiosis…
¿Esta Antígona ha enterrado a su Polinices?

No es expresión de culturalismo la alusión, en el último verso, a dos personajes de la mitología griega. Un autor muy querido, el historiador y novelista venezolano Guillermo Morón, solía repetirme, mientras caminábamos por las callejuelas de Salamanca, que los latinoamericanos somos griegos. Es decir, vía España, en América recibimos buenas dosis de cultura grecolatina.

Pero no vayamos a generalidades: la propia poeta ha ampliado ese ámbito, como lo demostró con su tesis doctoral, titulada “La riscrittura al femminile di Antigone nel teatro ispanoamericano contemporáneo”, sustentada en 2018.

III

Desde el transtierro, como Vallejo -a que también visita en París-, Karín Chirinos Bravo nunca deja de tener presente sus raíces. Tampoco evade escribir sobre temas que atañen a la justicia social, las discriminaciones o las distintas violencias contra la mujer. En tal sentido nos encontramos con versos que memoran, claman y reclaman:

Mi estancia son los recuerdos de cuerpos ausentes,
que combaten contra la laceración;
multitudes de amazonas de venas ardientes;
exigiendo a unísono la pacificación.

Pero también atiende, en otro apartado, a las etnias nativas de la Amazonía peruana, con marcada orientación hacia los asháninka, asentados por las orillas del río Cutivireni. O bien, da voz a las otras, a las menos privilegiadas que ella: “Traigo siglos de/ incertidumbre,/ huesos carcomidos de sumisión,/ espaldas doblegadas,/ vientres maltrechos/ que han parido hijos sin nombre,/ pechos enormes/ que amamantaron niños sin llanto…”.  Lo suyo reivindicante viene de atrás, de sus tiempos juveniles, como cuando deja constancia de apoyar las manifestaciones del profesorado peruano, perseguidos con gases y policías.

Hay otras defensas y referencias, como por ejemplo el tríptico de la sección VII, con marcado acento en el genocidio del pueblo judío.

IV

Y si la memoria nunca muere, como dice la poeta, tampoco se disipa del todo esa ausencia que bracea ágilmente por el llanto o por la niebla que se levanta a la par que su tránsito existencial. Ausencia, repito, que puede ser el desanclaje de otro cuerpo: “Respiro tu ausencia cada instante,/ te busco  y/ te desentierro en sábanas extranjeras,/ encuentro caricias dolorosas,/ entierro tu piel,/ la maldigo…”. Pero también recuerdos de la infancia, como cuando rememora el gesto generoso del inmigrante croata para con la niña huérfana y sin recursos: “Me he presentado con/ las zapatillas rotas y sin/ uniforme,/ desearía participar,/ los miembros del grupo/ me ignoran,/ asumo que apesto pero/ Milán, así se llama el señor Cvitanovih,/ me da la mano y me presenta a los demás/ diciendo ¨yo empecé como ella cuando/  llegué a Lima de Široki Brijeg”¨.

V

Breves e intensos poemas nos deja como ofrenda Karín Chirinos Bravo, y los coloca al regazo de la Diosa Ambarina (la Poesía). Ella siente que estos textos son su única residencia y no va desencaminada. Su única residencia, pero también las múltiples lenguas que atesora, donde priman el castellano, el italiano y el quechua, convocadas de forma individual o al unísono en un mismo poema. Y lo hace de forma natural, no como experta en lingüística que es. Lo hace como una necesidad de expresar y dejar anotado todo lo excavado en la hendedura del volcán.

Así nos deja,
viéndola amarrada a sus ausencias,
viniendo de atrás
para ofrecernos toda la heredad
que el tránsito no ha escoriado.

Mayo y en Tejares (2021)

Alfredo Pérez Alencart
Universidad de Salamanca

Karín Chirinos Bravo ganó en el año 2000 la Medalla del Presidente de la República italiana en el concurso para escritores migrantes residentes en Italia “Eks & Tra”. La obra ganadora está incluida en Il doppio sguardo, culture allo specchio (ADNKronos Libri, 2002). Desde 2001 enseña lengua española en la Universidad de Catania (Sicilia) y desde 2019 es profesora a cargo de la cátedra de Lengua española en la Universidad Sapienza de Roma. Obtuvo el título de Doctora en Humanidades en la Universidad de Roma Tor Vergata con una tesis titulada: “La reescritura femenina de Antígona en el teatro hispanoamericano contemporáneo”, una investigación de la que nació el ensayo Antígonas del siglo XXI. Poéticas del duelo y performatividad queer en el teatro femenino hispanoamericano contemporáneo (Nova Delphi, serie Estudios Literarios, 2019). Sus campos de investigación se centran en el estudio del teatro hispanoamericano del siglo XXI (desde una perspectiva queer) y el análisis sociolingüístico de las obras de l@s escritor@s en múltiples mundos, especialmente en la literatura hispanoamericana en Europa. Ha participado en varios congresos nacionales e internacionales y es autora de varios artículos científicos.




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