Poemas de

Chary Gumeta: ‘Amado mío’ y otros poemas de “Llévate los sueños, déjame los recuerdos”

 

Tiberíades agradece a la poeta mexicana Chary Gumeta por permitirnos difundir siete poemas de su libro “Llévate los sueños, déjame los recuerdos” (Coneculta-Chiapas, Secretaría de Cultura, México, 2020)


AMADO MÍO

Beso tus labios a deshoras, amado mío.
De mis manos se resbala la caricia
a un semblante que no existe;
sólo es un sueño recurrente,
un desvarío envuelto de nostalgia
con deseos de tenerte.

Nado en el mar de la congoja,
añoro tu cuerpo que va a la deriva,
lejos de mis brazos.

Amado mío,
sigo aquí
con tu nombre escrito sobre mi pecho,
espero vuelvas con el migrar de las aves.

 

EXILIO

Una ciudad
crece ante mis ojos;
la soledad se convierte
en compañía.

Madre,
aquí también morimos de tristeza
y no necesitamos una bala.



DEBUTANTES

La noche es lenta y de poca clientela.
Está ahí, parada, expuesta a todos los peligros.

Recuerda la primera vez.
Debutantes, les dicen.
Toda ella se llena de lágrimas;

Nunca pensé llegar a esto.
Yo estudie en la universidad, allá en El Salvador.

Dice, mientras se limpia los ojos con las manos
y llora por lo difícil que ha sido,
sobre todo, mantenerse viva.

Madre, ¿usté piensa que me gusta esto?
No, mamaíta. Hui de Chalatenango
porque los maras querían matarme.

Trato de consolarla,
le digo que tenga fuerzas para continuar,
me abraza y me da un beso en la mejilla.
Un taxi se para; es un cliente. Se sube y me dice adiós.

El movimiento de su mano
es una mariposa que se aleja volando.


MI NOMBRE ES NADIE

Las palabras revolotean en mi cabeza.
Son pájaros alimentándose de migajas de ideas
cuya algarabía ahuyenta todo.

Las luces de la metrópoli
son diferentes a las del lugar de donde vine
el día que cambié de nombre;
sin dejar de mirar por la ventana
los cumpleaños, los amigos,
a mis hermanos y madre,
siento raro.

Ahora mi nombre es Nadie.
Me pierdo entre los miles de habitantes de esta urbe.

Los poetas Alencart y Gumeta en el río Parapetí (Camiri)

UN PAÍS EXTRAÑO

Bajo el cielo azul de un país extraño
te busco en la profundidad de mis adentros.
En cada mujer que veo pasar por este bosque de miradas;
en cada olor, sonrisa o lugar, te busco.

Al final,
con la sal entre las manos,
sé que te he perdido.
La sensación de vacío repasa mi mente.
Tu rostro se desmorona,
hace un ruido silencioso
como un sollozo.

Aprenderé a no pensar
en tu larga cabellera con olor a duraznos
ni en tu rostro, donde se posa la tarde.

El amor es un huérfano que camina solo por las calles.

 

Quisiera golpear al vendaval;

agresivo me hace perder el equilibrio
sobre estos vagones;
trae olores de muerte con los que impregna los rieles;
es como un animal hambriento,
lame los sueños y olfatea el destino.

Quiere medir mi cuerpo,
sembrarlo en la tierra
y poner flores sobre mi nombre.

No, aún no he decidido dónde quedarme,
dónde amanecer junto a mi sombra

Poetas del IV Festival Jauria de Poetas (Camiri)

PIES QUE RETORNAN. RÍO DE MUERTE


Soy alguien que tropieza, y vive, y sueños. Solo eso.
Soy distinto al primer hombre, pero igual a cada uno de ustedes.
Óscar Oliva

El río fluye lento bajo el fulgor del día,
la ansiedad se refleja en el movimiento sutil de los pies.
Espero la balsa que me llevará al costado de Guatemala.
Nos formamos,
reptamos bajo un cúmulo de voces mientras nos toca el turno.
Algunos han venido a Ciudad Hidalgo,
en el vecino estado de Chiapas, a comprar mercancía;
ocupan todo el espacio de la barcaza improvisada con los productos
y el avance de la gente que aguarda se hace lento.

Viene un joven hacia mí,
me pregunta si voy para el otro lado, le digo que sí.

Vengase conmigo; la voy a llevar.
Mientras incorpora la embarcación al torrente
iniciamos un diálogo para entrar en confianza.

Me cuenta que se llama Érick. Es de Nicaragua,
trabaja de balsero en el río hasta que junte una paga
para volver a Estados Unidos;
ya no se acostumbra por estos rumbos.

De seguro la ceiba donde enterraron su ombligo ya no existe.
No es eso; allá se gana buen dinero,
el trabajo se cobra por hora.
¿Y tu familia?
Vive en Los Ángeles; por eso quiero regresar.

Su piel está quemada por el trabajo duro
en el remar diario contra esa corriente,
se nota en su rostro y en las partes expuestas de su cuerpo.

Yo crecí del otro lado. Desde los doce años me llevaron.
Hace casi ocho meses caí en una redada y me deportaron,
pero ya voy pa atrás otra vez.

Llegamos a la orilla, saltamos a la escalera de concreto.
Es el muelle improvisado que sirve como dique.
Pagamos y vuelve a cargar pasajeros.
Se aleja remando lentamente sobre la sencilla balsa
e imagino a Caronte transportando por el Estigia
las almas de los muertos.

 

CHARY GUMETA (Chiapas, México, 1962) Poeta y Promotora Cultural de Arte y Literatura. Ha publicado libros de poesía y de investigación histórica. Sus publicaciones más recientes: TEMPESTADES DE LA MEMORIA (Proyecto LimaLee, Editado por la Municipalidad de Lima, Perú, 2021), EXILIED (Artepoética Press Inc. EE.UU, 2021) NO HAY SOMBRA BAJO LOS ÁRBOLES (Celdas Ediciones, El Salvador, 2021), EL SILENCIO QUE HABITA LA CASA (Amargord Ediciones, España, 2022) Y GOLONDRINAS (Cascada de Palabras Cartonera, México 2022).Ha participado en antologías, festivales y ferias de libros nacionales e internacionales. Compiladora de la Antología de Poetas Chiapanecos LA PIEDRA DEL FUEGO (Editorial Cultura, Secretaria de Cultura y Deportes de Guatemala, 2019). Ha recibido varios reconocimientos por su trayectoria. Ha ganado varios fondos de publicaciones nacionales e internacionales. Su libro LLÉVATE LOS SUEÑOS, DÉJAME LOS RECUERDOS, ganó el fondo de publicaciones 2020 del CONECULTA-Chiapas, Secretaría de Cultura. Es representante en Chiapas de varios Movimientos Literarios que se realizan en el mundo. Dirige el fanzine YOMORAM JAYATZAME que promueve la literatura hecha por mujeres. Es Directora del Festival Mundial de Poesía Contemporánea San Cristóbal y coordinadora de Literatura en el Festival Multidisciplinario Proyecto Posh.

Alfredo Pérez Alencart y Chari Gumeta en la plaza de Choreti
Alanís, Gumeta, el vicerrector y el rector de la Unibol, Gozalo Maratua, Valeria Sandi y Alencart




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