La flora y fauna de Madre de Dios son siempre de otra dimensión, cuasi de un paraíso perdido, cuando son captadas por Joselo Barrazorda, joven y ya maestro en este difícil arte de la fotografía de máxima calidad, de esas imágenes que generan aplausos y admiraciones. Nacido en Puerto Maldonado el año 1988, fue colegial billinghurense y egresado del Senati como Guía de Turismo en 2007, lo suyo es una perenne y paciente entrega para retratar a los muchos pájaros y aves que habitan nuestra porción de Amazonía. Y claro, por ahí nos ha ido mostrando tigres, ronsocos, lobos de río, insectos…, sin descuidar los paisajes que han escapado de la fatal depredación.
Celebro esta exposición titulada ‘Color y selva bajo el lente de Joselo Barazorda’, no solo porque su maestría así lo amerita; también porque su obra proyectará al mundo nuestra biodiversidad. Y lo hace sin vanagloria, humilde desde su anclaje cristiano, sin alardear de los varios premios obtenidos a nivel nacional ni de las exposiciones colectivas en las que ha destacado.
Gran temperatura de estas imágenes que vuelan o se agazapan por nuestra selva. Han llegado para quedarse dentro de nosotros, entrañadas por ser belleza plena, propicias para todas las visitaciones.
Sepamos sucumbir ante las ofrendas de José Barazorda.




















