ACONTECER DE ACORDES CLAROS
I.
¡Agradezco injertos en mi alegría!
La sonrisa bitonal de mi muchacha,
acontecer de acordes claros en sus ojos.
Agradezco la seda,
los pies de mi muchacha,
compañía perseverante
Fulguro sobre un lienzo,
huellas de olor, identidades!
–¡Ah, la muerte de otras centurias negras!–
Gracias, gracias, inmensidad, todo alcanzó…
II.
Señor, me esgrimes,
soy trueno, puerta
abierta a todo ángel
de mirada honda,
entre ellos mi muchacha!
ella y todos los conciertos…
Estas manos saldrán,
gobiernan
el mundo en libertad.
III.
¿Por qué agradezco?
No sabré postrarme,
adorar de modo abarcador.
No hay pose perfecta
para reverenciar la Magnitud.
IV.
Soy pozo,
de mí bebe Dios.
No se sacia,
pero vuelve a llenar
con toda lágrima del planeta.
¡AY, FRENTE A LA PUERTA DE LAS AGUAS!
¡Ya’akov, Ya’akov! El David de Michael Angelo te mira con desprecio…
el David de Donatello le ha vendido una risa,
un disfraz.
¡Ah, Ya’akov, Ya’akov! El David de Bernini es la ira en piedra.
La ignorancia es un Goliath más grande,
el siglo XXI trepana sesos a pasos de un dios con elefantiasis,
sobre la leche aterrizada y la miel
de tu historia en carne viva.
Sigue la hoja de esta lanza romana,
urgando la herida pútrida de un Cristo sin talit,
sin shabath y sin genealogías.
También truecas aún la fe por un brazalete,
tú, primogénito del amigo de Hashem.
¡Ah Ya’akov, shemá! ¿Acaso te salvó el ojo por ojo?
¿Qué buscas?
¿Quién tiene el mar, bordado de tinieblas?
El aire canta en boca divina
y lo oímos saludar incienso con que el humano odia
por amor…
por amor de su nombre
¿Quién te otorga el polvo, Ya’akov? Si al polvo vuelves otra vez,
¿quién junta tus partículas?
¿Acaso la bala, los peyot…?
¡Ya’akov, la concubina también es madre!
¿De las piedras, quién levanta hijos a Abraham?
Si tienes hambre,
el planeta nutre generoso
a todos,
ya sin un Caín desperdiciado,
que cobre con sangre hermana su impotencia.
¡La promesa vive, Ya’akov! Estrellas
y arenas de mar hay frente a ti
y tú te enseñorearás de tu pecado.
SIGUES DÁNDOME SÁBADOS
Como textura de arena en mis pies,
aunque se agolpe nostalgia,
preparo el golpe y abro fuego a la condena.
Niños colman la faena del ocaso
¿Nitidez poco redunda?
Esta vez
hurgo en huraño baúl el sol.
¿Me creen fighting bull?
¡Esta vez vengo de pez!
¡Enmudece mi grandeza ante ti!
ya zarpa el bote
a colectar algún brote de nenúfar.
¡Ah, belleza!
Floto sobre mi cabeza…
–Found an oasis in Bet-Shalom–me ha pescado un set de cuerdas,
trago salud,
luces,
secreto laúd
tu sol grabado en cassette. Tu océano es ventolera preñada
y curte la herida
de rituales,
esta huida contra el mutismo de cera.
Nado en cueros a tu vera.
Me absorbe un amanecer
de plano!
¡Llueve placer,
se degrada rojo-azul
en la mirada divina…
–Soy tu placer!
(CAMPANADAS)
Mi infancia era un cuartel,
una campana y el babi de los padres salesianos
y el rosario ocho lunes por semana
y los sábados otra de romanos.
—Joaquín Sabina–
Ying
Hay un Nuevo Testamento
que posa sobre una agenda
de indefinible calenda
a luz de un sordo momento.
El lúgubre pensamiento:
pálida lámpara observa
como cae de mí una cuerva
sin poner algún cigoto,
mientras que pago este voto…
– ¡Adiós al alma proterva!–
Impactan en mí setenta
rayuelos de la lumière traídos por el poder
del table fan que me avienta.
He quedado ya çin-cuenta
por causa de las raíces
que me clavan cicatrices
de amargura contra el lodo
que fui, porque de algún modo
perdí maná y codornices.
Reloj me niega su mira
y esgrimo sobre un Nadir,
memorias de este faquir
que se ha tragado la pira.
Soy el ángel de Tiatira
mientras el reloj, recluso
con su navaja multiuso
en mi torta de cazabe,
me echa y nado en su jarabe
sin ponerme piel de buzo.
Yang
Soy venerable tormento
de los placeres del mundo,
detractor de algún facundo
con ínfulas de convento.
¡Ímpetu de sotavento,
oigo la voz de una rama
en el páramo, se in-flama!
Diego Daniel Ulloa (La Habana, Cuba), es poeta, trovador y artista de la plática. Poemas suyos han sido premiados en diferentes Certámenes Literarios de carácter nacional. Obtuvo Primer Premio en el concurso de poesía Angelito Valiente, en La Habana, Cuba. Ha sido recientemente, elegido miembro del jurado del Concurso Nacional de Literatura, Alfredo Torroella en la Casa de Cultura, Rita Montaner. Posee además como cantautor y trovador cubano, un gran repertorio de canciones de autor, donde prevalece la poesía. Tiene varios poemarios en proceso de edición. Escribe décimas y fue finalista en este género, glosando al Indio Naborí, uno de los principales exponentes de este genero poético en Cuba.

2 thoughts on “Diego Daniel Ulloa: ‘Acontecer de acordes claros’ y otros poemas”
Diego Daniel Ulloa 16/05/2025 at 2:10 am
Muchas gracias Tiberíades por la bella oportunidad de tener mis versos en esta revista tan bella!
admin 29/05/2025 at 7:55 am
un honor para nosotros,
gracias, poeta