Poemas de

Gary Daher: ‘Señales’ y otros poemas

Tiberíades agradece al poeta boliviano Gary Daher por permitirnos difundir algunos poemas de su libro Piedra Sagrada. Daher ha participado en una edición de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos de Salamanca, además de una tertulia sobre la poesía boliviana actual.


Serie: Libros dedicados y/o enviados al poeta A. P. Alencart /1
Libro: Piedra Sagrada, Editorial Vitrubio, Madrid, 2018).

Señales

En lo profundo de la selva
en la piedra que la maraña oculta
y los grillos y las inimaginables aves que dicen inimaginables trinos
en la oculta senda abierta bajo los enormes cacaotales
en los ojos
en los ojos de tus ojos más allá de tu mirada
donde mora el tigre
y espera su hambre
y tiemblas toda
apenas una gota de rocío en la hoja
es la señal del tiempo
cuando tu nombre y el mío se diluyan en la boca
y los latidos del corazón
y todas las manos se hagan una
y convoquen la alegría de la lluvia.

La maravilla

Cargados vivimos
de las duras jornadas
y de su incesante transcurrir entre las lluvias.

Quizás por eso no reparamos
que todo trabajo del sol
guarda misterio.

Hay una hora sí
en que las sombras
cruzan inevitables por la cara

esto en nosotros
(cuando no produce un gran desasosiego)
causa una inquietud
una turbación
luciérnaga
que bramara con su luz
en la carne viva

y su vuelo mínimo
se traduce en mis latidos
creciendo sin cesar dentro del pecho

hay algo más allá
–susurro-
de todo lo que miro

nada concreto
más bien una sensación
semejante a los silencios que preceden
a las noticias terribles
o una carta poderosa
justo al momento
en que la estamos por abrir.

El hecho es que flota
como una música escondida
o un incendio por nacer
entre las ramas secas de la casa.

Si algo se puede decir
se diría que se insinúa
en el aire de las ventanas.

Acaso sea por este motivo
que cuando cierro los párpados
y abro los ojos de mi alma
advierto una oscura intensidad
de dioses y de vientos

estallidos incomprensibles
tan cerca.

¿Por qué no pertenezco
a su adentro?
¿Por qué no soy
más que una mirada?

(2018). Viaje de Narcisop. 27-28

Carta al Padre

En la casa
los objetos huelen a excremento
de este modo
quién querrá quedarse.

Y si uno persistiera
vería con gran incomodidad
que los muebles están fuera de lugar
deshechos y pesados
las ventanas tapiadas
y la misma puerta desvencijada
impeliendo a salir en vez de entrar
pues la casa es un lugar de naufragio.

De ahí los grandes esfuerzos que se hacen
por quedarse a velar dentro de la casa
impertérrito
mientras las aves vuelan en el cielo
la hierba crece en el vergel
y la lluvia no deja de regar con su aliento de agua.

Por eso te escribo
para revelarte que poco a poco
voy limpiando de inmundicia
nuestra casa
a ver si así un día
-pienso también en el jardín
y en las semillas que sembraste-
habrá de estar dispuesta
engalanada y primorosa
con su alfombra persa
y su alcoba depurada
donde el incienso arda hermoso
y las rosas se abran rojas
esperando tu regreso
iluminado –lo sé bien-
por la bella disposición
que irán a tomar todas nuestras cosas.

(2018). Viaje de Narciso. Piedra Sagrada. Madrid, España: Editorial Vitrubio, p. 36-37

Diecinueve

1

Si penetra el silencio todo se abre.

2

La imaginación es el ojo del alma, cíclope o titán muy escaso.

3

Nada hay más profundo que el silencio; ninguna puerta más hermosa que el vacío.

4

Muy pocos entienden el silencio.

Gary Daher siendo presentado por Alencart durante la tertulia celebrada en el Colegio Fonseca (2018)

Trece

1

Los jaguares existimos en tus sueños.

2

En un universo paralelo, todos somos jaguares.

3

El aliento del tigre, que eres tú mismo en espíritu, caldea la tierra. Pero tú duermes indiferente, mientras los animales que el tigre necesita se campean devorando tu hacienda y ensuciando tu patio.

4

Los jaguares y los pumas saben que viven en éste; pero son de otro mundo.

Cartas quemadas

Las has guardado tanto tiempo
que solo huelen a escándalo
una tras una nos hablan de otros días
de deseos inimaginables y lejanos
y de uvas
y de vinos escanciados hasta las heces
aquello que no se completó
de tan prohibido.

Quemadas en el patio
ya no significan nada
solamente el carbón de los años
y tu fruta alguna vez
supuesto nido de ternura
apenas una brizna de bandera de papel negro con el viento.

Las fotografías también
encargadas a la feracidad de la tierra
se multiplicarán en la memoria
como tu nombre lo hizo alguna vez
en cada aliento.

Nada eres nada soy
esto que fue nunca sucedió
y la memoria siempre traicionera
será hoy por hoy
nuestra única playa incierta.

 

Alencart y Daher en Santa Cruz de la Sierra (agosto de 2022)

 

Efímera ave

A Leopoldo Castilla

Visto a través de la malla
milimétrica
aterriza un pájaro en mi jardín
pequeño
diminuto como los gorriones

sin pretender decir que lo sea
inclusive que sea cualquier ave
el frágil animal
fragmentado en pixeles
por el estampado de la malla

y supongo que lo es
que es un pájaro
por los movimientos discontinuos
de sus breves saltos sobre la hierba
su leve figura busca suministro
con su pico niño
entre las minúsculas hojas del piso.

¿Qué tipo de viandas
puede encontrar en este jardín
hecho apenas de un papayo joven
y una palmera india?

El pasto
me digo
el pasto es donde se esconde el alimento.

A punto estoy de descifrar el misterio
y es como un hálito poético que lo precede
pero siempre hay
de repente
un algo que violenta
quizás la brisa que sopla más fuerte
o la sensibilidad de la misma ave
presintiendo en mi jardín un no jardín
más bien un erial
una tierra vacía
una ficción
una reducida mancha verde
en el patio de la casa.

Así de pronto
el pájaro aletea
levanta vuelo
y dibujado en pixeles como vino
se pierde
desaparece.

Entonces la casa vuelve a la realidad
a su dura estancia
pero las cosas comunes de todos los días
se sienten iluminadas
como si su presencia
efímera
las hubiese dotado de fugaces certezas
e interminables sentidos.

GARY DAHER (Bolivia, 1956). Poeta, narrador y ensayista. Master en Estudios Avanzados de Literatura Española e Hispanoamericana. Autor de doce libros de poesía, tres novelas, un ensayo sobre poesía boliviana y un libro con poemas de Catulo y Safo, frutos de su traducción.  En narrativa, ha publicado tres novelas, El Olor de las llaves (Ed. Milenio, 1999), El huésped (Ed. La Hoguera, 2004, Ed. Impacto, Ecuador, 2016) y El lugar imperfecto (Ed. Gente Común, 2005). De sus diecisiete títulos de obra literaria, en poesía, es autor de Poemas y Silencios (publicación del autor, 1992), Los Templos (Ed. Arol, 1993), Desde el otro lado del oscuro espejo (Ed. Acción, 1995), Cantos desde un campo de mieses (FEMSC, 2001, Ed. El Perro y la Rana, Venezuela, 2008), Tamil (Ed. Gente Común, 2006), Oruga Interior (Premio Yolanda Bedregal, Ed. Plural, 2006), Territorios de Guerra (Ed. Gente Común, 2007), Viaje de Narciso (Ed. Plural, 2009), Antología Personal y otros poemas (Banda Hispánica, 2010), La Senda de Samai (Editorial 3600, 2013), y Jardines de Tlaloc (Editorial 3600, 2017). Estos tres últimos libros conforman una trilogía en la medida de una propuesta que marca un rumbo intenso hacia la indagación humanista, la preponderancia del desafío de la consciencia, y una metafísica que parte del trabajo de los cuerpos. Esta trilogía fue publicada en 2018 bajo el nombre de Piedra Sagrada, por la Editorial Vitrubio, Madrid. El último libro publicado fue el volumen doble La Santa y la Cruz, 2019, Plural, La Paz, publicado junto al poeta abulense José María Muñoz Quirós, en el cual participa con el libro Muralla Iluminada. Este trabajo es un intento de puente entre dos ciudades, ya que este libro el poeta español escribe poemas sobre Santa Cruz de la Sierra, y Gary Daher escribe poemas sobre Ávila.

Alencart, Marcela Muñoz y Daher (2018)



One thought on “Gary Daher: ‘Señales’ y otros poemas”

  • julio collado 14/11/2022 at 7:02 pm

    ¡Qué hermosa Carta al Padre! Ne han entrado ganas de ponerme en camino y acercarme hasta ella y entrar sin apenas ser notado.

    Responder

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