Poemas de

Dulce Chiang: ‘Aroma de cicatrices’ y otros poemas

Tiberíades agradece a l poeta mexicana Dulce Chiang por permitirnos difundir estos poemas espigados de tres de sus libros

Serie: Libros dedicados y/o enviados a A. P. Alencart /6

 

AROMA DE CICATRICES

El olor de la muerte
se percibe en el pórtico
de la casa donde entro:

donde vivo huele a muerto.
Resplandece el fósforo.

Cadáveres danzarines
de híbridas muecas
pusilentos me reciben.

En la casa donde vivo,
donde a veces como
en la mesa donde escribo,
diría ya que huele a muerto:

lápidas varias y corpachones fríos
macilentos boquean en el mustio espacio.
¿Cómo no encallar en este cúmulo de cicatrices?
¿Cómo no reconocerse en ellas,
calamidad, de naturaleza sedimento?

¡Ay de mí, ya te digo: aquí me parece que huele a muerto!

¡Este extraño ímpetu
de los cantos y las vigas
de la casa donde vivo, donde a veces duermo
en la cama donde escribo, noto ahora: hiede de muerto!

Criptas tácitas y despojos difuntos
desnúdanse agusanados en el yermo llano.

Aparecen entonces las esporas
que se enredan en el aire suspendidas,
en las cuencas secas de los ojos llueve el alma.

GÉNESIS BRUTAL TECNOLÓGICO

Hágase tu voluntad ¡Oh Ciencia!
Oh arácnida red como Dios, omnipresente.
Oráculo de la tecnología.

 Hágase tu voluntad sobre Tierra y bajo Cielo.
Que no haya elemento capaz de conmoverte.

 Cuida de tus lactantes hijos
embalsamados en ópticos platinados hilos.
Contenlos en colosal vientre que sea la Tierra completa
y el suelo tangible único
y el entero Universo.

Antes de Ti solo el silencio y si quieres después nada.

 “Virtualmente TODO es posibilidad”.
Este es el algoritmo llave.

 Nebulosa electrónica
tu taxonomía aplica,
es la evolución:
en algún lado ya fue escrito.

Ey Reina Araña reencarnada en red:
¿Quién esperaba verte triunfar de nuevo?
Hiciste de La Luna tu aliado señuelo

pero era Ella un enorme botón
que ostentaba un “POWER” en su centro.

Pero era Dios un poeta robot que le cantaba.

LAS DEMONIAS ENAMORADAS

Las demonias están enamoradas
y amorosas,
lanzan bufos aullidos en las fauces del infierno.

Calcinadas por brasas interiores
se besan en silencio las demonias,
se acarician los ajados pezones,
se palpitan directas, amasadas e invencibles.

Nunca tanto amor ha visto el Cielo.

Gruñen vibrantes, retorcidas,
amorosas y viles las demonias;
apártanse los glúteos horrendos
y labios de filosos colmillos
encájanse en la carne viva
en espantoso ósculo desenfrenado.

Hierve sulfurosa, húmeda de amor
la entraña desgajada del abismo,
gime en brama Cancerbero,
le estalla el sexo al muy villano.

Ríense gozosas, amantes,
sanguinarias, carcomidas las demonias
en oscuros brillos oculares
y graznidos genitales,
se aprontan a las lenguas inmundas
y lloran erectas, succionadas y amorosas.

Extasiados rostros de monstruosa mueca
son ángeles mutilados
las demonias;
enredan sus almas en pecado interminable.

Diríase que este era el paraíso
derrumbado en llamas…

Mas nunca tanto amor ha visto el Cielo.

 LA IMPLOSIÓN

Manos de fuego quise construirme
para venerarte cada noche.
Para después de la lucha
amasarme tibia y mansa
y pensar que mi vientre se consumía
con las luces de tu cuerpo:

pero eras tú. Que explotabas.

Quería llevarte a conocer el delirio.
Descubrir a tientas tu secreto,
para que llevaras contigo
de mi garganta
un ladrido,
o un pedazo de mi ingle
en el bolsillo.

Yo no sé de la condición humana
ni de esta locura que me afecta.
Nada sé de nada, Amor:
Soy La Ignorante Universal.

Pero a matarte no llegué
ni lo intenté de cierto.

Quise sólo ver brillar tus ojos
con aquella fugaz rabia que me encendía
no sé qué en el interior del pecho,
o gritar en un idioma indescifrable
y pensar que -voraz- te inventaba un alfabeto.

En la transparencia quise conocerte.

Los poetas Dulce Chiang y Alfredo Pérez Alencart, en Santa Cruz de la Sierra

WHISKEY

El agua ha muerto de sed
y la sed ahora es la vida.

De par en par abierta pulpa convulsa
brillotea loca en un grito que no di
cuando unas lunas de las uñas me estallaban.

Dios,
qué hacen los Santos con el agua si arde.
Dios,
¿qué hacemos nosotros bocabajo?

VINO

¿La botella?
Una caja de pandora

¿El sacacorchos?
La llave que abre, pero nunca cierra

¿La copa?
El útero de la diosa

¿El vino?
Un paracaídas todo-terrenal

¿El vino?
El río de quienes que navegan hacia adentro

¿El vino?
Cursor que baja la cremallera de las
apariencias.

 

JIU

Toma Tao Yuanming putao  jiu
y sábese señor de los cinco sauces.

Huang Jiu liban LiBo, la luna y su sombra,
Vástagos vagos que la vía láctea vacilantes, vuelta y vuelta y vuelta y vuelta vincula.

Genio gozoso,
al siseo divino del dulce rocío
su sesera sucumbe:
Su Dongpo, su bai jiu bebe.

No tiene el camino de la embriaguez sentido si no conduce a la libertad.



COSMOPOLITAN/COSMOS

Hielo en cubitos
45 ml de vodka
30 ml de triple seco
30 ml de zumo de arándanos
30 ml de zumo de lima
1 rodaja de lima (decoración)

Al interior de una coctelera hiera la tiniebla con luminosos cubitos de hielo y vea que esto es bueno.
Escancie también en este tarro las aguas jugosas del vodka y las áridas aguas del triple seco y vea que esto es bueno.
Agregue el zumo de los frutos del arándano y del limonero el oro dulce y vea que esto es bueno.
Vierta la mezcla en una copa de martini y decore con una rebanada de lima grande como una lámpara y vea que esto es bueno. Descanse. Beba su coctel. Piense que tal vez no es bueno que lo disfrute solo

HARVEY WALLBANGER

60 ml de vodka
120 ml de zumo de naranja
30 ml de Galliano
1 rodaja de naranja
cubos de hielo

Mezcle los ingredientes en un vaso largo y con este tarro dé fuerte, contundentemente a la pared hasta abrirle un boquete.
Brinde con los comensales que están del otro lado.
Puede intercambiar uno de los lados por el Paraíso.
El otro, por el Abismo.

SHIRLEY TEMPLE (coctel para infantes)

Cubitos de hielo
2 chorritos de granadina
180-240 ml de ginger ale
rizos de limón, 1 cereza y 1
sombrilla miniatura (decoración)

En copa de cristal -del más ligero-
sirvo pasos de tap y bailo hielo:
salpico ginger ale y caramelo
muñequita de traje marinero.

En copa de cristal –la más bonita-
sorbo besos de zumo de granada
y rizos de color de limonada
peinados con cereza y sombrillita.

En jaula de cristal -que el tiempo aliña-
me guardo un jilguerito mañanero:
si yo le canto el vals del prisionero
el me llora la pena de la niña.

Dulce Chiang (México) es poeta, editora y gestora cultural. Ha publicado los poemarios: “versa per versa”, “Suculento Ser”, “Elíxires de la Embriaguez” y “Mala bar”, así como poesía en numerosas antologías y revistas literarias en México y Latinoamérica.  Es editora web de El Golem Revista Literaria (www. revistaelgolem.com), fundadora del Festival Internacional de Poesía escrita por Mujeres “Vértice Violeta” que se realiza anualmente desde la Ciudad de México y que reúne a las voces más destacadas del a poesía femenina contemporánea mundial. Actualmente es directora del Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia de la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura de México.

Alejandra Mendez Bujonok, A. P. Alencart, Hugo de Mendoza y Dulce Chiang



2 thoughts on “Dulce Chiang: ‘Aroma de cicatrices’ y otros poemas”

  • Mario Martínez Caldera 18/11/2022 at 10:26 pm

    Muy buena esta selección. Que logra presentar de golpe la poesia de Dulce Chiang.

    Responder
  • Mario Martínez Caldera 18/11/2022 at 10:28 pm

    Muy buena seleccion psra presentar el trabajo poetico de Dulce Chiang, muy solidos y precisos versos.

    Responder

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